1917.Diciembre,20.
Manuscritos de Balbino Dávalos.
Fragmentos de cartas, poesÃas, pensamientos, sobres, estampillas, páginas autobiográficas.
Primer poema, con varias tachaduras y correcciones:
“Maestro, y padre intelectual, y hermano en el amor
al bien y de la belleza.
¿Por qué te vas en horas de tristeza
para tu Patria, al perdurable arcano?...†(img. 1).
Segundo poema:
“Engendraron un espÃritu dos seres
que en ósculo casual reunió la suerte:
el Tedio, viejo hastiado de placeres,
y la Tristeza, hermana de la muerte…†(img. 2).
Recorte de papel membretado: “Correspondencia particular del Secretario de Gobierno. Chihuahuaâ€; mecanografiado se lee lo siguiente: “B.D.–2– ha desistido de semejante cosa. ¡Dios nos coja confesados!†(img. 3).
A continuación un poema —acaso traducción de Augusto Forjaz—que inicia:
“¡Muerto en el lago un cisne!... Lentamente,
el cuerpo inerte vase deslizando,
sobre las aguas quietas, dulcemente,
las lindas alas blancas descansando
sobre las blancas alas…†(img. 4).
A lápiz y con letra temblorosa, Dávalos borronea renglones difÃciles de descifrar: “De sus brazos renace […], dos noches que agosto reflorece, gentes de Denver que no son su sangre! Nada más puro que su frente erguida, arrogante, ni fuego, ni rayo, nada hay tan potentado que mi ParÃs. Desde que apunta el alba hasta que muere†(img. 5).
Otro poema comienza asÃ:
“¿Dónde aún en medio de temor se goza?
¿Hay claror en la noche más negra?
[…] sufriendo gozamos
Tras rotos cristales la esperanza luce,
y ascienden canciones de muros derruidos…†(img. 6-7).
Después, un poema de Fédor Nicoláevich Glinka, que pareciera traducción suya del ruso:
“Ciudad amurallada de blanco, fuiste
al martirio del fuego santificada,
y tu rÃo de aguas hirvientes, viste
huyendo de la hoguera despiadada…â€.
Los versos de la tercera estrofa cantan:
“Por innúmeros siglos sé floreciente
Moscow, las de las torres de altura tanta
corazón de la Rusia, gloria,
¡de la Rusia, y de Rusia corona santa!...†(img. 8-9).
A continuación y difÃcil de leer encontramos un texto que pareciera un estudio para un poema dedicado a su “querido Elorduy†(img. 10).
“Cambia la vida como cambia el cielo:
ayer serenidad, hoy nubarrones;
mañana, tempestad, rayos, ciclones
y luego el arco iris del consuelo,
la alborada…†(img. 11).
Con letra temblorosa, Balbino Dávalos recuerda algo que le dijo “el obispo Pagaza†(img. 12).
En la siguiente página, vienen de nuevo algunos fragmentos de sus Memorias, aludiendo a su “labor secretarial†al lado del Ministro de Relaciones Exteriores Ignacio Mariscal. Recuerda “la figura bondadosa y patriarcal de D. Justo Sierra†(img. 13).
Continúa con una página más de sus Memorias que titula “Mis estudios de griegoâ€, que empieza asÃ: “Era yo muy jovenzuelo (13 o 14, pero menos de 15 años) cuando el helenismo me clavó su primer uña. Displicente y atolondrado alumno del Seminario C. [Conciliar] de Colima y, por ende, mero estudiante de latÃn, cayome por casualidad en las manos un librillo de un tal autor Silva, que era una gramática elementarÃsima de griego. Mas para mà fue un hallazgo. Ya tenÃa yo en las venas la manÃa filológica, pues desde años antes, me habÃa ido enseñando inglés, en lecciones particulares, un individuo extranjero de insignificante importancia para la legÃtima procedencia británica, que apareció en tierra colimense, desertor quizá de algún barco que hubiese tocado en el puerto de Manzanillo, y que recurrió a la enseñanza de su lengua, probablemente, para ganarse por de pronto la subsistencia. El que fuera algún marino, hÃzomelo sospechar en aquel tiempo el haberle visto una vez que lo encontré en mangas de camisa ciertas figuras raras tatuadas en los brazos. Llamábase Mr. Welsh, y posteriormente llegó a ser en mi tierra un acreditado profesor de inglés y una persona de ameritada importancia. Recuerdo que a él debà mi primer acercamiento a Shakespeare, pues me hacÃa leer incomprensibles pasajes de La tempestad. De alemán conocÃa yo palabras, frases sueltas y, en especial, fragmentos de…†(img. 14).
A la vuelta, leemos frases sueltas: “Yo soy un muerto en vida, matáronme a mansalvaâ€. Luego, al parecer un borrador de poema:
“Sellaron mi sepulcro con sola una palabra mi espÃritu en las sombras
agucé la mirada
y logré al fin leerla:
ay…, ¡vaya!, cáspita…†(img. 15).
Sobre dirigido a “Señor Académico Don Balbino Dávalosâ€, con domicilio en calle Félix Berenguer, nº 115, en Lomas de Chapultepec, con matasellos de septiembre de 1944 (img. 16).
Al reverso de una caja de cerillos de La Central, Balbino Dávalos escribe un poema:
“Verás cuán dulces cantos hÃzome…
Verás cuán fresca meces…
Al blando soplo de la brisa
Lánguidamente se dobla y…
Ya no llames versos…†(img. 17-18).
Poema en boceto con correcciones:
“Era la siesta calor sofocante
Tendime sobre el lecho mi cuerpo á reposar
La luz por la entreabierta ventana se filtraba
Como entre los ramajes de un bosque secular…†(img. 19).
También una versión distinta de una elegÃa de Ovidio, cuyas primeras palabras suenan:
“¿Por qué, roedora Envidia, me censuras
mis inactivos años y á mis versos
obra de inerte ingenio denominas?...†(img. 20).
Otra poesÃa que rememora al poeta griego HesÃodo:
“à la encorvada hoz caigan las mieses,
perdurará la gloria del Ascreo.
El orbe entero cantará á CalÃmaco,
por el arte, si no por el ingenio…†(img. 21).
Más versos en alquimia:
“O mucho teme a su suerte,
o pocas sus ansias son
aquél que afrontar no osa
ganarlo o perderlo todo…†(img. 22).
Breve pensamiento en torno al Quijote, escrito en sobre dirigido a don Balbino: la gran mayorÃa “no sólo no lo han leÃdo nunca, sino que ni
siquiera han abierto jamás el admirable libro del Manco de Lepanto†(img. 23-24).
En un papelito, formula tres preguntas o temas a tratar: “Cómo fui periodista, cómo fui profesor y académico, mi ingreso a la SecretarÃa de Relaciones†(img. 25).
Tras un apunte subrayado —“Martes y viernes, 8,45 á 9,15â€â€”, comienza a escribir un poema dedicado a la bandera con diversos intentos:
“Bandera, augusto sÃmbolo del corazón patriota,
que se entusiasma al verte flotando airosa al viento
y siente, de tus giros, a cada movimiento
ni el peligro ni el miedo a la derrota…†(img. 26-28).
En papel membretado del Avenida Palace Hotel, de Lisboa, el poeta escribe:
“Dije a mi corazón acongojado:
Recobra, […], tus brÃos.
El mundo es cruel, los hombres son impÃos,
Dura la vida, inútil el cuidado…†(img. 30).
Algunos renglones en inglés (img. 31). Luego, otros versos incipientes:
“Cuanto obtuve, lo anhelé,
mas el lograrlo, mi empeño,
acariciaba otro ensueño,
sin afirmar nunca el pie…†(img. 32).
Otro poema en fase de trabajo:
“Inútil fuego, inútil ruego, inútil ciego
amor si tú por mÃ
hallas consuelo en ser de hielo ante el recelo
de virtud…†(img. 33).
Sobre rotulado a Balbino Dávalos, en su domicilio de “Edificio Condesa, Desp. 3â€, de la Ciudad de México, con matasellos al parecer de 25 de julio de 1942 (img. 35).
De nuevo unos versos que inician:
“¿Sabes la leyenda de Tristán e Isolda?
es la más divina de las tradiciones.
Tristán era un prÃncipe; princesa fue Isolda,
y el amor, monarca de sus corazones…†(img. 36).
Más versos con correcciones:
“El azul de tus ojos, el carmÃn de tu boca,
el reflejo ambarino de tus rizos, tu piel
asombroso tejido de blancura que toca
la abeja de mi anhelo voluptuosa de miel…†(img. 37).
Versos que, al parecer, dedica a una mujer llamada Luisa:
“De prisa he recorrido tu libro de recuerdos,
de prisa porque exiges que presto lo devuelva
y al ver […] en cuanto encierra, han sido los más cuerdos
sueños tus ojos vieron, es fuerza me resuelva…†(img. 38).
A continuación, dos páginas con un poema extenso que comienza:
“Brancino (?),sÃmbolo de raza austera y fuerte,
indómita en la vida, heróica ante la muerte,
y ansiosa, entre sus muchas leveidades,
de resistir a obstáculos, contra sus libertades…†(img. 39-41).
Poema titulado “El buzoâ€, que se dedica “al insigne poeta D. J.Mª R.B., inimitable intérprete de Schiller†—¿acaso es una traducción del propio Balbino Dávalos?—:
“¿Hay quien audaz penetre á esa ancha boca
y se atreva a sacar esta áurea copa
que mi mano al abismo va á arrojar?
Mirad: ya la devora el mar salobre...,
escudero ó señor, quien la recobre,
la puede conservar: ¡suya será!†(img. 42).
Algunos párrafos donde reflexiona el poeta sobre la adopción lingüÃstica (img. 43).
Poema que parece fechado el 29 de enero de 1919, y que expresa:
“Bajeza, desenfreno y cobardÃa,
Degradación, miseria y atropello,
Es lo que reina donde fuera antes bello,
Emporio de grandeza y gallardÃa.
¡Oh, remembranza de la Patria mÃa!
Autora sin matiz, sol sin destello,
¿Porque el emblanquecer mi cabello
No apresura mi muerte en mejor dÃa?
¡Ah, bellacos!, escoria de la escoria,
Que salpicáis de sangre, fango y baba,
Vuestra etapa bestial y transitoria.
Podréis hacer a vuestra madre esclava,
Mas pronto escucharéis la vibratora [sic]
Maldición del futuro que no acaba†(img. 45).
Página en la que comenta acerca de tres “sonetos que fueron enviados, en la fecha que llevan, a dos periódicos de M. [México], en uno, favorable y el otro hostil al gobierno; mas ninguno accedió a publicarlos, el uno, por considerarlos ofensivos, y otro, laudatorios para el Sr. M. [¿Madero?].
Y, ¿qué eran? Simplemente, proféticos…†(img. 46).
Nuevos versos en proceso artesanal, que dicen:
“Suave de oriente, en ráfagas,
de luminosos rayos,
desciende el sol rompiéndose
tras el negror de …†(img. 47).
Otros más, Además, otros fechados el 20 de diciembre de 1917, que comienzan:
“¿Quién me dijera, juventud mÃa,
cuando auguraba altura y prez,
que paria y pobre vegetarÃa
en los linderos de la vejez?…†(img. 48).
Con letra elegante y firme escribe otro poema:
“Del libro de horas que a tu amor quisiera
formar piadosamente mi ilusión,
no escrita aún la página primera,
borráronse las más del corazón…†(img. 49).
Otro poema muy breve:
“A la rama flexible de un fresno, suspensa
se mece tu hamaca y en ella tú estás,
yo te impulso y tú cantas: ¡La dicha es inmensa!…
y el vaivén gozoso te marca el compás†(img. 50).
Nuevo poema:
“Como una niebla gris mi pensamiento
anúblame el espÃritu á porfÃa
sin que un rayo de sol amarillento
dore el perfil de la conciencia mÃa…†(img. 51).
Poema en proceso, titulado “Las glorias patriasâ€, cuya primera versión asà inicia:
“Penetre en las conciencias ateridas
Por el hálito helado del hastÃo [tachado todo el verso]
Faltas de fe y pletóricas de hastÃo,
Que en desconocido, inútil y sombrÃo
Tienden á perecer desvanecidas…†(img. 52).
Sigue un poema cuyos versos iniciales son:
“Oh suaves manos mÃas, flexibles é indolentes,
hechas á la caricia, la efloración y el pasmo;
exploradoras hábiles de venas impacientes
que bajo tersas dermis reprimen el espasmo…†(img. 54).
Entre otros poemas que está puliendo, éste que comienza:
“El mundo, el tiempo, la vida,
que fueron para mà tanto
¿qué serÃan? Ilusión perdida,
sombra, olvido, desencanto…†(img. 55).
O este otro:
“¿Quién eres? No lo sé. Vine a este mundo
por fortuita asechanza del destino;
a tientas he seguido mi camino,
alegre, a veces; otras, iracundo…†(img. 55).
El poeta exclama:
“Ni suspiros ni lágrimas en la guarida inmunda,
de las fieras humanas …
ármate de soberbia, de mirada iracunda,
de corazón de acero y garras de jaguar.
implacable amedrenta a lobos y palomas…†(img. 57).
De nuevo con letra firme y en papel cuadriculado, estos versos:
“EspÃritu que tiemblas en la sombra
del misterioso porvenir que avanza,
¿por qué no has de acudir cuando te nombra
Con su acento más tierno la esperanza?...†(img. 58).
Poema que titula “A Deliaâ€, y dice asÃ:
“Ayer cuando ya el sol tras la montaña
deseando iba a buscar á su fatiga
cortando aquà una flor, allà una espiga,
me encaminé a…†(img. 59).
En la misma hoja pero escrito en sentido contrario, se lee: “Tienes un nombre muy bello que al pronunciarlo mi boca siento el sabor de la miel…†(img. 59).
“Del alelà [sic] allà oculto bajo sus flores rojas,
Un nombre que ni el eco se atreve á repetir
Y sólo algunas veces al apartar las hojas
El labio del viajero lo suele balbucir…†(img. 60).
Sigue un poema cuyo tÃtulo parecer ser “Murieron las floresâ€:
“Murieron las flores,
Callaron los céfiros,
La parda viajera
Voló allá muy lejos…†(img. 61).
Más versos:
“Tu nombre es la nota que el vuelo levanta
volando sonora el eco de amor
la nota que anhela la dulce garganta que canta…†(img. 62).
Un poema más en proceso, es el que sigue:
“Cuanto obtuve, lo anhelé;
mas al lograrlo mi anhelo
recomenzaba su vuelo
sin afirmar nunca el pie…†(img. 63).
Con caligrafÃa difÃcil y nerviosa, Balbino Dávalos escribe algunos renglones en los que parece aludir a cierto personaje —¿acaso Vasconcelos?— y a algunos escritos inéditos suyos (img. 64). Luego continúa: “Justo Sierra es una de las personalidades de mayor relieve, quizá la principal, de su época…†(img.
65).
Además, otro poema:
“Aquà olvidé varios sueños,
varios sueños de amor, y placer, y delirio!
En la paz de… (?),
tan lejos de todo; tan libre de todos!
¡Tan sólo, tan mÃo!
Mi pasado ha sido viento y desvarÃo,
toda vida es viento que amaina o se agita,
y ráfaga, brisa o suspiro,
se extingue en lejano murmullo por siempre, por siempre…†(img. 66).
Por último:
“Cuéntase de Lilit, de Adán mujer primera, existÃa
la bruja a quien amó cuando Eva aún no vivÃa,
fue antes que la serpiente su lengua seducÃa
y que fue el primer oro su rubia cabellera…†(img. 67).
Caja no. 3, exp. 31, 45 ff.