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LA VILLA DE COLIMA DE LA NUEVA ESPAÑA SIGLO XVI
VOLUMEN II CAJAS 12-20


Con satisfacción, ponemos en tus manos la segunda parte del proyecto La Villa de Colima de la Nueva España: siglo XVI.

En esta ocasión, y por primera vez, participó Iberarchivos: Programa-ADAI, a saber, Apoyo al Desarrollo de Archivos Iberoamericanos, de Cooperación Iberoamericana. En su convocatoria ofrecía recursos para proyectos archivísticos que incorporaran la perspectiva de género y de etnia (indígenas y afrodescendientes) y aquellos que hicieran referencia a conflictos nacionales, exilio, derechos humanos, procesos migratorios y de independencias. En este sentido encontramos aspectos que nuestro proyecto incluía y que, gracias a ello, obtuvimos el respaldo de dicho organismo.

También nos financió con generosidad Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ADABI), que ya en otras oportunidades nos había dado la mano y que, mientras nosotros cumplimos nuestro 20° aniversario, ADABI celebra su primer decenio fecundísimo como lo atestiguan numerosos archivos y bibliotecas de nuestro México.

La tercera institución que suscribe este proyecto es Archivo de Letras, Artes, Ciencias y Tecnologías A.C. (ALACYT), asociación civil colimense integrada por personal de Casa del Archivo, académicos y amigos.

El H. Ayuntamiento de Colima merece sus créditos ya que a través de sucesivas administraciones ha mantenido una presencia y acompañamiento solidarios con nuestros esfuerzos. 

Me hubiera encantado que el proyecto hubiera abarcado el resto de la documentación del siglo de la conquista que conservamos en nuestro Archivo Histórico del Municipio de Colima, pero esperemos que ello sea el resultado próximo de un tercer esfuerzo que, sin duda, deberá hacerse pronto ya que sorprende la numerosa documentación que generaron aquellos 40 o 50 vecinos en promedio que poblaron la Villa de Colima fundada en 1523 por Hernán Cortés. Muestra de esta masa documental son las 5,145 imágenes, correspondientes a otras tantas fojas, que se digitalizaron y restauraron para esta edición.

Lamentablemente llegamos tarde al rescate de varios documentos contenidos en diecisiete expedientes de siete cajas, cuyo daño es evidente e irreparable (tintas ferrosas, plagas, humedad, desastres naturales, etcétera) y de los que hemos podido salvar una buena parte aunque nos dolemos de la pérdida de otras numerosas fojas (aproximadamente, 240).

No puedo menos que hacer memoria de dos episodios vinculados entre sí y ocurridos hace ya un buen número de años.

Uno de mis lectores más entusiastas y generosos ha sido el Dr. Jean-Pierre Berthe. En una de sus visitas a nuestra Casa del Archivo, me dijo estar sorprendido por las noticias publicadas por mí sobre los libros que poseyó en vida el escribano real Baltasar de Alcalá, muy en particular varios libros de caballería, a saber,  Orlando enamorado, del conde Mateo de Boiardo; Don Belianís de Grecia; obra predilecta del emperador Carlos V; Florisel de Niquea, de Feliciano Silva; Olivante de Laura, de Antonio de Torquemada; Los Cuatro Libros de Amadís de Gaula, de Garci Ordóñez (o Rodríguez) de Montalvo; Las Sergas de Esplandián, también de Montalvo; Lisuarte de Grecia; Amadís de Grecia; y El Caballero del Febo el troyano, de Esteban Corbera. El Dr. Berthe quería compulsar el expediente de su testamento (Caja 19, exp. 1, ff. 9-14) con mis notas. Cuando tuvo el expediente en sus manos, casi lo cerró de inmediato por el muy grave deterioro que ya sufría, y me dijo: "Al menos salvaste la información".

Recuerdo al respecto los trabajos que realicé para la edición de los Protocolos de escribanos en nuestra serie Pretextos, textos y contextos. Cuando, en 2010, llegó el turno para publicar los papeles del escribano real Cristóbal Hernández de Tene, hallé entre mis apuntes paleografiados en 1994, algunas dudas. Solicité el expediente original (Caja 12, exp. 8) para compulsar los textos y me informaron que estaban en proceso de restauración. Decidí acudir entonces a las imágenes digitalizadas y presentí que algo muy grave había sucedido ya que la numeración de las fojas digitalizadas no coincidían con el número de las fojas de los protocolos, lo que impedía o dificultaba muchísimo su cotejo. Era necesario compulsar los originales. La restauradora Susana Maldonado me mostró lo que quedaba de aquellas fojas. El tiempo transcurrido desde 1994 a 2010, había sido implacable. Entre los posibles factores que determinaron este desastre, pueden enumerarse los siguientes: un mal manejo del viejo y deteriorado papel cuando se digitalizó por primera vez y las terribles sacudidas sufridas durante el sismo de 2003 que azotó Colima y que tantos destrozos causó a nuestra Casa del Archivo. ¡La pérdida era enorme! Ahora quedaban centenares de fragmentos y escasas fojas salvadas gracias a nuestra restauradora y a la compulsa paciente y eficiente del Mtro. José Luis Larios, nuestro compañero de trabajo.

Esta es nuestra zozobrante realidad, porque las amenazas futuras son muy posibles, y también mi satisfacción porque, gracias a mis trabajos de paleografía en 1994, la información y la memoria de aquellas escrituras del XVI se habían salvado.

Aquí tenemos ahora otro esfuerzo concluido. En aras de la verdad, mi parte fue prestar al coordinador del proyecto Francisco Javier Zúñiga Cortés, mis notas de trabajo, los inéditos tomos III y IV de mi obra El archivo de la Villa de Colima de la Nueva España. Siglo XVI. Mientras que utilizó por completo el tomo III, en cambio, del tomo IV, sólo se incluyeron los registros 758-784, correspondientes a la Caja 20. Como coordinador, Zúñiga Cortés integró un excelente equipo de trabajo con quienes sabían de paleografía, restauración, digitalización y ciencias de la información computarizada. Yo me quedo con la alegría de este trabajo que se inició en las postrimerías de mi gestión como director del Archivo y se concluye cuando la Mtra. Rosa María Alvarado Torres asume con esperanza y bríos la dirección del Archivo Histórico del Municipio de Colima.

A todos muchas gracias: a ADAI, a ALACYT, a ADABI que celebra en estos días 10 años de aventura fecundísima, al H. Ayuntamiento de Colima y a todos y cada uno de quienes participaron entre enero y agosto del presente año de 2013 en este precioso trabajo para rescatar el tesoro documental que conservamos de la antigua Villa de Colima de la Nueva España de las Indias de la Mar Océano.

Dr. José Miguel Romero de Solís.
Colima, 7 de octubre de 2013.  





ISBN 978-607-701-024-1
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