-- phpMyAdmin SQL Dump
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-- Database: `colimae_ahmc`
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-- Table structure for table `fbd_doctos`
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CREATE TABLE IF NOT EXISTS `fbd_doctos` (
  `id` int(9) unsigned NOT NULL AUTO_INCREMENT,
  `fecha` varchar(100) DEFAULT NULL,
  `anio` int(8) DEFAULT NULL,
  `texto` text,
  `caja` varchar(10) NOT NULL,
  `exp` varchar(10) NOT NULL,
  `fojas` varchar(50) NOT NULL,
  PRIMARY KEY (`id`)
) ENGINE=MyISAM  DEFAULT CHARSET=utf8 AUTO_INCREMENT=866 ;

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-- Dumping data for table `fbd_doctos`
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INSERT INTO `fbd_doctos` (`id`, `fecha`, `anio`, `texto`, `caja`, `exp`, `fojas`) VALUES
(1, '1892. Octubre, 8.', 1892, '“El corazón no envejece, de Guy de Maupassant.\nTraducido por Balbino Dávalos y publicado en la sección <em>Cuento del día</em>,<em> </em>del periódico <em>El Universal</em>.', '1', '1', '1 f'),
(2, '1892.Octubre,9.', 1892, '<em>“Ego sum Petrus”</em>, por Jean Sigaux.\nTraducción de Balbino Dávalos publicada en la sección <em>Novelas cortas</em>, de <em>El Universal</em> (img. 1). A la vuelta, poesía titulada “Madre”, de José Jackson Veyán, cuyos primeros versos dicen:\n>>“¡Madre!… Palabra de miel:\n>>¡Madre!… Venturosa estrella.\n>>Blanca paloma sin hiel,\n>>No hay una imagen como ella\n>>Ni hay un nombre como él” (img. 2).\nTambién en esta misma página, el cuento “Las dos vengadoras”, de Emilia Pardo Bazán.', '1', '2', '1 f'),
(3, '1897.Junio.', 1897, '<em>El Torneo Literario</em>, columna del periódico <em>La Lucha</em> (nº 38).\n“<em>La Lucha</em> puede cantar victoria, pues á su entusiasta llamamiento han correspondido todos los poetas mexicanos enviando á nuestro certamen inspiradas y brillantes poesías. Tenemos mucha en cartera”.\nInicia con la publicación de “Poema cruel” —“obra maestra de psicología”—, de Luis G. Urbina, (img. 1-2).\nTambién, “Fugas de Bach”, al que se califica de “literario prodigio en materia de <em>fugas y evaciones</em> [<em>sic</em>]”, y que es un poema antológico firmado por “El duque Juan” (img. 2).\nEl poema está formado con versos de Manuel Gutiérrez Nájera, Gustavo Adolfo Bécquer, Justo Sierra, Jesús E. Valenzuela, Balbino Dávalos, y Antonio Plaza.\nSe incluyen, además, versos de José Juan Tablada, Francisco de Olaguíbel, José María Lafragua, Salvador Díaz Mirón.\nTambién de “Un poeta chirle” y Manuel Acuña.', '1', '3', '1 f'),
(4, '1893.Febrero,16.', 1893, '“Las diferentes maneras de saludar”, de la Baronesa Staffe.\nArtículo publicado en la sección <em>Prácticas Sociales</em>, de <em>El Universal</em>, con traducción de Balbino Dávalos<em>.</em>', '1', '4', '1 f'),
(5, '1889.Abril,25.', 1889, '“Teoría musical del ritmo castellano, I”.\nPrimera parte de un artículo documentado que publica <em>El Heraldo</em>.\nReproduce en partes y critica la introducción o prólogo de la obra titulada <em>Elementos de métrica castellana</em>, del chileno Eduardo de la Barra.', '1', '5', '1 f'),
(6, '1888.Noviembre,11.', 1888, '<em>El Semanario Colimense</em>: periódico de actualidades.\n\nLa redacción está formada por Balbino Dávalos, Luis Rojas Vértiz y Arturo Betancourt.\nEl editorial titulado “Huelga” está dedicado a los problemas laborales que sufren los obreros del ferrocarril, en su tramo Armería–Colima.', '1', '6', '1 f'),
(7, '1900.Julio,31.', 1900, '“<em>Los lagos de México</em>, de Joaquín Arcadio Pagaza”.\nArtículo crítico sobre esta obra que se publica en la columna <em>Borrones</em>, del <em>Diario del Hogar</em>.\nEl autor lo dedica a Balbino Dávalos, del Liceo Mexicano.\nSe mencionan los <em>Murmurios de la selva</em>, de Pagaza; en repetidas ocasiones al prologuista Rafael Ángel de la Peña y la <em>Rusticatio Mexicana</em> del jesuita guatemalteco Rafael Landívar.', '1', '7', '1 f'),
(8, '1909.Diciembre,1º.', 1909, 'Página del periódico <em>El Diario</em>.\nEntre otros titulares dedicados a la crisis de Nicaragua: “México interpone sus buenos oficios para dar fin a los asuntos de C. América. Declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores”.\nIgnacio Mariscal expresa que “las negociaciones se estaban tramitando por medio del Lic. Balbino Dávalos, Encargado de Negocios de la Embajada Mexicana en Washington”; en otra nota, Mariscal expresa: “No tengo pensado pedir licencia por ahora”.', '1', '8', '1 f'),
(9, '1909.Diciembre,22.', 1909, '“Incidente en un banquete”.\nNota de la Agencia Regagnon publicada por el periódico <em>La Patria </em>sobre lo ocurrido durante el banquete que ofreció John Barret, director del Bureau de Repúblicas Americanas.\nContra lo previsto, el invitado de honor Andrew Carniege criticó, con motivo de la política americana hacia Nicaragua, al secretario de Estado Knox que estaba presente.\nEntre los invitados destacan nombres distinguidos como el senador Root y representantes de los países de Centro y Sur América, con excepción de Nicaragua.', '1', '9', '1 f'),
(10, '1909.Diciembre,23.', 1909, '“La recepción del Sr. Ministro de México por el presidente del Perú”.\nArtículo del periódico <em>El Diario </em>que reproduce información de <em>La Opinión Nacional</em>, de Lima, Perú, con los discursos de Miguel de Béistegui, ministro plenipotenciario y enviado extraordinario de México, y el Sr. Leguía, presidente de Perú.\nSe publica, además, una carta autógrafa del presidente Porfirio Díaz a su homólogo peruano, fechada el 16 de mayo de 1907.', '1', '10', '1 f'),
(11, '1909.Diciembre,24.', 1909, '“¿Ha fracasado México en su misión diplomática?”.\nEditorial de la redacción de <em>Diario del Hogar </em>sobre las negociaciones de Enrique C. Creel, gobernador de Chihuahua y mediador de México en el conflicto entre Estados Unidos de América y Nicaragua.\nSegún <em>El Imparcial</em>,<em> </em>sus declaraciones fueron poco afortunadas sobre el punto y se dice, de acuerdo a <em>La Gaceta</em> <em>de Guadalajara</em>, que fue desairado por el presidente Taft y el secretario Knox.', '1', '11', '1 f'),
(12, '1909.Diciembre,28.', 1909, '“Fracaso diplomático. El Sr. Creel desairado”.\nArtículo publicado en <em>Diario del Hogar</em>, donde se comenta el fracaso de la misión de Enrique C. Creel en las mediaciones entre Estados Unidos y Nicaragua (img. 1).\nEn recuadro superior izquierdo, nota que alude al mitin de Madero y Roque Estrada en Guadalajara, hospedados en el <em>Hotel Francés</em>; concluye: “Mañana saldrá Sr. Madero y acompañantes rumbo á Colima” (img. 2).\nAl reverso, un artículo firmado por Heriberto Frías, que titula: “La América Central será una provincia del gran imperio yankee: ¿Y México otra?”, tomado de <em>El Correo de la Tarde</em>.\nEntre otras cosas, asegura: “El espectáculo de nuestra política interior se complica con las perspectivas circunstantes, y el horizonte se aclara de un modo siniestro, como á la luz de los fanales eléctricos de la escuadra norteamericana [<em>fondeada</em>] en «nuestra» Bahía Magdalena” (img. 2).', '1', '12', '1 f'),
(13, '1907.Diciembre,29.', 1907, '“El rey don Alfonso en Méjico”.\nCarta de Amado Nervo, secretario de la Legación de México en España, a Luis López Ballesteros, director del periódico <em>El Imparcial</em>, de Madrid. El diplomático comenta la posibilidad de un viaje a Hispano–América del monarca español (img. 2).\nAdemás de las columnas <em>Al día </em>y <em>Crónicas parlamentarias</em>, el artículo “El pobre Mark Twain”, de Joaquín López Barbadillo (img. 3).', '1', '13', '1 f'),
(14, '1902.Diciembre,1º.', 1902, '“Huésped ilustre”, a propósito de la visita de Balbino Dávalos a Colima, su tierra natal.\nArtículo publicado en <em>El Campeón del Pueblo</em>, <em> </em>periódico editado en Colima, donde se dan algunos datos biográficos interesantes (img. 1).\nTambién aparecen notas sobre una excursión de Balbino Dávalos a Cuyutlán y la visita a Colima de la Sra. Matilde González de Torres, esposa del Prof. Gregorio Torres Quintero (img. 2).\nSe incluye el poema “Madonna mia!”, del propio Dávalos, que fecha “noche del 22 de Mayo de 1895”:\n“Cual cielo azul entre la lluvia miro\nTus ojos por las lágrimas bañados\nY tus largos cabellos desatados,\nRayos de luz en mármol del Epiro” (img. 3).', '1', '14', '2 ff'),
(15, '1929.Septiembre,26.', 1929, '“Está agonizando en México la industria del petróleo y hay necesidad de prestarle ayuda”.\nFragmento de un artículo publicado por <em>Excélsior</em>, donde se muestran estadísticas anuales de producción y exportación.', '1', '15', '1 f'),
(16, '1947.Marzo,22.', 1947, '“La condesa de Pardo Bazán y Hernán Cortés”, de Balbino Dávalos.\nSegunda entrega de este artículo publicado en <em>Excélsior</em>.', '1', '16', '3 ff'),
(17, '[1947].', 1947, 'Telefoto de un cometa.\nLa publica el periódico <em>Novedades</em>, y comenta que es el más brillante aparecido en este hemisferio desde 1927.', '1', '17', '1 f'),
(18, '1920.Octubre,6.', 1920, '“Un diplomático poeta, Balbino Dávalos. Nuevo Ministro Plenipotenciario de los EE.UU. Mexicanos en Alemania”.\nArtículo con datos sobre su vida y producción literaria (img. 1).\nLo publica <em>El Heraldo de Hamburgo </em>(img. 2).', '1', '18', '1 f'),
(19, '1913.Febrero,9.', 1913, '“Convento en ruinas: el desierto de los Leones, México, D.F.”.\nPoema de José Santos Chocano que publica <em>El Imparcial</em>.\nSus primeros versos dicen:\n“Siguiendo la escondida senda que recomienda\npara bien de la vida Fray Luis (el de León),\nhallé una ruina dentro de un bosque de leyenda,\ncual si fuese una espina dentro de un corazón…”.', '1', '19', '1 f'),
(20, '1912.Septiembre,21.', 1912, '“Los versos del señor Chocano. Una comprobación del Sr. Carlos Toro”.\n<em>El País</em> reproduce una carta abierta de Toro a su director José Elguero, donde pide publicar “una traducción muy aceptable de <em>The Bells</em> de Edgard Allan Poe […], como una comprobación de que me ha asistido la razón […] acerca de «La Campana de Dolores», de Santos Chocano.\nLa traducción de “Las campanas” que se da a conocer, es de David Cerna.', '1', '20', '1 f'),
(21, '1934.Noviembre,24.', 1934, '“Una curiosidad frustrada de Menéndez Pelayo”.\nArtículo que publica Balbino Dávalos en <em>Excélsior</em>, sobre un poema de Blanco White cuyo antecedente Dávalos pensó que estaba en Gracián.', '1', '21', '3 ff'),
(22, '1910.Mayo,22.', 1910, '“Poesía recitada por su autor Rafael Cabrera en la velada que á la memoria del ilustre patricio Don Ignacio Mariscal, se celebró en Puebla el día 16 de mayo de 1910”.\nSus primeros versos son:\n“Fue el risueño Abril, cuando la vida\nhasta en los muros viejos prende flores…”.\nSe publica por <em>El Diario Ilustrado </em>(img. 1).<em> </em>\nAl reverso un retrato de Manuel Noriega, director de cine (img. 2).', '1', '22', '1 f'),
(23, '1935.Mayo,16.', 1935, '“En solemne ceremonia recibió ayer la Academia Mexicana al periodista D. Carlos Díaz Dufoo.\nEl nuevo académico pronunció brillante discurso al ocupar el sitial que dejara vacante el doctor Canale”.', '1', '23', '1 f'),
(24, '1910.Abril,11.', 1910, 'Recortes de prensa enviados por el Centro Nacional de Información, Investigación y Publicidad Castillo y Parra.\nEl primero, de <em>El Tiempo</em>, informa de la llegada a Lisboa el pasado 21 de marzo de 1910, de Balbino Dávalos, como Encarrgado de Negocios de México, y comenta: “debe ya haber sido recibido por S.M. el Rey don Manuel II” (img. 1).\nEl segundo, de <em>La Iberia</em>, correspondiente al 12 de abril de 1910, alude a la llega de Balbino Dávalos a Lisboa como Encargado de Negocios.\nAsegura: “El Sr. Dávalos fué recibido por el Secretario de Relaciones y en breve lo será por el Rey” (img. 2).', '1', '24', '2 ff'),
(25, '1910.Septiembre,30.', 1910, '“Poesía leída por el Sr. Licenciado don Justo Sierra, ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, en la apoteosis de los héroes de la Independencia de México”.\nSus primeros versos son:\n“Suba al éter la oda, del sol vuele en los rastros\ny cual polvo de oro descienda de los astros\nbañando en luz sidérea este sagrado altar”.', '1', '25', '1 f'),
(26, '1909.Mayo,21.', 1909, '“La muerte de Swinburne”, de Antonio Valenzuela–Moreno.\nArtículo publicado en el periódico <em>El Diario</em>, sobre el reciente deceso del poeta inglés y su producción literaria (img. 1).\nRecorte enviado por <em>David Camacho</em>, empresa que surte suscripciones a recortes de periódicos nacionales y extranjeros.', '1', '26', '1 f'),
(27, '1909.Julio,1º.', 1909, '“Congreso Universal de la Poesía”, a celebrarse en Valencia, España, del 27 de octubre al 3 de noviembre de 1909.\nSuscriben la convocatoria: Alfredo Vicenti, José Francos Rodríguez, José Joaquín Herrero, y Manuel Machado.\nTambién firman la convocatoria Gregorio Martínez Sierra, Amado Nervo, Antonio de Zayas, duque de Amalfi,y Mariano Miguel de Val, secretario general del Congreso (img. 1).', '1', '27', '1 f'),
(28, '1936.Noviembre,22.', 1936, '<em>El Hombre Libre. Periódico de acción social y política. Suplemento ilustrado </em> (nº 13).\nEntre los artículos que publica, “La revolución de entonces (y la de ahora)”, de Blas Urrea.\nAdemás, artículo de José C. Valadés, que titula: “Obregón, Amaro y Escobar en guardia contra el plan de ataque de Estrada”.', '1', '28', '4 ff'),
(29, '1935.Agosto.', 1935, '<em>Las grandes mentiras del panfleto verde</em>, de Eduardo Elizondo.\nEn este manifiesto se describen las estafas del licenciado Miguel Lanz Duret, en complicidad con su socio neoyorkino Mr. Bromberg, en el inmoral manejo de la <em>Compañía Periodística Nacional, </em><em>S.A</em>., editora de <em>El Universal</em>.<sup> </sup>', '1', '29', '2 ff'),
(30, '1934.Noviembre.', 1934, '“Un desenlace funesto”, artículo del licenciado Querido Moheno, sobre la muerte del estudiante norteamericano Ahern, a mano de policías mexicanos (img. 1).\n“El último romántico”, de José Luis Velasco, artículo que comenta el reciente fallecimiento de Luis G. Urbina, en Sevilla, el 19 de noviembre de 1934 (img. 2).', '1', '30', '1 f'),
(31, '1932.Febrero,1º.', 1932, 'Columna <em>El momento lírico</em>, de <em>Claridad</em>.\nBajo el título de “Rondeles”, se publican seis poesías de Balbino Dávalos.\n“Amor”, cuyos primeros versos son:\n“Amor, yo tuve, amor sincero,\ny no he sentido otro mayor…\ny aún así, fuiste pasajero,\nAmor…”.\nAdemás, “Blanca Rosa”:\n“Blanca–Rosa misteriosa,\n¿a qué jardín encantado\nla ilusión te ha trasplantado\nBlanca–Rosa?...”.\n“La idea fija”:\n“Mi pensamiento divago\ncon sugestiones que invento:\npero es más astuto mago\nmi pensamiento...”.\nTambién, “El presentimiento”:\n“Una inquietud furtiva invade lentamente,\ncomo invisible sombra, mi alma sensitiva;\ny córreme en los nervios y adhiérese a mi frente\nuna inquietud furtiva…”.\n“La inexorable”, que empieza:\n“Con astuto paso la tristeza acude\nno bien agoniza la luz del ocaso;\nmas su errante sombra mi espíritu elude\ncon astuto paso…”.\nY, el último, “El rondel (reflejo didáctico de Swinburne)”:\n“Se labra el rondel cual sortija o esfera luciente,\nal nimio primor que exigiera esmerado joyel,\ny parezca que sólo al encanto del ávido oyente\nse labra el rondel…”.', '1', '31', '1 f'),
(32, '1932.Marzo,9.', 1932, '“El misterio de los once pesos”, por Balbino Dávalos.\nArtículo publicado por <em>Excélsior</em>, donde cuenta sus recuerdos en torno al “noble y gentil poeta franco–mexicano” Augusto Génin, fallecido meses atrás.\nDice que Carlos Díaz Dufoo comentó que “cuando surgió entre nosotros a la vida literaria, fui yo quien lo reveló”, pero “como no me corresponde por completo”, debe aclararlo.\nAdemás se alude a Filomeno Mata y José Primitivo Rivera, “quien adquirió el libro de Génin, apenas llegado de las prensas de París. Me buscó, me lo mostro e hizo que juntos lo leyéramos. Y no paró allí su entusiasmo, sino que se encaprichaba en que tradujera yo en versos castellanos aquellos <em>Poemas Aztecas</em> que tan regocijado le traían”. Sigue: “Mi admiración no llegaba a tanto”, pero una de aquellas poesías “me cautivó de verdad” y “en dos o tres días y a breves ratos, interpreté, más a mi propio entender que fielmente, «La tristeza del ídolo»”.\nSe refiere luego a Rafael Reyes Spíndola, Victoriano Pimentel y Manuel H. Sanjuán.\nSon mencionados asimismo Víctor M. Venegas, Luchichí, Duclós Salinas, Laura Méndez de Cuenca y “un jovenzuelo muy pulcro y almibarado que es ahora una de las glorias literarias de España: Ramón del Valle Inclán, el «buen don Ramón» de las barbas de chivo que enalteció Rubén Darío en festivo soneto”.\nTambién a Emilio Rabasa, “bien afamado ya por sus novelas <em>La bola</em> y <em>La gran ciencia</em><sup>”</sup>.\nAlude asimismo al “Duque Job” —Manuel Gutiérrez Nájera—, “puro en ristre, levita de irreprochable corte británico y engardenizada solapa”.\nEl “duque” felicitó a Balbino por su traducción y, días después, al momento de recibir su pago, le dieron “la suma adicional de… ¡once pesos! […]. ¿Por qué once pesos y no diez, ó doce, o más bien quince, que sin duda hubiéranme sido preferibles?”.\nTiempo después, sigue relatando Dávalos, en una velada “en el <em>Teatro Nacional</em>, que cerraba en aquel tiempo las calles del Cinco de Mayo, para cuya ampliación lo deribaron las inteligentes y financieras manos de don Pepe Limantour”, le tocó conocer a Augusto Génin, “un robusto y rozagante mozo de alborotada cabellera color de fuego, luminosos ojos, ágil y gallarda apostura, impetuoso de movimientos y de aspecto que se me antojó arlequinesco, pues vestía casaca roja, pantaloncillo corto, brillantes medias de seda y zapatillas hebilladas de plata”, quien allí estaba y preguntaba por Dávalos, su traductor.\nPor cierto, la edición definitiva de sus <em>Poemas aztecas</em>, se la hizo llegar con afectuosa y admirativa dedicatoria fechada en 1924, a través de Luis González Obregón (img. 1-2).\nFinalmente, recuerda a Manuel Puga y Acal, quien también fue traductor de Génin (img. 2).', '1', '32', '2 ff'),
(33, '1931.Enero,2.', 1931, '“Astrólogo que predice desastres para este año”.\nRecorte de periódico que alude a las predicciones hechas por el astrólogo italiano Chiaravalle, para el año 1931.', '1', '33', '1 f'),
(34, '1947.Mayo,27.', 1947, '“Retorno a Zamora”, de Gabriel Méndez Plancarte.\nPoesía escrita con motivo de la consagración episcopal de José Gabriel Anaya, digno obispo de Zamora. Empieza:\n“Zamora, plácida luz de mi infancia, ciudad austera, noble, dulcísima:\nsobre tus tejados se yerguen triunfalmente, tus esbeltas torres”.', '1', '34', '1 f'),
(35, '1930.Diciembre,7.', 1930, '“Las ofrendas”.\nArtículo del diputado licenciado Alfonso Francisco Ramírez, publicado en <em>Ecos de la Costa </em>y tomado de <em>El Nacional Revolucionario</em>.\nComenta la obra de Balbino Dávalos y reproduce dos poemas titulados “Entonces” y “Único anhelo”, ambos aparecidos en <em>Las ofrendas</em>.', '1', '35', '1 f'),
(36, '1930.Julio,25.', 1930, '“Nuevo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua”.\nFoto que publica <em>El Diario Español: el diario de la colonia</em>, sobre el acto de recepción de Balbino Dávalos como académico en la Barra de Abogados de la Ciudad de México (img. 1).\n“Nuevo académico”: bajo este título <em>El Gráfico</em> registra el mencionado acto (img. 2).\nUna tercera ilustración cuyo pie titula “La cuestión religiosa”, también de <em>El Gráfico</em>, alude a las ponencias “ante el Quinto Seminario de México”, del Pbro. Miguel Darío Miranda, representante del arzobispo de México, Pascual Díaz y Barreto, de un lado, y del señor Victoriano D. Báez, “sobre la obra de la iglesia protestante en la República” (img. 3).', '1', '36', '3 ff'),
(37, '1946.Mayo,11.', 1946, '“A propósito de Luis G. Urbina“, de Balbino Dávalos.\nArtículo que publica <em>Excélsior</em> con recuerdos del poeta.\nEscribe el autor: “el aspecto de Urbina, visiblemente escrupuloso en el vestir; cuerpo pequeño, levemente rechoncho, cabeza rizosa de frente amplia y abovedada; ojos a las veces de ensueño y a las veces de alegre sonrisa o de fisga, y al extremo de las mangas, unas mofletudas manecitas de niño” (img. 1).\nAdemás, se anexa recorte también de <em>Excélsior </em>con la entrega I de la serie “Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina” —llamados también <em>Retratos líricos</em>, escritos en Sevilla, en 1929-1930—, que introduce Carlos Serrano, indicando la procedencia de estos poemas y aludiendo al artículo “A propósito de Luis G. Urbina”, en el que “ya hizo la historia en forma admirable y en esta misma página el ilustre don Balbino Dávalos”. El primero es “Invocación”, en honor de Justo Sierra, cuyos primeros versos dicen:\n“La noche duerme y el abismo calla.\nY yo, en la soledad en que me pierdo,\nbusco, con la linterna del recuerdo,\nlos despojos del campo de batalla…” (img. 3).', '1', '37', '3 ff'),
(38, '1946.', 1946, 'Recorte de <em>Excélsior</em>,<em> </em>con el soneto “Grupo”, cuya primera estrofa reza:\n“Este fugitivo desfile de larvas\nsuele ser, a instantes, mi delectación.\n¡Cómo galvanizas; y qué bien escarbas\ntierra de sepulcros, Imaginación!”.\nEs un fragmento de la XI entrega de la serie “Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina”, dedicada a sus viejos amigos poetas.', '1', '38', '1 f'),
(39, '1929.Noviembre,12.', 1929, 'Carta abierta al Director de <em>Excélsior</em>, firmada por “Retropróxímo”.\nEs publicada por la columna <em>Antena difusora</em>, dedicada a difundir opiniones de sus lectores.\nEl autor sentencia: “Nervo nunca fue místico sino en el papel”.', '1', '39', '1 f'),
(40, '1929.Diciembre,15.', 1929, '“El poeta diplomático”, de Julio Jiménez Rueda.\nArtículo sobre la vida, obra y muerte de Efrén Rebolledo (img. 1).\nAdemás un recorte posiblemente de <em>Novedades</em>, donde aparece como su presidente y gerente Jorge Pasquel (img. 2).', '1', '40', '2 ff'),
(41, '1929.Noviembre,16.', 1929, '“Se convoca a los escritores a un concurso para obras que combatan el alcoholismo”.\nRecorte de <em>El Universal Gráfico</em>.\nInvitación que hace el Comité Nacional de Lucha contra el Alcoholismo y está suscrita por los doctores Aquilino Villanueva, Manuel Martínez Báez y Alfonso Pruneda.\nEn concreto, se refiere a escribir obras teatrales para ser representadas por obreros.', '1', '41', '1 f'),
(42, '1929.Julio,25.', 1929, '“El General Díaz y el General Reyes”.\nRecorte de prensa con una carta fechada en Neuilly–sur–Seine (Francia), el 21 de junio de 1929, de Porfirio Díaz, hijo, al licenciado Rodolfo Reyes, quien le envió su libro <em>De mi vida</em>.\nEl autor de la carta no puede menos que expresar sus reservas porque el autor “es muy injusto para con el general Díaz y muy injusto también para con el general Reyes”.', '1', '42', '1 f'),
(43, '1921.Noviembre,30.', 1921, '“El ministro de México en Suecia, hace declaraciones”.\nRecorte de periódico con la traducción de una nota publicada por <em>Aftonbladet</em>, de Estocolmo, acerca de la llegada de Balbino Dávalos para establecer una Legación diplomática completa de México en Suecia, “únicamente para Suecia, en lugar de la existente hasta ahora para Escandinavia. Como el Ministro Dávalos sería uno de los pocos, por no decir el único de los diplomáticos de México que tenía algún conocimiento de nuestro país, tuvo el encargo de establecer y organizar la nueva Legación en Estocolmo”.\nHospedado en el <em>Grand–Hôtel</em> de Estocolmo, Dávalos concedió entrevista a los reporteros de <em>Aftonbladet</em>, de la que tomamos otros datos: el ministro “es de mediana edad y tiene una apariencia especialmente distinguida: esperamos que nuestro dibujante ha logrado reproducirlo de una manera satisfactoria”.\nComenta que, representando a México en San Petersburgo, “quedó con los últimos miembros del Cuerpo Diplomático durante el primer periodo de revolución y cuando le fue necesario partir, pasó por Estocolmo, cuya ciudad había visitado anteriormente como miembro de comisiones diferentes y donde permaneció bastante tiempo con su familia. Por lo tanto no es sin conocimiento de nuestro país y pueblo que el Ministro Dávalos expresa su gran satisfacción de haber sido trasladado aquí y sus simpatías por Suecia y los suecos”.\nA continuación, Dávalos aseguró el proceso de pacificación en México bajo el gobierno del general Álvaro Obregón, de cómo éste había convocado una reunión internacional para estudiar los daños presuntos o verdaderos sufridos por ciudadanos extranjeros durante la Revolución, y suponía que en breve México sería reconocido por todas la naciones.', '1', '43', '1 f'),
(44, '1929.Diciembre,24.', 1929, '“Pensión a los deudos del poeta Rebolledo”.\nNota periodística del <em>Excélsior</em>, recogiendo una propuesta del ingeniero Javier Sánchez Mejorada, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas.', '1', '44', '1 f'),
(45, '1945.Abril,28.', 1945, 'Ejemplar del periódico <em>Coliman</em>.\nCon artículos y notas sobre el Departamento de Asuntos Agrarios “para proteger a la comunidad de Zacualpan, Col.”; “Hay gran intranquilidad en Colima” sobre un incidente en Tepames; “Dificultades en la secundaria de Manzanillo”, y “Ofreció una comida campestre el Sr. Manuel Sánchez Silva”. Además, un cartón de Alberto Isaac.', '1', '45', '4 ff'),
(46, '1945.', 1945, '<em>El México desconocido: cinco años de exploración entre las tribus de la Sierra Madre Occidental, en la tierra caliente de Tepic y Jalisco, y entre los tarascos de Michoacán</em>.\nAutor Carl Lumholtz y traducción al castellano por Balbino Dávalos.\nPortada y páginas conteniendo los dos prefacios que acompañan la obra.', '1', '46', '8 ff'),
(47, '1945.Junio,3.', 1945, '<em>Magazine para todos</em>, suplemento del periódico <em>El Universal</em>.\nEn primera página e ilustrado se publica “En las vegas del Río Nazas...”, artículo de Ladislao López Negrete, sobre “el curso poético” de este río (imgs.\n1-4).\nEn interiores, el poema “Himno a la paz”, de Balbino Dávalos, cuyos versos iniciales son:\n“La paz surge airosa con nimbo de aurora…\n¡Oh seres que aun salvos la guerra dejó,\nsaltad de alegría, cantad sin demora\nun himno vibrante que ensalza la hora\nen que la esperanza febril renació!...”.\nA su propósito, una nota de la redacción comenta: “Sobre este poema escribió música el maestro Julián Carrillo y fué ejecutado por la Sinfónica H. Steele, bajo la dirección del propio maestro Carrillo, estando presente el señor Balbino Dávalos, el miércoles 9 de mayo de 1945, en la XEW, a las 21.20 horas. Los Madrigalistas del Conservatorio formaron los coros” (img. 5).', '1', '47', '1 f'),
(48, '1946.Noviembre,4.', 1946, '“En homenaje a José Juan Tablada”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado por <em>Excélsior</em>, en el que el autor se remonta “hacia la época juvenil” en que Tablada y él se conocieron (img. 1).\nAdemás, incluye el poema “Ónix”, de Tablada, dedicado a Luis G. Urbina, cuyos primeros versos son:\n“Torvo fraile del templo solitario,\nQue al fulgor de nocturno lampadario\nO a la pálida luz de las auroras,\nDesgranas de tus culpas el rosario… ” (img. 2).', '1', '48', '2 ff'),
(49, '1944.Marzo,14.', 1944, '“Universitarias”, columna de <em>El Universal</em>.\nSe relatan los antecedentes de la Escuela de Filosofía y Letras.\nAl hablar del año 1935 [<em>sic</em>], se reconoce que ni los profesores ni su director —a la sazón, Balbino Dávalos— cobraron sueldo alguno.\nFue entonces cuando el presidente Calles “volvió a dar el subsidio necesario y la Facultad regresó a su vida normal”.', '1', '49', '1 f'),
(50, '1941.Octubre,27.', 1941, '“Indianismo poético”, de Carlos Pereyra.\nArtículo publicado por <em>El Universal </em>que comenta con detalle el poema “A Colón”, de Rubén Darío, con motivo de los festejos del IV Centenario del Descubrimiento de América.\nEn opinión del autor, los versos además de “ripios” son denigratorios para España y América.', '1', '50', '2 ff'),
(51, '1941.Octubre,20.', 1941, '“Los cisnes y el águila”, de Carlos Pereyra.\nArtículo publicado en <em>El Universal</em>: sobre las contradicciones ideológicas de Rubén Darío, en su “Canto épico a las glorias de Chile” y “Salutación al águila”.', '1', '51', '2 ff'),
(52, '1941.Junio,16.', 1941, '“Eminentes maestros universitarios”.\nColumna de la <em>Gaceta Universitaria</em>, dedicada en esta ocasión a Balbino Dávalos, de quien proporciona datos biográficos y se hacen referencias a su vejez (con fotografía) (img. 2).\n“Cuando algún alumno va a su casa por las tardes a platicar con él sobre algún asunto, el viejecito no recibe más que con bondad y cariño. Su plática es tan agradable que las horas pasan sin darse cuenta. Sus nerviosos movimientos, su risita burlona, los ojos vivos y penetrantes a veces con una expresión de malicia infantil, hacen que sus recuerdos y sus anécdotas se nos presenten con un colorido y un sabor inimitables” (img. 3).', '1', '52', '4 ff'),
(53, '1940.Junio,15.', 1940, 'Revista <em>Voz Nacional</em>.\nLa ilustración de la portada representa un combate aéreo, con el título: “El león inglés y el águila negra alemana luchan a muerte”.\nEn la columna “La Nación”, se comenta el entreguismo de funcios gubernamentales a la política norteamericana y, en particular, el caso del petróleo: se mencionan al secretario de Economía Efraín Buenrostro y al Dr. Castillo Nájera.\nTambién se alude a Ramón Beteta, generales Felipe Ireta y Othón León Lobato, candidatos a gobernador por Michoacán y Veracruz, respectivamente.\nIlustrando la columna aparecen fotografías de Buenrostro, Ireta, Cortés Herrera y Salvador Romero. Otra fotografía corresponde a don Manuel Azaña, de quien se anuncia su próxima llegada al país como asilado político.\nAdemás, los artículos “Reflexiones en torno al Seguro Social”, de Daniel Kuri Breña; y “Gloria y befa de Alarcón”,de Alfredo de la Guardia.\nPor otra parte, nota sobre “San Ignacio de Loyola”, firmada por Ignacio B. Anzoátegui; y “Divulgaciones históricas”, de Rafael Aguayo Spencer.\nSe publican anuncios comerciales, cartones y fotografías alusivos a la 2ª Guerra Mundial.', '1', '53', '12 ff'),
(54, '1939.Mayo,18.', 1939, '“Lo que dijo el Lic. Lombardo Toledano”.\nRecorte de periódico con un resumen de ciertas declaraciones de Vicente Lombardo Toledano quien opina, entre otras cosas, que la campaña electoral de Manuel Ávila Camacho tiene perfiles más rectos en su trayectoria que la que se hizo a favor de Lázaro Cárdenas.\nPor otra parte, da la voz de alerta del peligro de los embates de la quellama “derecha a la mexicana”.', '1', '54', '1 f'),
(55, '1939.Septiembre,15.', 1939, '<em>Letras de México. Gaceta literaria y artística</em>.\nColaboraciones: Antonio Castro Leal, “Alfonso Reyes y una fantasía a dos voces”, sobre su libro <em>Cuestiones estéticas</em> y, a este propósito, crea un diálogo entre “Alfonso” —para los amigos— y “Reyes” —para sus lectores— (img. 1 y 2).\nEn poesía, “Tres canciones de despedida y un insomnio”, de Emilio Prados, dedicadas a José Bergamín (img. 3).\nEn la sección “La actualidad literaria”, se hacen recensiones a diversas obras: de Ermilo Abreu Gómez, <em>Juan Ruiz de Alarcón: bibliografía crítica</em>; de José Meana, <em>Manzana podrida</em>; de Agustín Velázquez Chávez, <em>Tres siglos de pintura colonial mexicana</em>, reseña que firma Manuel Toussaint.\nAsimismo, de Beatriz Ofelia, por su obra <em>Cinco sonetos de primer entusiasmo</em>, de los que se dice: “Los sonetos, todo pueden ser, menos sonetos”; y de Benito Coquet, por su <em>Ensayo histórico–político sobre los habitantes indígenas de Veracruz </em>(img. 4 y 7).\n“Las dos elegías que engendraron <em>La Celestina</em>”, de Balbino Dávalos, artículo dedicado “a don Federico Escobedo, ilustre humanista”, en el que incluye traducciones de la primera égloga de Virgilio, con los diálogos de Títiro y Melibeo, donde éste canta:\n“Títiro, tú, recostado a la sombra de esa haya frondosa, con tu blanda zampoña silvestres tonadas modulas…”.\nTambién incluye la traducción hecha “antaño” de Ovidio, cuyos versos iniciales son:\n“¿Por qué, mordaz envidia, de ociosa vida cúlpasme y, obra de inerte ingenio, titulas mi canción?” (img. 5 y 6).\nXavier Villaurrutia, bajo el título de “Cómo leer a nuestros poetas”, entrega un fragmento del prólogo escrito para <em>Poemas escogidos</em>, de Efrén Rebolledo (img. 7).\nAdemás. “El <em>Salón México</em>, de Copland”, por Alberto T. Arai (img. 10).\nEn la sección “De las nuevas generaciones”, se publica un “Poema”, del tapatío Francisco de la Peña, que inicia:\n“Estás tú transparente de lágrimas, imitando a la obscuridad…” (img. 11).', '1', '55', '6 ff'),
(56, '1939.Mayo,15.', 1939, '<em>Letras de México. Gaceta literaria y artística</em>.\nEntre otras colaboraciones, “El romance de José Conde”, por Enrique González Rojo; y “Vida y poesía” (<em>in memoriam</em> de González Rojo), de Bernardo Ortiz de Montellano (img. 2 y 3).\nLa reseñas titulada “Robinson el fracasado”, de Justino Fernández, sobre un libro de Eduardo Enrique Ríos; y la de José Miguel Quintana quien escribe sobre <em>Las calles de Puebla</em>, de Hugo Leicht (img. 4 y 5).', '1', '56', '6 ff'),
(57, '1939.Julio,15.', 1939, '<em>Letras de México. Gaceta literaria y artística</em>.\nEntre otras colaboraciones: “La esencia de la poesía”, de Adolfo Menéndez Samará, a propósito de un libro de Enrique Díez–Canedo (img. 2-5). Además, dos reseñas críticas: “Conferencias sin drama”, por Rodolfo Usigli, y “El teatro, enemigo del teatro”, de Antonio Magaña Esquivel (img. 6 y 7).', '1', '57', '6 ff'),
(58, '1939.Febrero,15.', 1939, '<em>Letras de México. Gaceta literaria y artística</em>.\nLa “Sección de Oro en Poesía”, Daniel Castañeda reseña <em>La ciudad sin Laura</em>, del poeta rioplatense Francisco Luis Bernárdez”, de quien se hace una selección de textos (img. 6-7 y 9).\n“La visión de un país”, por José Moreno Villa (img. 8-9). Salazar Mallén con “Una obra frustrada”, critica a Jorge Icaza por <em>A propósito de Cholos </em>(img. 10). Reseñas de Daniel Castañeda a <em>Estío sin ella</em>, de Rafael del Río R.; y <em>Triángulo: poemas</em>, de Otilio González. Las poesías “Venus Prospecto” (París, 1930) y “Renacimiento” (Florencia, 1936), de Manuel Maples Arce; y “Poema”, de Efrén Hernández, cuyos primeros versos son:\n“Tal vez no miro bien, tal vez ha sido Con hierba alguna amarga enhechizado…” (img. 3).\nCierra la revista con el índice de autores del volumen I (n° 1-34), correspondiente a los años 1937 y 1938 (img. 13-16).', '1', '58', '6 ff'),
(59, '1939.Septiembre,15.', 1939, '<em>Letras de México. Gaceta literaria y artística</em>.', '1', '59', '6 ff'),
(60, '1936.Febrero,8.', 1936, '“Mrs. Hauptmann”, de <em>Fígaro</em>.\nArtículo que publica en su columna <em>A punta de lápiz</em>, de <em>El Universal</em>.\nEl columnista expresa su admiración ante la lucha y temple de la señora Hauptmann, esposa de quien secuestró y mató al hijo de Lindbergh.', '1', '60', '1 f'),
(61, '1936.Febrero,8.', 1936, '“La banca y el hombre”, de Miguel Sánchez de Tagle.\nArtículo publicado por <em>El Universal</em> sobre el manejo de las direcciones en los bancos.', '1', '61', '1 f'),
(62, '1936.Mayo,27.', 1936, '“El amago de <em>La tormenta</em>”,<sup> </sup>de Balbino Dávalos.\nArtículo que publica en <em>Excélsior</em>, donde comenta un pasaje de la famosa autobiografía de Vasconcelos, “paranoico auténtico y genial”, al decir de Dávalos, en el que éste se ve involucrado.', '1', '62', '2 ff'),
(63, '1938,Mayo.', 1938, '“Don Francisco León de la Barra aclara un hecho histórico: el decreto de mayo de 1911 sobre pago de reclamaciones, no sentó precedentes internacionales”, de Luis Lara Pardo.\nRecorte trunco de un artículo fechado desde París que se refiere a su entrevista con el ex–presidente León de la Barra, residente en París en la “rue de Cabillot”, sobre la política adoptada por los gobiernos mexicanos acerca de los daños y perjuicios causados por la Revolución a los intereses extranjeros y, en particular, su gestión.', '1', '63', '1 f'),
(64, '1946.Abril,26.', 1946, '“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina“, escritos en Sevilla (1929-1930).\nV entrega, donde se da a conocer el soneto “Tute”.\nSon mencionados Rubén M. Campos y Julio Ruelas, Leandro Izaguirre y Balbino Dávalos, además de Ciro Ceballos y Jesús Urueta:\n“Rubén, Julio, Leandro, Balbino, caballeros\nDe la Tabla Redonda de este pródigo Artur,\nPreparad el banquete. Llegarán, los primeros,\nCiro, el mordaz, y el rubio y elocuente Jesús”.\nLa nota introductoria es de Carlos Serrano.', '1', '64', '1 f'),
(65, '1946.Abril,25.', 1946, '“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina“, escritos en Sevilla (1929-1930).\nIV entrega con el soneto “Manuel”, a propósito de Manuel Gutiérrez Nájera, también conocido como “El duque Job”. Nota introductoria de Carlos Serrano.', '1', '65', '1 f'),
(66, '1946.Abril,24.', 1946, '“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina“, escritos en Sevilla (1929-1930).\nIII entrega con el soneto “Amado”, retrato lírico de Nervo.\nNota introductoria de Carlos Serrano.', '1', '66', '1 f'),
(67, '1946.Abril,23.', 1946, '“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina“, escritos en Sevilla (1929-1930).\nII entrega con el soneto “Chucho” en homenaje a Jesús Urueta. Sus últimos versos dicen:\n“Forjador de bellezas. Amo de multitudes.\nUrna de liviandades. Ánfora de virtudes.\nUn Sátiro por fuera. Por dentro, un Serafín”.\nNota introductoria de Carlos Serrano.', '1', '67', '1 f'),
(68, '1946.Abril,18.', 1946, 'Columna <em>Palmetazos</em> firmada por “El Dómine”.\nPublicada en el periódico <em>Novedades</em>, donde se mencionan a Edgard Allan Poe, Ignacio Mariscal, Francisco Rodríguez Marín, quien fuera director de la Real Academia Española.', '1', '68', '1 f'),
(69, '1946.Marzo,13.', 1946, '“Los sonetos inéditos de Urbina”, de Balbino Dávalos.\nArtículo periodístico donde comenta los once “retratos líricos” compuestos por Luis G. Urbina durante su estancia en Sevilla (1929-1930), cuando investigaba en el Archivo de Indias.', '1', '69', '2 ff'),
(70, '1946.Abril,10.', 1946, 'Homenajes a Balbino Dávalos.\nRecortes de artículos de prensa—entre ellos de <em>El Universal</em>— aludiendo a la celebración del 80º cumpleaños del poeta diplomático por sus colegas de la Academia Mexicana de la Lengua y un homenaje en el Palacio de Bellas Artes.\n“Cordial agasajo a D. Balbino Dávalos: Sus compañeros de Academia lo felicitaron al cumplir ochenta años”. En esa nota se alude al prólogo escrito por Balbino Dávalos a la edición de los <em>Sonetos inéditos</em> de Luis G. Urbina, cuya publicación se anuncia “en breve” (img. 1).\nTambién aparece una tarjeta de Alejandro Quijano felicitando a Dávalos (img. 2).\n“Un homenaje al Lic. Balbino Dávalos”, se refiere a una velada literaria y musical en honor a Dávalos celebrada en la Sala de Conferencias del Palacio de Bellas Artes, con la intervención de Guillermina Llach, Luz María Durand, Ester de Odriozola, Arturo R. Pueblita, Vicente Echeverría del Prado e Ignacio Jaramillo (img. 3).\nEl artículo biográfico incompleto, titulado: “Balbino Dávalos, gloria de México” (img. 4).', '1', '70', '4 ff'),
(71, '1945.Marzo,19.', 1945, 'Páginas de <em>El Universal.</em>\nEntre los artículos: “Los poemas latinos de Sor Juana”, de Alfonso Méndez Plancarte (img. 1-2) y, también en la misma página, “Una conferencia de hace 44 años”, por Genaro Fernández MacGregor, aludiendo a la Segunda Conferencia Panamericana, celebrada en Ciudad de México en 1901 (img. 1).\nAdemás, noticias varias sobre la 2ª Guerra Mundial y anuncios comerciales (img. 3 y 4).', '1', '71', '2 ff'),
(72, '[1898].', 1898, '“Sinfonía en blanco mayor”, de Teófilo Gautier, en francés y español.\nLa versión castellana es de Balbino Dávalos, quien la dedica “In memoriam Theophili poetae”, cuyos versos iniciales son:\n“En las leyendas del Norte, alzando\nSu cuello níveo como el jazmín,\nNadan mujeres–cisnes cantando\nSobre las aguas del viejo Rhin…”.', '1', '72', '1 f'),
(73, '[1936].', 1936, '“Un acierto del Código: el Consejo Nacional del Trabajo”.\nArtículo de prensa de Vicente Lombardo Toledano.', '1', '73', '1 f'),
(74, '1931.', 1931, '“Puntos de vista acerca de la Ley del Trabajo”.\nEditorial de <em>Excélsior</em>, sobre la propuesta de nueva ley del trabajo elaborada por Emilio Portes Gil.', '1', '74', '1 f'),
(75, '1947.Julio,25.', 1947, '<em>Coliman</em>. <em>Revista quincenal informativa y cultural al servicio de los colimenses</em>.\nContiene: “Los comienzos de la prosperidad”, de Daniel A. Moreno. “La función de la justicia en Colima” (editorial), “Columna de la cultura”, por <em>Teacher </em>y “Noche de luna en Apiza”, por Gonzalo del Palmar. Además, “Noticiero quincenal”, “Notas deportivas”.\nAsimismo, “Así es Colima”, por Vladimiro Rosado Ojeda, “De por acá” y “Con amor e ironía”, por Gil Blas.', '1', '75', '6 ff'),
(76, '1947.Enero,20.', 1947, '“Justo Sierra y sus versiones de Heredia”, de Balbino Dávalos.\nArtículo en tres entregas: I (img. 1-2), II (img. 3) y III (img. 4 y 5).', '2', '1', '5 ff'),
(77, '1947.Mayo,2.', 1947, '“Gamboa, Embajador, y Menéndez Pelayo, Bibliotecario”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado en <em>Excélsior</em> sobre un encuentro con Federico Gamboa, donde le avisaron del reciente fallecimiento de Marcelino Menéndez y Pelayo a quien Dávalos había prometido una referencia de Baltasar Gracián.', '2', '2', '1 f'),
(78, '1947.Junio,23.', 1947, '“Don Porfirio Díaz en <em>El Ipiranga</em>”, de Balbino Dávalos.\nEntregas I y II del artículo que publica <em>El Universal</em>.\nRelata su llegada como encargado de negocios de México a Lisboa y de un encuentro que tuvo con el expresidente Porfirio Díaz a su paso por Vigo, España.\nMenciona, entre otras personas, a Amado Nervo, rey Manuel II de Portugal, Reina María Pía, Víctor Manuel III de Italia, la Reina María Amelia, etcétera.', '2', '3', '4 ff'),
(79, '1947.Agosto,11.', 1947, '“Don Porfirio Díaz en <em>El Ipiranga</em>”, de Balbino Dávalos.\nEntrega III del artículo que publica <em>El Universal</em>.\nEl autor narra las consecuencias de su encuentro en Vigo, España, con el expresidente de México, motivo por el que le pidieron renunciar a su cargo diplomático pero sólo pidió licencia.\nSe alude al ministro portugués Bernardino Machado, José López Portillo y Rojas, el escultor Jesús Contreras, Justo Sierra, y al presidente Madero, entre otros (img. 1 y 2).', '2', '4', '2 ff'),
(80, '1947.Octubre,19.', 1947, '<em>Bohemia Poblana</em>\nPublicación de conocido grupo literario de la ciudad de Puebla, dedicada al IV centenario del natalicio de Miguel de Cervantes Saavedra.\n“Salutación y rendimiento”, del crítico teatral Fernando Mota; y “Discolerías” del Dr. Domingo Couoh Vázquez, que alude al árcade romano Tamiro Miceneo, a quien el grupo siente cercano (img. 1). Además, “Lírica cervantina”, sección de poesías de León Sánchez Arévalo, Manuel Delgado y Corona, y Florencio Carrillo y Álvarez (img. 2).', '2', '5', '1 f'),
(81, '1946.Diciembre,4.', 1946, '<em>Palmetazos</em>, de “El Dómine”.\nColumna publicada en <em>Novedades.</em>\nSe alude al recién fallecido Ezequiel A. Chávez,al propio director del periódico Alejandro Quijano, Balbino Dávalos e Ignacio Mariscal, fallido traductor de <em>El cuervo</em>, de Edgar Allan Poe, entre otros.\nA propósito de don Balbino, hace referencia a un artículo de éste en el que “me aconsejaba que emplease yo «cualquier rato de asueto en emprender una nueva traducción de <em>El cuervo</em>, la cual, según don Balbino, sería una «singular maravilla», de la que mucho «se regocijarían nuestras letras»”.', '2', '6', '1 f'),
(82, '1946.Noviembre,3.', 1946, '“Descubrimiento de Francia. El Padre del Hombre–que–duerme. Un poema inédito de Raymond Schwab”.\nLo publica el periódico <em>Novedades</em>.\nAdemás, tercera entrega de un reportaje de Jaime Tello, corresponsal del periódico en Europa: “Raymond Schwab: Una crónica desde París”, con una entrevista al autor que habla de sus principales obras. Asimismo se editan sonetos del poeta colombiano Guillermo Agudelo Valencia.', '2', '7', '1 f'),
(83, '1946.Noviembre,27.', 1946, '“Don Ignacio Mariscal y <em>El Dómine</em>”, de Balbino Dávalos.\nArtículo que publica <em>Excélsior</em>, sobre don Ignacio Mariscal y las traducciones de <em>El cuervo</em>, de Edgard Allan Poe.', '2', '8', '2 ff'),
(84, '1946.Noviembre,28.', 1946, '<em>Palmetazos</em>, de “El Dómine”.\nPublicado en <em>Novedades</em>, donde polemiza con Balbino Dávalos por su artículo “Don Ignacio Mariscal… y <em>El Dómine</em>” (img. 1).\nAdemás, otros recortes como la sección <em>Ventana</em>,<em> </em>de Salvador Novo, con un artículo titulado “Átomo y democracia” (img. 2).\n<em>Ayer y hoy</em>, por Alfonso Taracena, a propósito de la muerte del general Marcial Cavazos en 1924 tras una lucha cuerpo a cuerpo con el capitán Pascual Zamarrón (img.\n3).\nY <em>México ahora</em>, de Javier Icaza, que dedica su comentario a “El nuevo gobierno” encabezado por Miguel Alemán (img. 4).', '2', '9', '1 f'),
(85, '1946.Octubre,7.', 1946, 'Página de <em>Últimas Noticias</em>, con diversos artículos, notas y reportajes (img. 1).\nBajo el encabezado de “Un veneno sudamericano cura la parálisis infantil”, una nota de agencia sobre el “curare” (img. 2).\n“La Zandunga [<em>sic</em>] no es tehuana”, artículo con las opiniones a este propósito del musicólogo Gerónimo Baqueiro Foster (img. 3).\n“Juan B. Delgado (1868-1929)”, por Gilberto Rod: artículo que se publica en la sección <em>Síntesis biográfica de escritores mexicanos</em>, de <em>Últimas Noticias</em>, donde se alude a Balbino Dávalos, distinguido catedrático de la Escuela Nacional Preparatoria (img. 4).\nTercera entrega del reportaje “Estreptomicina, casi panacea: pronto será lanzada al público en fantásticas cantidades” en Estados Unidos (img. 5).\nAdemás, reseña cinematográfica (img. 6) y página deportiva (img. 7).', '2', '10', '1 f'),
(86, '1946.Septiembre,21.', 1946, '“En memoria de Luis Ricoy”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado en <em>Excélsior</em>, donde el autor muestra su sentir por la muerte de Luis Ricoy, rememora parte de su carrera diplomática y habla de los comienzos de la de Efrén Rebolledo.', '2', '11', '6 ff'),
(87, '1942.Septiembre,13.', 1942, '“La primera poesía dedicada al Maestro Sierra en su fallecimiento”, de Balbino Dávalos.\nSus versos iniciales dicen:\n“Maestro, padre intelectual y hermano\nen el amor al bien y a la belleza,\n¿por qué partir, en horas de tristeza\npara tu Patria, al perdurable Arcano?”.', '2', '12', '1 f'),
(88, '1946.Agosto,2.', 1946, '“Descansarán en la Rotonda de los Hombres Ilustres, los restos de J. J. Tablada”.\nNota publicada en <em>Novedades</em>, donde se anuncian las gestiones de la Academia Mexicana de la Lengua para el traslado de los restos de José Juan Tablada, fallecido un año antes (1945) en Nueva York, y el homenaje en su memoria para el que Balbino Dávalos prepara un discurso.', '2', '13', '1 f'),
(89, '1946.Junio,23.', 1946, 'Página de <em>Novedades</em> dedicada al poeta Ramón López Velarde.\nDatos biográficos, fotografías, poesías y estudios.\nTextos de José Juan Tablada, Gabriel Méndez Plancarte y Heriberto García Rivas.', '2', '14', '1 f'),
(90, '1946.Mayo,10.', 1946, 'Recorte de la columna <em>Cosmópolis</em>, de <em>Excélsior</em>, escrita por “el Licenciado Vidriera”.\nRecoge comentarios de Balbino Dávalos a propósito de sus vivencias en la corte de Nicolás II, zar de Rusia cuando presentó sus cartas credenciales: “No dije discurso ante el Zar; sino unas cuantas palabras delante de él, después de una ceremonia muy complicada”. Agrega: “Me pusieron tren especial desde San Petersburgo (hoy Leningrado) a Tzarcocelo, en donde estaba el Zar”. Recuerda: “Puedo decir que yo fui el último a quien él recibió, porque después de mí le tocaba el turno al embajador de Inglaterra, pero en eso fue la movilización del Ejército Ruso y la Gran Guerra estalló… Hablamos en francés —era un hombre muy simpático, muy agradable—, y después de las palabras que le dirigí, entregué mis cartas credenciales al secretario de Relaciones y conversamos”. Dice que recuerda bien que el Zar comentó: “La <em>Stándar </em>[sic] <em>Oil Company</em> es la culpable de lo que en México está pasando, y son los informes que tenemos aquí de nuestros ministros en Washington y México”.\nTambién se alude a un próximo homenaje al poeta diplomático con motivo de su 80º cumpleaños (img. 1).', '2', '15', '2 ff');
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(91, '1946.Mayo,1º.', 1946, '“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina”, escritos en Sevilla, en 1929-1930.\nNota introductoria de Carlos Serrano.\nIX entrega donde se incluye el soneto “Alberto”, en honor de Alberto Fuentes:\n“Aún le miro feliz ante el piano\nDe una taberna prelugiar un tierno\nVals de Chopin…, romántica, su mano\nNoble su testa, de blancor de nieve”.', '2', '16', '1 f'),
(92, '1946.Mayo,4.', 1946, '“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina”.\nRecorte con la introducción de Carlos Serrano al XI y último soneto “Grupo” que, sin embargo, no aparece aquí sino en otro lugar.\nSerrano dice que “pasan por él como una teoría, las sombras de los amigos del poeta. De todos ellos, aún vive uno: Balbino Dávalos”.', '2', '17', '1 f'),
(93, '1946.Abril,29.', 1946, '“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina”, VII entrega.\nCon el soneto “Julio”, en honor de Julio Ruelas, alias “El Mico”, escrito en Sevilla, en 1929-1930.\nNota introductoria de Carlos Serrano para quien en los dibujos y pinturas de Ruelas, “todo era martirio, muerte y dolor”.', '2', '18', '1 f'),
(94, '1946.Abril,30.', 1946, 'Hoja suelta de<em> Excélsior</em> con diversos artículos y notas (img. 1).\n“Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina“, escritos en Sevilla en 1929-1930.\nVIII entrega con el “retrato lírico” de Ernesto Elorduy, “El Fauno”, según nota introductoria de Carlos Serrano. Sus primeros versos son:\n“Carátula risueña, de nariz prominente,\ncon un perfil de fauno y un gesto de candor,\ny una velada y pura claridad en la frente,\ny, en los ojos, la chispa de un incendio interior” (img. 2).\n“Una interesante carta del Lic. D. Alejandro Quijano”, a propósito de cómo llegaron a sus manos los sonetos inéditos, que eran desconocidos por sus amigos, incluso por Antonio Castro Leal, editor de las <em>Poesías completas </em>de Urbina, donados generosamente “pocos días antes de morir “ por “nuestro admirable poeta y amigo Rafael López”, y anuncia que Balbino Dávalos retoca un prólogo, ya publicado en <em>Excélsior</em>.\nAgrega: “Pensé que debía hacérseles un prólogo por persona idónea para ello; y nadie me pareció mejor que don Balbino Dávalos, ilustre poeta y académico, que fue de los íntimos amigos del grupo retratado en los sonetos de Urbina, y aún citado en alguno de ellos” (img. 3).\nAdemás, “Día del trabajo”, editorial del <em>Excélsior </em>(img. 4); “El complejo de la fianza”, por Luis Lara Pardo (img. 5), y algunas notas sobre la guerra en China y la situación de España (img. 6).', '2', '19', '1 f'),
(95, '1910.', 1910, 'Carta de Sofía Casanova a Balbino Dávalos.\nDesde su casa en calle Princesa, 16, de Madrid, escribe al “excelso amigo”.\n“Gracias mil por su bella invitación pero yo había rogado á algunas personas que vinieran y no puedo salir”.', '2', '20', '1 f'),
(96, '1961.Enero,15.', 1961, '<em>Perfiles de México</em>, suplemento del periódico <em>El Día</em>, de la Ciudad de México.\n“Pablo Neruda. La nueva plaga literaria en el mundo”, extenso artículo que se publica ilustrado con fotografías de Pablo Neruda, Fulgencio Batista, Fidel Castro Ruz y una escena de La Habana precastrista.', '2', '21', '2 ff'),
(97, '1957.Enero,11.', 1957, '“Gabriela Mistral”, de Enrique Gajardo V, quien era representante de Chile en Estocolmo cuando la poetisa recibió el Premio Nobel de Literatura (img. 1).\nArtículo publicado por <em>El Mercurio</em>, con datos biográficos de la poetisa y numerosas referencias a su presencia en México (img. 1 y 2).\nAparece también otro artículo, trunco, que alude a su última enfermedad y muerte (img. 2).', '2', '22', '2 ff'),
(98, '1956.Febrero,23.', 1956, '“Fueron sepultados restos de don Alberto Cumming” (img. 2 y 3).\nReportaje que publica <em>El Diario Ilustrado</em>, de Santiago de Chile (img. 1), con fotografías, sobre el sepelio del ilustre catedrático y diplomático chileno.', '2', '23', '3 ff'),
(99, '1964.Septiembre,6.', 1964, '“Primer homenaje a D. Federico Gamboa, 1864-1939”.\nEjemplar de <em>México en la cultura</em>, suplemento del periódico <em>Novedades</em>.\n“Cartas y artículos de nueve grandes literatos”, entre éstos, Balbino Dávalos —escribe “Juicio y tesis de <em>Reconquista</em>”, que es una carta del poeta a Gamboa fechada en Londres, septiembre de 1908 (img. 9)<em>—</em>.\nHay textos de Gutiérrez Nájera, Luis G. Urbina, Amado Nervo, Tablada y Genaro Estrada.\nTambién de los extranjeros Rubén Darío, Leopoldo Lugones y Francisco Villaespesa.\nEntre las fotografías que ilustran el ejemplar, un grupo de amigos con Gamboa, entre ellos, Francisco Canale, Martínez Sobral, Manuel Romero de Terreros, Balbino Dávalos, etcétera.', '2', '24', '2 ff'),
(100, '1960.Mayo,6.', 1960, '“Poco intercambio con los chilenos”.\nNota de <em>Excélsior</em> que subraya el muy escaso comercio entre México y Chile.', '2', '25', '1 f'),
(101, '1960.Julio,15.', 1960, '“Testimonio de agradecimiento de la Colonia Chilena”.\nAviso que aparece en <em>Excélsior</em>, donde se anuncia la publicación de “un álbum con pensamientos de eminentes escritores mexicanos y grabados referentes a la tragedia del sur de Chile”, que se obsequiará a las personas que ayudaron con tal motivo.', '2', '26', '4 ff'),
(102, '1956.Septiembre,19.', 1956, '“Identificación de problemas de Iberoamérica”.\nNotas de prensa sobre la primera reunión del Comité Interamericano de los representantes: de los Presidentes, celebrada durante tres días en Washington, a instancias del presidente Dwight D. Eisenhower, y clausurada el 19 de septiembre.\nDocumento incompleto.', '2', '27', '1 f'),
(103, '1956.Septiembre,20.', 1956, '“La misión del Secretario de Hacienda”.\nPágina editorial de <em>Excélsior</em>: sobre la partida de Antonio Carrillo Flores a Washington, donde presidirá una reunión con homólogos y directores de bancos centrales de 70 países que conforman el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.\nUn segundo editorial, titulado “Desarrollos de Panamá”, revisa los escasos avances logrados desde la reunión de jefes de estado americanos en Panamá, en julio pasado.', '2', '28', '1 f'),
(104, '1953.Enero,3.', 1953, '“Inflación y equilibrio presupuestal” (img. 1) y “El dilema del control” (img. 2), de Luis Montes de Oca.\nDos artículos periodísticos —entregas II y III— sobre problemas económicos.', '2', '29', '2 ff'),
(105, '1953.Enero,7.', 1953, '“Economía de compulsión”, de Luis Montes de Oca.\nArtículo —IV entrega de la serie sobre problemas económicos— acerca de la galopante inflación que vio en Alemania en 1923 y la consecuente política económica de los nazis.', '2', '30', '1 f'),
(106, '1953.Enero,9.', 1953, '“Retorno a la modestia”, de Luis Montes de Oca.\nVI entrega de la serie de artículos sobre problemas económicos.', '2', '31', '1 f'),
(107, '1951.Octubre.', 1951, '“Balbino Dávalos, poeta excelso”, de Julio Jiménez Rueda.\nArtículo con motivo de la reciente muerte de Balbino Dávalos, “último superviviente del modernismo en México”.\nProporciona datos biográficos y presenta diversos juicios de va sobre su persona y obra.\n“A los veinticinco [<em>años de edad</em>] inició su carrera literaria en la <em>Revista Azul</em> de Gutiérrez Nájera y Carlos Díaz Dufoo, al mismo tiempo que pagaba tributo a la moda de entonces y de ahora de ser abogado. Era la aspiración de todo joven literato, abandonar su país, vivir en Europa. Evasión indispensable en una época en la que América era un apéndice del Viejo Mundo, y no se había emancipado, según la intelectualidad de entonces, aun de la barbarie. La carrera diplomática hacía posible esta evasión y proporcionar los ocios suficientes para que los jóvenes se dedicaran a leer, a escribir y a imitar a los poetas de moda en París o en Madrid y para incorporarse también a la bohemia sin la miseria en que vivían los verdaderos agonistas de Murger”.\nSe ilustra el artículo con una fotografía de Dávalos, anciano.', '2', '32', '1 f'),
(108, '1951.Octubre,4.', 1951, '“Los restos de D. Balbino Dávalos descansan en el Panteón Español”.\nNota con fotografías del momento en que los restos del poeta son trasladados al Panteón para su sepultura: “Desde ayer en la tarde reposan en el Cementerio Español los restos de don Balbino Dávalos, fallecido anteayer en su domicilio de Berenguer, de Lomas de Chapultepec, rodeado de los suyos, después de una prolongada enfermedad”.\nSe reseñan a continuación las palabras de la oración fúnebre que Alberto María Carreño dirigió para despedir al ilustre académico, en representación de la Academia Mexicana de la Lengua.', '2', '33', '1 f'),
(109, '1950.Septiembre,27.', 1950, '“Tribunal Internacional de Justicia estudia el caso de Víctor R. Haya de la Torre”.\nNotas de agencia que publica <em>Novedades</em> sobre el diferendo entre Perú y Colombia sobre el derecho de asilo que la embajada de este país en Lima concedió al jefe la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).', '2', '34', '1 f'),
(110, '1949.Febrero,14.', 1949, '“Del álbum de Elena Padilla”, del doctor Alfonso Méndez Plancarte.\nEntrega III subtitulada “Balbino Dávalos, Juan B. Delgado y Olavarría y Ferrari”.\nAgudas observaciones críticas a “el extraño Soneto —o «cuasi soneto»— que [<em>Balbino Dávalos</em>] en este Álbum trazó el 20 de marzo de 1895”, y que publicó luego en <em>Las ofrendas</em> (1909) “sin más variante que la de un nuevo verso 7 («en vivaz y sonora granizada»)”.\nLa primera estrofa es:\n“¡Inspirada feliz! De sueño en sueño\nvolando vas, y alondra enamorada\nde un paraíso azul, tiendes las alas\nen pos del ritmo inmaterial y eterno…”.\nAsí como se refiere a un “andrógino barbarismo” del árcade romano Alicandro Epirótico, también sabe destacar la pequeña obra <em>El arte literario en Méjico</em>, de Olavarría y Ferrari.', '2', '35', '2 ff'),
(111, '1948.Enero,26.', 1948, '“El homenaje nacional a don Justo Sierra”.\nArtículos y comentarios en homenaje a Justo Sierra, que publica <em>Novedades.</em>\n“La genuina majestad de D. Justo: su cristiana comprensión”, de Genaro Fernández MacGregor y “Justo Sierra, humanista”, por Agustín Yánez (img. 1 y 2).\nTextos breves de Xavier Gaxiola Jr. y José Mª González de Mendoza (img. 2). “A mi maestro: oración fúnebre de Jesús Urueta a don Justo Sierra” (img. 3 y 4); “El genio multiforme del maestro”, de Miguel Alessio Robles (img. 5) y “¡Ave, Maestro!”, de Rodolfo Reyes.\nOpinan sobre Justo Sierra, entre otros intelectuales mexicanos: Francisco Naranjo, Alfonso Pruneda, José Vasconcelos, Alejandro Quijano, Jaime Torres Bodet, Alfonso Junco, etcétera (img. 6 y 7).', '2', '36', '8 ff'),
(112, '1948.Mayo,8.', 1948, '“Convenios, declaraciones y resoluciones aprobados en Bogotá” (img. 1).\nBajo este título, <em>Novedades</em> publica la <em>Carta</em><em> de la Organización de los Estados Americanos</em> (OEA) (img. 2).', '2', '37', '2 ff'),
(113, '1948.Julio,31.', 1948, 'Recortes de <em>El Mercurio</em>, de Santiago de Chile.\nEntre su contenido, “Espíritu del derecho internacional”, de E.G., que destaca la aparición del tomo segundo de la obra del chileno Miguel Cruchaga Tocornal, titulada<em> Derecho internacional </em>(img. 1). Además, “Cumple 80 años don Emilio Bello Codesido”: en este homenaje al nieto de Andrés Bello, el autor de este artículo ?que firma G.G.N.? menciona a Augusto Orrego Luco, quien fuera ministro en el gabinete del presidente Federico Errázuriz Echáurren (img. 2).', '2', '38', '1 f'),
(114, '1948.Noviembre,30.', 1948, '“Un precedente chileno de la doctrina Estrada”, por Raúl Silva Castro.\nArtículo publicado por <em>El Mercurio</em>, de Santiago de Chile, acerca de las opiniones expresadas por Andrés Bello en su <em>Derecho de gentes</em>.\nTambién se alude al ministro Diego Portales, en su informe de labores de 1836.', '2', '39', '1 f'),
(115, '1946.Mayo,11.', 1946, '“A propósito de Luis G. Urbina“, de Balbino Dávalos.\nArtículo que publica <em>Excélsior</em>.', '2', '40', '2 ff'),
(116, '1946.Noviembre,4.', 1946, '“En homenaje a José Juan Tablada”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado por <em>Excélsior</em>; que incluye el poema “Onix” de Tablada dedicado a Luis G. Urbina.', '2', '41', '2 ff'),
(117, '[1930].', 1930, '“Quiénes harán en los poblados la manifestación del antialcoholismo”.\nNota de <em>El Universal</em> declarando que incluso las escuelas rurales participarán en esta campaña de orientación para alcanzar los lugares más apartados de la capital mexicana.\nTambién se anuncia que los internados en la Casa del Estudiante Indígena discurrirán por la calle con “cartelones y dibujos que condenen en sus leyendas y en las ilustraciones el vicio de la embriaguez”.', '2', '42', '1 f'),
(118, '1946.Noviembre,4.', 1946, '“En homenaje a José Juan Tablada”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado por <em>Excélsior.</em> Incluye el poema “Onix”, de Tablada.', '2', '43', '2 ff'),
(119, '[1931].', 1931, '“Prisiones y carceleros”, de José González Tejeda.\nArtículo incompleto que se publicó en <em>Novedades.</em>\nSubraya que la Penitenciaría del Distrito Federal, “para la época en que se construyó, podía reputarse como inmejorable”.\nAgrega: en ella, “se siguieron los lineamientos del sistema gradual o progresivo, llamado también sistema irlandés o del Coronel Crofton”.\nSin embargo, con el tiempo transcurrido, padece sobrecupo: “y muchos de los males que se han descubierto, recientemente […], tienen estrecha conexión con el exceso de población. Ferri, reconociéndolo así, decía: «Donde quiera que existe aglomeración humana, hay fermentación y putrefacción humanas»”.', '2', '44', '1 f'),
(120, '[1932].', 1932, '“Nacimientos y bautizos en el palacio virreinal”.\nArtículo de Artemio del Valle–Arizpe, que aparece en la sección <em>Del tiempo pasado</em>, de <em>El Universal</em>.Tres fueron los nacimientos que hubo de hijos de virreyes, de los que el autor menciona sólo dos, a saber, el de un hijo del virrey Tomás Antonio de la Cerda, marqués de la Laguna y conde de Paredes, en 1683; y el de una hija póstuma del virrey don Bernardo de Gálvez, conde de Gálvez, en 1786.', '2', '45', '1 f'),
(121, '1936.', 1936, '“La impunidad y el fuero”.\nEditorial de <em>El Universal </em>a propósito de la aparición de los cadáveres de dos políticos poblanos, en las aguas negras del Gran Canal a la altura de Tequixquiapan.\nAl parecer, el asesino es el general Juan L. Cardona, diputado federal por el Partido Nacional Revolucionario (PNR).', '2', '46', '1 f'),
(122, '[1935].', 1935, '“Nuestra bandera sólo un ratito”.\nRecorte de la columna titulada <em>¿Qué vio Ud. ayer?</em>, comentando el gozo por ver izarse la bandera tricolor en el patio del Centro Escolar “Revolución”, situado en los terrenos que fueron de “la horrorosa Cárcel de Belén”, en sustitución del “trapo rojo de los señores comunistas”.\nPero sólo fue por poco tiempo y por tratarse del aniversario de la Carta de Querétaro, ya que al atardecer fue arriada y sustituida de nuevo por la enseña del “Soviet”.', '2', '47', '1 f'),
(123, '[1959].', 1959, '“Recital de la declamadora Luisa M. de García”.\nSegún esta nota de prensa, se trató de los “exámenes finales de declamación” de la sustentante en el “Centro Cultural número uno, ubicado en la Calle República de Venezuela 38”, de la Ciudad de México, quien fue aprobada por unanimidad.\nEntre los invitados de honor, “la señorita licenciada María Lavalle Urbina”.\nSe alude a los poemas declamados, entre éstos, “La canción del mendigo”, de Manuel Ugarte; y “Lágrimas”, de Salvador Rueda.\nTambién fueron declamados los poemas “Un duelo”, de Juan de Dios Peza; y “A la Guadalupana”, de Mario Ancona Ponce.', '2', '48', '1 f'),
(124, '1958.', 1958, '<em>Comentario político</em>, firmada por “Z.”.\nColumna periodística donde se analiza la situación de Chile en vísperas de la sucesión presidencial de Carlos Ibáñez del Campo.\nSe alude a figuras históricas del pasado y políticos del momento, como Matías Cousiño y José Santos Ossa.\nAdemás, Agustín Edwards y Arturo Alessandri.\nAsimismo, Diego Portales —calificado en su época como “terrible hombre de hechos”— y el senador Jorge Alessandri Rodríguez, entre otros.', '2', '49', '1 f'),
(125, '[1918].', 1918, 'Dos páginas de una publicación nombrada <em>Las Novedades.</em> La bandera española”, por Salvador Rueda, cuyos versos iniciales son:\n“Antes que bandera\nfueron tus colores viril ornamento\nde escudos heráldicos, leones rampantes y augustos castillos\ntimbrados de gules severos\ny de oros radiantes,\nque también mancharon cendales y barras, cuarteles e insignias, coronas y cetros”.\nAl reverso, “El pájaro gordo”, relato de Luis Bello.', '2', '50', '1 f'),
(126, '[1948].', 1948, '“El póstumo soneto del exquisito poeta”, de Justo Sierra.\nUna breve nota introductoria razona la publicación del poema; dice: “En estos momentos en que México entero rinde homenaje a la figura de don Justo Sierra, por tanta honra que dio a su país, tenemos la oportunidad de dar a conocer los poco conocidos últimos versos del prócer mexicano, escritos en su lecho de muerte, cuando era Ministro Plenipotenciario de México en Madrid. Su hijo, el licenciado Santiago J. Sierra (fallecido recientemente) era el único que poseía el original, por regalo materno, y sólo una vez fueron publicados, hace muchos años”.\n“Descansemos aquí de la existencia,\njuntos nuestra jornada hemos rendido\ny no temo otra muerte que tu olvido\nni hay otra eternidad que tu ausencia…”.', '2', '51', '1 f'),
(127, '[1956].Octubre,12.', 1956, '“El día de la raza”, por Alejandro Quijano.\nArtículo que publica el director de <em>Novedades</em>.', '2', '52', '2 ff'),
(128, '[1912].Octubre,20.', 1912, '“Ulalume”, de Edgar Allan Poe.\nLo publica la sección <em>Letras y Arte</em>, de <em>Revista de Revistas</em>, dentro de la serie “Grandes poetas de Norte–América traducidos al español”.\n“Fue una noche de octubre, el mes de angustias\nque va a través del tiempo bajo un cielo\ntodo gris, sobre sendas de hojas mustias,\na perderse en la sombra con su duelo…”.', '2', '53', '1 f'),
(129, '1908.Enero.', 1908, '“Don Alfonso á Méjico”.\nRecorte de un editorial donde se asegura que el periódico mexicano <em>El Progreso Latino</em> ha estado tratando el tema de un eventual viaje del rey Alfonso XIII a México.\n<em>El Imparcial</em>, a su vez, ha estudiado su conveniencia o no, a cuya dirección Amado Nervo remitió una carta con párrafos “henchidos de noble y sano españolismo”.\nEn la parte superior del recorte, a mano se ha escrito <em>España nueva</em>.<sup> </sup>', '2', '54', '1 f'),
(130, '[1947].', 1947, '“La propiedad artística tendrá tantas garantías como la propiedad material”.\nEditorial que comenta una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en contra de Nicolás Pérez Medina, propietario de un cabaret en Ciudad Juárez.', '2', '55', '1 f'),
(131, '1936.Mayo,27.', 1936, '“El amago de <em>La tormenta</em>”, por Balbino Dávalos.\nArtículo publicado en <em>Excélsior.</em>\nEl autor corrige el sentido exacto de algunas expresiones que le dedica José Vasconcelos en su obra, a propósito de su designación como rector de la Universidad Nacional y, luego, cuando Vasconcelos le sucedió en el cargo.', '2', '56', '2 ff'),
(132, '1945.Agosto,27.', 1945, '<em>Mis recuerdos</em>, por Jesús E. Valenzuela.\nPrimera entrega de esta columna que comienza a publicar <em>Excélsior</em>.\nDice el autor que, en su obra <em>Lira libre</em>, escribió: “Dios mío, consérvame mis recuerdos aunque me quites la esperanza”, por ello, antes de escapársele la memoria quiere relatar lo vivido.\nSe menciona a Manuel Acuña, Justo Sierra, Ignacio Ramírez <em>El Nigromante</em>, Francisco Díaz Covarrubias, y Ramón Corral.\nTambién a Enrique C. Creel y Emilio G. Baz.', '2', '57', '2 ff'),
(133, '1946.Enero,7.', 1946, '<em>Mis recuerdos</em>,<em> </em>de Jesús E. Valenzuela.\nEntrega XVII, que publica el periódico <em>Excélsior</em>.\nSe trata de la segunda parte de una carta a José Juan Tablada y habla de los poetas de su tiempo, entre ellos, Amado Nervo, Manuel Gutiérrez Nájera, Luis G. Urbina, José María Bustillos.\nEntonces, “los audaces”, a saber, el propio Tablada, Balbino Dávalos y Jesús Urueta, “cogieron el seno bien repleto de la musa franca y llenaron con su pezón la boca del pobre numen nacional…”. Más adelante, dice: “La tempestad pasó. ¿Qué nos queda de ella? Muchos hermosos versos tuyos —de José Juan Tablada—y de Dávalos y cuentos y cuadritos «Del Caballete» de Jesús Urueta” (img. 1).\nMenciona luego a “Rubén Darío, el más viejo padre del rebaño americano del nuevo Apolo”; a Max Nordau; y a Pompeyo Gener, quienes “bregan por batir a ustedes como enemigos de la salud pública”. También recuerda “a mi empolvado amigo Luis González de Obregón, que afirma que por los versos de ustedes «no corre sangre sino morfina», y que su prosa «no se satura de saber, sino de éter».” Alude a Gabino Barreda “que daba lecciones dominicales de Historia Natural en la Preparatoria y que ante la sorpresa de un auditorio femenino, exclamó “la Ciencia es casta”. Pregunta: “¿Conoces <em>Genio y figura</em>, de Valera”?, y cierra con una frase de Brunetière: “La Ciencia ha hecho bancarrota” (img. 2).\nAl reverso, una nota con el siguiente encabezado: “El príncipe don Juan negó categóricamente que hubiera llegado a un acuerdo con Franco”: notas de agencias incompletas fechadas el 7 de enero de 1946, entre las que se destacan las declaraciones del primer ministro del gobierno español en el exilio, José Giral (img. 3).', '2', '58', '1 f'),
(134, '1902.Septiembre,25.', 1902, 'Dos recortes de prensa acerca de la obra de Balbino Dávalos.\nEl primero, es una presentación crítica del poeta valorando, sobre todo, su capacidad para traducir del latín y francés (con fotografía). “Es Balbino Dávalos, en nuestro reducido círculo literario, una figura de las más simpáticas. Su obra, que es corta, es exquisita, afiligranada” (img. 1).\nEl segundo del año 1909 es de un periódico de la prensa nacional que recoge notas publicadas por los periódicos madrileños <em>El Imparcial</em> y <em>El Liberal</em>, sobre la presentación de Dávalos en el Ateneo de Madrid. “Es una de las personalidades literarias y poéticas más distinguidas y apreciadas en México, por su cultura, por la intensidad y singularidad de su inspiración y por la suma pericia con que ha sabido verter al castellano las joyas más admirables de la lírica extranjera” (img. 2).', '2', '59', '2 ff'),
(135, '[1932].', 1932, '“Mi credo”, de Albrecht Einstein.\n“Tomado de la revista <em>The Forum</em>. Versión española hecha exclusivamente para <em>Excélsior</em>”.', '2', '60', '1 f'),
(136, 'S/f.', NULL, '“Oda a Rodolfo Gaona”, de Rafael López.\nLa publica <em>El País</em> y sus versos iniciales son:\n“Musa errante y libre, musa de mis cinco sentidos princesa y esclava:\nharmoniosamente [<em>sic</em>] risueños tus coros\nentona y levanta; que mi acento vibre\ncon los rojos triunfos de la fiesta brava,\n¡la fiesta de toros!...”.', '2', '61', '1 f'),
(137, '1946.Febrero,11.', 1946, '<em>Mis recuerdos</em>,<em> </em>de Jesús E. Valenzuela.\nXXI entrega y última de esta columna publicada en <em>Excélsior</em>.\nEl autor recuerda que: le llamaron la atención, al fundarse la <em>Revista Moderna</em>, Jesús Urueta, Balbino Dávalos, José Juan Tablada y Bernardo Couto Castillo.\n“Balbino Dávalos que ahora está de primer secretario de la Embajada de México en Washington es, sobre todo, un gran traductor. Así lo atestigua [ <em>sic</em>] Le Comte de Lisle [<em>sic</em>] y Teófilo Gautier. La «Sinfonía en Blanco Mayor», traducida por Balbino, no tiene igual en español. A Verlaine lo ha traducido en verso, también admirablemente. Su traducción de <em>Monna Vanna</em>, le mereció una carta del autor que yo hice publicar íntegra, en la revista. El autor belga Maeterlinck le escribía de su puño y letra toda la carta. También hace versos originales” (img. 1).\nComenta que Urueta era inmoral por convicción y Tablada por cálculo, en tanto que Justo Sierra y Salvador Díaz Mirón eran los más grandes genios. Da noticias también de Luis G. Urbina, Francisco Olaguíbel y Manuel Gutiérrez Nájera, entre otros.', '2', '62', '2 ff'),
(138, '1946.Mayo,15.', 1946, '<em>Palmetazos</em>, por “El Dómine”.\nColumna que publica <em>Novedades</em> en la que alude a cierta traducción hecha por Longfellow de las <em>Coplas</em> de Jorge Manrique, comentario que sirve para emitir un juicio sobre la traducción que hiciera Ignacio Mariscal a <em>El cuervo</em>, de Edgard Allan Poe.\nTambién opina sobre las traducciones del Dr. Francisco Castillo Nájera en su libro <em>Un siglo de poesía belga </em>y menciona, entre otros, a Jesús Guisa y Azevedo.', '2', '63', '1 f'),
(139, '1930.Julio,25.', 1930, '<em>Escaparate</em>, columna de Héctor Pérez Martínez.\nAparece publicada por <em>El Nacional</em>.\nEl autor comenta a propósito de la lectura por Balbino Dávalos de su discurso de ingreso en la Academia Mexicana de la Lengua —a la que designa como “Museo de antigüedades literarias de México”—, y la respuesta hecha por Ezequiel A. Chávez.\nSe critica a este tipo de instituciones porque sus miembros, “lindantes con la ancianidad”, tienen “un empeño manifiesto de ignorar al México actual. Para ellos, México termina en 1910”.\nAlgo parecido sucede —comenta— con otras instituciones como es la Academia de Medicina y, sobre ello, alude a los doctores García Marín y Fernando Ocaranza.', '2', '64', '1 f'),
(140, '[1948].Mayo,25.', 1948, '“Importancia de una junta. La económica que habrá en Chile”.\nRecorte de periódico con una nota sobre la Conferencia Económica para la América Latina (CEPAL), a celebrarse en Santiago de Chile.', '2', '65', '1 f'),
(141, '1958.Diciembre,14.', 1958, '“Nuestro embajador en Francia”, por Graciela Mendoza.\nEntrevista incompleta sobre la labor que desempeña el poeta Jaime Torres Bodet, embajador de México en Francia.', '2', '66', '1 f'),
(142, '[1914].', 1914, '“Cobardía”, de Amado Nervo, cuyos versos iniciales son:\n“Pasó con su madre, ¡qué rara belleza!\n¡qué rubios cabellos de trigo garzul!\n¡qué ritmo en el paso! ¡qué innata realeza\nde porte! ¡qué formas bajo fino tul!...”.\nRecorte de prensa con el texto original y su traducción al inglés por Luciano Joublanc Rivas.', '2', '67', '1 f'),
(143, '1913.Abril,18.', 1913, '“<em>Musas de Francia</em>. Libro de Balbino Dávalos”.\nReseña incompleta que publica <em>El Imparcial</em> sobre la aparición en Lisboa de esta obra de Balbino Dávalos.', '2', '68', '1 f'),
(144, '1947.Octubre,26.', 1947, '“El Dr. Morcillo, desde Madrid, envía su bendición a México, al que elogia”, por Carlos de Saravia: Entrevista incompleta que publica <em>Novedades</em>.\nEl obispo auxiliar de Madrid Casimiro Morcillo regresa de un viaje a México con motivo de las bodas de plata del arzobispo primado Luis María Martínez y la celebración del I Congreso Eucarístico de la Arquidiócesis de México (img. 1).\nDonde concluye la entrevista, se lee una nota que anuncia: “Habrá servicios médicos rurales según la CNC”. Este proyecto llevado a la consideración del Presidente de la República Miguel Alemán Valdés incluye “ministración de médicos y medicinas a los campesinos enfermos” y “también la atención veterinaria para los ganados y animales de los propios trabajadores” (img. 2).', '2', '69', '2 ff'),
(145, '1902.', 1902, '“Balbino Dávalos”, sin firma.\nNota biográfica que publica <em>El Campeón del Pueblo</em>, de Colima, reproduciendo párrafos aparecidos en el nº 37, correspondiente al 25 de septiembre pasado, del suplemento <em>El Jueves del Mundo</em>, del rotativo <em>El Mundo</em> de la ciudad de México.\nEl periódico de Colima agrega un párrafo de su propia cosecha; dice: “Balbino es hijo de Colima y que á los indiscutibles merecimientos de Balbino, como poeta exquisito y literato notable, hay que manifestar que es un gran corazón, generoso y sobremanera bueno con sus coterráneos, de los que tal vez muchos no hemos sabido corresponder á sus beneficios”.', '2', '70', '1 f'),
(146, '1912.Octubre,14.', 1912, '“El ensueño”, poema de Heinrich Heine.\nRecorte de prensa con la “magnífica versión española de Carlos Arturo Torres”, cuyos primeros versos son los siguientes:\n“En un jardín me hallaba pleno de extrañas flores\nY de árboles exóticos; mármores [<em>sic</em>] surtidores\nLevantan en la fiesta de rayos matinales\nLa irisada columna de sus limpios cristales…”.', '2', '71', '1 f'),
(147, '[1938].Junio,5.', 1938, '“El alma sola”, de José Santos Chocano.\nRecorte de prensa con este poema cuyos primeros versos suenan:\n“En <em>Times Square</em> un día, delante de una de esas\ncasas de veinte pisos, que parecen prisiones\nde granito, en que duermen encantadas princesas,\nsentí toda la angustia de las desolaciones…”.', '2', '72', '1 f'),
(148, '1932.Marzo,9.', 1932, '“El misterio de los once pesos”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado en <em>Excélsior</em>.', '2', '73', '2 ff'),
(149, '[1907].', 1907, '“<em>Sum</em>”, de Rubén Darío.\nRecorte de prensa con el poema que comienza con los siguientes versos:\n“Yo soy en Dios lo que soy\nY mi ser es voluntad\nQue, perseverando hoy,\nExiste en la eternidad…”.', '2', '74', '1 f'),
(150, '1934.Noviembre,24.', 1934, '“Una curiosidad frustrada de Menéndez Pelayo”, de Balbino Dávalos.\nFragmento del artículo publicado por el periódico <em>Excélsior</em>.\nAdemás, en un recuadro, interesante noticia titulada “<em>Dos monjes</em>, la más original e <em>impresionante</em> película mexicana”, a propósito del film dirigido por Juan Bustillo del Oro, estrenado en ese año de 1934.', '2', '75', '1 f'),
(151, '[1941].', 1941, '“Bestia de oro”, de Rafael López.\nRecorte de prensa con este poema que inicia:\n“La tierra a donde el Bóreas rugiente se encamina,\ny el indio mar engolfa sin tregua sus espumas,\npara besar un flanco de la morena ondina;\nallí donde una máxima flor de esencia latina\nfué regada con sangre de nobles Moctezumas…”.', '2', '76', '1 f'),
(152, '1946.Octubre,24.', 1946, '“Fruslerías, bobadas y reflexiones”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado en <em>Excélsior</em>.\nComenta el autor las continuas confusiones que se dan a propósito de su nombre y apellido —en realidad se llama Balbino Adolfo Dávalos—, y alude a Salvador Díaz Mirón, Gabino Barreda, Ignacio Mariscal, Federico Gamboa, Enrique de Olavarría Ferrari, la pianista Elena Padilla, barón de Brackel–Welda, Luis Pardo, entre otros.\nDávalos además transcribe dos sonetos: uno de su autoría que inicia:\n“De mi noble prosapia del rey Arthur me río,\ny de príncipes, nobles y prelado genial.\n¿Quién fue, en suma, el primero? Un bastardo de brío.\n¿Y el pomposo arzobispo?… ¿Un traidor nacional?”.\nTambién transcribe Balbino Dávalos “un manojo de alejandrinos” que dirigió a quien le ofendía a distancia tan gravemente —pero que no identifica—, y que comienza así:\n“Bellaco aborrecible, ¡te conocí bien tarde!…\nDe mi vergüenza y asco, el cielo es hoy testigo,\npues que tendí a menudo leal mano de amigo\na un vil, a un bandolero, a un prófugo, a un cobarde”.\nEl otro titulado “El extranjero” es traducción que hizo de Sully Prudhomme, ya editado en sus <em>Musas de Francia</em>. Los versos iniciales son:\n“Me pregunto a menudo: ¿De qué raza has venido?\nTu corazón no halla quien lo encante o cautive,\nnada que tus sentidos ni pensamiento avive,\ncual si un bien infinito se te fuera debido!...”', '2', '77', '4 ff'),
(153, '1932.Abril,25.', 1932, '“La condesa de Pardo Bazán y Hernán Cortes”, de Balbino Dávalos.\nArtículo publicado en<em> Excélsior</em> que inicia aludiendo a un viaje del autor de Londres a Madrid, cuyo motivo fue “quizás sólo el de pasar vacaciones entre amigos y buen clima”<em>.</em>\nRememora un interesante encuentro en Madrid, justo el día que fue sepultado el compositor de zarzuelas Chapí.\nAdemás, hace el siguiente comentario de un amigo suyo: “que es persona acaudalada y de una generosidad liberal y noble”, del que dice también: “el amillonado, inteligentísimo también y muy ilustrado, a la vez que el más íntimo de mis amigos, es el coronel don Manuel González, hijo de un ex Presidente de México”.', '2', '78', '2 ff'),
(154, 'S/f.Marzo,15.', NULL, '“El duelo de Don Quijote”, de José Enrique Rodó.\nRecorte de prensa con este artículo.\n“Vencido don Quijote en singular contienda por el Caballero de la Blanca Luna, queda obligado, según la tradición del desafío, a desistir por cierto tiempo de sus andanzas y dar tregua a su pasión de aventuras”. Entonces, propone a su escudero Sancho Panza recrear la Arcadia, y así, “convierte el castigo de su vencimiento en proporción de gustar una poesía y una hermosura nuevas”.', '2', '79', '1 f'),
(155, '[1938].', 1938, 'Desplegado firmado por Alianza Juvenil Universitaria de México.\n“Estudiante de la Universidad: Pueblo de México: conoce cómo premia la administración del Rector–Ganster Luis Chico Goerne a la sabiduría y al esfuerzo intelectual; conoce en qué forma se paga a los pistoleros de la corte rectoral, que asesinan estudiantes…”.\nSe indican nombres, méritos, trabajos que desempeñan y sueldos de académicos de primer nivel, entre ellos, Federico Gamboa, Ezequiel A. Chávez y Balbino Dávalos —80 pesos al mes—, de quien se dice: “filósofo y literato de muy merecido prestigio”.\nTambién se menciona a Valentín Gama, Marcelino García Junco, Gustavo Baz, etcétera, y lo correspondiente a los que son nombrados “pistoleros”, entre ellos, exmilitares y exdirigentes estudiantiles, como Rubén Salazar Mallén, de quien se dice: “Un pobre psicasténico, con fobia a todo mundo, además chueco y como es natural uno de los más gritones en favor del Rector–Ganster, para que no lo deje sin comer”.', '2', '80', '1 f'),
(156, '[1948].', 1948, '“Pulsaciones de la lira mexicana a la memoria del cantor más puro de México”.\nRecorte de periódico con poesías en homenaje a Justo Sierra escritas por su nieta Carolina Barros Sierra, Modesto Velasco Lezama y Guillermina Tarsila Sierra Aveiro.', '2', '81', '1 f'),
(157, '1939.Enero.', 1939, '“El báculo de Monseñor”, de Francisco M. de Olaguíbel.\nArtículo que publica <em>Libertad</em>, de Toluca, sobre el árcade romano Clearco Meonio, es decir, Joaquín Arcadio Pagaza, obispo de Veracruz, de quien además de recrear el ambiente bucólico que inspiró sus poesías, se hace recuento de los padecimientos sufridos por su inquebrantable fe, cuando “la zarpa sanguinaria de la revuelta le arrancó de la sede”.', '2', '82', '1 f'),
(158, '1892.Octubre,3.', 1892, '“Fantasmas de Occidente”, de Emilio Faguet.\nRelato traducido por Balbino Dávalos y que se publica en la sección <em>Novelas Imposibles</em>, de <em>El Universal</em>.', '2', '83', '1 f'),
(159, '1889.', 1889, '“D. Pelagio A. de Labastida”, de <em>Junius</em>.\n“Carta de Junios” [<em>sic</em>] sobre el arzobispo de México Pelagio Labastida y Dávalos que celebra sus bodas de oro sacerdotales.\nComienza: “Me pide, Vd., señor director, una biografía del Arzobispo de México, y tengo la pena de no poder enviársela. Siempre he sido enemigo de averiguar vidas agenas [<em>sic</em>] […]. Además de esto, las biografías se han vulgarizado tanto como las fotografías, y ya casi no hay quien carezca de la suya, ora la haya comprado en París, simplificada, al precio de cincuenta pesos, ora la haya adquirido en esta plaza y mediante pequeño desembolso”.\nLuego afirma el autor: “Lo que yo sé nada más, es que Don Pelagio de Labastida ha sido lo que se llama un guapo mozo”.', '2', '84', '1 f'),
(160, '[1909].', 1909, '“Arte poético”, de Balbino Dávalos.\nRecorte con el poema cuyos primeros versos son:\n“Suelo escribir mis versos\nraros, de forma y fondo,\ngracias a los esfuerzos\nque bajo el arte escondo…”.', '2', '85', '1 f'),
(161, '[1893].', 1893, '“Nieblas”, de Laura Méndez de Cuenca.\nRecorte de periódico con el poema que comienza:\n“En el alma la queja comprimida,\ny henchidos corazón y pensamiento,\ndel congojoso tedio de la vida,\nasí te espero, humano sufrimiento…”.', '2', '86', '1 f'),
(162, '1953.Enero,8.', 1953, '“Los agentes del destino”, de Luis Montes de Oca.\nV entrega de la serie sobre problemas acerca del dominio del hombre sobre el hombre.', '2', '87', '1 f'),
(163, '1946.', 1946, '<em>Palmetazos</em>, de “El Dómine”.\nColumna que publica <em>Novedades</em>, donde menciona una vez más sus diferencias con Balbino Dávalos a propósito de la traducción hecha por Ignacio Mariscal de <em>El cuervo</em>, de Edgard Allan Poe.', '2', '88', '1 f'),
(164, '[1945].', 1945, '“Guía del lector”, por Pedro Gringoire, que publica <em>Excélsior</em>.\nReseña <em>La rebelión de los pintores: ensayo para una sociología del arte</em>,<em> </em>de Felipe Cossío del Pomar, y <em>Vida de José María Heredia en México, 1825-1839</em>, por Manuel García Garófalo Mesa (img. 1).\nAdemás, recorte con una nota fechada en San Francisco, California, el 10 de noviembre de 1945, cuyo titular es: “Kyushu recibió otra visita de las fortalezas”, refiriéndose a un ataque aéreo norteameriano sobre “la isla más al sur de la cadena insular japonesa” (img. 2).', '2', '89', '2 ff'),
(165, '[1892].', 1892, '“La negra”, de Guy de Maupassant.\nCuento que publica <em>El Universal</em>.', '2', '90', '1 f'),
(166, '1935.', 1935, '“Poesía moderna. Un ejemplo inédito”, por Alfonso Junco.\nEl autor se pregunta por la poesía pura y cita a San Juan de la Cruz. También a Ramón López Velarde, Federico García Lorca y Pedro Salinas.\nDespués presenta unos versos de Octaviano Valdés, a quien califica de “poeta genuino” y su exégesis que hace Alfonso Méndez Plancarte —“un crítico creativo” como lo califica Junco—, que cita por cierto a Julio Herrera y Reissig.', '2', '91', '1 f'),
(167, '[1968].', 1968, 'Retrato de María Enriqueta Camarillo, acompañado de nota biográfica.', '2', '92', '1 f'),
(168, 'S/f.', NULL, '“Clearco Meonio, árcade romano”, de Balbino Dávalos.\nFragmento de un artículo que publica <em>Excélsior</em>.\nInicia con una larga cita del <em>Diario </em>de Federico Gamboa que relata una visita de “dos horas hechiceras” que hizo a Monseñor Pagaza.\nDespués cuenta, que estando destinado como encargado de negocios en Inglaterra, dictó una conferencia sobre literatura mexicana el <em>Polyglot–Club</em> de Londres el 23 de mayo de 1908, y habló por extenso en aquella ocasión sobre el obispo poeta Joaquín Arcadio Pagaza (img. 1).', '2', '93', '1 f'),
(169, '1951.Octubre,3.', 1951, '“Homenaje al Lic. don Balbino Dávalos”.\nNota periodística publicada en <em>Excélsior</em>.\nCon fotografía del sepelio de Balbino Dávalos en el Panteón Francés. Se pueden identificar, entre otros asistentes, a Alberto María Carreño, José María González de Mendoza y Raimundo Sánchez.\nY, entre los familiares del difunto, sus hijos Manuel Dávalos, Josefina Dávalos de Sánchez Orrego y Emma Dávalos de Norman.\nTambién a su yerno Alberto Sánchez Orrego, J. Francisco Aguilar, Guillermo Prieto Laurens y Antonio D. Ossio.', '2', '94', '1 f'),
(170, '[1953].', 1953, '“Décimas”,<sup> </sup>de Pita Amor.\nNota introductoria firmada por M.G., que aparece en la columna <em>Mundo Poético</em>, del <em>Diorama de la Cultura</em>, suplemento de <em>Excélsior.</em><sup> </sup>\nEl comentarista escribe a propósito de las cinco “décimas” que se publican: “aparte de tener una factura excelente, pueden ser consideradas típicas del «modo» peculiar de esta escritora mexicana. El tema central, el hilo conductor que las une, es la interrogación que se plantea, intelectiva y emocionalmente, ante la enigmática figura de un «dios inasible» que colma los minutos de nuestra existencia”.\nLa primera décima escogida inicia:\n“¿Por qué tratas de ocultarte\ny de ser tan misterioso,\ncuando el corazón ansioso\nte siente y no puede hallarte?...”.\nLa siguiente décima es:\n“¿Tú inventaste el pensamiento?\no ¿es él el que te inventó?\n¿Quién a quién martirizó\nfabricando este tormento:\nla angustia que va en aumento?...”.\nLa tercera dice así:\n“No tengo nada de ti,\nni tu sombra ni tu eco:\nsólo un invisible hueco\nde angustia dentro de mí…”.\nCuarta décima seleccionada es la que inicia:\n“¿Acaso tú has conocido\nmi conciencia destructora,\nla soledad invasora\ny las muertes que he vivido?...”.\nQuinta décima:\n“No, no es después de la muerte\ncuando eres, Dios, necesario;\nes en el infierno diario\ncuando es milagro tenerte…”.', '2', '95', '1 f'),
(171, '[1907].', 1907, '<em>Nacia Meksika Himno</em>.\n<em>Himno Nacional Mexicano</em>, de Francisco González Bocanegra, traducido al esperanto por Ramón Limones.\nContiene las letras del <em>Himno Nacional</em> es esperanto (img. 1) y en español (img. 2).', '2', '96', '1 f'),
(172, '[1955].', 1955, 'Recorte de la columna <em>Cosmópolis</em>, de Rafael Heliodoro Valle.<sup> </sup>\nAlude a una comida dada por José Rubén Romero, en la que estuvieron presentes Antonio Caso, Ezequiel A. Chávez, José Juan Tablada y el presidente Ávila Camacho, entre otros.\nCuando fue presentado Tablada a Ávila Camacho, éste exclamó: “¡Ah, es usted el gran poeta Tablada!... Sí, señor Presidente, repuso José Juan, y, sin embargo, aquí me ve usted casi muriéndome de hambre!”.\nEn otro párrafo, comenta: “Me dice mi noble amigo don Alberto Sánchez Orrego, al referirme sus impresiones de viaje en el itinerario Santiago–Buenos Aires–Montevideo–Río de Janeiro”, que visitó al presidente de Chile general Carlos Ibáñez del Campo en el Palacio de la Moneda y de cómo supo que “se estaba preparando cuidadosamente el movimiento rebelde que derrocó a Perón” y del que pronto se sabrían los crímenes y crueldades cometidos “por el binomio José [ <em>sic</em>] Domingo y Eva Perón.', '2', '97', '1 f'),
(173, '[1902].', 1902, 'Carta de Bernardo Calero, desde Kansas City, a Balbino Dávalos.\nManifiesta no haber tenido éxito alguno en su pretensión de ingresar al cuerpo consular o a una embajada ya que las gestiones hechas no fructificaron a pesar del interés de José Algara y Balbino Dávalos. Comenta que ahora tiene un mejor dominio del idioma y sólo pretende cualquier puesto en el servicio exterior aunque sea insignificante.\nQuizá pueda lograr la recomendación directa de Azpíroz, pero su mejor apoyo es Dávalos por su cercanía con el ministro Mariscal y por la amistad que siente por su hermano Manuel Calero y por él mismo.\nPide otro favor: que le ayude a recobrar una carta firmada por Mr. John B. Body, certificando sus servicios prestados en el Ferrocarril de Tehuantepec; esa carta la envió el general Bernardo Reyes a Ignacio Mariscal cuando se solicitó para él el consulado de Belice.', '3', '1', '3 ff'),
(174, 'S/f.', NULL, 'Borrador a lápiz de un poema escrito por Balbino Dávalos, con mano temblorosa y numerosas correcciones, cuyos versos iniciales son:\n“Dulce país de quien tomé y conservo\nel genio altivo, el desdeñoso canto\ny odio y amor que vívidos mantengo,\nal fin te vuelvo á ver y gozo tanto…”.', '3', '2', '1 f'),
(175, '1910.', 1910, 'Borrador de agenda con fechas (sin año), algunas referencias a circunstancias y cantidades.\n“Salida del Rey”, “Honras fúnebres en honor del Rey”, “Comida del encargado de la Legación Argentina”, “Aniversario de la Independencia de Argentina”, “Regreso de El Rey”, “La vida en Lisboa”, “Congreso de Americanistas”.\nConcluye con la siguiente nota: “Y luego, la catástrofe de mayor resonancia y el derrumbamiento del gobierno de México por el triunfo de la revolución”.', '3', '3', '1 f'),
(176, '[1941].', 1941, 'Memorándum tomado de la carta dirigida por la Secretaría de la Real Academia Española a la Mexicana.\nSe trata de la revisión de los libros <em>Diccionario grande</em> y <em>Manual ilustrado</em>, en donde se sugieren cinco propuestas: de exclusión, inclusión, enmienda, localización más concreta de los vocablos que aparecen como “americanismos”, y cuando se trata de incluir o corregir una palabra, agregar en lo posible un texto de un escritor distinguido que usa la misma.', '3', '4', '1 f'),
(177, '1936.', 1936, 'Original mecanografiado de Balbino Dávalos, con correcciones, del artículo “Al amago de <em>La tormenta</em>”.\nEl autor comenta páginas de la autobiografía de José Vasconcelos, en donde se siente aludido.', '3', '5', '7 ff'),
(178, '1909.Marzo,26.', 1909, 'Carta de Enrique Díez–Canedo a Balbino Dávalos.\nEn papel membretado del <em>Ateneo Científico, Literario y Artístico</em> de Madrid, escribe que Francisco Acebal, director de <em>La Lectura</em>, “á quien he dado hoy su «Magda Muller<em>»</em>, desea conocer á V. y pasará á saludarle mañana”.', '3', '6', '1 f'),
(179, '[1935].', 1935, 'Carta enviada por Balbino Dávalos al licenciado Antonio Caso.\n“Gracias por su hermoso libro y galana dedicatoria […], se me aparece usted encollarado con magnífico sartal de aúreos sonetos”.', '3', '7', '1 f'),
(180, '1901.', 1901, 'Luis Guimarães a Balbino Dávalos.\nMensaje escrito a lápiz recordándole unos autógrafos prometidos.', '3', '8', '1 f'),
(181, '1911.Abril,10.', 1911, 'Carta de Baldomero García Sagastume a Balbino Dávalos.\nComo don Balbino se halla aquejado de anginas, le envía una receta que recomienda su esposa Susana para la garganta, las encías y demás mucosas de la boca, elaborada por un médico de Buenos Aires.', '3', '9', '2 ff'),
(182, '1946.', 1946, 'Borrador de la traducción de un poema latino por Balbino Dávalos.\nSe trata de versos de Ovidio, del tenor siguiente:\n“Quid mihi, livor edax, ignavos obicis annos\ningeniique vocas carmen inertis opus”.\nLa versión empieza:\n“¿Por qué mordaz Envidia, de ociosa vida incúlpasme\ny obra de inerte ingenio titulas mi canción?”.\nCon mayúsculas y en el margen superior izquierdo se lee: “AMORES I.– XV”.', '3', '10', '1 f'),
(183, '[1946].', 1946, 'Borrador mecanografiado del artículo escrito por Balbino Dávalos a la muerte de Luis Ricoy.\nTexto incompleto y sin título.', '3', '11', '8 ff'),
(184, '[1946].', 1946, 'Borrador mecanografiado de Balbino Dávalos, con alguna corrección a lápiz.\n“Cuando se vive mucho, los amigos (entre otros menesteres) van desapareciendo, rarísimamente sustituidos ni menos aún compensados. Los restantes o convivientes, los unos se han dispersado, algunos, encumbrados o descendidos de nuestro nivel social, han cesado de ser nuestros amigos, y otros, a veces no pocos, se han convertido en nuestros enemigos. Tal es la vida”.\nLuego agrega: “Pero siempre sucede, por curioso contraste psicológico, que durante toda la vida, persiste en acompañarnos en calidad de amigo, el que es, ha sido y se empeña en ser nuestro antagonista más impertinente, más necio y más implacable; una especie de ente de materialidad imprecisa, pero de personalidad despótica que nos acompaña <em>sournoisement </em>agitándonos o desalentándonos en nuestra peregrinación humana. <em>Days without End</em>”.\nA ese personaje, Eugene O’Neill le ha dado vida y nombre —John Loving—, mudo interlocutor de <em>Días sin fin</em>, una de sus últimas obras.', '3', '12', '1 f');
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(185, 'S/f.', NULL, 'Cuaderno de notas manuscritas de Balbino Dávalos.\nVersos, traducciones, borradores de cartas, fragmentos autobiográficos, elementos para artículos o informes, reflexiones personales, etcétera.\nManuscrito para la presentación de un libro; con caligrafía temblorosa, Balbino Dávalos escribe: “Gózome, jóvenes lectoras y lectores de versos, en presentaros a un nuevo poeta quien se aventura en este manojo de páginas…” (img. 1).\nUn ejercicio en prosa usando la vocal “a”, que dice así: “Las Fragatas Catalanas, llamadas «las Gargantas Navarras Sardanápalas», armadas á naval batalla, ganaban la brava mar, jamás tan abastadas Martallana las mandaba para pasar gallardas damas á la Habana. Para la pasada, dan ambas cámaras, ya la baja, ya la alta…”, etcétera (img. 3-4).\nBorrador de una carta en la que manifiesta el gusto por haber sido designado para contestar un discurso de alguien que fue su alumno en la Preparatoria en 1885 o 1886. Recuerda a Alejandro Quijano, al Liceo Mexicano y “a varios de los jóvenes estudiantes de entonces, animados de afición literaria más o menos exaltada…”, a quienes menciona por sus iniciales menos a “Chucho Valenzuela” y “Ángel del Campo”, que lo hace con todas sus letras (img. 5). En otro lugar escribe: “Esperemos que su obra tan variada y dispersa sea recogida”… (img. 7).\nPapel con un mensaje en clave, que descifra entre líneas: “Parece que si no nos resolviéramos abandonar territorio nacional, nos estamos atorando orilla.\nEn almuerzo se abló [<em>sic</em>]…”.\nAhí mismo, escribe un comentario sobre Porfirio Díaz: “uno de los hombres que han dado más glorias militares á su patria”, y parece recoger palabras de éste en Veracruz, en vísperas de embarcarse en el <em>Ypiranga</em>: “Las demostraciones que habéis hecho á mi llegada y con las cuales me seguís favoreciendo, me llenan de una íntima satisfacción porque las considero dirigidas al Presidente de la República, no sólo como al Primer Magistrado, sino también en lo que afecta á su ilustre personalidad; las considero dirigidas á uno de los hombres que han dado más glorias militares á nuestra patria y al único que ha logrado con sus altas cualidades darle paz y orden legal…”.\nContinúa: “Hay otro motivo especial en este caso para que vuestra amistosa acogida me conmueva […]; la estoy recibiendo en la orilla, en el borde mismo del territorio nacional. Mañana ya me encontraré [<em>lejos</em>]”. Párrafo trunco (img. 8-9).\nEn una página borroneada, difícil de leer, y a manera de diálogo, Balbino Dávalos escribe el siguiente poema:\n“Académico sois? —Hace años y años.\n¿Y qué hacéis? —No lo sé: pasar la vida.\n¿Leyendo el <em>Diccionario</em>? —¡Quién se cuida!...” (img. 10).\nPoema que parece decir:\n“Rara vez escribes que ni cuatro\nveces al año pergamino buscas\nocupado en pulir lo que has escrito\nrabioso a la par contra ti mismo\nde que tu amor al vino y a la molicie\nte impidan entonar dignas estrofas, canciones,\naún de las Saturnales te escapaste\npara esconderte aquí. ¿Qué se te espera?...” (img. 11).\nOpinión que da sobre un libro de versos: “Me ha pedido usted mi parecer acerca de «El P.», diciéndome: «Quiérolo como un recuerdo para mis hijos», resuélvome a dárselo aunque en verdad, dicho parecer mío nada valga…” (img. 13).\nHoja que inicia: “¡Qué soledad la mía, qué soledad! ¿Anuncio quizás es de la muerte? ¿del desamparo?”. A continuación, el poema de su autoría que titula “Inepcia eterna”:\n“¿Por qué esta ansiedad, por lo que pronto\nme habrá de dar a conocer la muerte,\nsi no hay ni habrá mentalidad que acierte\na explicar los enigmas que confronto?...” (img. 14).\nCorto poema en el que se lee:\n“¿Quién, ella o yo?, ¿quién fue el huraño\ny primer desertor de aquel ensueño?\nConfiésolo: fui yo ni me desdeño\nEn declararme iniciador del daño…”. (img. 15).\nEscrito titulado <em>Memoria</em>”: “Ya que vemos poniéndose de moda las «M», ¿por qué no emprender las mías?, y digo: «n.» porque varias veces las he ya comenzado dejándolas constante [<em>sic</em>] truncas y extraviadas”. Continúa: “Vamos a procurar el ser más conservador de papeles y más consistente por más que cuando allegue y refiera no haya de interesar a nadie más que a mí en los momentos que cuente y me vengan a la memoria, gratos por mis tristezas de hoy…”. Luego, escribiendo en el centro del papel “En México”, inicia el relato. “Llegué a la capital de esta República, próxima sin duda a desaparecer como tal para convertirse en Soviet ruso, la víspera o antevíspera del 1º de enero de 1884. Poco importa un día o dos…”. Agrega: “¡Dato importantísimo! No llegué solo. Me acompañaban dos jóvenes colegas de viaje y buenos amigos: R.L.P. y su amigo Ez. Ellos eran de por acá, es decir, de México, y tenían parientes y amistades en quienes confiaban a su arribo (?) en su calidad de estudiantes…” (img. 17).\nEscribe luego en el centro de la página: “Prefacio breve, pero necesario”: “A nadie o a bien pocos, interesan; pero quizás sí a mis hijos y probablemente más tarde a algunos de mis ya numerosos nietos, lo cual ya es algo y muy natural […] siquiera para que se complazcan y aún se jacten y los que los aprecien, de que su abuelo, biz [<em>sic</em>] o tatarabuelo, no fue del todo una anónima nulidad”.\nComenta a continuación: “Mi vida ha sido, en comparación con la de todos mis contemporáneos, excepcionalmente diversa, particularísima y extraña, a las veces, aún para mi propia experiencia […], y a lo único que me atendré, es a ser verídico y escrupulosamente justo, muy al revés de Vasconcelos”. (img.\n18). Hasta aquí sus <em>Memorias</em>, otra vez truncas.\nEl poema que titula “Ñoñeces”, comienza:\n“Hogar, risueño hogar, que fuiste, antaño,\nde una ilusión fantástico pergeño,\ny al convertirse en realidad el sueño,\nensombreció continuo desengaño” (img. 19).\nTras escribir un breve párrafo donde leemos: “¡Inútil vida! Tan vulgar y vana que ni me impulsa a vivir ni adviertes cuán poco ascienden a volar las fuertes sensaciones que aspiran al mañana…”. Debajo, escribe con letra grande “Sonetos (los títulos, por superfluos, se relegan al índice)”.\nEl primero comienza:\n“Querida amiga, cuán recalcitrante\nte estás volviendo a mi sincero afecto;\nel ser desmemoriado no es defecto;\npero fingir olvido es infamante.\nSi sólo en pensamiento fui tu amante” (img. 20).\nNuevas correcciones al poema “Ñoñeces”:\n“Hogar, feliz hogar, que fuiste antaño\nrealización de un encantado ensueño,\n¿impavoroso e irremediable engaño?\nde una ilusión fantástico diseño\nconvirtióse en paraíso ogaño” (img. 21).\nBorrador quizá de un artículo de prensa, donde leemos: “Al ir paseando de un lado para otro, no cesaba de hablar, con palabra un tanto lenta y tartajosa, pero muy interesante en cuanto decía y consistente en ir relatando una serie de anécdotas de índole y carácter divertido. Al oírle, se me confirmaba por la lentitud de su pasear y lo tartajoso de su hablar, que aquel hombre era realmente un alcohólico [<em>sic</em>] inveterado” (img. 22).\nVuelven al parecer sus <em>Memorias</em>, cuando titula el escrito siguiente: “Lo fortuito de mi iniciación diplomática”. “Por los años de… en que daba yo clases de alemán a M.G., jefe entonces de la Guardia personal del General Díaz, quiso M. que preparase yo para sus exámenes en la Escuela Nacional a su sobrino político, por quien tenía preferencia. A ese propósito se arregló el dar esas clases tres veces a la semana, por las noches, en la casa en que habitaba don R.I., en la entonces calle de Santo Domingo al lado de donde hallábase la Escuela de Medicina […]. Había yo conocido a Don Ramón en la propia casa de Manuel G., poco tiempo después de su regreso…” (img. 23).\nOtra hoja donde Balbino Dávalos hace breves notas con cierta y sana ironía, seguramente, a propósito de don Federico Gamboa. Escribe: “Federico era en aquel entonces varios años mayor que yo, pero andando el tiempo ha venido disminuyendo en edad […] por lo que calculo que si más se nos prolonga la vida a él y a mí, no tardará mucho para que yo le sobresalga en tantos o más años cuantos él me adelantaba en nuestra juventud y bien quisiera yo el llegarle a ver pimpollo y tan calavera como lo fue”.\nSigue con un par de frases pero, al parecer, se trata de otros asuntos, quizá de su vida personal; la primera dice: “Una interesante y gentil amiga a quien platónicamente pretendía”; en la siguiente anota: “Y un poquitín de griego aprendido furtivamente en la gramática de Silva” (img. 24).\nPoema cuyos versos iniciales son:\n“Grillos a punto de saltar\ny chirriar\nal amor de la vida, que os ha hecho alentar\nágiles y al capricho brincáis, cantáis\npues sabéis que la tierra\nde la que brotáis\nes para todo bicho”.\nAgrega al pie de la página, un pensamiento deprimente:\n“ser Ser humano\nes lo más inhumano\nque hay en el mundo“ (img. 25).\nUn par de notas: “No es gran delito y, en determinadas circunstancias, hasta es un mérito el plagio literario cuando […] se supera el original y se le «mata». Doña Emilia Pardo B. plagió, Victor Hugo plagió, Shakespeare plagió…, todos”. Y agrega: “¿Pero plagiar una traducción? ¡Qué estupidez, que desv[ <em>arío</em>], y qué descaro!”.\nDespués de un amplio espacio en blanco, escribe: “Hoy el libro de P.L. es pura y simplemente una candorosa creación en medio de la pornografía literaria que prevalece y campea por todo el mundo. Y en el caso, tanto el editor como yo, continuamos conservando a salvo nuestros derechos” (img. 26).\nAgrega a la vuelta, entre otras cosas: “La <em>Afrodita </em>traducida por mí, pero anónima, se vendía ciertamente por aquellos días en las librerías de Madrid, como de seguro en muchas otras partes del mundo. Pero, ¿cómo había sabido F.T. que aquella hermosa edición, con los mismos grabados originales […], dependía en su transcripción española de mi pluma? Indudable, porque curioso lo indagaría, quizás de Amado Nervo” (img. 27).\n“Mi Amado Nervo”, parece ser un artículo que el autor cuida mucho ya que tiene frecuentes correcciones: “Este título que se me ha antojado estampar, simplemente significa: el Amado Nervo que conocí como amigo, como compañero, como individuo y como poeta, tal cual lo entendí, lo aprecié y lo recuerdo. Y lamento anticipar que no sólo no me atendré a muchas necedades que acerca de Amado han dicho varios imberbes o presumidos literatoides [<em>sic</em>] que no le conocieron, y que habré de revelar ciertas circunstancias, sucesos y detalles desconocidos […]. Y no es que quiera ni pretenda yo hacer de Nervo ni una silueta ni un estudio. Fuera una necedad. Siento como obligación de amigo que fui suyo el presentar al Nervo de mis recuerdos, es decir, «a mi Amado Nervo». Tras la justificación del título, pasemos adelante” (img. 28).\nPoema titulado “La blasfemia”, donde confiesa:\n“Acúsome, Señor, de que en la vida\ngocé de cuanto placer hubo a la mano,\nmas nunca con el pobre fui inhumano\nni jamás empuñé daga homicida…” (img. 29).\nFragmento de una carta sin fecha ni destinatario que alude a un asunto delicado: “… no dejar que sobreviva en mi memoria más que los gratos recuerdos de la mujer a quien quise tan de veras y quien, a su modo, también me quiso a mí. Su mayor error fue no apresurarse, al punto como tuvo sus últimos disgustos, a venirse a mi lado, donde todavía viviría contenta y satisfecha. Resuelto, pues, a no mezclarme más en sus asuntos de familia, a no ser que <em>determinadas circunstancias </em>me obliguen a cambiar de conducta, creo que ustedes toca el procurar que se esclarezca hasta donde fuere posible, a qué se debió su fallecimiento tan inesperado y tan inexplicable, sobre todo dados los antecedentes de disgustos de familia y la amenaza de que la finada estaba a punto de renovar su testamento. Ustedes sabrán lo que hacen, yo carezco de toda posibilidad de información, y casi hasta deseo no tenerla. Por lo mismo me limito a saludarle de nuevo que real y verdadero cariño. Suyo afmo.” (img. 30).\nEn otro texto alude a otra persona también fallecida y comenta: “… acerca de un ser a quien pienso haber conocido muy de cerca pero sin ánimo de seguirle al través de su vida […] de la cual nada o bien poco me interesa […]. En suma, una mera recordación del paso por el mundo de un ser humano” (img. 31).\nSiguen las <em>Memorias</em> del poeta: “Fue en aquella ciudad de provincia por los años de 1870 o 1872. Y era yo un chico de seis años de edad, de la que, más o menos, dátanme algunos recuerdos de mi vida. Y quiero hacerlos renacer de mi memoria sin ningún empeño ni preocupación autobiográfica, sino como mero ejemplo psicológica de la vida infantil de un ser humano. Vivía ese niño, que fui yo, en un viejo caserón que me parecía inmenso (y que más tarde lo vi insignificante y vulgar) y se ensanchaba en largos y amplios corredores, amplias habitaciones, grande y esplendoroso jardín, corral poblado de gallinas, patos y cerdos, y en la familia, numerosa y complicada: abuelos, tíos, primos, y un sinnúmero de gente parásica [<em>sic</em>]. (Todo esto quiero que sea no la biografía que yo me invento ni la historia de mi vida, sino la remembranza serena e imparcial de lo que a mi memoria venga, sin encariñamiento ni extrañeza de lo que fue un niño que fui yo, pero que quiero recordarlo como un extraño y a quien jugara como a un ser netamente ajeno a lo que hoy, relator de <em>Memorias</em>, me siento desenajenadamente ser. Mi relato será ageno [<em>sic</em>] a mi propia individualidad” (img. 32).\nSigue otro poema, cuyos versos iniciales exclaman:\n“Qué tormento a mi edad es ya la vida.\nYo indiferente y con desdén la miro\nmas ella me atosiga sin respiro\ny solapada encóname una herida…”.\nÍndice con correcciones de un posible trabajo: “I. Exposición preliminar. II. La herencia romántica y las nuevas tendencias. III. Las condiciones educativas de… IV. Los directores y maestros. V. Los periodistas incipientes. VI. Los primeros vuelos. VII. Influencias, extrañas y locales. VIII.\nCooperación y obstáculos del medio político social. IX. Agrupaciones literarias. X. Los poetas. XI. Eruditos, prosistas y oradores. XII. Los primeros vuelos [<em>tachado</em>]. XIII. Revuelo de fraternización y disidencia. XIV. En busca de una estética. XV. Inspiración y ensueños. XVI. La maduración del esfuerzo. XVII. Aspectos de victoria. XVIII. ¿Qué ha quedado?” (img. 34).\nAcaso siguen sus <em>Memorias</em>: “¿Qué importan mis antecedentes ni mi vida? ¿Tengo alguna importancia? Y si la tengo, en relación a otros, puede haber a quién le importe quién fui yo, ni mucho menos cómo me desarrollé y llegué a aparecer alguien en mi tiempo? Bien, pues, aunque a nadie le importe, inducen a contarlo […]. Yo fui un niño mimado. Mimado por dos abuelos […], a falta de otros nietos tuvieron que concentrar su amor en mí” (img. 35).\nContinúa: “Nunca hubiérame pensado escribir cosa alguna de mi infancia, pues júzgola insignificante. Pero es que acaba de caerme en las manos un libro de Emile [<em>sic</em>] Ludwig […] sobre su vida juvenil y en sus primeros capítulos lo he visto tan estúpido […] que pensé: Yo, sin referirme a mí ni a los míos, sino en lo absoluto necesario, podría contar de cómo veía al mundo y a la vida en mis primeros años, cosa mucho mejor que Ludwig, a pesar de su ingenio y fama, de que hoy goza…” (img. 36).\nPáginas con diversos renglones, entre ellos: “aparente desatención. Tiempo pasado y ancianidad que avanza” (img. 37); “en vez de alpargatas sepa calzarse botas, a costa del trabajo ajeno”. Acuse de recibo de un libro del que opina: “Lo he leído con sumo interés y agrado […], guarda su libro un sabor muy grande de realidad y de interés humano”. Concluye lo que parece ser el borrador de una carta: “Espero tener ojalá ocasión de conocer a Usted para compartir más amplio comentario sobre su libro” (img. 38).\nDos poemas; inicia el primero:\n“Háblame, corazón aprisionado\nen la fúnebre cárcel del olvido\nporque si tantos años has callado\ny tan próxima está la despedida,\nno has de decirme al fin: aquí en secreto\na mi mismo, el que nunca ha comprendido…” (img. 39).\nEl otro poema dice:\n“¿A qué temer, a qué pensar\nnada del porvenir\nsi todo al fin ha de pasar\nal punto mismo que haya de venir\nhoy y mañana, como ayer,\nlas horas correrán\ny todo presto habrá de ser\nviejas historias sin hilvanar…” (img. 39).\nBorrador con diversas correcciones donde alude a una “despedida conmovedora”. Luego agrega: “Estas reflexiones me conmueven de tal modo que no puedo detenerme brindando el creciente desa desarrollo, paz y prosperidad de esta interesante población que tiene ya su porvenir asegurado con sólo el nombre que hoy lleva, con el cual en la época presente se halla vinculado todo lo grande, próspero y feliz de esta República: el nombre ilustre del General Porfirio Díaz” (img. 40-41).\nAdelante y con fecha del 5 de octubre, aparece un mensaje cifrado que da cuenta de un encuentro diplomático en EEUU con Ignacio Mariscal, el cónsul mexicano en Galveston y otras personas, a bordo del tren. Después siguen varias hojas con el relato emotivo y pintoresco del viaje en 1889 de Porfirio Díaz y la recepción jubilosa que recibió del pueblo norteamericano (img. 41-48).\nUn par de nombres de oculistas y un dentista con sus domicilios y horario de consulta y otras breves notas (img. 49-51).\nConcluye el expediente con un último poema, cuyos versos iniciales son:\n“Ciérrate bien, hermosa boca,\nHúndete más, oh corazón,\nLa dicha viene a quien le toca,\nLabios y pecho para el son…” (img. 52).', '3', '13', '48 ff'),
(186, '1946.', 1946, 'Página mecanografiada del artículo “A propósito de Luis. G. Urbina”, de Balbino Dávalos.', '3', '14', '1 f'),
(187, '[1907].', 1907, 'Página del borrador mecanografiado del escrito “El milagro de San Genaro”, de Balbino Dávalos.\n“Vais á saber lo que me relató en Roma un joven diplomático extranjero, fuera de toda discreción profesional, mientras saboreábamos el té una tarde de abril, sentados á una mesilla en el amplio comedor bajo del <em>hotel Excelcior</em> [<em>sic</em>]…”.', '3', '15', '1 f'),
(188, '1947.Enero.', 1947, '“Justo Sierra y sus versiones de Heredia”, de Balbino Dávalos.\nVersión mecanografiada de la tercera parte del artículo sobre las traducciones de <em>Los Trofeos</em> que fueron publicadas en la <em>Revista Azul</em>.', '3', '16', '2 ff'),
(189, '[1945].', 1945, 'Papeles y sobres de cartas con anotaciones y poemas manuscritos de Balbino Dávalos.\nDestaca desde el comienzo un párrafo escrito en un pequeño papel: “Todo ello meros devaneos y sutilezas infrasociales… por la perduración artificial en que vivo” (img. 1).\nOtro escrito más largo con anotaciones en papel membrado del <em>Institute for Research in Biography</em>, de Nueva York. Sobre de una carta remitida desde Nueva York el 3 de enero de 1945 a “Mr. Balbino Adolfo Dávalos”, a su departamento en el <em>Edificio Condesa</em>, de la Ciudad de México (img. 2-3).\nDos poemas mecanografiados con diversas anotaciones y correcciones. El primero inicia:\n“Con furtivo paso la tristeza acude\nno bien agoniza la luz del ocaso\ny su negra sombra mi espíritu elude\ncon furtivo paso…”.\nA continuación, el titulado “Presentimiento”:\n“Una inquietud furtiva invade lentamente\ncomo invisible sombra mi alma sensitiva\ny corre por mis nervios y adhiérese á mi frente\nuna inquietud furtiva…” (img. 4).\nLuego, el que a mano escrito, dice:\n“Mi pensamiento pertinaz divago\ncon sugestiones que invento;\nporque es más astuto mago\nmi pensamiento…” (img. 5).\nPoema mecanografiado con correcciones:\n“Del jardín del ensueño llega á mi alma\nuna ráfaga fresca de recuerdos\nolorosos á flores tropicales\ny con sabor de femenino aliento…” (img. 6-7).\nEn papel membretado del <em>Grand Hôtel de Paris</em>, en Madrid, escribe un poema que inicia:\n“Alta señora para vuestra mano\nde escritora genial no puede el ave\nlegar sus plumas y la industria grave,\naun en oro forjadas en vano…” (img. 8).\nEn papelería del “Archivo General y Público de la Nación”, aparece escrito un número: “Teléfono Ericson, 14-49”; al reverso y a lápiz, más versos:\n“Detrás de los lindos y delicados versos\nque al frente escritos van,\nya que son de mi amiga,\nlos míos seguirán…” (img. 9-10).\nSobre del Jefe del Departamento del Distrito Federal rotulado a nombre de Balbino Dávalos, en que éste usa para estampar con pluma repetidas veces su nombre y apellido. También, a lápiz y muy borrosos, en él escribe unos versos:\n“Porque la vida es triste, porque la vida es dura, Sus pocas alegrías…” (img. 11-12).\nSobre de carta con membrete del despacho “<em>Quijano y Fernández Mac Gregor Abogados</em>”, dirigido a Balbino Dávalos “por el muy apreciable conducto del Sr. Dr. Don Arturo R. Pueblita”.\nAl reverso, algunos renglones a lápiz borrosos donde se puede leer “Este Ernesto era el pianista”, y más adelante, se lee: “Elorduy”. (img. 13-14).', '3', '17', '8 ff'),
(190, '[1939].', 1939, '“Las dos elegías romanas que engendraron <em>La Celestina</em>”, de Balbino Dávalos.\nBorrador con correcciones (img. 1-7) y la versión mecanografiada definitiva (img. 8-14) de un artículo que se publicó después en <em>Letras de México</em>.\nSe anexan dos hojas más —borrador y original—, también mecanoescritas, que incluyen una traducción de Ovidio (img. 15-17), donde leemos entre otras cosas, una frase autobiográfica de don Balbino: “la indolencia de la edad y la desilusión me abruman y entorpecen…” (img. 15).', '3', '18', '15 ff'),
(191, '1935.Septiembre,18.', 1935, '“Lic. Balbino Dávalos, distinguido escritor y diplomático de la época del General Díaz, nuevo Rector de la Universidad”.\nRecorte de periódico, con foto de Balbino Dávalos, anunciando su segundo y efímero rectorado.', '3', '19', '1 f'),
(192, '[1923].', 1923, '“Por la raza”. Poema mecanografiado por Balbino Dávalos, que empieza:\n“Madre América, en los fastos\nmás gloriosos\ny asombrosos\nde tu lenta, dura y magna evolución\naún en tiempos más nefastos…”.', '3', '20', '8 ff'),
(193, '[1923].', 1923, 'Carta de José de Jesús Núñez y Domínguez, director de <em>Revista de Revistas</em>, a Balbino Dávalos<em>.</em>\nSolicita su colaboración con “unos versos inéditos” para el próximo número que estará dedicado a Colima.', '3', '21', '1 f'),
(194, '[1903].', 1903, 'Carta de Amado Nervo a Balbino Dávalos.\nLa muerte de Cetina —expresa— provocará movimientos en la Secretaría de Relaciones y, con la ayuda de Dávalos y no obstante los escalafones rigurosos, su hermano Rodolfo podría ascender a primer escribiente con lo que le apoyará en las finanzas familiares.\nLe pide también un retrato “para las <em>máscaras</em> de la <em>Revista</em>, que se inauguran en el próximo número” y un artículo de los que se han escrito sobre él para que sirva de texto a las mismas.', '3', '22', '1 f'),
(195, '1911.Enero,6.', 1911, 'Cartas enviadas por Amado Nervo a Balbino Dávalos.\nComenta la próxima llegada de Federico Gamboa, la ausencia de Juan A. Béistegui, y la visita que le hizo Fernando Fortún y Alcalá, joven poeta, quien con Enrique Díez–Canedo publicará en París un libro con las mejores traducciones y paráfrasis en verso de poetas extranjeros.\nSugiere, además de las de Balbino, las de Cuenca, Icaza y Guillermo Valencia.\nA Díez–Canedo que ha escrito algo sobre <em>Las ofrendas</em>, le interesan las traducciones de <em>El cuervo</em>, de Edgard Allan Poe, y ya tiene la versión de Ignacio Mariscal.\nNervo dice que Dávalos le proporcionará otras cuando se vean en París.\nSe incluye una postal con la fotografía del <em>Grand–Hôtel du Louvre</em>, de la capital francesa.', '3', '23', '3 ff'),
(196, '1918.Agosto,11.', 1918, 'Carta de Luis G. Urbina a Balbino Dávalos en papel membretado del <em>Alfonso </em><em>XIII</em>, vapor correo de la <em>Compañía Trasatlántica Española</em>.\nComenta que acudió inútilmente en dos ocasiones a la Escuela de Altos Estudios, en la Ciudad de México, para saludarle y, que si le quiere escribir, “mi dirección, por ahora, es: Legación de México, Villamagna, 4”. Se despide: “Tu fiel y fraternal viejecito”.', '3', '24', '1 f'),
(197, '1903.Junio,16.', 1903, 'Carta de Justo Sierra, subsecretario de Instrucción Pública, a Balbino Dávalos.\nAvisa que ya escribió a Ignacio Mariscal, secretario de Relaciones Exteriores, “sobre el asunto de que le hablé”, y de la renuncia de Bernardo, por lo que le pide intervenir para encontrar una solución favorable.', '3', '25', '1 f'),
(198, '[1914].', 1914, 'En papel membretado de la “Junta consultiva del Banco de Michoacán”.\nPoema mecanografiado titulado “Ahora”, cuyos versos iniciales dicen:\n“No precedió mi marcha a tu partida.\nSigo errante viajero, y puede ser\nque aún mucho en mi memoria sobreviva\nAquel entonces que parece ayer…”.', '3', '26', '1 f'),
(199, 'S/f.', NULL, '<em>Al margen</em>\n: “Versos y poemas”.\nCarpeta vacía sobre la que a mano se ha escrito —no parece ser de Balbino Dávalos— un listado de títulos de poemas y artículos con el nombre del autor correspondiente.\n“Arte poético”, por Balbino Dávalos; “Retorno a Zamora”, de Gabriel Méndez Plancarte; “Nieblas”, por Laura Méndez de Cuenca; “Lírica cervantina”, “Los versos del señor Chocano”. También “La banca y el hombre”, por Miguel Sánchez Tagle; “Poesía moderna”, de Alfonso Junco; “A punta de lápiz”, de <em>Fígaro</em>; “Décimas”, de Pita Amor; “El ensueño”, de Heinrich Heine, traducido por Carlos Arturo Torres; “Poesía”, de Rafael Cabrera y “<em>Sum</em>”, de Rubén Darío.\nAdemás, “El póstumo soneto del exquisito poeta Justo Sierra”; “A Justo Sierra”, de Carolina Barros Sierra; “Justo Sierra”, de Guillermina Tarsilla [ <em>sic</em>], y “Al gran maestro de América”, de Modesto Velazco [<em>sic</em>].\nFinalmente, “Congreso Internacional de la Poesía (convocatoria)”; “Preparatorianos 1900”; “Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina: Grupo”; “Sonetos inéditos del poeta Luis G. Urbina”: “II. Chucho”; “III. Amado”; “IV. Manuel”; “V. Tute”; “VII. Julio”; “IX. Alberto”.', '3', '27', '1 f'),
(200, '[1936].', 1936, 'Manuscritos de Balbino Dávalos.\nCuaderno con borradores de cartas, versos, notas y fragmentos de sus <em>Memorias </em>escritos a mano por Balbino Dávalos.\nBorrador de carta quizá de 1936 a Eduardo Hay en que leemos: “Muy cariñosamente he recibido al <em>Peregrino </em>que tan grata dedicatoria me trajo y cordial felicito a su cantor; y dígole: Ha superado Usted a su Omar Kaylian [<em>sic</em>], lanzándose a un vuelo anhelosamente personal. Y siga Usted encumbrándose con sus propias alas, aunque a la verdad, en esta vez, no escribió la desolación de ese <em>Peregrino </em>que ha alcanzado la cumbre […]. Su amigo afmo” (img. 1).\n“En el albergue de oscuridad en que vivo recluso. Rara vez salgo y me asomo… Pero hoy de repente han surgido dos astros sobre el horizonte de mi admiración […] y relámpagos como dos recitales de luz y misterio, el uno como lámpara lunar de recuerdo, el otro con fulguraciones de sol en invierno”. Tras dejar un amplio espacio en blanco, sigue escribiendo: “Y siento una alegría fresca y consoladora […], pues durante un ejercicio religioso, los llamados de retiro, me sorprendió el vigilante leyendo <em>El conde de Montecristo</em>, en un volumen rechoncho y de poco bulto que en vano pretendí que lo confundieran con un devocionario” (img. 2).\nAdemás: “… prender alas de mar, a los capullos…”. “Cosas, entonces, inusitadas y, por inusuales, pecaminosas…”. A continuación, un poema que inicia con estos versos:\n“Brinda conmigo,\ndame a beber tan sólo con tus ojos,\ny con los míos, déjame brindar\no ponme un beso de tus labios rojos\nen mi copa que el vino haga olvidar…” (img. 3).\nRelato que bien pudiera titularse “Al teatro”, donde narra las circunstancias de una ida al teatro, y cuando despierta, comprende que estaba leyendo una obra dramática en la que un personaje se enamora del primer actor (img. 4-5).\nExtraña página que se inicia, al parecer, con un poema:\n“Oh Juve al cabo huiste de mi un día,\nLlevándote en tus brazos fugitivos…”.\nLuego, usando en parte el alfabeto griego, escribe:\n“¿Qué soy yo para ti? Sólo el distante\nremedo de un capricho fenecido\nque ni quieres guardar esto como amante\nni te puedo servir como marido\npues ni quieres guardarme\npues ni mirarme quieres…” (img. 6).\nPágina con un poema tachado, que inicia:\n“La ausencia es triste más la esperanza\nde que se abrevia su duración\nalivia el alma de desconfianza\ny aumenta al […] de la ilusión…” (img. 7).\nSigue el manuscrito “El arte de Pei Woi. El harpa [<em>sic</em>]”, subtitulado: “Leyenda china”:\n“En la hondonada antigua de Lungmen, cuenta el cuento,\ncreció, rey de la selva, un árbol corpulento,\ncreció tan alto, y alto, y alto, en altiva copa erguía,\nque hasta con las estrellas a diario hablar podía…” (img. 8-9).\nBorrador de carta a alguien a quien encargó asuntos al parecer de una testamentaría y que pocos resultados ha dado (img. 10).\nTexto que comienza: “Simbolizando al joven de corazón ardiente que dobla la cabeza en emoción profunda…” (img. 11-12).\nOtro poema titulado “Histerismo”, cuyos versos iniciales rezan:\n“La pasión que años hace nos unía\nfebriles en abrazo delirante\nfue fuego, fue fervor, fue fantasía,\nfue infierno y cielo, mientras fui tu amante…” (img. 12-13). Además, el que inicia con estos versos:\n“¿Dónde tenaz anhelo de mi alma,\npodrás ver en el mundo ni en los sueños\nsino vagos y efímeros diseños\nde lo que es paz, serenidad y calma?…” (img. 13).\nEn una hoja, dos pensamientos; el primero expresa: “En la pobreza moderación en lo que la vida me ha reducido, aunque recuerdo a veces lo que ha sido ni lo lamento”. El otro, a pie de página, es del tenor siguiente: “Mas al cuarto soneto se me empañan la memoria y la vida, bajo nube de una oscura tristeza”\n(img. 14).\nTambién el extenso poema “El árbol perdurable”:\n“Para dar pasatiempo a las ociosas\núltimas tardes de la vida mía,\ny rendir a mi amada la Poesía\nmi postrer homenaje en mustias rosas…” (img. 15-18).\nOtro pensamiento: “Pues sólo pretendo exponer la manera de cómo suele en nuestro medio formarse un hombre, sin ningún esfuerzo de su propia voluntad, sino […] dejándose llevar al capricho de las eventualidades de la vida”.\nLuego siguen los siguientes versos:\n“Humana vida, estúpida y grandiosa,\nLas celadoras de mi carne, harpías,\nde un biológico mundo recatado\na la investigación que la ciencia más audaz de nuestros días\n[…] de miembros y energías” (img. 19).\nFrases incompletas: “Con Pico de la Mirándola me suelen confundir quienes frecuentemente, (empeño singular)”. A pie de página: “Nunca he sabido nada…, y nada, nada sé” (img. 20).\nEscrito titulado “Mi enseñanza”: “No me considero, ni menos me declaro un pedagogo; ni he pretendido serlo nunca. Pero la vida me ha llevado, a pesar mío, por esa tan azarosa senda pedagógica…”, y alude a sus clases de latín, español y literatura en la Preparatoria (img. 21).\nCorto párrafo en el que leemos: “Esos sonetos […] no hay que tomarlos para nada en serio ni hacerlos responsables de mi cuño (entre líneas, “coautoría”).\nSí gusto de mis versos y los bruño con límites…” (img. 22).\n“¡Felicidad! ¿Qué eres? Todo ser humano te anhela… Todo los vivientes soñamos en alcanzarte… ¿Todos? No, los animales, los que quizá erróneamente llaman irracionales, jamás piensan en ti… ¡Y cuán cuerdos! Mas nosotros, los racionales, mientras más sensitivos, nada hay que más incite que lograr alcanzarte…” (img. 23).\nPoema que inicia con los siguientes versos:\n“Se va ofuscando mi memoria\na fuerza y fuerza de pensar en aquella época ilusoria\nde mis ensueños frente al mar…” (img. 24).\nPágina que titula “Confesión”, fechada el 5 de septiembre de 1938: “A pesar de cuanto veo, de cuanto llevo experimentado y de cuanto me han hecho reflexionar las circunstancias de la vida, las consideraciones de los pensadores y los filósofos, así como las mías propias, sigo creyendo ciegamente en Dios […]. Y por lo mismo sigo creyendo en Dios, pensando en Dios y esperando en Dios. Y aún engañado, no me arrepiento de ese consuelo!” (img. 25).\nEn otro párrafo de la misma página alude a su infancia: “Y cuando trato de figurarme y de recordar cómo sería mi infancia con la curiosidad psicológica de mis conocimientos de hoy y de mi luenga y muy senil experiencia, veo hacia el pasado con la plena claridad mental que conservo, y el espacio y los cuadros se me despiertan en visión precisa como si observara sin que nadie me viese, los movimientos de un niño extraño que no era yo sino alguna anónima criatura.\nAquel niño, pues, bullicioso, pero fuerte de vida, como cualquier ratoncillo en campo libre, pasea con agrado por el jardín de la casa de su abuela Doña Antonia…” (img. 25).\nSiguen varias páginas de papel rayado (img. 27-32), etcétera.', '3', '28', '68 ff'),
(201, '[1932].', 1932, '“La condesa de Pardo Bazán y Hernán Cortés”.\nVersión mecanografiada pero incompleta de un artículo de Balbino Dávalos.\n“Procedente de Portugal, llegué una vez de improviso a Madrid qué se yo con qué motivo, y los periódicos, atentos por lo regular al tránsito de pasajeros en las listas o roles de los hoteles, informaron probablemente de mi arribo”.\nEl autor se hospedaba en el <em>Hotel de París.</em>', '3', '29', '4 ff'),
(202, '[1902.Noviembre,28].', 1902, 'Varios poemas mecanografiados, como el titulado “Invocación”, que comienza:\n“¡Oh, soberana Musa,\nde la intuición artística,\ndifunde tu eucarística\nirradiación en mí…” (img. 1-2).\nSigue “Primera emoción”:\n“Los núbiles capullos de las flores\namanecieron a la luz abiertos;\ncon más melancolía canta el ave,\ncon más fulgor resplandece el cielo…” (img. 2).\nTambién el titulado “Frente al mar”:\n¡Oh mar de mi adorable costa nativa\nQue se abrasa en el fuego del sol poniente;\nAl fin te miro, y hierve, con el candente\nHálito de la tarde, mi sangre altiva!…” (img. 3).\nSoneto que titula “<em>L’embarras du choix</em>”:\n“En busca de un obsequio que enajene\nvuestro grande, exquisito y refinado\nespíritu de artista, he caminado\ndel bibliopola X hasta el N...” (img. 3).\nA continuación, “La niña boba le habla a María Guerrero” II:\n“Óyeme, gentil amiga,\n—pues lo requieren de mí—,\nlo que las damas de aquí\nme demandan que te diga…” (img. 4-5).\nFinalmente, “Mis versos van siendo viejos”:\n“Mis versos van siendo viejos,\ny no han recorrido el mundo…\n¡Cuántos otros jovenzuelos\nLes arrebatan el triunfo!...” (img. 6).', '3', '30', '12 ff');
INSERT INTO `fbd_doctos` (`id`, `fecha`, `anio`, `texto`, `caja`, `exp`, `fojas`) VALUES
(203, '1917.Diciembre,20.', 1917, 'Manuscritos de Balbino Dávalos.\nFragmentos de cartas, poesías, pensamientos, sobres, estampillas, páginas autobiográficas.\nPrimer poema, con varias tachaduras y correcciones:\n“Maestro, y padre intelectual, y hermano en el amor\nal bien y de la belleza.\n¿Por qué te vas en horas de tristeza\npara tu Patria, al perdurable arcano?...” (img. 1).\nSegundo poema:\n“Engendraron un espíritu dos seres\nque en ósculo casual reunió la suerte:\nel Tedio, viejo hastiado de placeres,\ny la Tristeza, hermana de la muerte…” (img. 2).\nRecorte de papel membretado: “Correspondencia particular del Secretario de Gobierno. Chihuahua”; mecanografiado se lee lo siguiente: “B.D.–2– ha desistido de semejante cosa. ¡Dios nos coja confesados!” (img. 3).\nA continuación un poema —acaso traducción de Augusto Forjaz—que inicia:\n“¡Muerto en el lago un cisne!... Lentamente,\nel cuerpo inerte vase deslizando,\nsobre las aguas quietas, dulcemente,\nlas lindas alas blancas descansando\nsobre las blancas alas…” (img. 4).\nA lápiz y con letra temblorosa, Dávalos borronea renglones difíciles de descifrar: “De sus brazos renace […], dos noches que agosto reflorece, gentes de Denver que no son su sangre! Nada más puro que su frente erguida, arrogante, ni fuego, ni rayo, nada hay tan potentado que mi París. Desde que apunta el alba hasta que muere” (img. 5).\nOtro poema comienza así:\n“¿Dónde aún en medio de temor se goza?\n¿Hay claror en la noche más negra?\n[…] sufriendo gozamos\nTras rotos cristales la esperanza luce,\ny ascienden canciones de muros derruidos…” (img. 6-7).\nDespués, un poema de Fédor Nicoláevich Glinka, que pareciera traducción suya del ruso:\n“Ciudad amurallada de blanco, fuiste\nal martirio del fuego santificada,\ny tu río de aguas hirvientes, viste\nhuyendo de la hoguera despiadada…”.\nLos versos de la tercera estrofa cantan:\n“Por innúmeros siglos sé floreciente\nMoscow, las de las torres de altura tanta\ncorazón de la Rusia, gloria,\n¡de la Rusia, y de Rusia corona santa!...” (img. 8-9).\nA continuación y difícil de leer encontramos un texto que pareciera un estudio para un poema dedicado a su “querido Elorduy” (img. 10).\n“Cambia la vida como cambia el cielo:\nayer serenidad, hoy nubarrones;\nmañana, tempestad, rayos, ciclones\ny luego el arco iris del consuelo,\nla alborada…” (img. 11).\nCon letra temblorosa, Balbino Dávalos recuerda algo que le dijo “el obispo Pagaza” (img. 12).\nEn la siguiente página, vienen de nuevo algunos fragmentos de sus <em>Memorias</em>, aludiendo a su “labor secretarial” al lado del Ministro de Relaciones Exteriores Ignacio Mariscal. Recuerda “la figura bondadosa y patriarcal de D. Justo Sierra” (img. 13).\nContinúa con una página más de sus <em>Memorias </em>que titula “Mis estudios de griego”, que empieza así: “Era yo muy jovenzuelo (13 o 14, pero menos de 15 años) cuando el helenismo me clavó su primer uña. Displicente y atolondrado alumno del Seminario C. [<em>Conciliar</em>] de Colima y, por ende, mero estudiante de latín, cayome por casualidad en las manos un librillo de un tal autor Silva, que era una gramática elementarísima de griego. Mas para mí fue un hallazgo. Ya tenía yo en las venas la manía filológica, pues desde años antes, me había ido enseñando inglés, en lecciones particulares, un individuo extranjero de insignificante importancia para la legítima procedencia británica, que apareció en tierra colimense, desertor quizá de algún barco que hubiese tocado en el puerto de Manzanillo, y que recurrió a la enseñanza de su lengua, probablemente, para ganarse por de pronto la subsistencia. El que fuera algún marino, hízomelo sospechar en aquel tiempo el haberle visto una vez que lo encontré en mangas de camisa ciertas figuras raras tatuadas en los brazos. Llamábase Mr. Welsh, y posteriormente llegó a ser en mi tierra un acreditado profesor de inglés y una persona de ameritada importancia. Recuerdo que a él debí mi primer acercamiento a Shakespeare, pues me hacía leer incomprensibles pasajes de <em>La tempestad</em>. De alemán conocía yo palabras, frases sueltas y, en especial, fragmentos de…” (img. 14).\nA la vuelta, leemos frases sueltas: “Yo soy un muerto en vida, matáronme a mansalva”. Luego, al parecer un borrador de poema:\n“Sellaron mi sepulcro con sola una palabra mi espíritu en las sombras\nagucé la mirada\ny logré al fin leerla:\nay…, ¡vaya!, cáspita…” (img. 15).\nSobre dirigido a “Señor Académico Don Balbino Dávalos”, con domicilio en calle Félix Berenguer, nº 115, en Lomas de Chapultepec, con matasellos de septiembre de 1944 (img. 16).\nAl reverso de una caja de cerillos de <em>La Central</em>, Balbino Dávalos escribe un poema:<sup> </sup>\n“Verás cuán dulces cantos hízome…\nVerás cuán fresca meces…\nAl blando soplo de la brisa\nLánguidamente se dobla y…\nYa no llames versos…” (img. 17-18).\nPoema en boceto con correcciones:\n“Era la siesta calor sofocante\nTendime sobre el lecho mi cuerpo á reposar\nLa luz por la entreabierta ventana se filtraba\nComo entre los ramajes de un bosque secular…” (img. 19).\nTambién una versión distinta de una elegía de Ovidio, cuyas primeras palabras suenan:\n“¿Por qué, roedora Envidia, me censuras\nmis inactivos años y á mis versos\nobra de inerte ingenio denominas?...” (img. 20).\nOtra poesía que rememora al poeta griego Hesíodo:\n“Á la encorvada hoz caigan las mieses,\nperdurará la gloria del Ascreo.\nEl orbe entero cantará á Calímaco,\npor el arte, si no por el ingenio…” (img. 21).\nMás versos en alquimia:\n“O mucho teme a su suerte,\no pocas sus ansias son\naquél que afrontar no osa\nganarlo o perderlo todo…” (img. 22).\nBreve pensamiento en torno al <em>Quijote</em>, escrito en sobre dirigido a don Balbino: la gran mayoría “no sólo no lo han leído nunca, sino que ni\nsiquiera han abierto jamás el admirable libro del Manco de Lepanto” (img. 23-24).\nEn un papelito, formula tres preguntas o temas a tratar: “Cómo fui periodista, cómo fui profesor y académico, mi ingreso a la Secretaría de Relaciones” (img. 25).\nTras un apunte subrayado —“Martes y viernes, 8,45 á 9,15”—, comienza a escribir un poema dedicado a la bandera con diversos intentos:\n“Bandera, augusto símbolo del corazón patriota,\nque se entusiasma al verte flotando airosa al viento\ny siente, de tus giros, a cada movimiento\nni el peligro ni el miedo a la derrota…” (img. 26-28).\nEn papel membretado del <em>Avenida Palace Hotel</em>, de Lisboa, el poeta escribe:\n“Dije a mi corazón acongojado:\nRecobra, […], tus bríos.\nEl mundo es cruel, los hombres son impíos,\nDura la vida, inútil el cuidado…” (img. 30).\nAlgunos renglones en inglés (img. 31). Luego, otros versos incipientes:\n“Cuanto obtuve, lo anhelé,\nmas el lograrlo, mi empeño,\nacariciaba otro ensueño,\nsin afirmar nunca el pie…” (img. 32).\nOtro poema en fase de trabajo:\n“Inútil fuego, inútil ruego, inútil ciego\namor si tú por mí\nhallas consuelo en ser de hielo ante el recelo\nde virtud…” (img. 33).\nSobre rotulado a Balbino Dávalos, en su domicilio de “Edificio Condesa, Desp. 3”, de la Ciudad de México, con matasellos al parecer de 25 de julio de 1942 (img. 35).\nDe nuevo unos versos que inician:\n“¿Sabes la leyenda de Tristán e Isolda?\nes la más divina de las tradiciones.\nTristán era un príncipe; princesa fue Isolda,\ny el amor, monarca de sus corazones…” (img. 36).\nMás versos con correcciones:\n“El azul de tus ojos, el carmín de tu boca,\nel reflejo ambarino de tus rizos, tu piel\nasombroso tejido de blancura que toca\nla abeja de mi anhelo voluptuosa de miel…” (img. 37).\nVersos que, al parecer, dedica a una mujer llamada Luisa:\n“De prisa he recorrido tu libro de recuerdos,\nde prisa porque exiges que presto lo devuelva\ny al ver […] en cuanto encierra, han sido los más cuerdos\nsueños tus ojos vieron, es fuerza me resuelva…” (img. 38).\nA continuación, dos páginas con un poema extenso que comienza:\n“Brancino (?),símbolo de raza austera y fuerte,\nindómita en la vida, heróica ante la muerte,\ny ansiosa, entre sus muchas leveidades,\nde resistir a obstáculos, contra sus libertades…” (img. 39-41).\nPoema titulado “El buzo”, que se dedica “al insigne poeta D. J.Mª R.B., inimitable intérprete de Schiller” —¿acaso es una traducción del propio Balbino Dávalos?—:\n“¿Hay quien audaz penetre á esa ancha boca\ny se atreva a sacar esta áurea copa\nque mi mano al abismo va á arrojar?\nMirad: ya la devora el mar salobre...,\nescudero ó señor, quien la recobre,\nla puede conservar: ¡suya será!” (img. 42).\nAlgunos párrafos donde reflexiona el poeta sobre la adopción lingüística (img. 43).\nPoema que parece fechado el 29 de enero de 1919, y que expresa:\n“Bajeza, desenfreno y cobardía,\nDegradación, miseria y atropello,\nEs lo que reina donde fuera antes bello,\nEmporio de grandeza y gallardía.\n¡Oh, remembranza de la Patria mía!\nAutora sin matiz, sol sin destello,\n¿Porque el emblanquecer mi cabello\nNo apresura mi muerte en mejor día?\n¡Ah, bellacos!, escoria de la escoria,\nQue salpicáis de sangre, fango y baba,\nVuestra etapa bestial y transitoria.\nPodréis hacer a vuestra madre esclava,\nMas pronto escucharéis la vibratora [<em>sic</em>]\nMaldición del futuro que no acaba” (img. 45).\nPágina en la que comenta acerca de tres “sonetos que fueron enviados, en la fecha que llevan, a dos periódicos de M. [<em>México</em>], en uno, favorable y el otro hostil al gobierno; mas ninguno accedió a publicarlos, el uno, por considerarlos ofensivos, y otro, laudatorios para el Sr. M. [<em>¿Madero?</em>].\nY, ¿qué eran? Simplemente, proféticos…” (img. 46).\nNuevos versos en proceso artesanal, que dicen:\n“Suave de oriente, en ráfagas,\nde luminosos rayos,\ndesciende el sol rompiéndose\ntras el negror de …” (img. 47).\nOtros más, Además, otros fechados el 20 de diciembre de 1917, que comienzan:\n“¿Quién me dijera, juventud mía,\ncuando auguraba altura y prez,\nque paria y pobre vegetaría\nen los linderos de la vejez?…” (img. 48).\nCon letra elegante y firme escribe otro poema:\n“Del libro de horas que a tu amor quisiera\nformar piadosamente mi ilusión,\nno escrita aún la página primera,\nborráronse las más del corazón…” (img. 49).\nOtro poema muy breve:\n“A la rama flexible de un fresno, suspensa\nse mece tu hamaca y en ella tú estás,\nyo te impulso y tú cantas: ¡La dicha es inmensa!…\ny el vaivén gozoso te marca el compás” (img. 50).\nNuevo poema:\n“Como una niebla gris mi pensamiento\nanúblame el espíritu á porfía\nsin que un rayo de sol amarillento\ndore el perfil de la conciencia mía…” (img. 51).\nPoema en proceso, titulado “Las glorias patrias”, cuya primera versión así inicia:\n“Penetre en las conciencias ateridas\nPor el hálito helado del hastío [<em>tachado todo el verso</em>]\nFaltas de fe y pletóricas de hastío,\nQue en desconocido, inútil y sombrío\nTienden á perecer desvanecidas…” (img. 52).\nSigue un poema cuyos versos iniciales son:\n“Oh suaves manos mías, flexibles é indolentes,\nhechas á la caricia, la efloración y el pasmo;\nexploradoras hábiles de venas impacientes\nque bajo tersas dermis reprimen el espasmo…” (img. 54).\nEntre otros poemas que está puliendo, éste que comienza:\n“El mundo, el tiempo, la vida,\nque fueron para mí tanto\n¿qué serían? Ilusión perdida,\nsombra, olvido, desencanto…” (img. 55).\nO este otro:\n“¿Quién eres? No lo sé. Vine a este mundo\npor fortuita asechanza del destino;\na tientas he seguido mi camino,\nalegre, a veces; otras, iracundo…” (img. 55).\nEl poeta exclama:\n“Ni suspiros ni lágrimas en la guarida inmunda,\nde las fieras humanas …\nármate de soberbia, de mirada iracunda,\nde corazón de acero y garras de jaguar.\nimplacable amedrenta a lobos y palomas…” (img. 57).\nDe nuevo con letra firme y en papel cuadriculado, estos versos:\n“Espíritu que tiemblas en la sombra\ndel misterioso porvenir que avanza,\n¿por qué no has de acudir cuando te nombra\nCon su acento más tierno la esperanza?...” (img. 58).\nPoema que titula “A Delia”, y dice así:\n“Ayer cuando ya el sol tras la montaña\ndeseando iba a buscar á su fatiga\ncortando aquí una flor, allí una espiga,\nme encaminé a…” (img. 59).\nEn la misma hoja pero escrito en sentido contrario, se lee: “Tienes un nombre muy bello que al pronunciarlo mi boca siento el sabor de la miel…” (img. 59).\n“Del alelí [<em>sic</em>] allí oculto bajo sus flores rojas,\nUn nombre que ni el eco se atreve á repetir\nY sólo algunas veces al apartar las hojas\nEl labio del viajero lo suele balbucir…” (img. 60).\nSigue un poema cuyo título parecer ser “Murieron las flores”:\n“Murieron las flores,\nCallaron los céfiros,\nLa parda viajera\nVoló allá muy lejos…” (img. 61).\nMás versos:\n“Tu nombre es la nota que el vuelo levanta\nvolando sonora el eco de amor\nla nota que anhela la dulce garganta que canta…” (img. 62).\nUn poema más en proceso, es el que sigue:\n“Cuanto obtuve, lo anhelé;\nmas al lograrlo mi anhelo\nrecomenzaba su vuelo\nsin afirmar nunca el pie…” (img. 63).\nCon caligrafía difícil y nerviosa, Balbino Dávalos escribe algunos renglones en los que parece aludir a cierto personaje —¿acaso Vasconcelos?— y a algunos escritos inéditos suyos (img. 64). Luego continúa: “Justo Sierra es una de las personalidades de mayor relieve, quizá la principal, de su época…” (img.\n65).\nAdemás, otro poema:\n“Aquí olvidé varios sueños,\nvarios sueños de amor, y placer, y delirio!\nEn la paz de… (?),\ntan lejos de todo; tan libre de todos!\n¡Tan sólo, tan mío!\nMi pasado ha sido viento y desvarío,\ntoda vida es viento que amaina o se agita,\ny ráfaga, brisa o suspiro,\nse extingue en lejano murmullo por siempre, por siempre…” (img. 66).\nPor último:\n“Cuéntase de Lilit, de Adán mujer primera, existía\nla bruja a quien amó cuando Eva aún no vivía,\nfue antes que la serpiente su lengua seducía\ny que fue el primer oro su rubia cabellera…” (img. 67).', '3', '31', '45 ff'),
(204, '1910.Abril,12.', 1910, 'Carta de Baldomero García Sagastume a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nLe agradece su carta y los versos para Susanita, su hija. Escribe:\n“¡Eran unos versos tan nítidos, suaves;\neran unos versos que hablaban al alma;\nigual á los trinos de rítmicas aves,\ncanoros violines, eólicas harpas [<em>sic</em>]”.', '3', '32', '1 f'),
(205, '1966.Marzo,25.', 1966, 'Discurso de Luis Garrido, en la Academia Mexicana de la Lengua.\nHomenaje a la memoria de Balbino Dávalos, en el centenario de su nacimiento.\nRefiriéndose a su fino arte de traductor; comenta Garrido: “Con criterio estético atinadísimo y gracias al conocimiento que tenía de diversas lenguas, abordó traducciones del italiano: «Caballo árabe» —de Ada Negri—; del portugués, «Cuatro Sonetos», de Antero de Quintal; y versiones que hizo de bardos ingleses, alemanes, latinos y griegos, las que coleccionó en su libro <em>Parnasos. </em>Merece especial mención la traducción rítmica que hizo de las <em>Odas de Píndaro</em>, por la delicadeza y galanura con que la trabajó, gracias a su sólida y severa cultura clásica” (img. 2).\nMás adelante, amplia la información y comenta que Dávalos “además de sus estudios del griego y latín, tenía conocimientos del inglés, francés, italiano, portugués, catalán, alemán, danés, sueco, árabe y japonés” (img. 3).\nEntre otras anécdotas, recuerda que Balbino Dávalos tuvo bajo sus órdenes en <em>El Universal</em>, de Reyes Spíndola, a Valle–Inclán quien era entonces “un jovencito esmerado, muy bien prendidito, que saludaba graciosamente y trabajaba bastante bien pero de quien todos se reían”. Concluye la nota refiriéndose a uno de sus viajes a Madrid, cuando fue a visitar al autor de <em>Sonatas </em>[<em>Valle Inclán</em>], que vivía “en un caserío viejo” (img.\n3).\nA juicio de Carlos Serrano, el popular «Mueganito»”, Balbino Dávalos “era un sujeto muy difícil de analizar al primer intento […] pero su gloria tiene el reflejo sereno de la claridad de las estrellas […]. Fue un poeta de su época. Muy personal. En todo lo era. Yo siempre admiré en él […] al hombre superior, distinguido, decente, discreto, hábil en el raciocinio y en la palabra; equilibrado, muy ponderado, diplomático sutil, culto y elegante, con un fondo de aristócrata del pensamiento y de la acción. Su físico se prestaba para todo esto y su gesto aristocrático y la elegancia de su espíritu, hicieron que gozara en todos los instantes de su vida de lo que el destino le brindó. Fue un hombre feliz” (img. 3-4).\nSin embargo, Garrido expresaba en otro momento de su discurso: “Su carácter ponderado y sereno, raramente lo abandonaba, pero entonces asumía gestos un tanto violentos que al decir de don Carlos Serrano, lo llevaban a pronunciar frases como una granizada, actitud que hacía exclamar al poeta Urbina:\n«Viejecitos, abran el paraguas de la paciencia porque Balbino está hoy de mal carácter»” (img. 8).\nGarrido recuerda que Antonio Castro Leal incluyó en la primera edición de su obra <em>Las cien mejores poesías mexicanas</em> la traducción que hiciera Balbino Dávalos de la “Sinfonía en blanco mayor” de Gauthier, “pero en las nuevas ediciones de dicho libro, presenta un bello soneto del propio Dávalos, titulado «Cristal marino»:\n“Cual copa de oro, hacia la mar se inclina\nel sol de fuego, y trémula [<em>sic</em>] avizora\nla purpurina sangre de la aurora\nque a sus sedientos labios se avecina” (img. 5).\nTambién hace suyas las expresiones con las que Amado Nervo retrató al poeta; escribe: “Amado Nervo nos ha dejado una interesante estampa del poeta colimense, recitando en el reservado de un restaurante, el «Miserere» de Verlaine, «con voz austera de cavernoso timbre», en estos términos: «Balbino Dávalos, que ocupaba el sitio de honor de la mesa, paseaba la mirada de sus ojos miopes, ocultos tras lentes obscuros, por el cuarto, exactamente como los demás; y yo veía su faz angulosa de druida joven, su nariz afilada, su boca de labios finos, su bigote delgado, lacio y pálido como el césped de una tumba, y sus manos que jugaban con el aro de una servilleta: aquellas manos de «de santo bizantino»” (img. 5-6).\nGarrido alude a que Dávalos “fue Rector de la Universidad Nacional en dos ocasiones, la primera en 1913, cargo en el que sus dotes de ecuanimidad y mesura le permitieron una gestión muy estimable”, sin embargo no menciona su segundo rectorado, en 1935 (img. 7).\nDespués repasa con brevedad el ideario de Dávalos: “En su larga jornada por el mundo […], siempre se interesó por los problemas colectivos de su tiempo, y persuadido de la necesidad de transformar gradualmente algunas instituciones, profesó un socialismo moderado, pero no ocultó su desencanto en sus años postreros por la frustración de muchas ideas renovadoras”; y concluye: “Abrigaba una filosofía determinista y preocupaciones teosóficas” (img. 8).\nTermina Garrido su discurso: “Su paso por la tierra no será olvidado, ya que tuvo merecimientos por las luces y auxilios derramados por él, para que su nombre figure con honor en nuestra historia literaria y diplomática” (img. 8).', '3', '33', '9 ff'),
(206, '[S/f.].', NULL, 'Carta de Balbino Dávalos a alguien a quien llama “querido Antonio”, pero del que no se menciona el apellido.\nAgradece el “Poema esférico” que le envió; aprovecha para comentar —¿acaso se burla?— que no le ha hallado ningún perfil geométrico.\nLe anima, empero, a seguir “donde está y como le plazca”.', '3', '34', '1 f'),
(207, 'S/f.', NULL, 'Artículo periodístico titulado “Aniversario de la República de Chile”.\nDestaca, entre otros rubros, el desarrollo de su agricultura, proporcionando una estadística: “Hoy en día hay en Chile más de 112,939 propiedades agrícolas de las cuales 951 tienen más de tres mil hectáreas, 1985 más de mil”.', '3', '35', '1 f'),
(208, '1951.Octubre,20.', 1951, 'Carta de Gutierre Tibón a Manuel Dávalos.\nLe da el pésame por la muerte de su padre, Balbino Dávalos.\n“Considero uno de los privilegios de mi vida en México el haber conocido a ese gran humanista, y no olvidaré nunca la conversación que tuve con él hace cinco años. México tampoco olvidará al ilustre hombre de ciencia y diplomático”.', '3', '36', '1 f'),
(209, '1951.Octubre,3.', 1951, 'Pésame de Juan José González Bustamante.\nEl secretario general de la UNAM, a nombre de la institución, expresa sus condolencias a la familia de Balbino Dávalos por su fallecimento.', '3', '37', '1 f'),
(210, '1951.Octubre,5.', 1951, 'Carta de Antonio Pérez–Verdía a Manuel Dávalos.\nExpresa sus condolencias por la muerte de su padre, “ejemplo de grandeza espiritual, de amor al estudio, de elevación de intelecto y poeta y traductor distinguidísimo, y, además, un amigo bondadoso y deferente que supo tener siempre aprecio en cuantos lo conocimos. A mí me honró con su amistad y esto hace más sensible en mi aprecio su desaparición”.', '3', '38', '1 f'),
(211, '1951.Octubre,8.', 1951, 'Carta de Rafael, del Consulado de Italia en Veracruz, viejo amigo de Manuel Dávalos, expresando su más sentido pésame por “la muerte de tu excepcionalísimo padre”.\nDice que al conocer la noticia le envió un telegrama.\nAgrega: “Recuerdo a tu buen padre […] en Nueva York, en la época del destierro”, donde estaban ambas familias.\nEnvía cariñosos recuerdos a “tu encantadora Beba y tus hijos”.', '3', '39', '1 f'),
(212, '1947.Julio,17.', 1947, 'Invitación de Carlos Prieto a Balbino Dávalos y a su familia.\nA nombre de la Comisión de Acción Cultural del Casino Español de México, invita a las “lecturas de <em>El Quijote </em>con proyecciones fotostáticas de los mejores ilustradores de la obra inmortal”, en el marco de los eventos del “Año Cervantino” (img. 1).\nA espaldas del sobre, Dávalos hace algunas anotaciones, entre las que se lee: “Con sarcástico comedimiento así” (img. 2).', '3', '40', '4 ff'),
(213, '1946.Mayo,23.', 1946, 'Memorándum del bufete <em>Quijano y Fernández MacGregor, abogados</em> acerca de la merma en la pensión que recibe Balbino Dávalos.\nEl despacho pidió información a la Rectoría de la Universidad sobre el caso y respondió que “este año no se ha alistado todavía el cálculo del aumento de emergencia, y por eso todos los profesores han cobrado solamente su sueldo de nómina”, pero se espera que en el curso de la próxima quincena comiencen “a liquidarse los atrasos”.', '3', '41', '1 f'),
(214, '1945.Agosto,20.', 1945, 'Carta de Alejandro Quijano a Balbino Dávalos.\nLe hace “una leve recordación respecto al prólogo” solicitado para la publicación de los sonetos de Luis G. Urbina “que éste obsequió a Rafael López, y que Rafael López me regaló poco antes de morir”.', '3', '42', '1 f'),
(215, '1942.Diciembre,2.', 1942, 'Carta de Balbino Dávalos a Enrique Martínez Sobral, en El Paso, Texas.\nMuestra sorpresa por la reaparición del viejo amigo y comenta: “soy un pertinaz, pero muy involuntario superviviente que aún en apariencia guarda el aspecto de estar vivo”.', '3', '43', '1 f'),
(216, '1935.Octubre,27.', 1935, 'Carta de Enrique Carniado a Balbino Dávalos.\nAgradece los comentarios al libro que le envió y solicita mostrarle “las fallas que usted ha advertido en la métrica y el ritmo de algunos de mis poemas”, con el fin de corregir los errores en una próxima edición.', '3', '44', '1 f'),
(217, '1934.Julio,20.', 1934, 'Carta de Ralph J. Michels, desde Los Ángeles, California, a Balbino Dávalos.\nInforma sobre la muerte en trágico accidente de automóvil del Dr. S.L. Millard Rosenberg, catedrático de lengua y literatura española de la Universidad de California en esa ciudad.\n“En él pierdo a otro padre y el mundo de las letras hispánicas pierde a uno de sus hispanistas más ilustres”.', '3', '45', '1 f'),
(218, '1934.Agosto,10.', 1934, 'Carta de Balbino Dávalos a Ralph J. Michels, de Los Ángeles, California.\nComparte su duelo por la muerte del Dr. S.L. Millard Rosenberg, “magistral hombre de letras, a quien la misma Academia Española acababa de consagrar como uno de los nuestros”.\nDávalos lamenta su demora en contestar debido a que se mudó esos días a su departamento del <em>Edificio Condesa.</em>', '3', '46', '1 f'),
(219, '1933.Enero,9.', 1933, 'Carta de S.L. Millard Rosenberg a Balbino Dávalos.\nAgradece el envío de los libros <em>Las ofrendas</em> y <em>Musas de Albión</em>.\nEscribe apenado: “Ya advierto que hubo una errata en el último verso de la composición suya inserta en mi <em>Antología</em>. Lamento que así haya sido…”.\nEn otro párrafo escribe: “Por el cariño que profeso a María Enriqueta, me fué particularmente grato leer el bello tributo lírico que usted le dedicó en <em>Las ofrendas</em>”.', '3', '47', '1 f'),
(220, '1932.Mayo,6.', 1932, 'Patente de pensión de Balbino Dávalos con cargo al erario federal, dada por la Dirección General de Pensiones Civiles de Retiro.\nSegún el expediente, “prestó servicios civiles al Gobierno Federal […] durante 29 años, 3 meses, 7 días, hasta el 25 de febrero del año en curso”; por lo anterior, se le concedió una pensión de $ 6.74 (seis pesos con setenta y cuatro centavos) diarios (img. 1).\nAl reverso, una apostilla con fecha de 8 de julio de ese mismo año de 1932: “La Secretaría de Hacienda y Crédito Público […] confirma en todas sus partes […] esta patente, y dispone que el pago se haga por conducto de la Oficina Federal de Hacienda en Colima, Col. a partir del 26 de abril del corriente año”.\nFirma: el Subsecretario Octavio Dubois (img. 2).', '3', '48', '1 f'),
(221, '1931.Enero,26.', 1931, 'Carta fechada en Colima de Balbino Dávalos a Victoriano Salado Álvarez.\nAgradece la transmisión del tubo postal de la Real Academia Española de la Lengua y se excusa del encargo que se le hace “pero es el caso que del Señor don Manuel de Sandoval, no sé una palabra”. Agrega luego: “Por más que urgo [<em>sic</em>] en mi flaca memoria, no me vienen en mientes más Sandovales que aquel don Pedro que me parece fue algo como conquistador de estos andurrios…”.\nAlude a la renuncia de Salado como redactor de <em>Excélsior</em> y lo atribuye a lo que ha venido publicando en torno a Madero y a la sesión espiritista “presenciada y aún activada por Enrique Creel”.\nRespecto a sus <em>Tiempo Viejo y Nuevo</em>, comenta que halló “cosas muy interesantes y curiosas, pero también me han salido al encuentro garrafales mentiras”.\nAl reverso, copia de una carta fechada en Colima el 27 de enero de 1931, de Balbino Dávalos a F. Parkes, del servicio de correos <em>The Emporium</em>, de San Francisco, California.\nSe queja de que no le llega el envío de la <em>Enciyclopedia Británica</em> y que en ese día le remiten <em>Space&amp;Time</em>, libro de Schlick, que por el sobre podrá observar cómo algunos de sus empleados escribieron mal la dirección.', '3', '49', '1 f'),
(222, '1930.Marzo,2.', 1930, 'Carta desde Colima de Balbino Dávalos a Bernardo Calero.\n“Misrachi me escribió acerca de los libros de Einstein, mas como no eran para mí, pues yo los tengo en alemán…”.\nLuego dice: “Los versos de Swinburne que le pedí a Enrique Jiménez probablemente estarán en las colecciones actuales con otro título”, y recuerda los primeros versos en inglés.\nConcluye diciendo que quiere ir pronto a México y si no le dan permiso, renunciará.', '3', '50', '1 f'),
(223, '1930.Junio,30.', 1930, 'Carta de Pablo González Casanova y Mariano Silva, de la Secretaría de Educación Pública, a Balbino Dávalos.\n“En justa atención a los conocimientos y aficiones de usted, nos hemos permitido incluir su nombre en la lista de personas que deseamos contribuyan a este homenaje consistente en la publicación de una obra que contenga trabajos sobre o en torno a Virgilio o cualquier asunto de filología de lenguas clásicas y romances que de preferencia, directa o indirectamente, se relacionen con el poeta a quien se recuerda”.\nEl homenaje se hará el 15 de octubre próximo, con motivo del segundo milenario de su nacimiento.', '3', '51', '1 f'),
(224, '1930.Agosto,9.', 1930, 'Carta de Bernardo Calero a Balbino Dávalos.\nAnexa un artículo de <em>El Nacional Revolucionario</em>, “publicado dos días después de su relato sobre la rima latina en la Academia” y cuyo autor —Héctor Pérez Martínez— asegura que las academias “son el reducto de la impotencia y de la reacción”.\nPide el remitente que Balbino Dávalos escriba a su propósito “algo que resultara educativo y, con su ironía habitual, divertido, amen [<em>sic</em>] de que no hay que dejarse calificar de reaccionario y de fosil” [<em>sic</em>].', '3', '52', '1 f'),
(225, '1928.Noviembre,2.', 1928, 'Carta de Bernardo Calero dirigida a Balbino Dávalos, en Colima.\nSe disculpa por no escribirle antes y no encontrar el número de <em>Los Ángeles Times</em> que le pide “porque nadie conserva aquí, ni en los clubs, los periódicos”. Agrega: “Si tiene la amabilidad de mandarme ese cuento de <em>England sets a Spy Trap</em>, se lo agradeceré”.\nLe insiste que vuele “en aeroplano” desde Colima a Ciudad de México: si bien es “más costoso”, es “menos molesto” que viajar por tierra.\nAgrega que Enrique Jiménez y él le recuerdan.', '3', '53', '1 f'),
(226, '1928.Febrero,6.', 1928, 'Carta de Pedro de Alba, director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional, a Balbino Dávalos, en Colima.\nEs la primera carta particular que escribe el funcionario universitario después de asumir el cargo de director, sucediendo a Balbino Dávalos.\nDice tener “muy presentes los buenos oficios suyos y el empeño amistoso que desplegó para que tanto el C. Secretario como el señor Rector me tomaran en cuenta para sustituirlo”.', '3', '54', '1 f'),
(227, '', NULL, 'Informa: “Estoy preparando un artículo sobre Joffre, y quisiera incluir en él el gran poemita de Robert Service que le acompaño. Mi súplica es que me haga usted una traducción en verso castellano. Yo la publicaré con la firma de usted”.', '3', '55', '1 f'),
(228, '1928.Mayo,31.', 1928, 'Carta de Balbino Dávalos, desde Colima, a Bernardo Calero, en respuesta a la suya.\nDice que por ser fin de mes tiene mucho trabajo en la Oficina Federal de Hacienda y con cajero nuevo, “sin embargo, para complacerlo, anoche me puse a interpretar […] las bellas estrofas de Service, y hasta me parece que salieron no sólo con facilidad, sino con felicidad. Cierto que por la rima, tuve que inventar una palabra y que recurrir a otra tan arcaica que en pocos diccionarios la habrá. Pero yo la conozco y basta”.\nSugiere que pida traducciones a otros sin mostrar la suya, “y ya entonces las compare y escoja”.', '3', '56', '1 f'),
(229, '1928.Febrero,1º.', 1928, 'Circular incompleta fechada en Colima.\nBalbino Dávalos comunica haber sido nombrado por el Presidente de la República, Plutarco Elías Calles, “Jefe de Oficinas Federales de Hacienda adscrito a la de esta Ciudad”, y ha tomado posesión del cargo en esta fecha.', '3', '57', '1 f'),
(230, '1939.Agosto,3.', 1939, 'Carta de Balbino Dávalos a Raymond Leonard Grismer y R.E. Cox, profesores de la Universidad de Minnesota, Mineapolis.\nAcusa recibo de la carta enviada por éstos de 11 de julio pasado donde le piden escribir “mi autobiografía”, supone que ello “se debe a la circunstancia de haber estado yo como profesor hace veinte años en esa inolvidable Universidad y en el mismo Departamento de Lenguas Romances, al que ustedes pertenecen”.\nComo no le gusta hablar de sí mismo, remite algunos datos anexos y un ejemplar de su libro <em>Musas de Albión</em>, “en donde va incluida una lista de mis libros”.', '3', '58', '1 f'),
(231, '1928.Junio,5.', 1928, 'Carta de Bernardo Calero a Balbino Dávalos.\nAgradece “sus fáciles y felices versos del «Grand–Pere» [<em>sic</em>] de Robert Service” que “insertaré en mi artículo sobre Joffre con la firma de usted, naturalmente”.\nDe todos modos, piensa pedir otra traducción al “único poeta que conozco por aquí”, a Rafael Heliodoro Valle, “por mera curiosidad, porque a la de usted me atengo”.\nTermina diciendo que se informó “en la agencia de periódicos” de la petición que hizo Dávalos “del libro aquel de Oriani”, y resultó que “no pidieron el libro entonces”, pero que ahora “muy formalmente” lo van a hacer.', '3', '59', '1 f'),
(232, '1928.Agosto,21.', 1928, 'Carta de Bernardo Calero a Balbino Dávalos.\n“<em>Al Di La</em> —de Alfredo Oriani— fue invención mía y quiero regalárselo. Es un fino libro y ya lo creo que valdría la pena traducirlo tanto al español como al inglés, y una vez editado estoy seguro que, sobre todo en E.U. haría furor, pues allá el furor por los libros eróticos está en <em>full swing.</em> Nada más que el traductor tendría que hacer algo de lo que hizo usted con <em>Afrodita</em>: algo muy exquisito”.\nComenta que no salió a la luz su artículo sobre el mariscal Joffre ya que, en <em>Excélsior</em> y <em>El Universal ?</em>en éste escribe bajo el seudónimo de “Roque Guinard”?, “no infrecuentemente me devuelven artículos o me los capan arbitrariamente si se me escapa decir algo que no les conviene, pues sépase que la situación de la prensa está ahora peor que nunca”.', '3', '60', '1 f'),
(233, '1928.Noviembre,29.', 1928, 'Carta de Bernardo Calero a Balbino Dávalos.\nAvisa que recibió el libro <em>Al Di La</em>, de Alfredo Oriani, pero que lo conservará unos días más para volver a leerlo. A su propósito agrega que “Mussolini, a quien no quiero, parece que ordenó la reimpresión del libro, el cual, como usted recordará, fue suprimido por la censura”.\nEncarga saludar “a doña Isaura”.', '3', '61', '1 f'),
(234, '1920.Mayo,12.', 1920, 'Carta de Norberto Domínguez, ingeniero de la <em>Compañía Metalúrgica de Atotonilco El Chico, Estado de México, </em><em>S.A</em>., a Balbino Dávalos.\nLe felicita por su nombramiento de rector de la Universidad Nacional no sólo porque es “persona muy merecedora de él, y con la que me ligan además los lazos de estrecha y antigua amistad; sino también por ser revelador de un síntoma muy consolador para el porvenir: que los hombres de este gobierno no vienen dominados por el sectarismo de los revolucionarios anteriores, puesto que atienden, cuando menos en ciertos casos, al mérito y las aptitudes, de preferencia a los antecedentes políticos”.\nComenta que “desde hace dos años” se halla trabajando como ingeniero en esa empresa minera, aunque lamenta estar retirado de su familia que sigue viviendo en la Ciudad de México.', '3', '62', '1 f'),
(235, '1910.Enero,14.', 1910, 'Borrador de carta de Balbino Dávalos, desde la Embajada de México en Washington, al gobernador Enrique C. Creel.\nLe envía correspondencia llegada para él en la Embajada ?entre otras cosas, una carta del subsecretario Huntington Wilson?, y recibos que requieren de su firma.\nAgrega: “como he sido nombrado para Portugal y pudiera ser que me vaya pronto, ruégole tenga la bondad de devolver dichos documentos al Sr. [<em>León</em>] de la Barra, y con la brevedad posible para que pueda hacerse la remisión de cuentas”.\nFinalmente, expresa su admiración por “el raro tacto y habilidad con que obtuvo tan alto triunfo para nuestro gobierno. Únicamente los necios ó los envidiosos pueden ponerlo en duda”.\nEscribe además: “Mi nuevo cargo, aunque inferior al que por tercera vez acabo de tener, me halaga mucho porque me permitirá según me presumo reunirme nuevamente con mi familia”. A continuación una frase que tacha: “Cada instante me siento más abatido y más cobarde lejos de mi mujer y de mis hijos”. Y continúa: “Si encuentro además entre los lusitanos el medio intelectual y agradable que me supongo y es fama que hay, haré por sentar allí mis reales para largo”.', '3', '63', '1 f'),
(236, '1913.Enero,3.', 1913, 'Carta de Joaquín D. Casasús a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nAgradece las atenciones que el “distinguido literato” António Ayres de Gouvêa, arzobispo de Calcedonia, tuvo al enviarle su libro con dedicatoria y, además, el interés con que leyó su trabajo.\nEn agradecimiento, afirma Casasús, “me he apresurado a enviarle todas mis obras” y pide a don Balbino “hacerle una visita en mi nombre para manifestarle cuanto he estimado su benevolencia”.\nSe despide deseando “que ya la comadre y los muchachos” estén en Portugal.', '3', '64', '1 f'),
(237, '1913.Agosto,2.', 1913, 'Carta de Rubén Darío, desde París, a Balbino Dávalos.\n“Balbino, mi noble Bablino [<em>sic</em>], todo este libro es <em>suyo</em>: si el busto sobrevive á la ciudad, la traducción, como V. la hace, es decir, como cosa propia, multiplica la gloria”.\nConcluye: “No le digo más, porque me guardo para una «cabeza» de <em>Mundial</em>. Sepa sí, que, como poeta y orfebre ?<em>j’en suis?</em> me he complacido grande y deliciosamente con su libro”<em> Musas de Francia</em>.', '3', '65', '1 f'),
(238, '1913.Mayo,8.', 1913, 'Carta de Francisco León de la Barra, secretario de Relaciones Exteriores de México, a Balbino Dávalos, encargado de negocios de México en Lisboa.\nAcusa de recibo “su nota 68, bis, y los anexos correspondientes, relativa a la cordialidad del Presidente de Portugal Arriaga para México. “Con mucho gusto la paso a la Sección respectiva pues no veo inconveniente en que haya constancia de los esfuerzos de usted, tan atinados y provechosos en pro de nuestro país; bien al contrario me congratulo de hacer obra de justicia con usted”.\nSobre una petición hecha por su hijo Manuel Dávalos, espera poder complacerlo “con la salvedad, solamente, que va a imponer el nuevo <em>Reglamento del Cuerpo Diplomático</em>”.', '3', '66', '1 f'),
(239, '1913.Septiembre,8.', 1913, 'Carta de Joaquín Arcadio Pagaza a Balbino Dávalos.\n“Amigo muy querido: poco, muy poco he logrado saber de V. á pesar de mis esfuerzos”.\nAgradece el envío de sus <em>Musas de Francia</em>: “En cada página, en cada línea veo á V. y paréceme que me habla. ¿Volveremos á vernos en este mundo?”.\nInforma, además, que “por fin se está imprimiendo aquí la traducción completa de las obras de Virgilio, á costa de infinitos afanes”, y le promete un ejemplar.', '3', '67', '1 f'),
(240, '1913.Octubre,5.', 1913, 'Carta de Félix Díaz a Balbino Dávalos, “ministro de México en Portugal”.\nDesde el puerto de Vigo, España, y a bordo del <em>Corcovado</em>, barco de la <em>Hamburg–Amerika Linie</em>, comenta de su candidatura que estaría dispuesto a posponer “ante la Paz nacional”.\nAlude a Federico Gamboa —“hombres como él necesita la Patria, en momentos de suprema angustia”—, y agradece el envío del libro <em>Musas de Francia</em>, “que leeré gustoso y que será un verdadero deleite como siempre lo ha sido para mí la lectura de sus habilidosas y galanas producciones”.', '3', '68', '1 f'),
(241, '1913.Julio,29.', 1913, 'Carta de Joaquín D. Casasús a Balbino Dávalos.\nAgradece el envío de <em>Musas de Francia</em>, obra que juzga “muy esmerada”.\nComenta, además, que los poetas modernos “están bien seleccionados y sólo eché de menos a uno de mis predilectos, á Armand Silvestre […] y al inimitable Heredia de quien tuve la osadía de traducir algunos sonetos”.\nEspera con júbilo la traducción de Píndaro que será, sin duda, “una buena y necesaria lección a nuestro querido Obispo Ipandro Acaico que ha destrozado en muchas ocasiones adrede y en otras por no haberlos entendido, a Píndaro y a los Bucólicos”.\nLe informa que su salud sigue quebrantada: “mis ataques intestinales se suceden con demasiada frecuencia”.\nAdemás, “las cosas de la Patria van también de mal en peor”.', '3', '69', '1 f'),
(242, '1913.Octubre,3.', 1913, 'Carta de Norberto Domínguez, desde Zamora, Michoacán, a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nLe envía un folleto que publicó hace pocos meses, “destinado a ser leído nada más por un corto número de amigos”, en forma de carta dirigida a Manuel Calero, sobre “nuestra actual situación política”, que “aún no se aclara”.\nComenta: “Mucho quisiera platicarle sobre asuntos de nuestra Patria, que han de tener interés para Ud.; pero lo supongo muy al tanto de todos ellos por la prensa. Me limito a decirle que la situación aún no se aclara y que todavía no se puede ver el porvenir con ojos de optimista. En los altos puestos oficiales hay una gran inestabilidad. Los diplomáticos, que, como Ud., están lejos del país pueden felicitarse por ello, pues ya la vida en México no tiene los atractivos de antes” (img. 1).\nComo le gustan, en particular, “los estudios políticos y estadísticos”, cada año compra “cuanto <em>year book</em> puedo”, por ese motivo le ruega que le informe de los que se publiquen en Portugal “por el estilo del Hachete [<em>sic</em>] o el Withaker”, y así adquirirlo.\nPide noticias de Luis d’Arenas de Lima, encargado de negocios que estuvo en México.\nInforma del nombramiento de Querido Moheno, como subsecretario de Relaciones Exteriores, y comenta a este propósito: “Un cambio de gabinete o el nombramiento de un nuevo ministro, que en los tiempos de D. Porfirio era un acontecimiento sensacional, ha acabado aquí por convertirse en una banalidad más insignificante que las numerosas defunciones del negro Jorge, el criado de Washington, contadas con tanta gracia por el humorista Mark Twain, que Ud. debe conocer como a sus manos” (img.2).', '3', '70', '2 ff'),
(243, '1913.Diciembre,15.', 1913, 'Carta de Juan González Asúnsolo, desde Londres, a Balbino Dávalos.\nAcusa haber recibido carta de Dávalos fechada el 2 de diciembre, que le inspiró “una nueva idea que en el acto puse en ejecución, escribiendo directamente al Señor Presidente [<em>Victoriano Huerta</em>] respecto al cambio de Legación, manifestándole lo conveniente que ello me parecía ser conforme á las razones que le exponía. Esa carta fue por triplicado á tres diferentes amigos, dos de ellos Diputados, recomendándola mucho á fin de que le fuese entregada en propia mano y en el acto que la recibieran. En ella le incluía copia, también por duplicado, de aquello de la apreciable de U. que se refiere al asunto que yo veo de gran importancia para la Patria y para el Gobierno”.\nAsegura que no conoce personalmente al general Victoriano Huerta y al Secretario de Relaciones Exteriores, Querido Moheno.\nMás adelante agrega: “Está muy bien pensado el que U. no solicite nada, pero sí me parece que sus amigos de por allá deben ayudar” (img. 1).\nEn postdata, asegura: “Siento muy mucho que tan tarde llegara á mi conocimiento la noticia, pues habría sido muy conveniente, me parece, el que antes de su partida de esa se hubiese efectuado el cambio”.', '3', '71', '2 ff'),
(244, '1913.Octubre,2.', 1913, 'Carta de Gumersindo Busto, desde Buenos Aires, a Balbino Dávalos.\nLe pide un ejemplar de <em>Musas de Francia</em> y de otras publicaciones suyas, para la <em>Biblioteca América</em> que, por su iniciativa, se ha fundado en la Universidad de Santiago de Compostela.\nAsegura: “Esta biblioteca es un admirable exponente de la cultura americana ?cuenta ya con más de 6,000 volúmenes?, e influirá de una manera grande y eficaz en su difusión, expandiendo en España un exacto y verdadero conocimiento del progreso operado en los países americanos después de su emancipación política”.', '3', '72', '1 f'),
(245, '1913.Diciembre,26.', 1913, 'Carta de Mauricio Guillot, de la <em>Librería Francesa </em>de la Ciudad de México, a Balbino Dávalos, a quien da título de “Doctor”.\nAcusa recibo de su carta fechada el 8 de noviembre pasado y también “he recibido igualmente y de toda conformidad” su obra <em>Musas de Francia</em>, “publicada por Vd. y que se ha servido hacerme el señor Abrantes de esa ciudad”.\nAgrega el librero: “Desde luego, he colocado algunos [<em>ejemplares</em>] en los lugares más visibles del almacén”.', '3', '73', '1 f'),
(246, '1912.Diciembre,31.', 1912, 'Carta del presidente de la República Francisco I. Madero a Balbino Dávalos, “encargado de negocios <em>ad hoc</em> de México en Portugal”.\nAcusa recibo de su carta del pasado 4 del actual, donde informa de la entrevista tenida “con el Presidente de aquella República, y de las frases cordiales que con ese motivo se sirvió dirigir al Gobierno y al pueblo de México”.', '3', '74', '1 f'),
(247, '1912.Septiembre,28.', 1912, 'Carta de Balbino Dávalos a Jovita Anaya, su esposa.\n“Al fin el ansia de vernos todos juntos está por realizarse! El primero de octubre, dentro de tres días saldremos para Veracruz a embarcarnos en el <em>Ypiranga</em> y como los días 23 o 24 llegaremos a Bruselas. ¿Para qué referirte desde ahora todas las amarguras que he sufrido? Las dejo para endulzarlas al amor de nuestras conversaciones íntimas y entre los besos consoladores de nuestros hijos. Sólo por ustedes me he conservado más cerca de la esperanza que de la desesperación y he podido resistir tanto tiempo a la perversidad de los unos y a la indolencia de los otros”.\nComenta que no había querido decir nada de “nuestra partida” porque ya se habían frustrado otras misiones que ya parecían seguras: “A Cuba, al Japón, a la Argentina y aun a Bélgica, por el posible traslado de Federico [<em>Gamboa</em>] a España”.\nAgrega: “pero las circunstancias se han opuesto y encaprichado en hacerme volver a Portugal como medio a darme más de categoría y $150 menos de ingresos; pues han reducido a la mitad los gastos de oficio y no quieren pagar ya la renta de la Cancillería”, ubicada en el Palacio Palmella.\nMenciona las difíciles condiciones del país y la necesidad de precaverse “contra un porvenir plagado de amenazas, especialmente por la desoladora situación en que sigue acá todo. No tienes idea de cuánto me ha tocado saber y presenciar; de los horrores cometidos a diario por las parvadas de bandidos que casi se han adueñado de gran parte del país, cometiendo robos, asaltos, descarrilamientos, violaciones e incendios por todas partes”.\n“Mi regreso a Lisboa se puede considerar un triunfo enorme” y, a pesar de todo, se alegra de haber pasado ese tiempo en la Ciudad de México “pues me he puesto en contacto con los principales de la gente del día”, entre ellos, el vicepresidente José María Pino Suárez.\nTambién con Gustavo Madero, quien es el que “más influye en la política actual”.\n“Si este gobierno llegare a sostenerse, que es lo que más conviene al país, podremos ya vivir tranquilos por algunos años”. Sin embargo, líneas adelante, advierte: “Pero desgraciadamente, nuevos trastornos son posibles y no sabemos qué hombres sustituyan a los de ahora” (img. 1).\nSigue con un desahogo muy personal e íntimo: “Quiero encontrar alegres y dichosos a nuestros hijos y a ti sana y guapa, pues sabes bien que vales para mí más que nadie. Me has hecho una falta inmensa, sobre todo en momentos de angustia, porque hubieras animado mis desalientos y reforzado mis muy lánguidas esperanzas. Manuel y Josefina me hubieran distraído y tranquilizado de mil modos; mientras que Emma con sus silencios y sus rarezas y otras cosas más, me ha dado muy malos ratos. La quiero inmensamente y tengo siempre la debilidad de olvidar sus irreflexiones”.\nAvisa que le ha girado varios miles de francos, que salude a los Gamboa y que no se desprenda de la casa donde residen hasta que resuelvan en común lo que más convenga (img. 2).', '3', '75', '2 ff'),
(248, '[1895].', 1895, 'Apuntes biográficos de Joaquín Arcadio Pagaza Ordóñez, obispo de Veracruz.\n“Parece que entiende el francés, pero no lo habla”.\nTexto incompleto del que no hay mención de autor.', '3', '76', '1 f'),
(249, '1912.Marzo,28.', 1912, 'Carta de la <em>Sociedad de Ediciones Literarias y Artísticas. Librería Paul Ollendorff</em> (París) a Amado Nervo, en Madrid.\nLucas Gibbes, subgerente, informa del envío de “los ejemplares de <em>Mis filosofías</em> que con tanta justicia me reclama”. Añade: “En cuanto al libro del Sr. Dávalos tenga usted la bondad de decirle que se lo editaré siempre que me dé tiempo ilimitado para ello […]. En esas condiciones, puedo ofrecerle doscientos cincuenta francos, dada la escasa tirada que nos vemos obligados á hacer de obras de ese género” (img. 1 y 2).\nNervo remite la carta a Dávalos y pregunta si acepta tal propuesta que, en su opinión, “lo que te ofrecen es poco (Ollendorf no es espléndido con nadie) pero acaso te convenga la publicidad” (img. 2 y 3).', '3', '77', '1 f');
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(250, '1912.Marzo,20.', 1912, 'Borrador de carta de Balbino Dávalos a Manuel Calero, ministro de Relaciones Exteriores.\n“Permítame V. suprimir fórmulas, ya que no me dirijo al Ministro, sino al antiguo amigo”.\nExplica que apenas se acaba de enterar por una indiscreción de Jesús Trillo a una común amiga, que el origen “del resentimiento” del Ministro fue que “yo, en un banquete efectuado en Chapultepec, donde Ud. pronunció un magnífico brindis que yo mismo aplaudí con todo entusiasmo, impedí que una persona fuera á felicitar á V…!”.\nAsegura que está “resuelto á no pretender en lo futuro ningún favor personal, no por orgullo ni rencor, sino por una dignidad que el día que Ud. la comprendiera, recobraría todo lo que por incomprensible ceguedad ha ido perdiendo, créalo bien, en la consideración de gente que mucho lo apreciaba y quería”.\nAñade: “Digo y protesto de la manera más absoluta que nunca había tenido por V. sino cariño, simpatía y admiración, desde que le conocí hasta el día en que recibí un inesperado é inexplicable mensaje de V. que me llenó de estupor y resentimiento. ¿Qué había hecho yo, el primero y más ameritado diplomático de carrera, para que se me pidiese mi renuncia?” (img. 1).\nTambién se alude a Justo Sierra, <em>El Chato</em> Elízaga y Bernardo Calero, su hermano.\nDe Elízaga escribe un texto con muchas correcciones a mano: “Ese incidente de Chapultepec, que efectivamente ocurrió, lo han hecho aparecer á los ojos de V. del modo más falso. No impedí yo que nadie felicitara á V., cuando yo mismo creo haberlo hecho; lo que ciertamente procuré impedir fue que Elízaga, muy irritado en esa ocasión contra Ud., le hiciera una reclamación: vive aún <em>el Chato</em>, y estoy dispuesto á escribirle para que aclare lo ocurrido” (img. 2).\nConcluye: “Inútil prolongar esta carta. Obre V. respecto de mí como guste; pero le ruego que no me atribuya una manera de ser enteramente opuesta á la que tengo” (img. 2).', '3', '78', '2 ff'),
(251, '1912.Octubre,25.', 1912, 'Carta de Eduardo Iglesias Aguilar a Balbino Dávalos.\nAcusa recibo de la misiva que Balbino Dávalos le escribiera desde el barco <em>Ipiranga </em>cerca de La Habana.\nDice que ya dio instrucciones a la Editora para que le envíen los periódicos en que aparecieron su soneto al maestro Justo Sierra y “unos cinco del en donde [<em>sic</em>] se publicaron sus traducciones de versos portugueses” (img. 1).\nLe pide colaboraciones para “nuestros periódicos”, cuya “reorganización no se ha llevado a cabo, pues las personas con quienes estamos en tratos no tienen costumbres comerciales seguramente, pues no podemos llegar a nada definido; quiere decir: hemos llegado, pero no consigo legalizar las cosas” (img. 2).\nDesea aprovechar los buenos oficios de Balbino Dávalos “porque necesito para mi imprenta un «excelente» hombre que entienda y conozca a fondo todo lo que se relacione con las artes gráficas: imprenta, grabados, litografía, fotograbado, etc. etc., y que sea un hombre de moralidad y orden, capaz de dirigir técnicamente un taller. Los catalanes son los mejores para ese oficio”.\nPide que le haga el contacto con alguien de Barcelona (img. 2 y 3).', '3', '79', '1 f'),
(252, '1913.', 1913, '“Cándida imprevisión y estruendosa catástrofe”, fragmento de un artículo de Balbino Dávalos.\nDice que, a partir de su llegada a Lisboa el 31 de octubre de 1912 —“triste y desazonado”—, para hacerse cargo una vez más de la representación diplomática de México en Portugal, retoma “una narración referente a las postrimerías del maderismo que dejé interrumpida al agobio de molestos achaques”.\nEn la travesía de México a Europa en el <em>Ipiranga</em> se cruzó con el vapor <em>España</em> que llevaba los restos de Justo Sierra, a quien esperaba saludar a su paso por Madrid.', '3', '80', '1 f'),
(253, '1912.Septiembre,20.', 1912, 'Carta de Joaquín Arcadio Pagaza, obispo de Veracruz, fechada en Jalapa, a Balbino Dávalos.\nPide a Balbino que no demore más su salida de México para reunirse con Jovita que se encuentra en Europa. Tampoco ¿escribe? hay condiciones adecuadas para establecerse ahora en México (img. 1).\nEspera verle de paso por Jalapa y ofrecerle su hospitalidad y recuerda a ese propósito la invitación que hiciera Horacio a Mecenas: que los alimentos y el hogar de los pobres “desarrugan la frente por el dolor y afanes trabajada” (img. 1-2).', '3', '81', '1 f'),
(254, '1931.', 1931, 'Carta de Balbino Dávalos a Victoriano Salado Álvarez.\nYa le preocupaba tan largo silencio y atribuía el hecho a que quizá hubiera “tomado a mal lo de las «descomunales mentiras», frase que por las prisas no había acertado a “darle el verdadero tono de broma en que pensaba expresarlo”.\nDe hecho, todo lo leído de estas <em>Memorias</em>, “me ha gustado de veras”, aunque opina que están recargadas “de anecdotismo” y escasas “de autopsicología”.\nLo más interesante, en su opinión, “es la exteriorización del ser interno” y, por ello, “me dejó encantado lo que recientemente contó […] respecto a su transformación espiritual religiosa […]. Esas revelaciones imponen siempre admiración y respeto, aun a los que, como yo, estamos muy lejos (y espero estarlo siempre), de que nos inquiete nuestra razón perturbada, induciéndonos a desfallecimientos pueriles”.\nAgrega: “Y es curioso: Gamboa, usted, Carlos Pereyra… Pero a guisa de <em>pince–sans–rire</em>, le deseo que a lo menos, no llegue usted, como el último, a cubrirse de rosarios, escapularios y medallitas”.', '3', '82', '1 f'),
(255, '1930.Noviembre,14.', 1930, 'Carta de Emilio Cotarelo a Balbino Dávalos.\nLe informa que “la Real Academia Española nombró a V.S., en junta celebrada anoche, mediante votación secreta y unánime, individuo de esta Corporación en la clase de Correspondiente extranjero, en Méjico, dando así testimonio de apreciar justamente los conocimientos de V.S. en lingüística y letras humanas”.\nSu candidatura fue a propuesta de los señores académicos José Alemany, Manuel de Sandoval, y Leopoldo Cano.', '3', '83', '1 f'),
(256, '1913.Febrero,16.', 1913, 'Mensaje de Branca de Gonta Colaço a Balbino Dávalos.\nEscribe: “Estoy inconsolable”.', '3', '84', '1 f'),
(257, 'S/f.', NULL, 'Manuscrito de una obra de teatro, sin título, de Balbino Dávalos.\nArgumento: un pianista famoso es asediado por muchas mujeres y, en especial, por sus alumnas con quienes, a veces, vive aventuras al margen de su matrimonio so pretexto de un concierto.\nEn cierta ocasión y acompañado por una de éstas, también casada, va a pasar unos días a una cabaña. Enterados la esposa del pianista y el marido de la alumna, deciden sorprenderlos haciéndose pasar a su vez por amantes. Esto provoca la reacción esperada en los infieles, quienes se dan cuenta que aman a sus respectivas parejas.\nLa obra termina abruptamente, pues está inconclusa o se le han extraviado páginas.\nY el final, aunque se adivina, no lo conocemos por puño y letra de su autor.', '3', '85', '215 ff'),
(258, '1911.Abril,2.', 1911, 'Carta de Rubén Darío a Balbino Dávalos.\nInforma que está de director de la revista <em>Mundial Magazine</em>, “la revista que todos soñábamos fuerte y bella en pleno París” y promete que “prosas y versos serán ilustrados por dignos artistas”.\nPide “su colaboración que será remunerada por de pronto conforme con los grandes sacrificios que han tenido que hacer los propietarios de nuestro magazine”.', '3', '86', '1 f'),
(259, '1911.Noviembre,14.', 1911, 'Carta de Manuel Calero a Balbino Dávalos, en la Legación de México en Portugal.\nAgradece la felicitación por su nombramiento como secretario de Relaciones Exteriores.', '3', '87', '1 f'),
(260, '1909.Noviembre.', 1909, 'Dos cartas de Carlos Pereyra, con papel membretado del <em>Herald Square Hotel</em>, de Nueva York, a Balbino Dávalos, en la embajada de México en Washington.\nEn la primera que registra como “nº 402”, escribe: “Ayer di instrucciones para que se telegrafíe á Furlong indicándole que sus agentes en S. Antonio están listos y anuncien oportunamente el paso de nuestro hombre”.\nLuego, se queja del silencio de Balbino Dávalos y habla de su “soledad que comienza á ser un tanto <em>noiosa</em>”, no obstante que ha ido al teatro, a ver a Forbes Robertson, “un gran actor”, en tanto la obra <em>The Third Icon Back</em>, “es toda una porquería” que “en el Teatro Hidalgo” de la Ciudad de México, recibiría “una memorable rechifla” (img. 1).\nEn la segunda carta —“nº 403”— informa: “Acabo de hablar con el agente. Ya quedó entendido de que te remitirán los informes directamente, y avisarán á Furlong. Va á llevar las pruebas de las entrevistas a Z.C. y á H.B.” (img. 3).\nContinúa: “Respecto al sujeto principal [<em>general Reyes</em>], he pensado que conviene vigilarlo desde St. Louis, Mo. En ese sentido se telegrafió hoy á Furlong. Las entrevistas tal vez se obtendrán antes de que llegue á esta ciudad. La vigilancia será aquí especialmente eficaz. Espero que darás buenas cuentas”.\nAgrega: “En este obligado aislamiento, me refugiaré en el Museo”.\nConcluye: “Escríbeme y dame tus órdenes” (img. 3).', '3', '88', '2 ff'),
(261, '1911.Julio,10.', 1911, 'Carta de Amado Nervo a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nDesde París, con papel membretado del <em>Grand–Hôtel du Louvre</em>, avisa que, por telégrafo le ordenaron asistir en Londres a la coronación de Jorge V, en sustitución de Miguel Iturbe quien renunció. Ahora, dice, se encuentra en París “esperando… otra embajada: la que debe dar las gracias al gobierno francés por su participación en el Centenario, y que no ha podido efectuarse antes” (img. 1-4).\nComenta sobre la situación que se percibe en el cuerpo diplomático mexicano y comparte preocupaciones con Dávalos. “¡Cuántos cambios desde que el General Díaz me nombró para esa Embajada! ¡Cuánta mudanza en un día!” (img. 4).\nAgrega: “Yo creo, sin embargo como tú, que la famosa espada suspendida sobre nuestras listas, se quedará en el aire… aunque va á venir tanta gente nueva con tanto apetito!” (img. 4-5). Anticipa acontecimientos: “Hay dos maneras de echarnos a la calle”: la fuerte que consiste en decir: “Vénganse”; y la suave, insinuando otros destinos como Nicaragua, Honduras o China. “En fin, veremos! Aún somos jóvenes. La adversidad y nosotros nos tuteamos y todavía hemos que dar guerra en este mundo! (img. 5-7).\nComenta que le gustaría pasar unos días en Lisboa en su compañía y le informa que en Madrid le entregaron varios libros de las <em>Poesías de Ignacio Mariscal</em> y dio un ejemplar a Enrique Díez–Canedo (img. 8).', '3', '89', '1 f'),
(262, '1913.Septiembre,9.', 1913, 'Carta desde Barcelona de la condesa del Castellá a Balbino Dávalos.\nAvisa a su “admirado poeta e ilustre amigo” que ha recibido <em>Musas de Francia</em> “como una <em>buena nueva</em>. Figúrese V. que ha ido á Madrid á <em>señas no mías</em>, luego á La Coruña; y al fin á este retiro apacible donde la devoción á los míos y la pluma compensan y esfuman la melancolía de mi Otoño…” (img. 1-2).\nDice también: “Cuántas cosas bellas que su libro me ofrece para adormecer mi dolor y tedio… ¿de vivir? <em>¡no!, ¡de no haber vivido bastante!</em>” (img. 3).\nPor otra parte, informa que no vio a Amado Nervo y que siempre le darán razón de ella en <em>Escuela de Idiomas</em> y en el Ateneo de Madrid (img. 6).', '3', '90', '1 f'),
(263, '1911.Enero,13.', 1911, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos.\nEl subsecretario de Relaciones Exteriores de México escribe: “Le doy á usted muchas gracias por la parte bondadosa que se ha servido tomar en mi reciente duelo”.\nAsegura que no recibió “la carta recriminatoria á que usted se refiere, la cual, de seguro, se quedó en el Consulado en París […] sin llegar a mis manos”.\nA continuación explica: “Sentí mucho no haberlo saludado […] a mi paso por Lisboa, porque en el buque nos hicieron creer que dispondríamos solamente de una hora”. Tan pronto como pudo, agrega, “le mandé á usted un aerograma, que no sé si recibiría, saludándole muy cariñosamente”. Sin embargo, después ya no le escribió “desde Londres, donde permanecí obra de dos semanas”.\nComenta además: “En los expedientes del Centenario he visto que celebró usted una fiesta muy bonita en la Legación. Milagros ha de haber hecho usted, dado lo exiguo de los elementos con que contaba y su reciente llegada á esa capital” (img. 1).\nDespués hace preguntas: “Qué me cuenta usted de revolución? ¿Cayeron algunas bombas cerca de su casa? ¿No se siente usted con ganas de competir con Tolstoi para describir los horrores de la guerra?”.\nPara concluir, presume que Dávalos hizo “su excursión á Italia y viajaría por Francia […] á fin de mejorar su salud”. Continúa: “Si vió al Dr. Simon, dígame qué resultados le dio y dígame también si ha continuado administrándose las inyecciones de agua de mar en Lisboa” (img. 2).', '3', '91', '2 ff'),
(264, '1911.Febrero,21.', 1911, 'Carta de Luis Toledo Herrarte, desde Guatemala, a Balbino Dávalos.\nAgradece su felicitación por haber sido nombrado Secretario de Relaciones Exteriores de Guatemala que “la deferencia del Señor presidente de mi patria hizo recaer en mí inmerecidamente”.', '3', '92', '1 f'),
(265, '1909.Julio,24.', 1909, 'Manuel González, hijo, a su compadre Balbino Dávalos.\n“Te he buscado en tu Hotel tres días distintos, y no he logrado verte. Vente á comer con nosotros mañana”.', '3', '93', '1 f'),
(266, '1922.Mayo,17.', 1922, 'Mensaje del conde de Torata a Balbino Dávalos.\nEl enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Alfonso XIII, rey de España, invita a comer “en el <em>Grand–H</em><em>ô</em><em>tel</em>” de Estocolmo a Balbino Dávalos, ministro de México acreditado en Suecia.', '3', '94', '1 f'),
(267, 'S/f.', NULL, 'Tarjeta de José María González de Mendoza a Balbino Dávalos.\nLe envía un atento saludo.', '3', '95', '1 f'),
(268, '1901.', 1901, 'Tarjeta de Luis Guimarães a Balbino Dávalos.\nEl segundo secretario de la Misión especial de Brasil pregunta la hora en que se reunirá “la comisión de Cortes de Reclamaciones”.', '3', '96', '1 f'),
(269, '1911.Marzo,9.', 1911, 'Carta desde Madrid de la condesa del Castellá a Balbino Dávalos.\nPide su firma para el álbum de su hija María de la Paloma, (img. 1) “y no dudo que el poeta <em>capaz</em> de cantar una rosa otoñal y marchita, tenga unos versos para un capullo hermético y lozano” (img. 2-3). Lamenta que don Balbino se vaya una vez más “sin que charlemos de arte y de <em>Au delá</em>” (img.\n3).', '3', '97', '1 f'),
(270, '1919.Agosto,19.', 1919, 'Carta del general de división Salvador Alvarado a Balbino Dávalos, en Toluca.\n“Ya verá Usted, cómo vencemos a la fatalidad Latino–Americana con todo y su inercia, su apatía, su inmoralidad… y sus Caudillos”. Le solicita ayuda para publicar una carta abierta en algún periódico local y, de no poderse, imprimir mil hojas para fijarlas.\nComenta que será conveniente ver a Millán, mostrarle esta carta y preguntarle “si quiere ayudarme en esta tarea, que comience por inundar el Estado de esas hojas”.', '3', '98', '1 f'),
(271, '[1930].', 1930, 'Carta de Balbino Dávalos al presbítero don Federico Escobedo, en Teziutlán, Puebla.\nEncabeza el escrito así: “A mi bondadoso, bien admirado y fino amigo”.\nLuego escribe para disculparse por tan largo silencio: “Soy increíblemente perezoso para escribir como para un sin fin [<em>sic</em>] de cosas, y nunca me ha sido posible someterme humildemente a la máxima de Ripalda, aprendida vanamente en mi niñez: «contra pereza, diligencia»”.\n“Me ha enviado ud. en su última carta, para mi teoría de la rima greco–romana, un <em>ego te absolvo </em>tan amplio y aun en verso a la manera de Stoddard, que debería sentirme enorgullecido de tal triunfo; mas lejos de ello, siéntome con mayor peso en la conciencia al ver que le he inducido, involuntariamente que sea, a un pecado nada venial contra el ritmo. <em>Mea culpa, mea maxima culpa</em>...!”.\nContinúa: “O muy confusa fue mi diatriba (en carta anterior mía) contra los inadmisibles versos leoninos, o usted la pasó por alto”. Luego explica: “Yo no he dicho ni siquiera pensado que en el viejo y noble latín romano hubiese voces agudas, ni análogas ni parecidas a las así llamadas en nuestra usual lengua moderna. Verdad es que Ezequiel [<em>A. Chávez</em>] me lo atribuye a páginas 45 de su discurso que acabo de releer en busca de las violentas trasposiciones que en su fraseología notó usted y que efectivamente son abundantes. Tal atribución es equivocada, pero el error de que procede me parece muy excusable, ya que es el que fundamentalmente ha persistido en toda nuestra hereditaria prosodia” (img. 1).\nEn otro lugar comenta sobre Ezequiel Chávez: “no le sorprendan a ud. esos retrocesos de construcción que en su estilo advirtió: son naturales en él, de suerte que no sólo así escribe, sino que hasta así habla. Ezequiel es un niño lleno de rarezas y lo ha sido siempre (lo conozco desde la escuela, pues fuimos condiscípulos a nuestros quince años), y la rareza mayor en que vino a caer ha sido su discurso que seguramente habrá visto ud.” (img. 8).\nLuego, y a propósito de la intención de proponerlo para ingresar a la Arcadia Romana, Balbino Dávalos no sólo pide que no se haga tal propuesta sino incluso se ríe de ello. Escribe: “Si no lo ha hecho, desista de intentarlo, pues mero <em>dilettante</em> como soy, no sabría yo como recibir ni mover el simbólico cayado pastoril! Y luego, esos nombrecillos que aplican! El más augustisonante, me parece haber sido el de Apandro Icaico… Pero, ¿qué haría yo si me llamasen, bien merecidamente que fuese, «Culinacio Musineo» o cosa así… Sería para sentarse en cuclillas para llorar de vergüenza!”. Termina a renglón seguido: “Perdóneme las bromas, tachos, enmendaduras, etc., y créame todo suyo”.\nEn posdata, añade: “Tengo pensado ir á [<em>Ciudad de</em>] México por unos días, a principios del entrante. Ojalá se le ocurra a ud., lo mismo y nos veamos por allá” (img. 8).', '3', '99', '18 ff'),
(272, '1881.Julio,25.', 1881, 'Facsímil de una carta de Porfirio Díaz.\n“Carmelita: Yo debo avisarle a V. que la amo”.\nEn consecuencia espera su respuesta y confía ser correspondido.', '4', '1', '1 f'),
(273, '1896.Diciembre,29.', 1896, 'Carta de Porfirio Díaz a Justo Sierra.\nAcusa recibo de la carta que le ha dirigido recomendando a Balbino Dávalos de quien —dice—tiene “los mejores antecedentes”.\nPor ello, transmite de inmediato su nombre y su recomendación al oficial mayor de la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública, para que lo tenga presente en la primera oportunidad.', '4', '2', '1 f'),
(274, '1897.Enero,4.', 1897, 'Carta fechada en Chapingo de Manuel González, hijo, a su compadre Balbino Dávalos.\nInforma que el general Díaz contestó “mi carta de recomendación” y lo hizo “en términos enteramente satisfactorios para Ud.”, por lo que su promesa “se ha de cumplir dentro de breves días y satisfactoriamente”.', '4', '3', '1 f'),
(275, '1945.Octubre,10.', 1945, 'Invitación a la cena de los “Preparatorianos 1900”, en honor de Isidro Fabela.\nSe anexa lista completa (incluso fallecidos) de los alumnos de la generación entre quienes figura “Roberto [<em>sic</em>] Dávalos” (img. 4).', '4', '4', '1 f'),
(276, '1900.Marzo,3.', 1900, 'Carta de Rafael Ángel de la Peña a Balbino Dávalos.\nLe felicita por una poesía “tan atildada y galana” que leyó en el Conservatorio, en honor de María Guerrero de Mendoza en la que aludió a la <em>Niña Boba</em>, y “que todos escuchamos con religiosa atención y fruición indecible” (img. 1).', '4', '5', '1 f'),
(277, '1899.Febrero,11.', 1899, 'Carta de Joaquín D. Casasús a Balbino Dávalos.\nLe informa que ha sido nombrado secretario del Consejo con 100 pesos de sueldo.\n“Creo, pues, que no necesitará Ud. hacer uso de su licencia en la Secretaría de Relaciones”.', '4', '6', '1 f'),
(278, '1900.Noviembre,14.', 1900, 'Carta de Joaquín D. Casasús a Balbino Dávalos.\nAcusa recibo de una “cartita” que éste le escribió expresando la opinión del Jefe de la Sección Consular de la Secretaría de Relaciones Exteriores.\nSobre el punto, escribe: “A mi juicio, dicho empleado confunde los manifiestos que deben exhibir los capitanes de buques con las facturas consulares que tienen obligación de presentar los remitentes de mercancías. Uno y otro son documentos completamente distintos”.\nPor ello, debe “sostener que el Cónsul de Filadelfia ha debido despachar el buque, con sólo la presentación de los manifiestos”.', '4', '7', '1 f'),
(279, '1901.Julio,8.', 1901, 'Carta de Francisco A. de Icaza, desde Madrid, a Balbino Dávalos.\nComenta detalles del mal servicio del <em>Ferrocarril Nacional Mexicano</em> que les hizo pasar “una noche en el Llano de Salazar y todo un día en San Luis Potosí, perdiendo la conexión en San Antonio, Texas, y también el vapor en que yo había de embarcarme en Nueva York. Pero todo eso es ya historia antigua, de la moderna te hablaré en otra ocasión, pues lo merece”.', '4', '8', '1 f'),
(280, '1901.Noviembre,15.', 1901, 'Carta de Isabel K. Macdermott, de <em>Silver, Burdett y Cía</em>., a Balbino Dávalos.\nDestaca su labor como traductor de poetas norteamericanos, en especial, Whittier, Longfellow, Poe y Whitman.\nAsimismo solicita a nombre de la compañía editorial que representa “permiso formal de incluir sus traducciones en una de nuestras próximas publicaciones literarias”.\nDice que adjunta su tarjeta y aclara que “soy editora del Departamento Español de la muy conocida Casa en ella nombrada”.', '4', '9', '1 f'),
(281, '1901.Noviembre,26.', 1901, 'Carta de Manuel G. Revilla a Balbino Dávalos.\nAgradece el envío “de su erudito y galano estudio acerca de las traducciones de Horacio por el Sr. Casasús”, que es “obra de aliento” y manifiesta la independencia de sus juicios y sus particulares puntos de vista. “Era la empresa de V. difícil después de escrito el <em>Horacio en España</em>”.\nSe anexa “copia” mecanografiada de esta carta.', '4', '10', '2 ff'),
(282, '1902.Octubre,31.', 1902, 'Carta de Francisco A. de Icaza a Balbino Dávalos.\n“No porque no me gustaran, sino porque me gustan mucho, y quería escribir largo y tendido de ellos, nada te he dicho de tus últimos trabajos literarios”.\nPide que, en paquete certificado, le envíe los ejemplares que quiera repartir, lo que hará “a honra y dicha”.\nRecomienda que envíe sus estudios a don Juan Valera, “que á pesar de estar ciego se hace leer cuanto bueno se escribe”.\nObserva, además, que Gaspar Núñez de Arce “se interesa por cuanto se refiere á la poesía”; que Marcelino Menéndez y Pelayo “te leerá en seguida”; que Mariano de Cavia es “gran catador de vinos y literaturas”; y que Navarro y Ledesma, “no sólo lee, sino que escribe de esas cosas, y escribe admirablemente”.\nLe encarga libros para la Biblioteca Nacional, Ateneo de Madrid y las revistas <em>Nuestro tiempo, Lectura </em>y <em>La Ilustración.</em>', '4', '11', '1 f'),
(283, '1906.Agosto,8.', 1906, 'Dos cartas fechadas en Washington de Sylvinho Gurgel do Amaral a Balbino Dávalos.\nEn la primera carta, fechada el 8 de agosto de 1906, agradece su regalo y comenta: “veo que tengo entre mis manos una obra de valor, la que voy a leer con señalado interese [<em>sic</em>], ya sea porque se trata de un país al cual dedico admiración y simpatía, y también por el traductor de quien me confieso amigo agradecido”.\nEn la segunda de 26 de febrero de 1907, el autor hace acuse de recibo de unos libros remitidos por Dávalos, lamenta no haberle podido despedir porque “Ud.\nes de los colegas que uno no puede olvidar” y espera que “la esclarecida administración de su país de Ud. aproveche siempre bien sus servicios de inteligencia abierta y lista y de patriotismo discreto á la par que constantemente solícito y alerta”.\nTambién le da a conocer su reciente promoción al cargo de consejero en la embajada de Brasil en Washington.', '4', '12', '2 ff'),
(284, '1902.Noviembre,17.', 1902, 'Dos ejemplares de un oficio del encargado de la sección de Instrucción Preparatoria y Profesional, de la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública.\nInforma que ya se ha enterado el Presidente de la República Porfirio Díaz de su escrito por el que “se reserva el derecho de propiedad literaria que le corresponde respecto de la traducción que ha hecho Usted del francés al español, de la obra <em>Monna Vanna</em>, de Maurice Maeterlinck; declaración que desde luego se manda publicar en el <em>Diario Oficial</em>”.', '4', '13', '2 ff'),
(285, '1902.Enero,17.', 1902, 'Carta de Manuel de Azpíroz, embajador de México en Washington, a Balbino Dávalos.\nLe agradece el envío de los folletos <em>Crítica literaria</em> y <em>Grandes poetas americanos</em>.\nAdelanta sus agradecimientos por el ejemplar de la “preciosa novela” <em>Relato de una hermana</em>, que ha traducido y que le remitirá para su hija Belén.', '4', '14', '2 ff'),
(286, '1903.Agosto,9.', 1903, 'Carta de Miguel de Unamuno, rector de la Universidad de Salamanca, a Balbino Dávalos.\nPresenta “á mi buena amiga Dª María Larrien, mi primera maestra en francés”, enseñanza a la que se ha dedicado “algunos años en Bilbao, mi pueblo” (img.\n1).\nAgrega: “Va á esa república a descansar al lado de un hijo y espero que usted contribuya á que ese descanso le sea más grato proporcionándole relaciones y ayudándole con sus consejos é indicaciones” (img. 2).', '4', '15', '1 f'),
(287, '1903.Enero,23.', 1903, 'Carta fechada en La Quesería, de Leónides V., viuda de Bazán, dirigida a Balbino Dávalos.\nManifiesta que cumplió con sus recomendaciones, acudiendo a la Ciudad de Colima con la señora Octaviana de Barreto quien está de acuerdo en lo convenido con Dávalos.\nInforma que, en otro viaje a Colima, supo que Ángela falleció y dejó como heredera a la misma Octaviana: “te lo comunico esto para tu mejor gobierno”.\nTambién pide a Balbino que gestione un empleo para su hijo Miguel en donde crea oportuno.', '4', '16', '1 f'),
(288, '1903.Octubre,6.', 1903, 'Carta de Ezequiel A. Chávez, subsecretario de Instrucción Pública, a Balbino Dávalos.\n“Tan pronto como recibí tu carta, procuré que don Justo Sierra firmara un duplicado de los oficios que ignoro porqué motivo no te remitieron desde luego de la Secretaría de Relaciones, a donde fueron enviados poco después de tu partida”. Cuando se le comunicó el hecho a Porfirio Díaz, Presidente de la República, “éste acordó que el sueldo fuera en plata: puedes imaginar cuán vivamente me contrarió esto, porque pensé en la falta que semejante acuerdo pudiera causarte”.\nAgrega: “En todo caso te felicito otra vez porque te encuentras al fin allá: mira y oye; atesora en el arcón del espíritu: ya hablarás luego y hoy una palabra, y mañana á otra serán útiles á México”.\nConcluye: “Adiós, Balbino, ó más bien, hasta luego”.', '4', '17', '1 f'),
(289, '1907.Diciembre,8.', 1907, 'Carta de María Enriqueta Camarillo a Balbino Dávalos.\nDice que le escribe a vuelta de correo “y esto para decirle que está Vd. absuelto de sus crímenes de silencio… Completamente absuelto. No tiene Vd. la culpa de estar enfermo de la voluntad […]. Le diré, yo padezco esas perezas también, pero esto sólo con los que no quiero”.\nLuego comenta: “¡Qué preciosa carta la suya! Me habla en ella de preparativos para fiestas de año nuevo, de satisfacciones artísticas, Caruso, Saint–Saëns, representaciones de Shakespeare, etc., etc. Sin embargo, esa carta es un cielo sombrío con sólo unas cuantas estrellas. Por eso me gusta. Tengo la devoción de lo triste, y por eso me sonó tan bien su carta. ¿Qué pena me cuenta Vd. en ella? ¿Cuál es el renglón encargado de portarla? No sabré decirlo ni importa al caso. Quizás la pena de Vd. no tenga nombre, y por eso no puedo decirle: «es ésta»”. (img. 1).\nDespués de insistir en que “todo proyecto que haga para mejorar sus condiciones físicas y morales, será vano con relación á su espíritu. Podrá Vd. mejorar su salud, su posición; cambiará Vd. de labor, tendrá más honores, adquirirá bienes…, pero ¡ay! Esa sed interior, esa esperanza de algo definible, divino, inmenso, quedará siempre por llenarse, nunca estará realizada…” (img. 2-3).\nA este propósito le comparte unos versos “que hice el año pasado”.\n“En el camino de Oranza\nhay una venta sombría\nque acaso por ironía\nse llama así: «La Esperanza».\nDestartalada y oscura\nparece una sepultura.\nNo hay queso, ni pan, ni vino,\npara el cansado viajero.\nque cruza por el camino;\nduerme en un banco el ventero,\ny arranca del viejo alero\nlas tejas, el remolino…\nCuando mi cruel fantasía\nevoca la remembranza\nde aquella venta sombría,\nme digo: «¡triste Esperanza!»,\ny pienso: «¡como la mía!...»” (img. 3).\nAvisa del fallecimiento de Manuel José Othón y de la enfermedad de Chucho Valenzuela: “¡ojalá no alcance al otro en el camino!”.\nVictoriano Salado está en Chihuahua y, pronto, con Creel viajará a EEUU. También su hermano Leopoldo Camarillo y Roa está buscando mejor suerte en Chihuahua.', '4', '18', '4 ff'),
(290, '1907.Mayo,25.', 1907, 'Carta de María Enriqueta Camarillo a Balbino Dávalos.\nComo éste no le ha escrito en mucho tiempo, repite palabras de Victoriano Salado y expresa: “si ya se murió Vd., tenga siquiera la cortesía de mandarme la papeleta” (img. 1).\nTambién solicita ayuda para su hermano Leopoldo quien “ha caminado siempre con una suerte detestable” y, ahora, trabaja para una compañía telefónica con un sueldo de 90 pesos” (img. 2).\nPara motivar a Balbino le dice: “Todo este exordio va encaminado á mover el corazón de Vd., (si es que la apatía le ha dejado libre ese órgano importante) y á rogarle que interponga sus influencias en bien de mi hermano para ver si es posible conseguirle en Banco, Secretaría, ó Compañía de cualquier género, un empleo que mejore sus circunstancias” (img. 3).\nTiene buenas referencias: trabajó con Pascual Luna Parra, “que lo fue suyo”. “Él trabajaba en la Sección tercera y el Sr. Martínez Sobral, que conoce su trabajo, se cansó de pedirlo para llevárselo con él, pero precisamente porque les era útil, no lo soltaban”, hasta que “se desesperó y se fue al Paso”, en Texas.', '4', '19', '1 f'),
(291, '1904.Febrero,15.', 1904, 'Carta de Manuel Calero, del despacho de abogados <em>Calero y Vera Estañol</em>, a Balbino Dávalos.\n“Un profesor de Campeche, á quien deseo servir, me pide la <em>Exposición de motivos de la ley de Extranjería</em>, por el Sr. Vallarta”.\nDice que no la encuentra en librerías pero es posible que haya ejemplares en Relaciones Exteriores: “¿Podría usted hacer que me vendieran ó me regalaran uno?”.', '4', '20', '1 f'),
(292, '1905.Octubre,14.', 1905, 'Carta de M. Martínez, fechada en Santiago de Chile, a Balbino Dávalos.\nLe felicita por su traducción de <em>El México desconocido</em>, agradeciendo su envío.\nAnexa una carta para don Ignacio Mariscal, donde habla del escritor chileno José Toribio Medina, conocido bibliógrafo, a quien el remitente presentó en 1903 a Mariscal y éste apoyó cuando quiso investigar en archivos y bibliotecas de México.\nLe pide una vez más facilitar la tarea de Medina.', '4', '21', '2 ff'),
(293, '1905.Septiembre,26.', 1905, 'Carta de Manuel D. Díaz, desde Colima, a Balbino Dávalos.\nLe felicita con mucho cariño por su reciente nombramiento como segundo secretario de la Embajada en Washington, siguiendo de cerca al Sr. Casasús que tanto aprecio le tiene.\n“Haznos favor de saludarnos á Jovita y Manuelito y á tus demás hijos. Con que adiós, que la fortuna y tu talento te sigan favoreciendo con los más vivos deseos de tu amigo que te quiere”.', '4', '22', '1 f'),
(294, '1905.Mayo,1º.', 1905, 'Carta del gobernador de Chihuahua Enrique Creel a Balbino Dávalos.\nComunica que aún no recibe la traducción al español de la obra de Lumholtz, que no debe faltar en su biblioteca.\nPide, también, noticias acerca de la suscripción al monumento a Juárez entre los empleados de la Secretaría de Relaciones Exteriores, “pues tengo en esa obra patriótica el más vivo interés”.', '4', '23', '1 f'),
(295, '1905.Septiembre,22.', 1905, 'Nombramiento diplomático a Balbino Dávalos.\nIgnacio Mariscal, secretario de Relaciones Exteriores, nombra a Balbino Dávalos 2° secretario interino de la Embajada de México en Washington, en sustitución de Manuel Torres y Sagaseta.\nEl oficio dirigido a la Secretaría de Hacienda especifica las sumas que la Tesorería General habrá de entregarle: para gastos de traslación, 766.05 pesos y 383.02 pesos, o sea la mitad de la cantidad anterior, “que por equidad se ha acordado para ayuda de esos gastos”.', '4', '24', '1 f'),
(296, '1905.Marzo,23.', 1905, 'Carta de Enrique Creel, gobernador de Chihuahua, a Balbino Dávalos.\nLe remite “otro ejemplar de mi discurso […] y un ejemplar del Señor Mariscal, cuya lectura me impresionó favorablemente y mandé reimprimir tres mil ejemplares que he distribuido como buena semilla por todo el Estado. Cuando lo considere Ud. oportuno sírvase Ud. comunicar este hecho al Señor Mariscal para quien cultivo cariño y grandísimo respeto. Puede Ud. girar cuando guste á mi cargo por el valor de los ejemplares de la notable obra [<em>de</em>] Lumholtz elegantemente traducida por Ud.”.', '4', '25', '1 f'),
(297, '1905.Octubre,25.', 1905, 'Carta de María Enriqueta Camarillo a Balbino Dávalos.\nRelata la visita que realizó a su casa, “y cuando Jovita nos mostró la biblioteca de Vd. toda en desorden, los libreros vacíos, los papeles por el suelo…, en una palabra, cuando comprendimos que habíamos ido á despedirnos, nos alegramos de que Vd. no llegara” (img. 1).\nMás adelante, escribe: “De lo que mandó Vd. á Carlos, tomé los tres libros de espiritismo y el aparatito aquel. Procuraré leer; pero sincera en todo, vuelvo á repetirle: hasta que no tenga una conferencia cara á cara con <em>un muerto</em>, no creeré en nada” (img. 3).', '4', '26', '2 ff'),
(298, '1906.Mayo,20.', 1906, 'Carta de Manuel González, hijo, desde Tlalpan, a su compadre Balbino Dávalos, primer secretario de la Embajada de México en Washington.\n“Á tiempo recibí su carta del 16 de febrero, que acabó Ud. de escribirme el 29 de marzo”.\nAgrega: “Ni el estado, muy abatido, de mi ánimo, ni la pena que su carta me causó, me permitieron contestarle desde luego, no sólo por la tristeza inmensa que me rodea y dentro de la cual aliento y vivo, sino porque temí sumar á sus congojas la pesadumbre enorme de las mías”.\nMás adelante confiesa: “A reserva de decirle lo que pienso de las cosas serias de la vida que allí vive y pasa, le diré que su descripción, tan viva y real de las recepciones oficiales, que le saben á purga, me recuerdan algunas páginas de ese gran misántropo y humorista, Thackeray, que es presea de los literatos ingleses de mediados del famoso siglo XIX” (img. 1).\nEn otro momento dice: “Sus tristezas no tienen cura […].Es Ud. un impenitente que piensa que para sus pecados no hay perdón, ni Dios lleno de bondad, ni siquiera un gato que ronrronee [<em>sic</em>], como en sus viejos y bien pensados versos” (img. 2).\nLe recomienda valorar en su justa medida la mediación de Joaquín Casasús para recibir el nombramiento que ahora ostenta y, también, que mesure su despecho con respecto a Ignacio Mariscal, con quien debe mostrarse más atento cuyo “supremo grado de vanidad” ya conoce y “es necesario que no lo lastime Ud. en lo más mínimo, no sólo por respeto de Ud. mismo, sino porque su conducta y sus procederes sean en consonancia con el <em>canto gregoriano</em> de la diplomacia”. (img. 4).\nLe anima a que se contente con los 5,000 dólares anuales de sueldo que desde ahora recibirá y a que, en caso necesario, busque algunas compensaciones como hacer alguna traducción como la de Lumholtz o de documentos diplomáticos pero “<em>anteriores á la época de la vida diplomática de Don Ignacio.</em> Por ejemplo: una compilación de la correspondencia oficial entre México y ese país durante los primeros años de nuestra vida independiente y hasta la ratificación de los tratados de Guadalupe Hidalgo y la Mesilla” (img. 4-5).\nLe recomienda “ser cauto y humilde” y no resolver nada “sin consulta”, “desconfíe de sus subalternos pero indague siempre su opinión” (img. 5) y al “imbécil de Algara” mándele de regalo una obra de derecho internacional “con la dedicatoria más afectuosa y admirativa que pueda Ud. sacar de su cacúmen” y a ser posible en latín (img. 6).\n“Si no ando escaso de níqueles para principios de septiembre, iré á dejar mis muchachos á St. Edwards College y daré un brinquito á Washington para tener el gusto de darle un abrazo y saludar á su familia” (img. 6).', '4', '27', '3 ff'),
(299, '1906.Septiembre,28.', 1906, 'Carta desde el <em>Hôtel Mercedes</em>, en París, de José–Yves Limantour, ministro de Hacienda de México, a Balbino Dávalos, encargado de negocios de la Embajada de México en Washington.\nAsegura que “el Departamento del Tesoro ha tenido siempre la amabilidad de dar sus órdenes, cada vez que he llegado a Estados Unidos, para que no se me abran los equipajes ni se me moleste con formalidad alguna. Se acostumbra uno fácilmente á lo bueno”, por ello pide su intervención oportuna al respecto (img. 1).\n“Llegaré á Nueva York por el vapor <em>Kronprinz </em>que sale de Cherbourg el 17 de octubre y que arribará á aquel Puerto el 23” (img. 1).\nPara concluir escribe: “Es mi propósito también ponerme á la disposición de Mr. Roosevelt, quien ha manifestado á nuestro amigo Joaquín Casasús el deseo de hablar conmigo al regresar yo á México” (img. 2).', '4', '28', '2 ff'),
(300, '1906.Noviembre,21.', 1906, 'Carta de Porfirio Díaz a Balbino Dávalos.\nAcepta la propuesta de contratar un periodista que escriba artículos serios, “si no en el <em>Herald</em> de Nueva York, sí en cualquiera otro periódico de gran circulación”, en EEUU, sin exigírsele “elogios sino sólo que de buena fe refiera los hechos de la Administración pública del país”.\nDice también: “Por supuesto sin que aparezca el Gobierno protegiéndolo, sino Ud. por su deseo de ayudarlo como le ha dicho. Puede hacerle creer que el Gobierno paga lo que se escriba dando á conocer su marcha; pero que á Ud. le ha dejado la elección del escritor y que Ud. sin decirnos quién es, elige á dicha persona, para que más tarde la recomiende con el Gobierno ó conmigo comenzando por descubrírmela como el autor de dichos artículos. Piense Ud. esta forma decorosa para todos y dígame su opinión” (img. 1).', '4', '29', '1 f'),
(301, '1906.Diciembre,19.', 1906, 'Carta de Porfirio Díaz a Balbino Dávalos.\nEl Presidente agradece los informes enviados. Le pide que “ponga en antecedentes al señor Creel sobre sus conferencias con Duclós y la actitud de este señor después de ellas”.', '4', '30', '1 f'),
(302, '1906.Octubre,25.', 1906, 'Carta de Manuel González, hijo, a Balbino Dávalos.\nComenta sobre su último viaje que le llevó a Austin y Washington, donde fue agasajado por la familia Dávalos.\nEscribe que llegó enfermo de bronquitis y, al salir de ésta, quedó “desvencijado de los nervios é invadido de una pereza invencible”. Sigue: “Como comprenderás no he cumplido con ninguno de tus encargos; pero te aseguro que todos los tengo presentes en mi memoria y te prometo que con todos cumpliré antes de una semana” (img. 1).\nInforma que no hallan candidato que sustituya a Casasús en la Embajada de Washington. “Algara anda por Oaxaca, y dicen que fue á pescar á Emilio Pimentel”, aunque no cree que éste acepte.\nSe despide de todos, con mucho cariño, enviando de modo especial “un besito á la zaragatera de Josefina”.', '4', '31', '1 f'),
(303, '1906.Noviembre,29.', 1906, 'Carta de José–Yves Limantour, ministro de Hacienda de México, a Balbino Dávalos, encargado de negocios en Washington.\nAgradece haber cumplido sus encargos “tan satisfactoriamente”.\nInforma que “en principio está resuelto invitar á Mr. Root á que venga á México; pero, como es natural, Mariscal quedó encargado de buscar la forma y la oportunidad”. De no tener noticias al respecto, le pide que se lo haga saber.\nYa está acordado, por otra parte, que a Duclós se le dé cierta cantidad de dinero mensualmente pero nada oficial aunque el pago se haga a través de la Embajada, según inclinación del presidente Porfirio Díaz, “á título de gastos de publicidad y sin que aparezca en las órdenes que el dinero está destinado á él” (img. 1).\n“La idea es observar durante algún tiempo el uso que hace esa persona de su pluma, y si los artículos que publique sobre el país y la Administración Pública son satisfactorios, se le podrá dar una posición oficial, como un consulado ó cosa por el estilo” (img. 2).\nFinalmente, recomienda a Dávalos que no debe “preocuparse con respecto al nuevo Embajador, porque, según sospecho, será un buen amigo nuestro”.', '4', '32', '2 ff'),
(304, '1906.Diciembre,18.', 1906, 'Carta de José–Yves Limantour, ministro de Hacienda de México, a Balbino Dávalos.\nDice que no pudo contestar antes por estar muy ocupado en la preparación de los presupuestos y la consolidación del <em>Ferrocarril Central</em> con el <em>Nacional</em>.\n“Lo que me cuenta Ud. de la invitación á Mr. Root es un verdadero colmo”.\nInforma que, según Creel, Mariscal recomienda a Godoy, para primer secretario de la Embajada en Washington, “tomando como pretexto” que los jefes de misión de otras naciones han sido retirados de La Habana. “No sé si en el fondo hay algún otro motivo para esa determinación ó no. Ud. juzgará: pero de todos modos creí conveniente participárselo por telégrafo recordando la recomendación que me hizo Ud. en Washington” (img. 1). Sigue: “Inútil me parece decirle que puede valerse de mí para cualquier gestión que quisiese hacer en vista de este nombramiento” (img. 1-2).\nAcerca de lo asegurado por Mr. Roberts “sobre las pérdidas que tendrán las Casas de Moneda por el error de haber calculado la aleación de nuestra moneda fraccionaria en la misma proporción que para la filipina […], estamos enteramente dispuestos á cubrir la pérdida que pueda resultar al Gobierno Americano”.\nSe alude a la visita a México de Mr. Hearts quien no tomó contacto alguno con el gobierno, y sobre el asunto Duclós, sugiere que éste se dirija a Mr.\nHamilton, del <em>The New York Herald</em>.', '4', '33', '2 ff'),
(305, '1906.Diciembre,22.', 1906, 'Carta de María Enriqueta Camarillo a Balbino Dávalos.\nEscribe: “aunque son Vd. y Jovita unos ingratos” por no comunicarse, “ante todo, cuénteme: ¿se vienen para acá?”. “Se dice que ha renunciado Vd. [ <em>a</em>] su puesto, y que se vienen”. “Y si se vienen, ¿no querrán vivir por nuestra Colonia para tenerlos cerca? Si es así, yo me comprometo gustosísima á buscarles por aquí una casita que les convenga” (img. 1).', '4', '34', '1 f'),
(306, '1907.Julio,22.', 1907, 'Certificado de matrimonio de Balbino Dávalos y Jovita Anaya.\nEl canónigo Modesto Basurto, cura interino de la Parroquia de San Miguel Arcángel, de la Ciudad de México, certifica que en el <em>Libro de Matrimonios</em>, número 24, consta que el 16 de julio de 1892 se casaron Balbino Dávalos y Jovita Anaya.\nFueron padrinos y testigos Ignacio M. Luchichí y María Anaya, José Maya [<em>sic</em>] y Cleofás M. Ramos.', '4', '35', '1 f'),
(307, '1907.Julio,20.', 1907, 'Carta de J. Trinidad Padilla a Balbino Dávalos.\nSolicita su influencia para conseguir que su tía doña Altagracia “me admita la redención de un solar en que se halla una pequeña casa que compré en la calle Nueva de esta ciudad [<em>Colima</em>], llamada Calzada Porfirio Díaz, solar que antes fue de Ud. según expresan los títulos”.\nLe felicita, además, por su “honrosa comisión á Inglaterra”.', '4', '36', '1 f'),
(308, '1907.Febrero,16.', 1907, 'Carta de Alberto María Carreño, desde Washington, a Balbino Dávalos.\nComenta varios asuntos relacionados con la partida de éste a México: un telegrama recién llegado a casa de Creel, cierta broma a costa del remitente, pago de cuentas, envío de efectos personales, etcétera.', '4', '37', '2 ff'),
(309, '1907.Marzo,19.', 1907, 'Carta de Luis Torres Rivas, desde Madrid, a su “querido e inolvidable jefe” Balbino Dávalos.\nInforma de su próximo matrimonio con una señorita de San Sebastián a quien ya pidieron “mi madre y mi hermano Javier”.\n“La nueva mexicana se llama Presentación de la Bastida y Careaga” y creen en su familia que son parientes del último arzobispo de México y de Luis G. Labastida, y su madre es condesa de Ardales del Río, de Medina de Pomar y de Robledo de Cardeña (img. 1).\nPor otra parte informa que, desde México, vino en el <em>María Cristina </em>“tras de mí cierta prójima. Sin decir agua va, desembarcó en Santander desde fines de agosto”. Ahora pretende irse a Roma con su hijo para estudiar música y pintura. “Yo le facilitaré la salida y cualquier viaje, mientras más lejos mejor” (img. 2).\nComenta que ha recibido “la Cruz de Comendador de el Sol y el León de Persia” y va a rogar al Lic. Duret que es diputado, le obtenga el permiso constitucional para poseerla. Otras veces quien le ha gestionado permisos ha sido “su amigo el Lic. Elízaga” (img. 3).\nHabla del personal de la Legación en Madrid donde se encuentra muy a gusto, entre ellos, el Sr. Anguita, y recuerda que llegó a Madrid por primera vez en 1885 con el finado Torres Morán.', '4', '38', '2 ff'),
(310, '1908.Mayo,11.', 1908, 'Oficio de Justo Sierra, de la sección de Instrucción Secundaria, Preparatoria y Profesional de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes.\nInforma a Balbino Dávalos, primer secretario de la Legación de México en Londres, que ha sido nombrado por el presidente de la República Porfirio Díaz delegado de México al IX Congreso Internacional de Geografía que se reunirá en Ginebra, Suiza, del 27 de julio al 6 de agosto de 1908.', '4', '39', '1 f'),
(311, '1908.Noviembre,9.', 1908, 'Carta de Justo Sierra, secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, a Balbino Dávalos, secretario de la Legación de México en Londres.\nLe felicita por su participación en el IX Congreso Internacional de Geografía, celebrado en Ginebra, Suiza, y le promete tratar de resolver sus problemas financieros hablando con Limantour.', '4', '40', '1 f'),
(312, '1908.Junio,11.', 1908, 'Carta de María Enriqueta Camarillo a Balbino Dávalos.\nSospecha que ya está en Ciudad de México y que, por ello, ya no recibió en Londres la carta en la que agradecía “los lindos versos” que le dedicó (img. 1).\nAprovecha para enviarle ahora su libro <em>Rumores de mi huerto</em>, “que hace unos días le llegó á Ballescá” (img. 2).\nSe anexa parte de otra carta (sin fecha) que dirige María Enriqueta a Balbino todavía en Londres: alude a que está construyendo su casa y que los versos que dedicó a su hija Emma Dávalos, los ha enviado a la <em>Revista Moderna </em>(img. 3 y 4).', '4', '41', '2 ff'),
(313, '1908.Enero,29.', 1908, 'Carta de Joaquín Arcadio Pagaza, obispo de Veracruz, a Balbino Dávalos.\nInforma que estuvo enfermo del estómago mucho tiempo y, al regresar a Xalapa, encontró su carta. “Es bellísima no hay duda la producción de Keats” pero lamenta no conocer la lengua para analizar “sus mil primores”, pero gracias a un joven mexicano que le acompaña que conoce bien el inglés, “he podido alcanzar el mérito indiscutible de la versión que ha tenido V. la amabilidad de dedicarme”.\nLa guardará “como una reliquia preciosa […] y la leeré al tardecer [<em>sic</em>]” junto con otra enviada antes, que empieza:\n“¡Murió el día!… las alas de la tarde\nSu sombra caer dejan\nComo la parda pluma desprendida\nDel águila que vuela”.\nAl final alude una breve a su traducción de Virgilio y pide la opinión de Dávalos a este propósito.', '4', '42', '1 f'),
(314, '1908.Agosto,24.', 1908, 'Carta de Wilhelm Persson a Balbino Dávalos, quien se hospeda en el <em>Grand–Hôtel </em>de Estocolmo, Suecia.\nAvisa que mandó buscar el abrigo que se le extravió en el tren pero que no quieren entregarlo mientras no sean más específicas las señas de identificación.', '4', '43', '1 f');
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(315, '1908.Agosto,27.', 1908, 'Carta de Wilhelm Persson a Balbino Dávalos.\nManifiesta su contento por haberse encontrado casualmente con el matrimonio Dávalos, agradece sus amabilidades y comenta que pudo ya recoger el abrigo extraviado en Copenhagen, que ha enviado inmediatamente a Estocolmo.', '4', '44', '1 f'),
(316, '1909.Junio,10.', 1909, 'Carta de Encarnación Pascal y su esposo Mariano Miguel de Val, de la Legación de Nicaragua en Madrid, a Jovita Anaya de Dávalos.\nSaludan con afecto a Jovita Anaya que, con sus hijos, vive lejos de su esposo Balbino Dávalos quien, a su juicio, “lleva una carrera muy brillante”.\nEncarnación agrega: “Mi marido ya recibió el nombramiento de Nicaragua, cargo que ya desempeña, aunque naturalmente le durará poco porque aspira á otras cosas que son con esa absolutamente incompatibles, pero el caso era ayudar y ser útil á Rubén Darío, solucionándole la situación en que, por culpa de su Gobierno y de su propio desorden, se encontraba”.\nPor su parte, Mariano Miguel agradece el envío de una fotografía de Balbino que publicará en la revista, ilustrando una reseña de su libro <em>Las ofrendas</em>.\nAñade que escribe a Balbino dándole una alegría pues le envía “una condecoración española que le ofrecí conseguirle y que apetecía mucho”.', '4', '45', '1 f'),
(317, '1909.Junio,2.', 1909, 'Carta de Mariano Miguel de Val a Balbino Dávalos.\nEscribe que ya recibió “su retrato que ocupa lugar preferente en mi despacho”.\nLo supone, dice, “ya en Washington, trabajando mucho en la Embajada y sin tiempo para ir preparándome el libro de versiones”.\nCuenta que “Farrera y Spíndola se fueron hace pocos días. Tanto llegamos a fraternizar que […] las horas muertas se iban sin más que estar de charla en el consabido <em>Ideal Room</em>”.\nAvisa del envío de la revista <em>Ateneo</em>; y que ya recibió “el nombramiento de Primer Secretario de la Legación de Nicaragua […] contra la voluntad de Vargas Vila que tenía otro recomendado”. Promete para pronto “el Diploma de su Condecoración de Alfonso XIII”.', '4', '46', '1 f'),
(318, '1909.Noviembre,16.', 1909, 'Carta de Porfírio Díaz a Balbino Dávalos.\nAgradece el envío de la alocución que Dávalos pronunció en Chicago y le felicita “por el acierto con que desempeñó la comisión que le fue confiada”.', '4', '47', '1 f'),
(319, 'S/f.', NULL, 'Artículo de Balbino Dávalos sobre su primer encuentro con Antonio de Zayas.\nDos versiones mecanografiadas (img. 1-4; y 5-6) de la segunda entrega de este artículo que relata el encuentro entre ambos en Madrid, el 9 de abril de 1909, cuando Zayas le dedicó sus <em>Noches blancas</em>.\nDávalos también alude a otra de las obras de Zayas: “El nuevo libro que en Estocolmo puso Antonio en mis manos, con sólo su título me dejó estupefacto: qué heroicidad o qué osadía tan inconcebibles, pues era nada menos que la traducción en verso y la traducción completa de <em>Los Trofeos</em>, <em>El romancero</em> y <em>Los conquistadores de oro</em>, de Heredia”.\nContinúa: “Al punto, recordando que Justo Sierra sólo había interpretado unos cuantos sonetos, me nació el intento de cotejarlos, pero como el diablo dispone y Dios no en nuestros desventurados tiempos, desde el fragor de la Primera Guerra Mundial dispone. Recuperados muebles y libros que por largos años dejé en Europa, al fin he podido recabar lo más necesario para el proyectado cotejo”. Así, ha vuelto a releer a Zayas y “he logrado reunir las dispersas versiones de Sierra y de otros más y aun recolectado añoradas apuntaciones y reminiscencias” (img. 1).\nDel soneto titulado “Los conquistadores”, comenta: “Ha sido famosísimo desde su aparición. A porfía lo reprodujeron periódicos, revistas, antologías y artículos de crítica literaria”. Miguel Antonio Caro, “fue de los primeros que vertieron al castellano la composición referida, mas no coronó el éxito su laudable intento, el soneto de Caro es tan inferior al de Heredia, que no vale la pena recordarlo” (img. 2). “Con más acierto ejecutó análogo el prosodista de chileno don Eduardo de la Barra”.\nLuego transcribe las versiones de De la Barra (img. 2) y de Antonio de Zayas (img. 3), para decir de inmediato: “Más he aquí la incomparable versión de Sierra”, y la transcribe a continuación. Después escribe: “Lástima que la rima adoptada por don Justo no le haya permitido verter literalmente y sin el menor esfuerzo el primer verso del segundo terceto” (img. 3).', '4', '48', '7 ff'),
(320, '1909.Junio,23.', 1909, 'Carta de los editores libreros <em>Herrero Hermanos y Sucesores</em>, de Ciudad de México, a Balbino Dávalos, en Washington.\nNotifican haber recibido 984 ejemplares del libro <em>Las ofrendas</em>, por conducto de Juan P. Herrero. Solicitan el precio de venta y la comisión que obtendrán.\nAdemás avisan que recibieron juntamente 40 tomos de <em>Ateneo</em> y la cuenta por gastos de envío desde Madrid.', '4', '49', '1 f'),
(321, '1909.Octubre,13.', 1909, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez, subsecretario de Relaciones Exteriores, a Balbino Dávalos, en Washington.\nComenta entre otros asuntos la entrevista del presidente Porfirio Díaz con su homólogo de EEUU William H. Taft, y dice: “Al fin terminaron los trotes y ajetreos de la entrevista presidencial. Que Dios nos saque con bien de todo y que no tengamos dificultades en lo futuro, son mis deseos más fervientes”.\nLuego informa: “Me habla Ud., con cierta extensión, acerca del nombramiento de Pereyra para primer Delegado; no lo extraño Ud., porque la Secretaría de Guerra al aceptar la invitación declaró que el primer Delegado sería el de Relaciones, y el segundo el que ella nombrara. Así pues, al contenido de ese arreglo nos atuvimos, sin que pudiéramos variarlo en modo alguno ni por ninguna circunstancia”.\nLe ordena dar 200 dólares a Baz, por instrucciones de Ignacio Mariscal, “pues reconoce sus buenos servicios y está seguro de que, en caso ofrecido, seguirá prestándolos mejores” (img. 1).\n“Ya sabrá Ud. la misión que nuestro querido amigo cubano lleva á ese país. Un libro hecho por semejante mamarracho, ha de ser un mamarracho todavía más grande...”; de quien por cierto se mencionan ciertos manejos de dinero dudosos (img. 1-2).\nSe hace mención además a Pedro del Paso, Federico Gamboa y Carlos Pereyra, entre otros.', '4', '50', '3 ff'),
(322, '1909.Enero,27.', 1909, 'El <em>Banco Central Mexicano</em> a Balbino Dávalos.\nLe notifica sobre los valores depositados en custodia.', '4', '51', '1 f'),
(323, '1909.Noviembre,15.', 1909, 'Carta que dirige Juan [<em>Giovanni</em>] Almagià a Carlos Pereyra.\nEn papel membretado del <em>Herald Square Hotel</em>, de Nueva York, comunica que cumplió el encargo de entrevistarse con Heriberto Barrón antes de la llegada del general Bernardo Reyes “para obtener declaraciones y conocer hechos correlacionados con dicho General”.\nAlude a otros comunicados e informes sobre éste y otros puntos.', '4', '52', '1 f'),
(324, '1909.Septiembre,24.', 1909, 'Carta de Ramón Corral, ministro de Gobernación, a Balbino Dávalos, encargado de negocios en Washington.\nAgradece los informes del 16 del presente y pide que los agentes de la <em>Compañía Furlong </em>que están en Chicago a las órdenes de la Embajada de México en Washington, vayan a El Paso y San Antonio, Texas, “pues allí pueden prestarnos servicios con motivo de la entrevista de los Señores Presidentes Díaz y Taft”.', '4', '53', '1 f'),
(325, '1909.Septiembre,30.', 1909, 'Carta de Ramón Corral, ministro de Gobernación, a Balbino Dávalos, encargado de negocios en Washington.\nInsiste sobre la presencia de los agentes de la <em>Compañía Furlong </em>en El Paso y San Antonio, Texas, para la entrevista de los señores presidentes Díaz y Taft, y está a la espera de su llegada “para darles algunas instrucciones y ponerlos en contacto con otras personas comisionadas por el Gobierno para ejercer una prudente vigilancia sobre los sospechosos”.', '4', '54', '1 f'),
(326, '1909.Julio,2.', 1909, 'Carta de Jesús E. Valenzuela a su compadre Manuel González, hijo, en Tlalpan. Copia fiel “para Balbino”.\nValenzuela dice que le había buscado para que, junto con Manuel y Ramón “vinieras á un almuerzo que la <em>Revista Moderna </em>de México dió ayer a la Sra. Chalía, gran cantante de ópera que nos dejó sorprendidos con sus dotes. La Sra. Chalía, como sabes, es de Cuba, la isla pródiga en héroes y artistas”.\nA continuación escribe: “Leí de cuerito á cuerito el libro de Balbino Dávalos que me hiciste el favor de enviarme. En mi concepto no se ha publicado en español libro más importante. Él viene, positivamente, á hacer época en la literatura hispano–americana. Rubén Darío y Salvador Díaz Mirón serán más poetas, pero no más doctos que Balbino. Y esto no quiere decir que Dávalos no sea un gran poeta. Ya quisiera ese florón, en su vieja corona, España misma.\nBalbino ha hecho con su libro el epílogo de las cartas que dirigí hace años á José Juan Tablada y á Victoriano Salado Álvarez. Presté el libro á Alfonso Reyes, uno de los jóvenes que reconozco más inteligente en la literatura mundial de nuestros días”.\nRecomienda la lectura del <em>Lunario sentimental </em>del argentino Leopoldo Lugones, y anuncia que, para el siguiente mes, la <em>Revista Moderna </em> organizará otro almuerzo en honor de la actriz dramática Mimí Aguglia.', '4', '55', '1 f'),
(327, '1909.Agosto,24.', 1909, 'Carta de Francisco Sosa a Balbino Dávalos.\nEl director de la Biblioteca Nacional avisa que recibió <em>Las ofrendas</em> y lo terminó de leer con gusto.\n“Sin duda porque los viejos no prescinden fácilmente de sus aficiones de sus verdes años, he prescindido yo de leer las obras de la nueva escuela, porque la métrica que ahora priva y hasta el vocabulario hoy en moda, son para mí poco gratos. Vacilé, por eso, al recibir <em>Las ofrendas</em>, no obstante que conozco muchas poesías de Ud. que he releído siempre con placer. Confieso que me equivoqué. En su mayor parte, las páginas del libro de Ud. me han encantado, porque no he tenido que descifrarlas. En algunas, en las últimas, he encontrado cierto modernismo, pero no llevado á los extremos”.', '4', '56', '1 f'),
(328, '1909.Junio,30.', 1909, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos, en Washington. “Recibí su carta, que obtuvo todo el aplauso de mi mujer, por lo que contiene de respecto á régimen alimenticio”. Luego comenta: “Nuestra amiga [ <em>¿Camarillo?</em>] prepara un libro de poemas para el año entrante y aunque tengo los papeles en mi poder, no le puedo decir si las dichas obras corresponden á lo que de ella conocemos, pues me encuentro haciendo un simulacro de veraneo en San Ángel Inn”.\nInforma: Federico Gamboa parte en fecha próxima “por el vapor francés. Bien malo ha estado el pobre en estos últimos días y buen descanso necesita” (img. 1).\n“Me figuro á usted veraneando en compañía del señor Embajador”, y no se extraña “de su buena inteligencia con el señor de la Barra […]. Persona como usted que tiene tan bien enraizado el espíritu de disciplina y conoce tan bien las labores de la Embajada, no podía menos de simpatizar con hombre tan inteligente, tan activo y tan bien educado como el señor de la Barra, perfectamente equilibrado y que ni de cerca ni de lejos, ni por vocación ni por hábitos se parece á ciertos locos tristes que le han dado á usted tan malos ratos” (img. 1-2).', '4', '57', '2 ff'),
(329, '1909.Junio,9.', 1909, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos, en Washington.\n“Recibí el telegrama de usted” pero no podía “contestarle por la misma vía, ya que ésto habría requerido grandes explicaciones”. Agrega que instruyó a su esposa para “que abriera toda la correspondencia que me viniera dirigida, devolviéndome la estrictamente oficial. Ella creyó que algo tendrían que ver conmigo, personalmente, esos papeles, y por eso abrió los sobres devolviéndolos á usted, pues ya sabía que yo me encontraba en camino” (img. 1).\nAbunda sobre las idas y venidas de correspondencia particular y oficial que le remitieron desde la Embajada en Washington.\nEntre otras cosas venía “una carta confidencial del Departamento de Justicia en que me pedían datos acerca de uno de nuestros revoltosillos. En efecto, el sujeto estuvo aquí, según entiendo en 1908, intentando la romántica empresa que se fugara Sarabia de San Juan de Ulúa […]. Parece que vive amancebado con una de las Magonas, pero entiendo que no es hombre peligroso. En cuanto á lo del precio por su cabeza no tengo que decirle á usted que es un absurdo, que una sola vez se ha presentado en nuestra historia” (img. 1-2).', '4', '58', '2 ff'),
(330, '1909.Junio,5.', 1909, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos, en Washington.\nA su regreso de Washington, varios han preguntado por él y Joaquín D. Casasús lamenta no haber encontrado en las librerías su libro de <em>Las ofrendas</em>.\nPor cierto que la familia de Casasús está “dividida por causa de las enfermedades”: la señora Catalina Guillén-Altamirano, Evangelina y Héctor están en Carlsbad, donde éste tomará baños ya que estuvo afectado de un mal biliar; Margarita todavía no se restablece y viajará para darse “baños sulfurosos en Hot Springs”. El propio Casasús, por causa de una gripa, se puso “unas inyecciones que primero se le infectaron y después se le gangrenaron completamente”, y por tal motivo tuvo que sufrir varias operaciones “y quedó sumamente abatido” (img. 1).\n“Todas cuantas gentes que saben de las dificultades de usted con su antiguo jefe [<em>¿Covarrunias?</em>], están asombradas de la paciencia que usted desplegó, y dicen que era todo de esperarse de semejante personaje”.\n“Ya sé que se inauguró usted con la sentencia de los sediciosos; ojalá que todo siga así”.\nSe despide “confiando en que á estas fechas estará usted completamente tranquilo y satisfecho”.', '4', '59', '2 ff'),
(331, '1909.Mayo,11.', 1909, 'Carta de Joaquín D. Casasús a Balbino Dávalos, su compadre.\nAgradece la dedicatoria de su libro <em>Las ofrendas </em>y le satisface verlo “animoso y dispuesto para el trabajo, pues siempre deploraba y frecuentemente se lo decía, el que Ud. no aprovechara mejor su talento poético y su vasta ilustración, para producir más todavía de lo que hasta ahora ha producido. Sus trabajos en prosa ó en verso habrán de ser siempre aplaudidos”.\nPor otra parte, “veo por su carta cuáles han sido las causas que lo impulsaron á solicitar su translado y aceptar el volver á Washington”, esperando que esta etapa “le sea grata, dadas las excelentes cualidades de nuestro amigo Panchito de la Barra” (img. 1).', '4', '60', '2 ff'),
(332, '1909.Abril,23.', 1909, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez, de la Embajada de México en Washington, a Balbino Dávalos, en Londres.\n“Hoy que me figuro tiene usted en su poder ya no solamente las instrucciones telegráficas del señor Mariscal, sino hasta el dinero para hacer el viaje, le pongo ésta dándole algunas noticias que quizás tengan interés para usted: el señor de la Barra se encuentra ahora en Europa […<em> para</em>] atender la salud de su esposa, [<em>que</em>] se encuentra en muy mal estado” (img. 1).\nPor tal motivo, dice, él está “al frente de la Embajada”, en tanto regresa el embajador “ó se presenta usted, si es que la Secretaría [ <em>de Relaciones</em>] dispone que desde luego empiece á trabajar en los negocios de la Misión, cosa que yo juzgo casi segura” (img. 1-2).\nÉl, por su parte, desea regresar a México “pues ya sabrá que no soy su sucesor en Londres”, y porque quiere estar presente el 31 de mayo “fecha de la clausura de las Cámaras” (img. 2).', '4', '61', '2 ff'),
(333, '1909.Febrero,9.', 1909, 'Carta de Federico Gamboa, subsecretario de Relaciones Exteriores, a Balbino Dávalos, en Londres.\n“Ya recomendé que se te haga la liquidación por los sesenta y dos días que estuviste como Encargado de Negocios en esa, y cuidaré que los $1,326.80 que te corresponden, te sean remitidos á la mayor brevedad”.\n“Como me extrañara el que no hubieran llegado á tu poder los ejemplares del <em>México desconocido</em> que me pediste, ordené que se hiciese una minuciosa investigación acerca de ese envío, y se aclaró que mi acuerdo respectivo se había extraviado”. Ha vuelto a dictar nueva orden “y me informa el bibliotecario Horacio Barreda que sólo existen de tu traducción cuatro ejemplares”, por lo que dos quedarán en la biblioteca y los otros dos le serán enviados por correo certificado (img. 1).\nAlude a una carta crítica de Balbino Dávalos, publicada por <em>El Mundo Ilustrado</em>, y dice a su propósito: “precisamente porque sólo se ocupa en una de mis novelas, no figurará de introductora en la edición completa de mis obras. Resolvió el editor, y á mi juicio atinadamente, que sólo aparezca el prólogo que hace veintiún años escribí para mi primera obra de imaginación <em>Del natural.</em>\nEsto no quiere decir que te relevo del espontáneo compromiso que has contraído conmigo de proporcionarme algo más general y extenso acerca de mi personalidad literaria. Muy en breve te enviaré el juicio de Salado Álvarez, que aún no se distribuye, pero cuyas pruebas ya me mostró él antes de partir á Washington” (img. 1-2).\nAlude a su salud “que deja mucho que desear”, por lo que “he conseguido que se me permita ausentarme un poco de tiempo de esta Subsecretaría. He conseguido también que se me nombre Delegado de México para la Conferencia que sobre Derecho Marítimo se celebrará en la ciudad de Bruselas el mes de mayo próximo” y, para ello, espera embarcarse en Veracruz con su mujer e hijo en el vapor alemán <em>Kronprinzessin Cecilie </em>con destino a Plymouth y de ahí irá a\nLondres, donde espera verlo, para luego viajar a Madrid.', '4', '62', '1 f'),
(334, '1909.Junio,24.', 1909, 'Carta de Manuel González, hijo, a Balbino Dávalos, primer secretario de la Embajada de México en Washington.\nDice que “tiene un pie en ésta [<em>Tlalpan</em>] y otro en [<em>Ciudad de</em>] México”, en la 5ª calle de Carpio, donde compró a Eduardo Novoa una casa “para obsequiársela á tu comadre doña Guadalupe”.\nLuego comenta la misiva de Balbino fechada el pasado 14 de junio: “Tu carta me ha dejado una impresión muy complexa [<em>sic</em>], mezcla de satisfacción —por sentir tu corazón cerca del mío— y de pena por saber que tú también sufres”. Pero ahora, “como si las agitaciones políticas porque pasa nuestro país me pusieran lentes de aumento en los ojos del alma”.\nDesea verle pronto “para semblantear nuestras almas y confiarnos mutuamente nuestras angustias y nuestros desengaños”.\nEspera sobreponerse “y vivir la vida altruista de amor que he soñado vivir”, pues “yo viviré, después de muerto, en muchos corazones. <em>¡Non omnis moriar!</em>, como dijo tu ancestral Horacio”.\nConcluye: “Ven pronto á México. Quiero abrazarte”.', '4', '63', '1 f'),
(335, '1909.Julio,9.', 1909, 'Carta de Miguel Fernández de la Regata, de la Embajada de México en Washington, a Balbino Dávalos, en Ciudad de México.\nMenciona cinco cartas que, por instrucciones del embajador Francisco León de la Barra, se le han remitido a México y alude a su liquidación de cuentas que “resultaron exactas y sin ningún cargo para usted” (img. 2).\nPor otro lado, agradece el regalo de su libro <em>Las ofrendas</em> que le “ha proporcionado momentos sumamente agradables” y envía los saludos del embajador y otros miembros del personal, en especial, el licenciado Blázquez y el mayor Dávila.', '4', '64', '2 ff'),
(336, '1909.Abril,21.', 1909, 'Carta de Blanca de los Ríos de Lampérez a Balbino Dávalos.\nCon papel membretado de “<em>Cultura Española</em>. Sección de Arte”, agradece el regalo de su libro <em>Las ofrendas</em>, “cuya lectura saboreo con fruitiva delectación” (img. 1).\nSus versos son “clásicamente perfectos, nítidos y luminosos, como una estatua de Fidias” (img. 1-2).\nRecuerda que Emilia Pardo Bazán “me hizo grandes elogios del encanto musical que Vd. solía dar á sus versos al leerlos” (img. 2).\nPromete “hacer para <em>Cultura </em>una bibliografía digna de sus versos”.', '4', '65', '1 f'),
(337, '1910.Diciembre,12.', 1910, 'Mariano Miguel de Val, secretario de la Academia de la Poesía Española, a Balbino Dávalos.\nLe notifica que la junta de constitución de la mencionada Academia, celebrada en el Ateneo de Madrid, le ha elegido “por unanimidad Académico correspondiente de esta Corporación”.\nSe anexa ilustración de la medalla correspondiente.', '4', '66', '2 ff'),
(338, '1909.Abril,10.', 1909, 'Carta de Manuel González, hijo, a Balbino Dávalos, primer secretario de la Embajada de México en Washington.\n“¡Hoy es sábado de gloria! […] ¡Cristo resucita y Dávalos me escribe!”, desde Madrid. Luego le asegura que no recibió sus cartas escritas en Londres, aunque está convencido que “hay afectos á prueba de silencio”.\nComenta: “Mucho me alegro que hayas tenido oportunidad para conocer la coronada villa del oso y el madroño, y más aún, que lo hayas logrado pudiendo dedicarte al mismo tiempo á la labor, tan propia de tus delicados gustos literarios y artísticos, de publicar un volumen tuyo y de ponerte en contacto con los ingenios españoles, ó de aquella Corte, como diríamos si estuviésemos en otros tiempos en que Madrid era toda la España literaria y el único centro español de propaganda artística” (img. 1).\nLe felicita por la lectura que ha hecho de sus poemas en el Ateneo de Madrid y añade: “Voy á llevar el recorte de <em>El Liberal</em> al <em>Imparcial </em>para su publicación, pero no sé si lo logre, pues nuestros diarios prefieren ocupar sus columnas con los reportazgos [<em>sic</em>] de policía y de malas costumbres ó con los ditirambos á nuestros próceres y á sus actos” (img. 2).\nSobre su nuevo destino en Washington le aconseja prudencia y tacto con Francisco León de la Barra, “persona de buena educación, de buena conducta y de buenos sentimientos, por donde infiero que será bueno contigo y bueno para ti”, y le insta a seguir con decisión la carrera diplomática.\nAl final dice: “mandé comprar á la redacción de <em>El Tiempo</em>, tres tomos empastados de la «Colección de Autores Mexicanos» que contienen las disertaciones de Alamán sobre la <em>Historia Antigua de México</em>”, y en cuanto me los entreguen, se los mandaré á la Sra. Pardo Bazán en nombre tuyo” (img. 2-3).', '4', '67', '3 ff'),
(339, '1909.Septiembre,28.', 1909, 'Dos cartas enviadas por Carlos Pereyra desde el <em>Hotel Astor</em> de Nueva York, a Balbino Dávalos.\nEn la primera, fechada el 28 de septiembre de 1909, comenta que tuvo una conferencia con los abogados sobre el asunto de la extradición; agrega que después tendrá oportunidad de informar sobre los servicios que prestan los abogados. Alude también a “don Cayetano […], hombre excelente” (img. 1).\nPor otra parte, informa de las actividades de los agentes de la <em>Compañía Furlong</em> y de lo que sucede en El Paso y San Antonio, Texas. Se pretende entrevistar a Heriberto Barrón con preguntas ya elaboradas “so pretexto de una publicación, en que consten las opiniones de todos <em>los mexicanos distinguidos </em>sobre la situación política de nuestra patria”. En su opinión hay que vigilar estrechamente a Barrón (img. 2).\nEn la segunda carta, fechada el 2 de octubre del mismo año, dice que estuvo en la audiencia y se dio cuenta de las dificultades de los abogados de México por la “chicana gringa”. Y, y en relación al asunto de “D. Cayetano”, informa que al parecer no le cayeron mal sus apreciaciones (img. 3). Comenta que sigue en contacto con el agente de <em>Furlong</em>, que “diariamente me envía informe. Los voy coleccionando. Creo que B. [<em>Barrón</em>] se siente vigilado”. En otro párrafo apunta: “Sé que te escribió Gorjux” (img. 4).', '4', '68', '2 ff'),
(340, '1909.Enero,11.', 1909, 'Carta de Joaquín D. Casasús a Balbino Dávalos.\nLamenta no haber viajado a Europa “ahora que estuve en Nueva York”, en cambio se alegra porque Dávalos proyecta “hacer un viaje por Italia y España, al regreso de su Jefe el Sr. Covarrubias, quien cumplió con su encargo haciéndome presentes sus recuerdos”.\nSe alegra porque don Balbino le anuncia “la publicación de un tomo de versos [<em>Las ofrendas</em>], pero no puede serme satisfactorio en cambio el que U. pretenda que sea el último; por el contrario debe U. trabajar y trabajar con empeño, que sabe U. bien cuanto aplaudimos siempre sus producciones”.', '4', '69', '1 f'),
(341, '1910.Julio,6.', 1910, 'Carta de Mariano Miguel de Val, director de la revista mensual <em>Ateneo </em>y de la Biblioteca de Autores Españoles y Americanos, a Balbino Dávalos.\nEscribe: “Ya tengo en mi poder la venera de Correspondiente de la Real Española que Vd. me pide… Es de plata dorada” (img. 1).\nAgrega: “Necesito un retrato suyo de gran uniforme y condecoraciones á fin de reproducirlo en <em>Ateneo</em>, con cualquier pretexto” (img. 2).', '4', '70', '1 f'),
(342, '1910.Abril,3.', 1910, 'Carta fechada en Lisboa de L. Freitas, a Balbino Dávalos, ministro de México.\nLe informa de las condiciones para alquilar parte del Palacio do Largo do Calhariz del duque de Palmella, como sede de la Legación de México en Lisboa.\nLa renta montará 1.200,000 reales al año, con pagos semestrales.', '4', '71', '1 f'),
(343, '1910.Mayo,20.', 1910, 'Carta de Mariano Miguel de Val a Balbino Dávalos.\n“Sospecho que teme proporcionarme nuevas molestias con la solución que le propuse en mi anterior. Ruégole disponga de mí como de sí mismo. Adjunto el diploma y el distintivo que esperábamos. No me hable nada del precio de ésta porque tengo el gusto en regalárselo”.\nAvisa que Victoriano Salado Álvarez ha salido para Andalucía y que embarcará en Lisboa rumbo a Buenos Aires.', '4', '72', '1 f'),
(344, '1913.Marzo,2.', 1913, 'Carta de… a bordo del vapor <em>Fürst</em><em> Bismarck</em> de la <em>Hamburg–Amerika Linie</em>, a Balvino [<em>sic</em>] Dávalos.\nExpresa que quería contestar a Dávalos “lo más cerca posible de usted y lo habría hecho en el mismo Lisboa á no ser las circunstancias especiales que usted comprenderá me embargan en estos momentos. Salí cuando ya se habían cambiado las primeras agresiones efectivas entre uno y otro partido pero nunca creí el tristísimo y fatal resultado que habían de tener” (img. 1-2).\nSe enteró de la tragedia de la Decena Trágica, estando “á bordo, hasta la gloriosísima muerte del Presidente” [<em>Madero</em>].\nViaja con su esposa y espera llegar cuanto antes a París para enterarse de lo que sucede en México, “que ha de ser fatal”. Pide a Dávalos que “si sabe algo más íntimo de lo que ocurre en nuestra desventurada patria, comuníquemelo a París”. Concluye: “En estos momentos no sé nada de Gustavo” [<em>Madero</em>].', '4', '73', '1 f'),
(345, '1910.Diciembre,6.', 1910, 'Carta de José–Yves Limantour a Balbino Dávalos, ministro de México en Lisboa.\nDespués de pasar cuatro semanas en Lausanne, Suiza, donde puso a su esposa en manos de médicos, ha regresado al <em>Hôtel Majestic</em> de París, pero sólo por unos días porque tuvo que viajar a Londres y después a Bruselas y Compiègne.\nLamenta no poder extender su viaje a Lisboa “ahora más interesante después de los últimos acontecimientos políticos”.\nAlude con halago al elogio expresado por el Dr. Bernardino Machado a su “labor hacendaria” en México y atribuye el hecho al libro de Carlos Díaz Dufoo, que Dávalos le regaló.\n“Lo que sí se desprende, en mi concepto, de la lectura de ese libro, es la devoción con la que he servido á mi país. He cometido seguramente muchos errores: pero nadie que sea imparcial pondrá en duda mis buenas intenciones” (img. 1).', '4', '74', '1 f'),
(346, '1910.Enero,3.', 1910, 'Carta de Manuel Calero, del despacho de abogados <em>Calero y Vera Estañol</em>, a Balbino Dávalos, en Washington.\nSeñala un error de éste al expedir una certificación, asunto que ha comunicado al Embajador León de la Barra pero sin hacer “á Ud. cargos de ninguna especie ni presento queja alguna al Embajador. Lo único que deseo es que la equivocación quede subsanada”.', '4', '75', '1 f'),
(347, '1910.Enero,8.', 1910, 'Carta de José–Yves Limantour, ministro de Hacienda, a Balbino Dávalos, en Washington.\nFelicita por año nuevo al diplomático.', '4', '76', '1 f'),
(348, '1910.Febrero,2.', 1910, 'Carta de Mariano Miguel de Val, del Centro de Acción Nacional en Madrid, a Jovita Anaya de Dávalos.\nEn primer lugar, cuenta “la serie de calamidades que nos ocurren y que se suceden unas á otras sin cesar. Yo no acabo de ponerme bien. Cuando me lanzo á la calle creyéndome bueno, recaigo y tengo que volver á la reclusión”.\nAvisa que el álbum de su hija Emma Dávalos “está en casa de los hermanos Quintero” pero “ha perdido las señas de la señora” a quien debería enviar el álbum. Por cierto, éste “ya tiene algunas buenas firmas y muy bonitas poesías”, pero lamenta no haber logrado más por causa del crudo invierno y sus enfermedades.\n“De Balbino nada sé; no me escribe. En el próximo número de <em>Ateneo</em> publicaré un elogio que de él ha hecho Rubén Darío en <em>La Nación</em> <em> </em>de Buenos Aires”.', '4', '77', '1 f'),
(349, '1913.Agosto,4.', 1913, 'Carta fechada en Cintra, Portugal, de Luis de Villamil a Balbino Dávalos, “colega y amigo”.\nLamenta no haber contestado su amable telegrama porque ha estado totalmente atendiendo a una hija suya muy grave de tifoidea, que ya está mejorada aunque todavía se halla muy débil.', '4', '78', '1 f'),
(350, '1910.Junio,13.', 1910, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos.\nLe envía el texto de un telegrama para que se lo transmita a México; sobre el gasto que ello implique, le ruega se lo avise a Buenos Aires, “para situárselo”.', '4', '79', '1 f'),
(351, '1910.Septiembre,23.', 1910, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos.\n“Estuve anteayer un poco de tiempo en Lisboa; pero como nos entretuvimos en el restaurant más de lo que pensábamos, y mis compañeros los delegados cubanos iban atenidos á mis conocimientos lisbonenses, no me fué posible ir á saludarlo”.', '4', '80', '1 f'),
(352, '1911.Enero,24.', 1911, 'Carta de Fernando de Güell y Borbón, marqués de Güell, a Balbino Dávalos.\nPor sentirse algo indispuesto, avisa que no irá a comer a casa de los Dávalos —“mil excusas, mil perdones”, dice—, pero lo hará su familia y él, si puede, les acompañará al café.', '4', '81', '1 f'),
(353, '1911.Septiembre,21.', 1911, 'Carta de Francisco León de la Barra, presidente de México, a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nLamenta que “leyendo entre líneas, haya usted creído que mereció una censura el hecho de que hubiese usted ido á saludar al Señor General Díaz […].Yo soy el primero en profesar una profunda gratitud y una admiración muy sincera á mi ilustre predecesor en la Primera Magistratura de la Nación, á quien tanto debí, cuyos favores nunca olvido y por el cual me encuentro ocupando el puesto que interinamente desempeño” (img. 1).\nLe duele asimismo la opinión de Dávalos que “ha disminuido la estimación que le profeso”, y deplora “sinceramente no haber hecho nada en su favor en los últimos cambios verificados en el Cuerpo Diplomático; pero tomo debida nota de las indicaciones que se sirve usted hacerme, y espero que, si me encuentro en condiciones propicias para ello, pronto me será dable recompensar los méritos y servicios de usted, que tan justificadamente usted enumera, y que soy el primero en apreciar en todo lo que valen” (img. 1-2).', '4', '82', '1 f'),
(354, '1911.Marzo,26.', 1911, 'Carta de la condesa del Castellá, con membrete de la <em>Escuela Central de Idiomas</em>, en Madrid, a Balbino Dávalos.\nAgradece los versos que ha enviado a su hija y que han sido motivo de gozo para ambas.\nPor otra parte, al saber que se encuentra en Ginebra, expresa que es “la deliciosa Ciudad donde parece amable la muerte”.', '4', '83', '1 f'),
(355, '1911.Junio,22.', 1911, 'Carta de Julio Sesto a Balbino Dávalos, ministro de México en Lisboa.\nDesde El Rosal, provincia de Pontevedra, España, tiene el gusto de enviarle “un ejemplar de la segunda edición de mi estudio sobre México [ <em>El México de Porfirio Díaz: hombres y cosas</em>]”. “Quise entregárselo á usted en Vigo, pero no tuve la fortuna de alcanzarle”.', '4', '84', '1 f'),
(356, '1911.Noviembre,10.', 1911, 'Carta de José López Portillo y Rojas, subsecretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, a Balbino Dávalos, encargado de negocios en Lisboa.\nSe disculpa por no haber contestado antes “su grata fecha 27 de agosto”, pero “no quería darle una respuesta para salir del paso, sino detenida como me lo exigen las atenciones de Vd. y mi afecto”. Sin embargo, dice, además de las tareas oficiales, fue presidente del jurado calificador de los juegos florales de Covadonga y “hubo un gran número de concurrentes”. Asimismo, “desde el 27 de octubre último hasta el 6 del actual estuve fungiendo como Subsecretario encargado del despacho. Ya ve Vd., pues, que no me faltan pretextos…” (img. 1).\nA propósito de la carta de Dávalos, comenta: “he valorizado en todo su alcance el rasgo de generosidad que Vd. tuvo con el ex Presidente de México [ <em>Porfirio Díaz</em>] al salir á su encuentro para saludarlo. Esta generosidad de Vd. es digna de los tiempos heroicos, ya tan lejanos de los nuestros y merece toda mi admiración y aplauso sin embargo de la censura oficial” (img. 1-2).\nLuego agrega: si ha recibido alguna muestra de desacuerdo por parte del Presidente León de la Barra, será “seguramente por exigencias políticas y no con pleno acuerdo de su corazón que es asimismo generoso en demasía y que ha de haber aplaudido á Vd. en lo íntimo como yo lo aplaudo sin taxativa”.\nReflexionando sobre la realidad del país, escribe: “supongo el amargo desconsuelo con que Vd. recibirá á través de la distancia las desconsoladoras noticias de levantamientos, saqueos, latrocinios y otros actos vandálicos, que algunas cuadrillas de forajidos cometen á diario con pretexto de acción revolucionaria. Quiera la Divina Providencia inspirar al Sr. Madero (nuestro Presidente ya), para que conjure patriótica y definitivamente todos estos riesgos, que de continuar como hasta hoy nos llevarán acaso á males trascendentales y tal vez irremediables”.\nSiguiendo en esta misma perspectiva, continúa: “Quiera también la Divina Providencia inspirar á todos los buenos hijos de México, para que, cediendo algo de sus pasiones, rencillas é intereses, se agrupen en torno del poder constituido y le presten su apoyo desinteresado y franco para encarrilar nuevamente á nuestra querida México en el sendero de progreso material y moral que abandonó por necesidades del momento” (img. 2). Sentencia: “Yo no soy pesimista, mi querido Balbino, pero siento un terror inmenso cuando veo el cáos [<em>sic</em>] en que estamos sumergidos y pienso que si no nos alumbra un rayo de la divina clemencia, vamos de seguro á un espantoso fracaso” (img. 2-3).\nPiensa que Madero deberá ser menos optimista e indulgente, “para perseguir con energía y extirpar” a quienes agitan y tienen convulsionado al país. Comenta que quienes fueron candidatos a la presidencia de México —León de la Barra, Bernardo Reyes y Emilio Vázquez Gómez— ya salieron del país; de los “dos últimos se teme ó se dice que harán una contra revolución. Yo no lo creo ni creo tampoco que fuera conveniente promoverla en la actualidad” (img. 3).\nConcluye: “dígame también, si no es indiscreta la pregunta, ¿fue agradable su permanencia en Busaco?” (img. 4).\nA mano agrega: “No pude redactar yo mismo esta carta por exceso de trabajo; pero mi secretario, que es persona muy inteligente, se ha encargado de ello. La semana entrante dejaré esta subsecretaría para volver á la vida privada. El nuevo Ministro, Lic. D. Miguel Díaz Lombardo, es persona de gran inteligencia, saber é iniciativa. Será su subsecretario el Ing. D. Alberto Pani”.', '4', '85', '2 ff'),
(357, '1911.Marzo,1º.', 1911, 'Dos poemas de la condesa del Castellá para Balbino Dávalos.\nEl primero de esta escritora, de la Academia de la Poesía Española, inicia:\n“Sólo un poeta intentará la hazaña\nde levantar el templo derruido,\ndonde patente está la vil patraña\nde un oráculo… falso y maldecido”.\nLa última estrofa de este poema pareciera dedicada a Balbino Dávalos; escúchase así:\n“Luego poeta sois? De nigromante\nalgo tenéis también, mi nuevo amigo.\nDejad que el tiempo pruebe en adelante\nvuestro empeño y no habrá mejor testigo…” (img. 1).\nEl segundo dice:\n“Volcán? ¡Estinto [<em>sic</em>]... y su rescoldo guarda\nen la incipiente nieve de su cima.\nSi te asomas a él, verás que tarda\ntu espíritu en llegar á la honda sima” (img. 2).', '4', '86', '2 ff'),
(358, '1911.Julio,26.', 1911, 'Carta de José López Portillo y Rojas, subsecretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, a Balbino Dávalos, en Lisboa.\n“Muy querido Balbino:\nInfinita satisfacción y contento me produjo el recibo de su grata fecha 24 de junio último, no ya por las alabanzas que Vd. me prodiga con su natural generosidad y ardiente imaginación de poeta, sino porque en el fondo de todo veo un afecto sincero y exquisito que obliga mi gratitud por toda la vida”.\nLuego continúa entrando en materia de modo sorpresivo: “A propósito de Salado Álvarez […] he recibido los desengaños más grandes que pudiera esperar en el mundo”, por ello le sugiere “no acercarse mucho á él, porque me parece hombre capaz de todo lo malo y sentiría mucho que alguna vez pagase á Vd. con ingratitud el afecto que en él deposite y acaso hasta los servicios que pueda hacerle”.\nExpresa los motivos de haber aceptado el puesto que ahora desempeña: “si acepté, ha sido con la mira de prestar á la patria los servicios de que soy capaz en esta época de reconstrucción de un régimen rechazado por la voluntad expresa de la mayor parte de nuestros conciudadanos. Ojalá que los resultados correspondan á mis buenos deseos” (img. 1). Y sigue: “Acepté también por la causa que Vd. me indica, es decir, porque mi entrada al gobierno era el complemento del fallo justificado en que la Suprema Corte de Justicia dejó á salvo mi honorabilidad” (img. 1-2).\nSe alude a “la separación del General Rascón”, y Rodolfo Reyes, quien “no aceptó el puesto que se le ofrecía”, y comenta: “Aplaudo y admiro la conducta de Vd. con el Sr. General Díaz […] porque en las circunstancias en que salió de aquí el viejo dictador, es no solamente probable, sino casi seguro, que la mayor parte de sus antiguos amigos y especialmente de los que ocupan puestos en la administración pública, se hubiesen abstenido no solo [<em>sic</em>] de emprender un viaje para saludarlo, sino de hasta hacer esto solo si se lo hallaran al paso” (img. 2).\nPor este motivo, la narración que hace Balbino Dávalos del encuentro con Porfirio Díaz en Vigo, “las palabras que pone en boca del caudillo y todos los detalles accesorios son de una realidad tal y de un colorido tan vivo, que su carta me parece un verdadero documento histórico”. Animado el gobierno actual “de sentimientos de justicia y moderación”, su conducta “no ha sido mal recibida, sino todo lo contrario, pues se ha visto en ella la actitud irreprochable de un caballero […]. Lejos de ser objeto de censura, lo será de bien merecido aplauso y aprobación por todas las personas que tengan sentimientos nobles” (img. 2-3).\nA mano, concluida la carta, le insta a concluir su discurso de ingreso para la Academia Mexicana de la Lengua y le pide: “Imprímalo por allá y mándeme bastantes ejemplares para repartirlos entre los colegas y enviar á Madrid las necesarias. Así será U. tenido por socio correspondiente de la Academia Española”.', '4', '87', '2 ff'),
(359, '1911.Junio,17.', 1911, 'Invitación de Joaquín Martínez López, alcalde de Vigo, a Balbino Dávalos.\nAprovechando su estancia en esta ciudad, le pregunta si “esta tarde desea hacer una excursión por estas cercanías, en cuyo caso tendrá mucho gusto en acompañarle”.', '4', '88', '1 f'),
(360, '1916.Septiembre,19.', 1916, 'Carta de Evaristo Madero a Balbino Dávalos, ambos en Nueva York.\nEn papel de luto, escribe: “Doy á Ud. las gracias en nombre de la Sra. mi Madre [<em>Mertcedes González Treviño</em>] y de todos nosotros, por su atención en venir á acompañarnos el día del funeral de mi Sr. Padre [<em>Francisco Madero Hernández</em>]. Todos le estamos muy agradecidos”.', '4', '89', '1 f'),
(361, '1913.Marzo,9.', 1913, 'Carta de… con papel membretado del <em>Hôtel du Continent</em>, en París, a Balbino Dávalos.\nRefiriéndose a una tarjeta que le escribió don Balbino el pasado día 5, comenta: “Veo que nos acercamos y al fin en circunstancias especiales nos vamos comprendiendo”.\n“Ud. sabe cómo estaba cerca de uno y otro de los Madero Pancho y Gustavo. Muchas veces Ud. y yo deploramos los desaciertos de los dos y aunque mucho intenté por orientarlos —no por saber sino por conocer mejor que ellos a las gentes de México— no solo [<em>sic</em>] no lo logré, sino que el primero procuró retirarme relativamente” (img. 1).\nEs un poco el contexto de “hacer el viaje en que me encuentro y para el cual me dio el presidente una comisión de estudio especial sobre el desarrollo del socialismo y cómo se podría ir á él en México sin fricciones”. De este modo, dice, “hube de aceptarlo en mi ansia por ver al General Díaz y procurar convencerlo de que regresara al país” (img. 2).\n“En fin, todo fracasó y ahora me encuentro en el aire; tengo un nombramiento de cónsul (sin sueldo) para obtener las rebajas en los viajes…” (img. 3).\nAlude a los sucesos de la Decena Trágica, y relata que supo “la noticia de la catástrofe” en el buque en que viajaba —él salió de México “cuando empezaba el ataque á la Ciudadela—,pensaba en el triunfo del gobierno pero no contaba con Huerta y Félix Díaz, y pregunta si Gustavo Madero también fue asesinado (img. 4).', '4', '90', '2 ff'),
(362, '1930.Octubre.', 1930, 'Carta de Balbino Dávalos al presbítero Federico Escobedo.\n“Agradezco infinito las 15 ó 16 páginas que me ha escrito […] y agradeciendo sobremanera el contento que me dio haciéndome paladear su versión latina de los pseudo–sáficos adónicos del entusiasta Restrepo, producidos con ocasión del reciente matrimonio del príncipe Humberto”.\nTras aclarar una sorprendente confusión en el texto de una carta anterior de don Federico, comenta a propósito de su teoría de la rima: “Porque en verdad (con toda sinceridad se lo expreso), yo no me envanezco en pensarme descubridor ni siquiera capacitado investigador de cosa alguna; sigo creyendo que lo que la casualidad acomodó de repente á mi observación de una manera enteramente inesperada como revelación de una práctica de griegos y romanos, no sólo universalmente desconocida, sino expresamente rechazada por dondequiera hasta hoy día, o sea el sentimiento y uso de la rima, sigo creyendo que no debo haber sido yo el primer favorecido por las Piérides en percibirlo, sino que sin lugar a duda, igual observación debe de existir empolvada en cualquiera de tantos y tantos archivos filológicos del pasado. Tan cierto, tan efectivo es lo que yo he definido, que juzgo de todo punto imposible que nadie lo haya advertido antes; pero sí estoy convencidísimo de que, quienes estoy seguro que lo supieron antes y mucho mejor que yo, descuidáronse de aclararlo, por considerarlo quizás cosa de escasa monta” (img. 1).\n“Pero contra toda esta voluntad mía en buscar o reclamar antecesores, opónenseme todos, hasta usted, en admitir que haya habido nadie que se haya dado cuenta de la existencia antigua de tal rima. Todavía en enero de este año de nuestros agitadísimos tiempos, André Dumas, uno de los jóvenes críticos franceses más en boga en su patria, publica en los <em>Anales Poéticos</em> de París unos interesantes comentarios acerca de la rima en los que principia por declarar que la tal rima era totalmente desconocida de los romanos, griegos, hebreos e indús [<em>sic</em>]. Cuando eso leí (pues no ceso de mantenerme atento hasta lo posible a las novedades mundiales en este escondido rinconcito nativo), ya tenía escrito y listo para la prensa mi discurso. Añadí al manuscrito una nota a propósito de Dumas y sus aseveraciones; pero luego la suprimí considerándola impertinente en sí misma o cuando menos interpretable por cualquier malévolo de tantos que nos acosan, como mera y necia presunción de saber. Pero créame usted: Dumas se equivoca” (img. 2).\nEn otro párrafo remite a algunos datos autobiográficos que retomará en sus <em>Memorias</em>.\n“No me crea usted, ni mucho ni poco, un estupendo ni siquiera un mediano humanista. No paso de mero aficionado, y como tal, puedo hallarme sumido, sin sospechármelo, en una charca de crasa alucinación. Mis comienzos en cuanto a latinidad fueron los siguientes; que sólo por divertirlo a usted, puntualizo.\nSegún la hiperbólica dedicatoria con que me envió usted su <em>Carmen Nuptiale</em>, escribiéndome: «Al insigne y egregio poeta jalisciense», etc., me cree usted tapatío; pues no, soy de Colima, y aquí, en este poblacho comencé mis estudios. En el latín me inicié, sin mucho avanzar, aquí mismo, entre mis trece y quince años. En este Seminario Conciliar de aquel tiempo (hoy no sé que a las claras exista) sólo cursé el primer año completo, o sea mínimos y menores; pues al siguiente, no asistí a cátedra sino uno o dos meses escasos debido a una circunstancia que me atrevo a llamar venturosa: expulsáronme del Colegio!” (img. 2).\nA continuación describe tales circunstancias: estando en clase un tanto distraído, fue llamado al pizarrón y al levantarse se le cayó una pistola, motivo por el cual fue expulsado de inmediato, aunque el arma estaba descargada, descompuesta y se le había dado para llevarla a componer.\nFue entonces cuando, pasó al Liceo Civil de Colima donde cursó el segundo año de latín, “como ya de paso paréceme que lo referí en mi viejo <em>Ensayo de crítica literaria</em>, que quizás accidentalmente haya llegado a conocimiento de usted”.\nMás adelante, recuerda su llegada a la Escuela Nacional Preparatoria, en la Ciudad de México, cuando, “alucinado por la falsa idea de que iba yo a penetrar en el santuario de la sabiduría y al halago de tan necia suposición, repetí mis dichos cursos de latín, sin más consolador resultado que mi creciente asombro al ir advirtiendo que aquel ignaro estudiantillo escondido tímidamente en mi cuerpo, sabía más de latín sin pensarlo que aquéllos sus rozagantes catedráticos, que fueron poco más tarde mis colegas”.\nPoco tiempo después, fue nombrado catedrático de latín, “y como la conciencia de mi incapacidad me lo exigía, de entonces data el empeño que tomé en adquirir en lo posible los conocimientos más necesarios que me reclamaba el profesorado” (img. 3).', '4', '91', '11 ff'),
(363, '1914.', 1914, 'Informe de Balbino Dávalos acerca del estado en que halló la Legación de México en Rusia.\nEste fragmento está escrito con abreviaturas, donde informa que halló “varios legajos de correspondencia oficial sin abrir, y privada mía, incluso mis propias cartas a esta Legación que no me explicaba por qué no obtenían contestación…”.\nEn otro lugar dice: “No es posible que L. [<em>Lera</em>] cuya escrupulosidad y competencia me son conocidas, haya dejado así las cosas y más lo creo así en vista de que su expediente personal es el más completo…”.', '4', '92', '1 f'),
(364, '1904.Septiembre,4.', 1904, 'Carta de Francisco Navarro y Ledesma, a Balbino Dávalos, profesor de castellano en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Ciudad de México.\nPone a su consideración “mis libros pedagógicos <em>Nociones de gramática práctica de la lengua castellana </em>(2ª edición), con un prólogo de don Eduardo Benot [<em>y</em>] <em>Lecturas literarias </em>(libro de ejemplos), 3ª edición”.\nSobre el valor científico de los mismos, pone de muestra los elogios hechos por importantes literatos españoles y el uso generalizado en los institutos.\nLe ofrece enviarle un ejemplar si le place.', '4', '93', '1 f');
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(365, '1941.', 1941, 'Carta de Balbino Dávalos a José Juan Tablada.\nEn esta copia inconclusa, Dávalos cuenta a Tablada que el director de la Academia Mexicana de la Lengua, Alejandro Quijano, le pidió “responder a tu discurso de enaltecimiento a nuestra categoría de académico de número”, lo que le ha traído recuerdos de tiempos pasados, “de añeja amistad y compañerismo”, tema que piensa desarrollar en su discurso “esforzándome, hasta lo imposible, en ser… discreto”.\nA continuación, después del “Señoras y Señores” de rigor, se transcriben sólo dos párrafos: “Perdonad mi divagación y disculpadlo como a un mero afectivo paréntesis. Pero aún así, a vosotros es a quienes intencionalmente me dirigía en prologación [<em>sic</em>] de lo que os suplico no os impacientéis excesivamente en oírme”.\nSigue: “Voy por de momento a remontarme a una época que para la juvenil generación de estos atribulados días, es casi sin casi, historia arcaica, y que aunque en su tiempo fue como un fulgor de esperanza para las letras nacionales ha acabado por borrarse de la memoria hasta desaparecer y perderse bajo la hojarasca literatesca [<em>sic</em>] que hoy exhibe”.', '4', '94', '1 f'),
(366, '1914.', 1914, 'Carta de Josefina Pascual a Balbino Dávalos.\n“Encantada con sus versos y muy reconocida por los elegantísimos y muy galantes rondeles, así como por el recuerdo para mi tan querida madre”.\nAlude con detalle al libro de <em>Las ofrendas</em>, en las que “ha estado V. inspiradísimo”, y hace eco de algunas impresiones suyas sobre algunos poemas (img. 1).\nAsí, por ejemplo, “la gema de más valor” quizá sea “el obsequio a Justo”; “sin embargo, su «Soledad» ya para mi vieja amiga la encuentro siempre deliciosa”. También menciona “Amor y nostalgia”, y otros poemas más (img. 1-2).\nConcluye este recorrido por las poesías de Balbino Dávalos, escribiendo: “Para mí de tantos <em>chef d’oeuvre</em> prefiero la de mi madre por el cariño á ella y también porque es muy bonita” (img. 2).\nEspera verle pronto, “oírle personalmente sus versos” y escuchar “los relatos interesantísimos de sus viajes por los países escandinavos, luego pienso en su blanquísima «Sinfonía en blanco mayor»” (img. 3).', '4', '95', '1 f'),
(367, '1919.Septiembre,1º.', 1919, 'Carta de Bernardo Calero a Balbino Dávalos, en Colima.\n“Mi querido Balbino: ¿Qué hace usted de su pluma mirífica? Le acompaño un buen prólogo de Alejandro Quijano sobre Eça de Queiroz sobre quien usted, sin duda, puede decir más”.\nAdemás alude a Manuel Dávalos, hijo de don Balbino, a quien dice ver en ocasiones, que “es un garrido garzon” [<em>sic</em>].', '4', '96', '1 f'),
(368, '1913.Diciembre,4.', 1913, 'Carta de Branca de Gonta Colaço, desde Lisboa, a Balbino Dávalos.\nAl saber que, en fecha próxima, Balbino Dávalos partirá hacia San Petersburgo, agradece su libro <em>Musas de Francia</em> que ha leído y releído, así como <em>Las ofrendas</em>, y agrega que siente profunda admiración “por su gran talento de poeta, de erudito y de escritor inconfundible”.', '4', '97', '1 f'),
(369, '1913.Junio,2.', 1913, 'Carta de… fechada en París y con papel membretado de <em>American Express Co.</em>, a Balbino Dávalos, en Lisboa.\n“Por su estimable tarjeta postal […], sé que aún no ha recibido contestación á su primera la cual fue contestada con toda oportunidad. De regreso de mi viaje a Italia me encuentro con la segunda que con el cariño de siempre le contesto” (img. 1).\nAsegura que estará en París “hasta fines de este mes, pues pienso ir á Londres, donde me dicen la vida es más barata, pues no sé hasta cuando podré regresar a México, dado que las cosas siguen según periódicos de mal en peor” (img. 1-2).\nAgrega: “Sé que por allá debe andar el Lic. Luis Cabrera, si lo ha visto y aún está en esa, le agradeceré me lo salude” (img. 2).\n“Aquí acaba de llegar Vasconcelos y sale Sánchez Azcona para Nueva York”. Luego agrega: “Parece que hay dificultades para el empréstito. En México muchos cambios, creo que hasta en el gabinete” (img. 2).', '4', '98', '1 f'),
(370, '[1890].', 1890, '<em>Anales mexicanos: la Reforma i el Segundo Imperio</em>, de Agustín Rivera Sanromán.\nPáginas sueltas que remiten al periodo comprendido entre el 31 de julio de 1859 al 24 de abril de 1860 (img. 1-8).\nEntre otras noticias que proporciona, corresponde al año de 1859: “Agosto, 3. Decreto de Juárez suprimiendo la Legación mexicana en Roma”, ante el Papa Pío IX. Luego, en el 11 de septiembre: “El Sr. Arzobispo [<em>de México</em>] i los SS. Obispos protestaron contra las Leyes llamadas de Reforma” (img. 1).\nLa última noticia recogida es del 24 de abril de 1860: acción militar en Loma Alta, del municipio de Sierra de Pinos, ganada por el general José López Uraga.', '4', '99', '8 ff'),
(371, '1888.Diciembre, 9.', 1888, '<em>El Semanario Colimense</em>, número 8.\n\nPeriódico de actualidades que tenía por principales mentores a Balbino Dávalos y Arturo Betancourt.\nContiene: “Los exámenes profesionales”, artículo firmado por “Sanborn” (img. 1); en la sección <em>Variedades</em>, se publica una poesía de Balbino Dávalos bajo el epígrafe “En el álbum de Esperanza Hurtado”, que empieza:\n“Son las páginas de tu álbum\nRico búcaro hechicero\nQue conserva inmarcesibles\nLos myosotis del recuerdo” (img. 3).\nTambién aparece “La última hoja”, de Teófilo Gautier, traducida por el propio Dávalos, cuyos primeros versos son:\n“Al árbol de la selva solitaria\nUna hoja ya marchita sólo queda,\nY posado en silencio un pajarillo\nSobre una rama crugidora [<em>sic</em>] y seca” (img. 3).\nHay en la sección <em>Gacetilla </em>diversas noticias de la región.', '4', '100', '1 f'),
(372, '1900.Marzo,11.', 1900, '<em>El Mundo Ilustrado </em>consagra cuatro páginas en homenaje a María Guerrero.\n\nSe publican los textos presentados en una velada solemne dedicada a la actriz española y que tuvo lugar el 27 de febrero de 1900 en el Conservatorio Nacional.\nEn los textos, los poemas “Viniste de la Tierra Sagrada del Ensueño”, de Luis G. Urbina; y “Hay una voz que clama”, de Amado Nervo; además, el discurso pronunciado por don Justo Sierra y otra poesía de Balbino Dávalos, cuya primera estrofa dice:\n“¿Fue una ilusión?… quizás que suelen ellas\nde quien las sigue en su trayecto errante,\ncon su fascinación, en un instante,\nel alma transportar á las estrellas” (img. 2).\nLos textos están ilustrados con fotografías de la homenajeada y los autores.', '4', '101', '2 ff'),
(373, '1901.Noviembre,6.', 1901, '<em>Revista Moderna, Arte y Ciencia</em>, cuyo director es Jesús E. Valenzuela y Jesús Urueta, jefe de redacción.\nSe publica el discurso “Los grandes poetas norte–americanos”, pronunciado por Balbino Dávalos en la Velada Anglo–Americana (img. 3-10).\nA continuación sigue de Jesús Urueta, su “Discurso pronunciado al pie de la estatua de Virgilio en la Biblioteca Nacional”, en la velada homenaje a los poetas anglo–americanos bajo el patrocinio de la <em>Revista Moderna</em>, del día 6 de Noviembre de 1901 (img. 10-14).\nSe anexa el “Programa para la Velada Anglo–Americana” que ofrece la Delegación Mexicana a la Segunda Conferencia Pan–Americana, bajo el patrocinio de la <em>Revista Moderna </em>(img. 15).\nDel libro <em>Églogas</em>, de Eduardo Marquina, se toma el poema “La mujer danzando”, cuyos versos iniciales son:\n“Danza, mujer, porque las aguas corren\ny las flores derraman\nperfumes de placer, y las estrellas\nse deshacen en lágrimas!” (img. 16).', '4', '102', '8 ff'),
(374, '1904.Enero,1º.', 1904, '<em> Programa para la clase de literatura general en la Escuela Nacional Preparatoria, propuesto por el C. Profesor Balbino Dávalos y leído en el Consejo Superior de Educación Pública</em>, fechado el 1º de enero de 1904.\nEn su presentación o dictamen, Balbino Dávalos se expresa con gran libertad académica: “Son, á este respecto, motivos de pena para mí el disentir casi en absoluto, de las ideas expresadas por el Sr Profesor D. Diego Baz, en su programa; el estar acaso bastante alejado también de la manera como considera la cuestión el Sr. D. José María Vigil, á quien tan profundamente respeto y por quien tengo, desde hace muchos años, altísima admiración y entrañable cariño, y aun sobre todo esto, se eleva otro motivo de desasosiego superior á los anteriores, porque se aparta de las consideraciones personales y atañe á los intereses de esta escuela y de sus educandos: la responsabilidad que pesa sobre mí al emitir mi parecer en asunto de tan gran trascendencia, y más sin someterlo previamente á la meditación y detenido examen que el asunto exige” (img. 2).\nContinúa argumentando que las ideas que va a exponer coinciden con las expuestas por Urueta y Nervo. Y éstas “emanan de las opiniones de serios pensadores contemporáneos como Bain, Spencer, Fouillet, Lacombe, Gustavo Le Bon” (img. 2).\nPiensa que las divergencias de opinión entre los profesores de la Escuela radican “en el diverso concepto que uno y otros señores tienen de lo que debe entenderse por Literatura General. El Sr. Baz interpreta las palabras de la ley en el sentido de conjunto de reglas para producir literatura; de las palabras del Sr. Urueta deduzco que para él, como para mí, deben entenderse de este modo: conocimiento de la literatura para crear aptitudes” (img. 3).\nA continuación cita por extenso la <em>Psicología de la educación</em>, de Le Bon: “Para aprender á pensar claramente, á conocer la literatura de su país, y á expresarse con corrección, no hay más que un medio: primeramente arrojar al fuego las gramáticas sabias, las colecciones de trozos escogidos, los resúmenes de manuales y sobre todo las disertaciones de los comentadores; en seguida, leer y releerán centenar de obras clásicas” (img. 5).', '4', '103', '5 ff'),
(375, '1903.', 1903, 'Conjunto de páginas impresas de un libro con poesías.\n“Vivamos”, poema dedicado a don Raúl Dehesa y Núñez, del siguiente tenor:\n“Es piélago de sombra el pensamiento;\ny la vida una llama pasajera\nque se enciende y se apaga en un momento” (img. 1).\nAdemás, el poema titulado “Tres cuadros”, a saber, otros tantos sonetos bajo el título de “Musa heroica”. El primero, comienza:\n“Entre las dos enormes sábanas de tus mares,\nbajo el inmenso dombo con que te cubre el cielo,\nostentas, ¡oh, mi Patria!, las galas de tu suelo,\nel lujo de tus vegas, la pompa de tus lares” (img. 4).\nLa primera estrofa del segundo dice:\n“Del huracán rugiente que airado se desata,\nextiéndese en relámpagos la hirsuta cabellera.\nEn cada choza, prende sus llamas una hoguera,\ny en cada cumbre brilla la luz de una fogata” (img. 5).\nEl tercer soneto inicia:\n“Erguida sobre el polvo de ensangrentada arena,\ntocando con la frente radiosa el firmamento,\nenvuélvese la Patria de luz en opulento\ncendal que pliega en iris y los espacios llena” (img. 6).', '4', '104', '2 ff'),
(376, '1903.Abril,25.', 1903, 'Carta de Francisco A. de Icaza, desde Madrid, a Balbino Dávalos.\nReclama su silencio y la promesa incumplida “de un ejemplar de una traducción de Maeterlinck, y te has quedado con ella. ¡Oh ingrato Balbino! ¿A pesar de tu ingratitud, quieres saber lo que hago?: pues á parte de la diaria é inútil tarea, he emprendido ahora otra más penosa y quizá tan inútil: la de investigar nuestros orígenes literarios” (img. 1).\nDice que ha recibido “juntos los cuadernos de un año” de la <em>Revista Moderna</em> que “para mí es antigua”, y ahí ha leído “unos hermosos versos tuyos que no conocía y que supongo serán nuevos”. Pide a Dávalos procurar le remitan los números que no ha recibido y saludar a Jesús Valenzuela a quien promete enviar algunas primicias para su publicación en la <em>Revista</em>.', '4', '105', '1 f'),
(377, '1906.Marzo.', 1906, '<em>Episodio de la vida de Juárez</em>, por Ignacio Mariscal. Folleto.\nEn su “advertencia previa”, el autor dice que, para responder a una convocatoria de juegos florales en Oaxaca, presenta una leyenda del patricio liberal en “prosa rítmica: es decir, en endecasílabos sin rima alguna y con la apariencia, casi con el estilo de prosa común, imitando en esto al belga autor [ <em>Maeterlink</em>] de <em>Monna Vanna</em>, escrito en alejandrinos franceses sin rima y traducido en forma análoga por el Sr. D. Balbino Dávalos”.\nComienza así:\n“En el año terrible para México\ny al descararse la invasión francesa,\nen esta hermosa capital vivía\nun francés, preceptor muy conocido [<em>Fossey</em>],\nque entre otros niños, daba sus lecciones\ná un hijo que tenía el Presidente” (img. 4).', '4', '106', '4 ff'),
(378, '1910.Octubre,8.', 1910, 'Carta con carácter de “urgente” de Manuel F. Trascierra, cónsul de México en La Coruña, España, a Balbino Dávalos, encargado de negocios de México en Lisboa.\nLe comunica la llegada de “una caja conteniendo el escudo, la bandera y la clave telegráfica para uso de esa Legación”.\nSucede que el administrador de la aduana local se rehúsa “entregarme dichos objetos sin orden de la Dirección General de Aduanas de Madrid”.\nAnuncia que, por este motivo, “hoy me dirijo á la Legación en Madrid participándolo y les ruego recaben la orden respectiva á la mayor brevedad posible por si usted estuviese necesitando esas cosas dada la gravedad de circunstancias porque atraviesa ese país”.\nLe llama la atención que la Secretaría de Relaciones Exteriores haya utilizado, en lugar del correo —“como antes se hacía”—, este otro medio más tardado y costoso, sin enviarle comunicación alguna ni el talón de embarque.', '4', '107', '1 f'),
(379, '1911.Enero,27.', 1911, 'Carta del cónsul mexicano en La Coruña Manuel F. Trascierra, a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nAvisa del paso por La Coruña de Federico Gamboa y familia: “Anoche á las nueve y media entró en este puerto el vapor <em>La Champagne</em> donde venía nuestro ilustre y querido Jefe Don Federico Gamboa con su señora esposa y el personal de la Embajada”.\nDice que le transmitió los saludos de Dávalos. Agrega: “Con este motivo hizo de usted gratísimos recuerdos y espera verle en cualquiera de las ciudades que proyecta usted en su carta”.\nComente que “Don Federico, cariñoso, bueno y ecuánime, que tanto le hace á uno recordar á nuestro llorado Don Ignacio Mariscal”.\nA bordo “estuvimos con ellos hasta la una y media de la madrugada que dejamos el barco porque empezaba á elevar [<em>sic</em>] anclas”.', '4', '108', '1 f'),
(380, '1911.Abril,5.', 1911, 'Carta de Augusto Génin, con papel membretado de <em>Compañía Nacional Mexicana de Dinamita y Explosivos, </em><em>S.A</em>.,<sup> </sup>a Balbino Dávalos, ministro plenipotenciario de México en España.\nLe remite su última obra <em>Notes sur le Méxique</em> y anuncia para el próximo año “otra serie de notas, entre las que se encuentran dos capítulos: uno, dedicado á los historiadores de México, y otro, á sus literatos y Poetas. Entonces tendré el gusto de decir todo lo bien que pienso de Ud. y de sus obras”.', '4', '109', '1 f'),
(381, '1913.Agosto,26.', 1913, 'Carta fechada en Granja (Portugal) de monseñor António Ayres de Gouvêa, arzobispo de Calcedonia, a Balbino Dávalos.\nEl arzobispo menciona su <em>Ensayo de crítica literaria</em>, del que opina que “es un notable trabajo crítico”; luego, dice, quedó embelesado con <em>Musas de Francia</em>, por “la suavidad del metro, perfección de las rimas y melodía magistral sin tacha alguna”.', '4', '110', '1 f'),
(382, '1914.Septiembre,27.', 1914, 'Carta de Antonio de Zayas, duque de Amalfi, de la Legación de España en Estocolmo, a Balbino Dávalos.\nComenta: “En el ejemplar que ha tenido Vd. la bondad de prestarme, que adjunto le devuelvo, he saboreado por segunda vez las primorosas versiones castellanas de trozos escogidos de los principales poetas franceses del siglo pasado que, bajo el título de <em>Musas de Francia </em>ha dado á las prensas para noble solaz de los amantes de las bellas letras” (img. 1-2).\nDesde experiencia propia, reconoce y alaba las excelentes traducciones de su autor, “en las que se revela un flexible talento de versificador, un espíritu ecléctico de hombre de sólida cultura general y un delicado sentimiento de poeta” (img. 2).\nMenciona a Juana de Asbaje, Juan Ruiz de Alarcón, el “duque Job”, Baudelaire, Verlaine y Leconte de Lisle.\nTambién hace alusiones de Rollinat, Régnier, Gautier y Coppée.', '4', '111', '1 f'),
(383, '1911.Enero,1º.', 1911, 'Carta desde La Coruña, de Manuel F. Trascierra, a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nProporciona noticias del medio diplomático acerca de Federico Gamboa que ha sido nombrado ministro en Bélgica, en tanto que Victoriano Salado fue designado en su lugar en la Secretaría de Relaciones Exteriores y que vendrá a España con la calidad de embajador extraordinario “para dar las gracias al Rey [ <em>Alfonso </em><em>XIII</em>] por la participación que España tomó en la celebración del Centenario de la Independencia” (img. 1-2). Presume que Olarte fue destinado a la nueva Legación de Noruega.\nAvisa que Gamboa se embarcará en Veracruz el 12 del presente y llegará “el 24 ó 25 que es la fecha en que los vapores franceses tocan en La Coruña”.\nSiente la salida de Gamboa de México porque en él tenía puesta su esperanza de un eventual traslado a otra sede: “nada de ascenso por ahora, porque en vista del mal clima de Coruña, lo delicado que estoy de salud desde mi llegada y de lo muy mal que aquí se vive, me conviene salir enseguida” (img. 2-3).\nSeñala que, con la expedición de la nueva Ley Consular publicada en el <em>Diario Oficial </em>el 16 de noviembre de 1910, se han creado “dos plazas de Inspectores de Consulados” y “se ha aumentado el sueldo á los Cancilleres” (img. 3).\n“He leído también que se crea un Oficial Mayor y un Director General de Consulados, además del Jefe de la Consular. Ojalá y hubiera ascensos para que los antiguos mejorásemos pero la experiencia lo hace ser á uno escéptico” (img. 4).', '4', '112', '1 f'),
(384, '1920.Septiembre,12.', 1920, 'Carta a Balbino Dávalos de Enrique Martínez Sobral.\nEl secretario perpetuo de la Academia Mexicana de la Lengua, correspondiente a la Real Española, comunica que la corporación celebró junta solemne con motivo del 45º aniversario de su fundación y acordó enviarle un fraternal saludo.\nA mano y a lápiz, Dávalos redacta unos renglones de respuesta.', '4', '113', '1 f'),
(385, '1894.Febrero,14.', 1894, 'Oficio de Joaquín Baranda, secretario de Justicia e Instrucción Pública, a Balbino Dávalos.\nLe comunica que ha sido designado por el presidente de la República Porfirio Díaz profesor interino de latín, en la Escuela Nacional Preparatoria, en lugar del finado Félix Cid del Prado, con un sueldo anual de 804 pesos.', '4', '114', '1 f'),
(386, '1905.', 1905, 'Carta de Luis Ricoy, de la Legación de México en Francia, a Balbino Dávalos.\nLe comunica que si lo ascienden de puesto, “el único puesto que me atrae verdaderamente es el de Rusia, si me ascienden. Si no, preferiría quedarme aquí, donde estoy estudiando” (img. 1). “En verdad prefiero no ascender á salir de aquí, excepto si me ascienden á Rusia” (img. 1-2 En cambio, ruega en una postdata, que “si tratan de mandarme al Japón, á Guatemala, ó á la América del Sur, opóngaseles con todas sus fuerzas, que se lo agradeceré”; en cambio iría gustoso a a Washington “por estar al lado del Señor Azpíroz y entrar de lleno en la vida seria”. (img. 3).', '4', '115', '1 f'),
(387, '1939.Marzo.', 1939, '“Las dos elegías que engendraron <em>La Celestina</em>”, de Balbino Dávalos.\nArtículo que el autor dedica “a mi distinguido amigo y colega académico don Federico Escobedo, ilustre humanista”, publicado por <em>Letras de México. Gaceta literaria y artística</em>.', '4', '116', '1 f'),
(388, 'S/f.', NULL, 'En un pequeño papel y al parecer a lápiz, el propio Balbino Dávalos registra una frase de su amigo Federico Gamboa.\n“Quizá sea ésta la primera vez en que no se cumple la célebre sentencia italiana que dice: «Traduttore, traditore». Balbino Dávalos no ha traicionado a los autores que traduce”.', '4', '117', '1 f'),
(389, '[1945].', 1945, 'Dos poemas del poeta italiano Giosuè Carducci, traducidos por Balbino Dávalos.\nEl primero —“Canción de Marzo”— comienza:\n“Cual encinta hembra a quien desciende lánguida\nlánguida sombra de sopor y cúbrela,\ndescinta y palpitante sobre el tálamo,\nel labio susperante, el seno cárdeno…”.\nEl segundo —“Atravesando la marisma toscana”— dice así:\n“Dulce país de quien tomé y retengo\nhábito fiero y desdeñoso canto,\ny odio y amor que vívidos mantengo,\nal fin vuélvote á ver , y gozo tanto!.', '4', '118', '1 f'),
(390, '[1945].', 1945, 'Cuatro poemas de Giosuè Carducci, traducidos por Balbino Dávalos.\n“Matinal”, cuya primera estrofa inicia:\n“A tu ventana bate el sol, y clama:\nÁlzate, hermosa, que de amar es hora.\nTraigo olor de violetas en mi flama\ny cantos de la rosa soñadora” (img. 1).\nEn el siguiente titulado “Clasicismo y romanticismo”, leemos:\n“Bueno es el sol; otórgale decoro\nal labrador, y le ama:\ncurva por él, la vasta mies de oro\ntiembla y la hoz reclama” (img. 1-2).\n“Preludio” dice así:\n“Odio la ambiente poesía: entrega\ncómoda al vulgo floja carne, lacia\nle abre los brazos sin pudor ni fuego,\ntiéndese y duerme” (img. 3).\nE “Intermezzo”, empieza:\n“No contra ti resuene maligno el canto,\ntierra a quien amoroso\nno torné más, y solo miré tras manto,\nde un sueño lacrimoso” (img. 3-4).', '4', '119', '2 ff'),
(391, '[1901].', 1901, '<em>Ensayo de crítica literaria</em> de Balbino Dávalos.\nFragmento de esta obra, en donde hace crítica comparativa de las traducciones de Horacio realizadas por Pagaza, Casasús, Ambrosio Ramírez, Bartolomé Mitre y Menéndez Pelayo.', '4', '120', '1 f'),
(392, '[1937].', 1937, '“Celosa estoy de ti…”, de Ada Negri, poema traducido por Balbino Dávalos.\n“Te ví una vez y una sospecha súbita\nen mi alma solitaria y desdeñosa\nsin motivo sentí:\nhoy te conozco y te odio estoy celosa,\n¡celosa estoy de ti!”.', '4', '121', '1 f'),
(393, '[1937].', 1937, 'Dos poemas de Ada Negri, traducidos por Balbino Dávalos.\nEl primero se titula “Instinto materno”, y su primera estrofa es la siguiente:\n“Ningún niño de mí…, la apasionada\njuventud mía se derrite sola\ny con trépido aroma de viola\ntrasciende entre la hierba no segada”.\nEl segundo —“El hijo”—, inicia:\n“Y pienso: ha de venir. Él, de las fuentes\nde mi atrevida y vencedora esencia,\nde los turbiones de mi linfa ardientes\nlos gérmenes traerá de la existencia”.', '4', '122', '1 f'),
(394, 'S/f.', NULL, '<em>Suplemento del Hogar.</em>\nRevista de entretenimiento con diferentes secciones: <em>Comentarios</em>, <em>Los libros célebres en pocas palabras</em>, <em>Cart</em>, etcétera.\nCon textos de Sylvia Bereny, Miguel de la Chica, Joaquín Arrarás y Mariano de Cavia, entre otros.', '5', '1', '32 ff'),
(395, '[1937].', 1937, 'Dos poemas y otros textos de Ada Negri, traducidos por Balbino Dávalos.\n“La hora” comienza con los siguientes versos:\n“Entra en mi virgen corazón cual ráfaga\nel momento febril de la pasión:\npalpo en la noche lóbrega\nun encanto fugaz de perdición”.\nLa primera estrofa del segundo —titulado “Caballo árabe”— dice:\n“Sueñas acaso dorada herradura,\nsueñas acaso candente llanura\nbañada de sol?” (img. 1).\nSiguen una serie de textos breves de los que transcribimos varios:\n“Estoy deseosa y ardiente” (Fr. 23).\n“La luna y las Piérides han desaparecido; ya es media noche, el tiempo corre y yo sigo solitaria en mi lecho” (Fr. 52).\n“El amor me tortura, domador de los miembros, a la vez dulce y amargo, monstruo invencible” (Fr. 40).\nEntre paréntesis escribe Balbino Dávalos:\n“Teócrito–Catulo–Racine… Carolina Coronado: No Sáficos, Soneto (Italia)”.\nA continuación, el poema titulado “Imitando una oda”, de Gertrudis Gómez de Avellaneda:\n“Feliz quien junto a ti, por ti suspira,\nquien oye el eco de tu voz sonora,\nquien el halago de tu risa adora\ny el blando aroma de tu aliento aspira” (img. 2).', '5', '2', '2 ff'),
(396, '[1937].', 1937, '“Inmortal”, poema al parecer incompleto de Ada Negri, traducido por Balbino Dávalos.\nSus primeros versos son:\n“Vivir, vivir yo quiero, y siempre de veinte años,\nRomper espacios vírgenes de cielos muy entraños,\nReír, gozar, amar…”.', '5', '3', '1 f'),
(397, '[1937].', 1937, '“Sin nombre” y “Arribo”, poemas de Ada Negri, traducidos por Balbino Dávalos.\nEl primero inicia:\n“No tengo nombre. Soy la burda exilia\nDe la húmeda estamberga;\nPlebe triste y ruín es mi familia.\nMas indómite fuego en mi se alberga…”.\nLos primeros versos del poema “Arribo” son los siguientes:\n“Llano: la amplia ciudad abre su puerta.\n— ¿Quién te ha criado?...— el campo y la aventura…”.', '5', '4', '1 f'),
(398, '1898.', 1898, '<em>Nombres aztecas de la Ciudad de México aplicados al plano moderno</em>, por Manuel de Olaguíbel.\nD.H. Mejía diseñó y litografió. Toluca, Lit. de “El Domingo”.', '5', '5', '1 f'),
(399, 'S/f.', NULL, '<em>Diccionario filosófico</em>, de Voltaire.\nFragmento. Contiene los artículos “Bestialidad, hechicería”, “Bufón, burlesco”, “Bracmanes”, “Búlgaros”, “Bula”, “Carácter”, “Cartesianismo”, “Catecismo del Cura” y “Causas finales”.', '5', '6', '32 ff'),
(400, '[1890].', 1890, '<em>Anales mexicanos: la Reforma i el Segundo Imperio</em>, de Agustín Rivera Sanromán.\nPreámbulo titulado “Dos palabras sobre las dificultades para escribir acerca de la Historia Contemporánea” (img. 1-3).\nLuego, siguen “Anales de la Reforma, 1854”, conteniendo sucesos ocurridos desde “fines de febrero” hasta julio de ese año de 1854 (img. 3-8).', '5', '7', '8 ff'),
(401, '[1890].', 1890, '<em>Anales mexicanos: la Reforma i el Segundo Imperio</em>, de Agustín Rivera Sanromán.\nDos fragmentos de esta obra, que registran sucesos ocurridos desde primeros de diciembre de 1862 al 19 de mayo de 1863 (img. 1-16) y del 20 de marzo al 3 de abril de 1864 (img. 17-22), con lo que concluye el tomo I.', '5', '8', '24 ff'),
(402, '[1888].', 1888, '<em>Biografía del ciudadano Melchor Ocampo</em>\n\nFragmento que contiene las páginas 33-56 de la obra escrita por Eduardo Ruiz (img. 1-14).', '5', '9', '24 ff'),
(403, '1897.', 1897, '<em>Horizontes</em>, de Federico Balart Elgueta.\nFragmento (8 páginas) de este libro con parte del poema titulado “El progreso” (img. 1-5).', '5', '10', '2 ff');
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(404, '1910.Marzo,21.', 1910, '<em>Correspondencia oficial de 1910-1912</em>.\nColección empastada de copias foliadas mecanografiadas de cartas e informes de Balbino Dávalos, encargado de negocios en Portugal, desde el 21 de marzo de 1910 al 19 de enero de 1912.\nDiversos informes y notas a don Ignacio Mariscal, secretario de Relaciones Exteriores, sobre la llegada a Lisboa, procedente de Madrid (img. 1), toma de posesión, gastos de instalación, audiencia con “Su Majestad Fidelísima” el Rey Manuel II en el Palacio de las Necesidades, presentado por su ministro de Relaciones Exteriores Eduardo Villaça (img. 8), y audiencia en el Palacio de Ayuda, con el Príncipe don Alfonso (img. 11), en tanto que se pospuso la de la reina María Pía, abuela del Rey, por encontrarse delicada de salud (img. 19-22). El 12 de abril tuvo lugar su presentación a la reina María Amelia, madre del Rey, en el Palacio de las Necesidades (img. 24-26).\nNotas sobre renta y establecimiento de la cancillería en el primer piso del Palacio de Calhariz o Palmella, en Lisboa, gastos de oficio y extraordinarios, de instalación y sueldos, de dotación de escudo y bandera, clave, libros, devolución de dinero a Tesorería, noticia del fallecimiento del ministro Mariscal (img. 38-39), pésame oficial del gobierno portugués y del ministro de Nicaragua Simón Plana Suárez (img. 40-45).\nNota acerca de sueldos de abril y mayo, circular sobre “embarque de marineros mexicanos á bordo de buques extranjeros”, nota 21 acerca de lo escrito al Tesorero General de la Federación sobre gastos de instalación y sueldos de abril; notas confirmando haber recibido copia de la invitación que se hace a Portugal para participar en los festejos del Centenario de la Independencia y del nombramiento de Enrique C. Creel como Secretario de Relaciones Exteriores y felicitación a éste por tal nombramiento (img. 46-53).\nAvisa del luto oficial por 30 días de la Corte portuguesa “por la muerte del Rey de la Gran Bretaña e Irlanda y Emperador de las Indias”; despedida al rey de Portugal en la Estación Central de Lisboa que se traslada a Inglaterra para asistir a los funerales del rey Eduardo VII (img. 54-63).\nRecibos por $1,100 pesos “importe de mis gastos de representación de 1º de diciembre á 9 de enero últimos, como Encargado de Negocios <em>ad interim</em> de México en Washington” y de $3,500, “sin especificación del objeto á que deban aplicarse”. Honras fúnebres de la Legación Británica en la iglesia protestante de San Jorge. Acuse de recibo de instrucciones de la Tesorería General de la Federación. Acerca de la invitación hecha al gobierno portugués para enviar participantes al XVII Congreso de Americanistas a celebrarse en México en septiembre de 1910 (img. 64-70).\nSobre festejos organizados en la Legación Argentina por su primer secretario Manuel E. Malbrán con motivo del centenario de su independencia. Asistencia en la <em>Estación Central</em> para recibir al Rey de vuelta de Londres y de la recepción organizada por el ministro argentino Baldomero García Sagastume (img. 71-73), Solicitud de acuerdos para festejos del centenario de la Independencia en las legaciones diplomáticas. Avisos de que en el presupuesto no aparece partida alguna para la Legación de México en Portugal, notas acerca de un telegrama al Ministro Limantour y sobre dotación de enseñas y documentos (img. 74-82).\nAclaraciones sobre pago anticipado del alquiler de la sede de la Cancillería, propiedad del duque de Palmella, otros gastos y monto de su sueldo, así como petición de que se le envíen “las circulares de la Tesorería, a fin de atender escrupulosamente todas las instrucciones” (img. 83-95).\nAcuse de recibo sobre resultados de los comicios en México, con la reelección del presidente Díaz y el vicepresidente Corral. Recepción en la Legación Argentina de Lisboa en honor del presidente electo Roque Sáenz Peña, presente en la misma. Primera audiencia con el nuevo ministro portugués de Relaciones Exteriores, José d’Azevedo Castello Branco. Respuesta a la solicitud de la Secretaría de Fomento de revistas económicas y sociológicas que se publican en Portugal. El Vizconde de Alte, designado enviado especial portugués para las celebraciones del Centenario. Una nota más sobre la reelección del Presidente Díaz y del vicepresidente Ramón Corral (img. 100-109).\nSe remiten tres cartas reales e insignias para el coronel Porfirio Díaz, teniente coronel Agustín del Río y capitán José Espinosa y Rondero. Recepción de seis paquetes con publicaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Sueldos y gastos de oficio de la Legación. Recepción de publicaciones de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. Notas referentes a gastos de la Legación y listas de la correspondencia oficial (img. 111-116).\nAclaración sobre nombramiento del Encargado de Negocios de Portugal en México como delegado para el Congreso de Americanistas y del Vizconde de Alte como enviado para la celebración del Centenario, cuyo nombramiento se hizo el 13 de julio de 1910 (img. 118-120).\nAcerca de la estancia en México del obispo de Trajanópolis que inquieta al gobierno de Portugal. Acuse de recibo de un mensaje del vicepresidente Ramón Corral, secretario de Gobernación, sobre obispo de Trajanópolis. Acuerdo del Presidente Porfirio Díaz sobre la remisión de $1,000 pesos para los festejos del Centenario en la Legación de México en Portugal. Se piden más ejemplares de la biografía titulada <em>Limantour</em>. Se recibe la<em> Memoria</em> de la Secretaría de Justicia (img. 121-125).\nLa Reina María Pía reanuda sus audiencias en el Palacio de Cintra, donde reside la soberana. Avisa que no ha recibido ni bandera, escudo y clave y pide nombre de la embarcación en que se envió y el puerto de destino. Recepción de los tomos 37 y 38 de la<em> Colección legislativa</em>, “continuación de la de Dublán y Lozano”. Licencia concedida por la Secretaría de Guerra y Marina al teniente táctico de Artillería José Ignacio Limantour. Recepción de ejemplares del Acta de la Asamblea Diplomática. Felicitación a Porfirio Díaz por su cumpleaños y noticias sobre festejos en la Legación con motivo de la Independencia. Acuse de recibo del Ceremonial para actos oficiales y solemnes de la República y de un telegrama. Honras fúnebres en memoria del Duque de Braganza (img. 126-139).\nRecepción de telegramas sobre la clave y con la autorización para regresar a Lisboa a principios de noviembre y en el que se piden informes de la Condesa de Porto Brandao. Relación del encuentro con J.P. Costa Motta, Ministro de Brasil en Lisboa, sobre rumores acerca del reconocimiento hecho a la nueva República, visita a Portugal del mariscal Fonseca, y algunos aspectos de la situación del país (img. 171-177).\nSuiza declara que continuará con sus relaciones diplomáticas con el nuevo gobierno portugués. Declaración de António Teixeira de Sousa, presidente del último gabinete del Rey y jefe del Partido Regenerador, sobre la imposibilidad de evitar la revolución que derrocó a la monarquía. Se envían decretos del gobierno provisional portugués. Se comunica que Brasil reconoce la República y se avisa a su ministro que se le enviarán pronto nuevas cartas credenciales.\nArgentina reconoce a la República de Portugal y muy pronto lo hará Uruguay. Recibe telegrama de México para mantener relaciones oficiosas con nuevo gobierno (img. 178-183).\nVisita Dávalos a Bernardino Machado, ministro de Negocios Extranjeros. Informa de la versión que da el gobernador civil de Lisboa, Dr. Eusebio Leao, de los sucesos pasados. Nicaragua y Uruguay reconocen gobierno portugués. Bernardino Machado visita la Legación de México y expresa sus mejores deseos al Presidente Díaz. Los ministros plenipotenciarios de Inglaterra y Francia visitan la Cancillería portuguesa, y el Sr. Gago, representante de EE.UU. dice no haber recibido aún indicaciones al respecto. A su insistencia en reconocimiento y en solicitar “crédito personal”, la Secretaría de Relaciones Exteriores contestó “Pronto recibirá instrucciones”. Se pide autorización para enviar telegramas pagaderos en México. Aviso de casos de peste bubónica en Lisboa (img.\n184-201).\nNoticias alarmistas de México. Anuncia la prensa lisboeta relaciones con Portugal de los gobiernos de Inglaterra, Francia, España, Italia, Alemania, Rusia, Noruega, China y EEUU. La Legación recibe remesa de sueldos y gastos. Nueva nota sobre la peste bubónica. Entrega de credenciales del ministro plenipotenciario del Brasil y festejos por aniversario de la independencia de Brasil. “Disturbio en Puebla”, a propósito del asesinato de los hermanos Aquiles, Máximo y Carmen Serdán, en Puebla, el 18 de noviembre de 1910, y más noticias en la prensa portuguesa de los sucesos de México (img. 202-210).\nReporte titulado “Disturbios en México”, donde se alude a la noticia publicada por<em> O Imparcial</em> de Lisboa sobre asesinato del general Porfirio Díaz y con el texto de telegramas de Relaciones Exteriores acerca de un grupo de revoltosos en Ciudad Guerrero y otro sobre control de información.\nSituación del cólera asiático en Funchal donde se reportan 77 casos y 32 defunciones. Otro reporte “Disturbios en México”, con telegrama recibido de Relaciones Exteriores sobre “orden inalterable” en toda la República, excepto los distritos Hidalgo del Parral y Ciudad Guerrero, ambos de Chihuahua.\nInforme sobre “asuntos de Portugal”, es decir, los reconocimientos y relaciones diplomáticas de diversos países y México, con respecto al gobierno portugués (img. 211-220).\nSe informa del nombramiento de Enrique Figueira da Silva, cónsul honorario en Madera, mientras que se tramita el de Luis Bordas y Marimón, para el consulado de Portimão. Rinden protesta de ley presidente y vicepresidente del gobierno portugués y Dávalos recomienda se les felicite desde México. Sobre protección a mexicanos desvalidos en el extranjero. Sigue el cólera en Funchal. Dávalos recibe un ejemplar del <em>Álbum gráfico de la República</em>, para su biblioteca particular, y cinco ejemplares de <em>Limantour</em>, de Díaz Dufoo (img. 221-228).\nInforme sobre “asuntos de Portugal” aludiendo a manifestaciones populares, huelgas, amenazas de golpes de estado, y esfuerzos del gobierno por involucrar a las representaciones diplomáticas.\nSe recibe la <em>Memoria de la Secretaría de Fomento</em>, 1905-1907. Nombramiento de Luis de la Barra, Agente general de Colonización. Interesante nota sobre la “visita al Presidente del Gobierno Provisional”, quien se hallaba reunido con su gabinete (img. 229-240).\nA propósito de su telegrama sobre “peste bubónica y tumultos en México”, se recomienda a Dávalos tratar por separado los asuntos. Recibe tomo 39 de la <em>Colección Legislativa</em>, continuación de la de Dublán y Lozano. Cólera en Madera. Cuentas de la Legación de julio–septiembre de 1910. Situación económica precaria de la Legación (img. 241-247).\nDesignación del cónsul en Funchal se mantiene en suspenso debido a la epidemia de cólera que tiene cerrada la línea de vapores entre Madera y Veracruz. Se envían a México los dos primeros tomos “de la mejor recopilación de leyes y disposiciones del Gobierno provisional de Portugal”. Relaciones Exteriores telegrafía a Dávalos: “Fondos camino”. Continúa epidemia de cólera en Madera. Envío de índices de la correspondencia recibida y enviada a la Secretaría de Relaciones del 1º de julio al 31 de diciembre de 1910. Adición al <em>Reglamento de uniformes del Cuerpo Diplomático</em>. Las representaciones diplomáticas en Lisboa se abstienen de felicitar por año nuevo al Gobierno (img. 248-256).\nRelaciones Exteriores desautoriza telegramas por pagar en México. Recepción de fondos por concepto de sueldos y gastos de oficio correspondientes a diciembre de 1910 y enero de 1911. Continúa la epidemia de cólera en la isla de Madera. La Secretaría de Fomento solicita datos sobre producción agrícola, consumo y precios de producción. Nombran a Victoriano Salado Álvarez, subsecretario de Relaciones Exteriores. Se recibe la <em>Memoria de la Secretaría de Guerra y Marina</em>, 1906-1908. Remisión de las cuentas de octubre a diciembre de 1910. Telegrama de México sobre ocupación de Ciudad Guerrero y dispersión de revoltosos. Comunicación al Director General de Consulados, solicitando reglamento expedido el 16 de diciembre de 1910 sobre servicio consular. Remite datos oficiales de la epidemia de cólera en Madera (img. 257-268).\nInforme sobre “asuntos de Portugal”, donde la prensa monárquica ha iniciado una campaña de rumores y desprestigio contra el gobierno provisional, a lo que se aúnan una serie de huelgas. Renta de la Cancillería. Dávalos recibe a título personal medalla conmemorativa del Centenario de la Independencia (img.\n269-275).\nRelaciones Exteriores pide “leyes y reglamentos sobre cuerpo diplomático de ese país”. Corte de caja y cuentas de gastos del mes de enero de 1911. Epidemia de cólera. Secretaría de Fomento solicita leyes y reglamentos sobre exposiciones industriales en Portugal. Disposiciones aprobadas sobre agregados civiles y militares. No se autoriza compra de un escritorio, sillón y estante para la Legación. Dávalos anuncia salida a España y Suiza. Avisa de su regreso a Lisboa el 30 de abril siguiente. Sueldos y gastos de oficio de marzo (img. 276-287).\nAprobación de cuentas de julio, agosto y septiembre de 1910 y recomendación de no excederse en gastos. Circular referente al envío de recortes de periódicos. Se recibe tomo 40 de la <em>Compilación legislativa</em>, continuación de la de Dublán y Lozano. Circular sobre asuntos consulares. Secretaría de Fomento envía folleto titulado <em>Investigaciones sobre el problema obrero rural en el extranjero</em>, y cuestionario. Datos para el escalafón, circular que se devuelve por carecer de rúbrica. Sueldos y gastos de oficio de abril de 1911. Circular de Relaciones Exteriores para enviar cuentas por mes (img. 288-296).\nSe acusa recibo de circulares fechadas el 28 de marzo de 1911 dando a conocer nombramiento y firmas de los miembros del Gabinete: del Lic. Demetrio Sodi, Secretario de Justicia, del Lic. Jorge Vera Estañol, Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes y del Ing. Manuel Marroquín Rivera, Secretario de Fomento, Colonización e Industria. Circular del 4 de mayo de 1911 con el nombramiento del Lic. Francisco León de la Barra, nuevo Secretario de Relaciones Exteriores (img. 297-300).\nRepite nota nº 185 sobre solicitud de la Secretaría de Fomento que requiere datos acerca de I <em>nvestigaciones del problema obrero rural en el extranjero.</em> Sueldos y gastos de oficio de mayo de 1911. Sobre la suscripción de <em>Le Figaro</em>, para que la administración del periódico francés la envíe directamente a la Legación. Acuse de recibo de licencia concedida al cónsul de México en San Vicente de Cabo Verde, Sr. Roberto Duarte Silva, quien deja la oficina a cargo del Sr. Joao Marques. Cuentas diciembre de 1910 y enero de 1911. Sobre probable nombramiento del escritor Abel Botelho, ministro de Portugal en México. Parecer sobre la conveniencia de incorporar al Archivo General de la Nación (AGN) los archivos parciales de las Legaciones y clase de documentos que deben quedarse en ellas. Según la prensa y en particular del semioficial <em>Diario da Noticias</em>, Abel Botelho será el representante diplomático de Portugal en México, en tanto que Abilio Guerra Junqueiro lo es para Suiza (img. 301-312).\nAcuse de recibo de telegramas comunicando presidencia interina de México a cargo de Francisco León de la Barra e instrucciones para informar de su nombramiento y sobre la pacificación progresiva de México. Subsecretario designado encargado del despacho de Relaciones. Extenso informe sobre elecciones en Portugal y triunfo de la República. Bernardino Machado, ministro de Negocios Extranjeros de Portugal, explica a Dávalos que ya no se enviará al coronel Botelho como ministro en México, sino que será destinado probablemente a Argentina, y que para México se nombrará un cónsul encargado de negocios (img.\n313-325).\nJorge Vera Estañol es encargado interinamente de la Secretaría de Gobernación al mismo tiempo que continúa al frente de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. El ingeniero Norberto Domínguez es nombrado Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas. Se publica en el <em>Diario del Gobierno</em> portugués un decreto que reorganiza el servicio interior y el diplomático y consular, según el cual se establece para México un encargado de negocios con funciones también consulares, igual que para Buenos Aires y Tánger. Sueldos y gastos del mes de junio (img. 326-331).\nArribo del general Porfirio Díaz a Vigo en el vapor <em>Ipiranga </em>y visita de cortesía que le hace Dávalos quien viajó de Lisboa a Vigo en el vapor <em>Asturias</em>, regresando luego en tren, para estar presente en la sesión de inicio del Constituyente. Apertura de la Asamblea Constituyente de Portugal, en medio de grandes festejos públicos. El gobierno norteamericano reconoce oficialmente a Portugal aunque las potencias europeas no lo hacen.\nSobre la omisión del nombre de México en documento oficial (img. 332-345).\nInforme sobre la situación de Portugal con los comentarios del ministro de España, marqués de Villalobar, acerca de que su país no reconocerá al nuevo gobierno portugués mientras no se apruebe su constitución, cosa que parece retrasarse. Instrucciones de México para insistir al gobierno portugués que no se aceptará diplomáticos con funciones consulares. Solicita se envíe a la Legación en Lisboa una suscripción del periódico mexicano <em>El Imparcial</em>, con el objeto de estar ampliamente informado. Se informa que fue nombrado Subsecretario de Relaciones Exteriores Bartolomé Carbajal y Rosas quien se hace cargo también del despacho de Relaciones Exteriores. Cuentas de la Legación de febrero a junio de 1911 (img. 346-354).\nMéxico reconoce la República de Portugal. En un informe complementario y con carácter de reservado, Dávalos da cuenta de las inquietudes que tuvo antes de comunicar el reconocimiento oficial (img. 355-359).\nEl licenciado Rafael L. Hernández, nuevo Secretario de Justicia en México. Es nombrado Secretario de Gobernación el licenciado Emilio Vázquez Gómez.\nTelegrama de Relaciones Exteriores anunciando mejora en la situación del país, licenciamiento de fuerzas revolucionarios en proceso y aumento de las reservas federales. Se recibe en la Legación un ejemplar de la parte relativa al ramo cuarto del Presupuesto de egresos. Sueldos y gastos de oficio de julio de 1911. El ingeniero Manuel Bonilla es nombrado Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas y el licenciado Bartolomé Carbajal, de Relaciones. Se envía a México recortes de prensa con un artículo aparecido en <em>Diario da Noticias</em> sobre México. Manuel Guillermo Prieto es designado visitador de Consulados de México en Europa (img. 360-368).\nAparece en el periódico lisboeta <em>A Capital</em> un artículo de criterio anarquista sobre el movimiento socialista en Baja California. Se recibe en la Legación el tomo 41 de la <em>Compilación legislativa</em>, continuación de la de Dublán y Lozano. El licenciado Agustín Ansorena, nuevo oficial mayor de la Secretaría de Relaciones. Sueldos y gastos de oficio del mes de agosto, 1911. Se publica en el semanario anarquista <em>O Agitador </em>de Lisboa un artículo acerca de la revolución magonista. Queja porque no llega la suscripció<em>n </em>de <em>El Imparcial</em>. La prensa en Lisboa publica la noticia de una rebelión en Puebla (img. 369-376).\n<em>Republica</em>, periódico de Lisboa, órgano del Ministro del Interior António José d’Almeida, publica entrevista con Balbino Dávalos. Se comunica de modo oficial que no habrá suscripción a<em> El Imparcial</em>. La Asamblea elige al Dr. Manuel de Arriaga, primer presidente de la República de Portugal, y Francia anuncia reconocimiento oficial. Dionisio Ramos Montero, encargado de negocios de Uruguay en Lisboa, da a Dávalos un periódico de Montevideo donde se asegura que los anarquistas de ese país hacen propaganda a favor de los de México. Última audiencia con Bernardino Machado, “hombre admirable”. Se alude a la publicación en la prensa lisboeta de cierta crítica personal al presidente León de la Barra (img. 377-387).\nEl ministerio de Negocios Extranjeros comunica oficialmente elección del presidente Manuel de Arriaga. Dávalos avisa a Relaciones Exteriores que no ha recibido los 30 ejemplares anunciados de un folleto titulado <em>México durante las fiestas del primer Centenario de la Independencia</em>, escrito en español, francés é inglés. Dávalos sale de vacaciones a Bussaco y avisa que será imposible celebrar el aniversario de la independencia en Lisboa. Aviso a México del regreso de Bussaco antes de concluir el periodo de vacaciones debido a una eventual “reacción monárquica”, y para no quedar incomunicado. Se envía a la Secretaría de Guerra dos ejemplares de <em>Estadística médica del Ejército Portugués </em>(img. 388-395).\nAugusto de Vasconcellos, representate portugués en España, es nombrado ministro de Negocios Extranjeros, cartera que venía desempeñando interinamente João Chagas, presidente del gabinete y ministro del Interior. A solicitud del gobierno mexicano, se recibe un informe sobre publicaciones periódicas referentes a la diplomacia en Portugal, “que no existen aquí”. Acuse de recibo sobre recomendación oficial para que los telegramas se carguen a gastos extraordinarios y no en los de oficio. Sueldos y gastos de oficio de octubre, 1911 (img. 396-399).\nEl Presidente interino de México designa a José Juan Tablada “para que estudie en Europa la organización de los archivos públicos similares al General y Público de la Nación” (img. 400). Cruce de notas entre Relaciones Exteriores y Balbino Dávalos por no haberse recibido a tiempo en México un informe reservado, debido quizá a violación de correspondencia diplomática por parte del gobierno portugués (img. 401-402).\nLa Legación de México en París telegrafía que la Cámara de Diputados declaró electos al Sr. Madero y “Suárez Pino” [<em>sic</em>], presidente y vicepresidente de la República. Telegrama de París sobre toma de posesión de Francisco I. Madero e instalación de su primer gabinete. Telegrama de París anunciando toma de posesión de Manuel Calero como Secretario de Relaciones. El Gobierno de Portugal acusa recibo del comunicado sobre elección de Madero y Pino Suárez. Sueldos y gastos de oficio de noviembre, 1911. Nuevo gabinete en Portugal presidido por el Dr. Augusto de Vasconcellos. Cuentas de la Legación en Lisboa de julio a octubre de 1911 (img. 403-410).\nEn respuesta a una petición de la Secretaría de Fomento, fechada el 28 de diciembre de 1910, se comenzaron a recabar datos sobre leyes, reglamentos y disposiciones referentes a exposiciones industriales y un encargado por la Legación, L. Trigueiros, profesor de la Escuela Industrial, ya elaboró el informe que se envía, así como un ejemplar de una obra muy rara acerca de una exposición industrial celebrada en 1893 (img. 411). Ante diversas renuncias en el cuerpo diplomático, Dávalos telegrafía a Relaciones Exteriores su “incuestionable precedencia de antigüedad” (img. 412).\nCena en la Legación en Lisboa para celebrar comienzo del nuevo gobierno de México con asistencia de los representantes diplomáticos de EEUU., Argentina, España, Bélgica y Rusia. Acuse de recibo de que Abraham González ha sido nombrado Secretario de Gobernación; don Manuel Vázquez Tagle, designado Secretario de Justicia; General José González Salas, Secretario de Guerra y Marina; Rafael L. Hernández, Secretario de Fomento, Colonización e Industria; Manuel Bonilla, Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas; Ernesto Madero, Secretario de Hacienda y Crédito Público (img. 413-420).\nAudiencia del Presidente Arriaga a Dávalos quien le hace entrega de una carta autógrafa del Presidente Madero, en la que le comunica haber tomado posesión de su cargo. Sueldos y gastos de oficio de diciembre, 1911. Siete observaciones que se hacen a las cuentas de enero a junio de la Legación por parte de la dirección de Contabilidad y Glosa. El coronel ingeniero Eduardo F. Hay es designado visitador de Consulados en Europa en sustitución de Manuel Guillermo Prieto. La Legación en Lisboa recibe diez ejemplares del <em>Informe leído por el C. Licenciado Francisco León de la Barra, Presidente interino de la República, ante la Cámara de Diputados</em>. Cuentas de noviembre y diciembre, 1911. Sobre el personal del gabinete portugués. Sueldos y gastos de oficio de enero de 1912 (img. 421-430).\nTelegramas pidiendo renuncia inmediata de Balbino Dávalos y entrega de la misión a su sucesor Leopoldo Blázquez, a los que responde: “Impedido renunciar derechos legítimos, facilito propósitos gobierno solicitando licencia ilimitada” (img. 431).\nLa Secretaría de Fomento solicita información sobre el cultivo de henequén en las colonias portuguesas de África y respuesta de Augusto de Vasconcellos. En audiencia con el Sr. Vasconcellos, Ministro de Negocios Extranjeros, Balbino Dávalos anuncia su retiro y la llegada de Leopoldo Blázquez. Entrega de la Legación al licenciado Blázquez como nuevo encargado de negocios <em>ad interim</em> y levantamiento por triplicado del inventario de la misma. Dávalos presenta ante el Subsecretario de Negocios Extranjeros al licenciado Blázquez quien, por cierto, no ha sido acreditado. Cuentas del 1º al 10 de enero de 1912, fecha de la entrega de la misión al licenciado Blázquez. Sueldos y gastos de noviembre de 1912, “con dos irregularidades” (img. 432-443).\nAudiencia con Augusto de Vasconcellos, Ministros de Negocios Extranjeros. Acuse de recibo de la circular 114 fechada el 4 de octubre, 1911, sobre envíos de noticias de carácter político (img. 444-446).', '5', '11', '446 ff'),
(405, '1940.', 1940, '<em>Efemérides ilustradas del México de ayer, 1902.</em>\nEdición al cuidado de Gustavo Casasola.\nPrefacio de Vito Alessio Robles, quien rememora la Ciudad de México en 1902 y algunos acontecimientos de aquel año (img. 3).\nComenzando desde el 1º de enero hasta 31 de diciembre del año de 1902, este tercer cuaderno de las <em>Efemérides </em>—las anteriores entregas correspondieron a 1900 y 1901—, reúne junto con breves textos, numerosas imágenes de la vida política, social, cultural, deportiva, etcétera del México de principio del siglo XX.\nEl editor anuncia también “pastas sólidas, elegantes, imitación keratol, grabadas en oro” para encuadernar “sin maltratar, sin recortar, sin costuras, sin pegamento alguno. Algo maravilloso y único” (img. 2).', '5', '12', '96 pp');
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(406, '1910.Diciembre,15.', 1910, '<em>Correspondencia privada de 1910-1914.</em>\nColección de copias mecanografiadas de la correspondencia dirigida por Balbino Dávalos a autoridades y particulares, desde el 10 de diciembre de 1910 al 23 de febrero de 1914.\nA Victoriano Salado Álvarez, dándole el pésame por la muerte de su padre: “Lamento infinito la pesadumbre que sufrió Ud. al regresar, lleno sin duda de satisfacciones y alegría, al amor de su casa. ¡Qué se va á hacer! Nunca faltan penas y mucho es ya que no se nos acumulen. Deseo, por doloroso que le haya sido, ya que al fin es motivo de consuelo, que haya tenido Ud. tiempo de cuidar á su padre en sus momentos supremos”.\nA continuación alude a una “carta recriminatoria” remitida a París y luego pregunta: “¿No volverá Ud. pronto y definitivamente á Europa? Cierre los ojos y á Noruega tan espléndidamente dotada. Allí la vida es cómoda y barata, se lo digo con experiencia. México será el lugar más propicio para que acumule caudales, pero ¿no valen más la libertad y bienestar personales? Usted es, ante todo, un literato; nada habrá de satisfacerle jamás como el cultivo tranquilo de su arte, y la Escandinavia le prodigaría riquezas intelectuales inagotables” (img. 2).\nRecibos extendidos a Tesorería General de la Federación, fechados el 30 de septiembre, 1º y 8 de agosto de 1910 (img. 3-6). Dirigiéndose a un amigo, en misiva fechada el 3 de enero de 1911, alude a una “larga carta” que éste le escribió al <em>Hotel Braganza</em>, que “jamás llegó á mis manos”.\nEspera encontrarse con él en París y, dice, “probablemente me hospedaré en el <em>Terminus </em>de S. Lazaro” (img. 7-8).\nAl ministro de México en Viena Gilberto Crespo y Martínez: le envía saludos por año nuevo y le agradece “mucho la bonita medalla del Centenario [ <em>de la Independencia</em>] que tuvo la bondad de obsequiarme y que conservaré con el doble recuerda de lo que significa y de que me ha venido de Ud.”.\nLe expresa también su alborozo porque Crespo viajará pronto a Lisboa “como enviado especial de nuestro Gobierno” y se pone a sus órdenes para recibirle y hospedarle. A renglón seguido comenta la situación de Portugal, la convocatoria próxima a elecciones y el improbable retorno del rey depuesto (img. 9-10).\nEl 4 de enero del mismo año 1911 escribe a Fernando Matty, vicecónsul de México en Amberes, Bélgica: se excusa por no haberle contestado antes por razones de salud y le felicita por el nuevo año; luego dice: “Como habrá visto Ud. se creó en Noruega un puesto de primer secretario, sin duda otorgado de antemano á alguna persona determinada. Si esa Legación, que iba á ser para mí, se me hubiera dado, á nadie mejor que á Ud. hubiera querido conmigo”. Agrega: “cuando supe la resolución de establecerla, escribí al Sr. Creel diciéndole que, dado caso que se continuara pensando en mí, no se me promoviese, pues por el hecho de haber terminado mi instalación aquí más bien me perjudicaría el ascenso”. A su juicio no se va a dar cambio diplomático alguno y, en tal perspectiva, considera más oportuno dejar para otra ocasión lo que Matty le pide. Pero “si desea que haga la recomendación”, puede confiar en que “tendré el sumo gusto de complacerlo” (img. 11).\nEl 4 de enero escribe al ministro de Hacienda José Yves Limantour, en París: se excusa por no haberse comunicado antes por motivos de salud y le felicita por año nuevo; luego, lamenta que su viaje y estancia en Lausanne “haya sido la quebrantada salud de su Señora”, doña María Cañas Buch. Más adelante se queja por no haber ido a París a presentarle sus homenajes: “por mala salud y desastrosas demoras de México en la remisión de mis sueldos”. Por esta última causa, también, está “todavía en la imprenta de Madrid la edición de las poesías del Señor Mariscal, para cuya terminación me propongo pasar á España en este mes ó en el próximo”.\nAgrega: “Con el excelente libro de Díaz Dufóo (del que también he dado un ejemplar al Ministro de Hacienda Sr. Relvas) y sin ese libro, la personalidad de Usted es tan culminante y tan extraordinaria su labor patriótica, que sólo á Usted le podrá ser lícito imaginar que haya cometido errores. El grande, el lamentable, el trascendental error será el que una nación que á Usted le debe tanto no le obligue alguna vez á gobernarla”. Los alborotos que se han dado en México “anuncian gravísimas amenazas para el porvenir, y mucho es de temer que si no se da un paso franco á una sustitución pacífica de gobierno, el espíritu de anarquía llegue á ser indomable. Y mi opinión, por poco que valga, es que sólo Usted sabría seguir desarrollando una buena administración dentro de la legalidad más perfecta” (img. 12-13).\n“Querido Victoriano: ¡Hételo ya repantigado en la subsecretaría! ¡Y yo que le hablaba de Noruega…!”. Le felicita por su nuevo cargo y le dice que va saliendo “de una larga y grave gripe”, además de encontrarse “sin un ochavo de <em>rei</em>”, ni siquiera para el simple correo. “Hasta HOY he recibido fondos de Londres”. Agrega: “Aborrezco quejumbres, y aún ellas serían para Ud. presubsecretariales; mas para darle idea de los aprietos en que me he visto, diréle que he estado á punto de que me cortasen la luz y el agua, bienes que rara vez niega Dios á los animalillos del campo”. A propósito del agua, asegura que es muy cara en Lisboa (img. 13) y relata una anécdota: “Cuentan las malas lenguas que una señora americana, cuya casa le mostré á Ud. una tarde en la Avenida, dijo una vez: «Como el agua es tan cara, cuando ponemos los sábados el baño, primero entra en la tina mi marido, luego yo, en seguida fulanita (su hija) y después el japonés que nos sirve y que no puede olvidar su costumbre de bañarse». ¡Y eso que el Tajo es tan grande!” (img. 14-15).\nA continuación pasa a comentar los últimos nombramientos diplomáticos que —dice— “todos me expliqué desde luego, menos el de Castellot. Mi estupefacción fue puramente de sorpresa, y se me tradujo así: ¿De dónde le vendría á don Pepe meterse á diplomático, cuando para nada lo necesita? ¿No habrá probado noruegas en vida? Periódicos llegados después me han dado la solución del enigma y la confirmación de mi hipótesis, pues ya veo que su misión es temporal y lo sustituirá Béistegui”. Comenta su complacencia por el nombramiento de “Porfirito” y que es “una acertadísima galantería para el Japón”, aunque opina que hubiera sido oportuno un ascenso de grado militar. Alude también a Godoy y a Carlos Pereyra, de quien se muestra “muy justamente resentido”, aunque no puede olvidar “ni la estimación ni el cariño”; concluye: “este amigo que perdí para siempre, pues <em>le vase est tout à fait brisé</em>, no me hace olvidar un instante la reciente y dulce estadía de Jalapa que me traje un «Diario» de estos días” (img.15).\nAfirma que está “contento” en Lisboa pero que no le hubiera desagradado la misión en Noruega y tampoco la posibilidad de Suecia. “Ni las bombas, ni la peste bubónica ni los diarios amagos del cólera, que he enfrentado impertérrito, me han librado siquiera de una triste y vergonzosa situación económica”, a pesar de los esfuerzos y buena voluntad de don Enrique Creel (img. 16). Externa su punto de vista tras haberse “formalizado la Legación”: “no sé todavía si quedo como encargado efectivo, que es lo indicado, ó interino como antes, lo que pugnaría con las prácticas y sólo transparentaría un disfavor en que por ningún modo puedo haber incurrido. Ya Ud. arreglará la madeja y váyase el pasado al olvido” (img. 17). Comenta sobre el reconocimiento de la nueva República no obstante que las naciones europeas se muestren renuentes a hacerlo (img. 17).\nPide que se le aumente a dos meses la licencia para viajar a Suiza, porque se siente urgido de “llevar á mi hijo [<em>Manuel Dávalos</em>] a algún colegio de Suiza” y “para atender un poco á mi salud en algún sanatorio” (img. 19).\nCarta fechada el 14 de enero de 1911 dirigida a un amigo, donde le asegura los buenos sentimientos de Creel y Salado Álvarez que, sin duda, cuando haya una oportunidad, se la ofrecerán. Comenta en breves líneas la situación de Portugal, en esos días, con huelga de ferrocarriles y miseria creciente (img. 20).\nTambién, en la misma fecha, escribe a José Salas Díaz, en Washington (img. 21-21 bis).\nNueva carta al ministro de Hacienda José Yves Limantour, en la que se defiende un tanto por el tono de su carta anterior que pudo resultar a Limantour “imprudente”: “no siendo por mi parte político ni pretendiendo, mucho menos, fantasear de politiquero, ruego á Ud. se olvide de una inadvertencia tanto menos intencional cuanto que no me imaginaba que tuviese Ud. la deferencia de referirse á ella”. Agrega: “Inútil decir á Ud. que leí con inmensa fruición su magnífico discurso. Desisto de decir más, porque en manera alguna pretendo molestarlo en seguir contestando mis cartas, las cuales no llevan más propósito que demostrarle la acendrada devoción de su inútil amigo y afectísimo servidor” (img. 22-23).\nAl ministro de Relaciones Exteriores Enrique C. Creel, le da respuesta por “la amplia y circunstanciada carta de Usted fecha 25 de octubre último en la que se dignó exponerme con tan benévola deferencia, como noble espíritu patriótico, la sinopsis más completa, elocuente y grandiosa de lo que fue en México la celebración de nuestro Centenario [<em>de la Independencia</em>]. ¡Cuánto lamenté mi ausencia, en época única para los que hoy vivimos, de ese amado suelo y cuánto me sentí conmovido y gozoso por lo que esos festejos han solemnizado…!” (img. 26).\nA propósito de la evolución histórica del país, desde la Independencia, concluye: “el Gobierno actual y la generación á que Usted pertenece son los cimentadores de esa prosperidad. Es prodigioso, pues, que en tan breve espacio de organización y trabajo México se haya definitivamente colocado á tal nivel de consideración y prestigio entre las altivas potencias contemporáneas”. Frente a esta realidad, “pasma, cuando no indigna […] la mala fe de revoltosos nativos y extranjeros perversos que hayan intentado y que aún persistan en provocar embrollos civiles ó externos”.Acusa recibo por la medalla del Centenario que le hizo llegar Creel: “la conservaré junto con la carta de Usted entre mis más queridos y valiosos recuerdos” (img. 27-28).\nAl cónsul en Cádiz Leonardo Pietra Santa, le agradece “su fineza en comunicarme lo que hizo con Saborío, cuya imprevisión es de sentirse”. Luego le platica que está en vísperas de salir para llevar a su hijo Manuel a un colegio de Suiza y le gustaría aprovechar el viaje para encontrarse con Federico Gamboa, “en París, en Madrid ó en Bruselas”. Opina que la salida de éste de la Secretaría de Relaciones Exteriores pero no cree que le afecte ya que sus relaciones con Creel y Victoriano Salado son “íntimas y cordiales” si bien Gamboa “era el último jefe de nuestra guardia”. Se refiere a continuación al “verdadero prurito de reformas y no todas podrán ser bien maduradas; pero ese empeño pasará y confío por mi parte, conociendo el buen juicio del Sr. Creel y de Victoriano, así como la moderación de ambos, en que lo que una larga experiencia ha establecido habrá de mantenerse al fín y al cabo” (img. 29).\nAgradece al cónsul en La Coruña Manuel F. Trascierra, los informes que le da del viaje de Federico Gamboa, y le anuncia que con seguridad lo verá en París.\nLuego, con cierta alarma, le escribe: “No he comprendido á qué alude Ud. al referirse á María [<em>Sagaseta de Gamboa</em>]. ¿Acaso viene enferma de gravedad? Su temperamento es habitualmente delicado y mucho me temo que Bruselas, con sus eternas lluvias y variable clima, no le siente bien. Pero si la señora trae algún mal más serio, las consecuencias serían muy lamentables” (img. 30).\nA Dionisio González, administrador de <em>El Tiempo</em>, da la queja de recibir la suscripción del periódico “no sólo con irregularidad, sino con mucho retardo, y con frecuencia falta el número ilustrado ó me llega repetido” (img. 31).<sup> </sup>Al mismo tiempo, da instrucciones de pagar la suscripción a la <em>Compañía Bancaria de Fomento y Bienes Raíces</em> (img. 32).\nFechadas el 24 de diciembre de 1912, aparecen varias cartas.\nLa primera a José Yves Limantour, en París, a quien tras desearle salud ya que sufrió cierta enfermedad en Londres que espera “no haya dejado huella”, dice: “Por mi parte, tiendo á incriminarlo a Ud. […]: tras lenta y discreta preparación política, pudo Ud. mejor que nadie, evitar la catástrofe nacional que era inevitable ocurriera. No lo hizo Ud.; no pudo hacerlo; no quiso hacerlo, ó la incongruente ley sociológica se lo impidió; todo es igual: ¡no se hizo! Ahora hay que estar con el criterio de todos: recobrar la paz, leve, ficticia, como sea”. Y añade: “Creo muy de veras que el gobierno se sostendrá, pero creo también que la moderación y el buen juicio no encontrarán asiento en varios años. Y aguardo con dolorosa impasibilidad, pero con la amargura de la impotencia, ¡lo que venga!”(img. 34).\nLa segunda carta la dirige a don Enrique C. Creel, con un lenguaje más suave: “Considero innecesario el ponerme nuevamente aquí a las órdenes de Ud., pues que bien sabe que en todas partes lo estoy y que siempre conservo recuerdos de sincero afecto hacia Ud.”. Sobre México comenta: “Perplejo ante las noticias, de continuo contradictorias, que me llegan por la prensa de México, me contraigo a anhelar el término de tantas perturbaciones”. Refiriéndose a su confirmación como encargado en Portugal, después de habérsele exigido la renuncia, comunica que ha trasladado a su familia de Bruselas a Lisboa, “y me he vuelto a reinstalarme más o menos como lo había estado” (img. 35).\nSigue una carta casi ilegible (img. 36), y luego, dos más con destino a la Ciudad de México: una de ellas para Fernando Pimentel Fagoaga, pidiendo su apoyo para que la <em>Compañía Bancaria de Fomento y Bienes Raíces </em>renueve el crédito que le había abierto por su mediación y que ahora suspende porque “no le conviene”. En ella también alude a que Pedro Lascuráin, Secretario de Relaciones Exteriores, le redujo “los viáticos que la ley señalaba” (img. 37) y habló sobre ello con el presidente Madero, quien, “con la espontaneidad con que hace patentes su buena fe y sentimientos de justicia, me ofreció, tomando nota del hecho, hablarle al Señor Lascuráin para que se efectuase el pago conforme a la ley” (img. 38).\nLa otra misiva es para Cecilio A. Robelo, director del Museo Nacional: se excusa por no haber respondido antes su carta y encargo, a saber, “el paquete con diez ejemplares del <em>Negrito Poeta</em> que para ser distribuidos aquí se ha servido Ud. enviarme por indicación del Dr. D. Nicolás León”; a este propósito añade que ha solicitado “una lista de folkloristas al ex–Presidente Teófilo Braga, a su vez el más activo y erudito recopilador de cantos populares de Portugal” y aprovecha para pedirle su <em>Diccionario de Aztequismos</em>” (img. 40-41).\nNota sobre la destrucción de Ayotzingo: en la prensa periódica de Lisboa apareció la noticia de que unos “rebeldes” habían destruido “la <em>ciudad</em> de Ayotzingo”. El Ministro de México recabó información de la Cancillería que telegrafió: “Noticia parcialmente cierta; pero Ayotzingo [<em>es</em>] pueblo insignificante”. “El Sr. Dávalos nos dice que se trata probablemente de un pueblecillo de muy escaso número de habitantes situado en el Estado de México, en las cercanías del Lago de Chalco […] y las bandas que merodean por esos sitios están siendo eficazmente perseguidas por las autoridades” (img. 42).\nContesta una carta enviada desde Ciudad de México, en octubre de 1912, por Eduardo Iglesias Aguilar, de <em>El Mundo Ilustrado</em>, excusándose por la demora en responder pero advirtiendo que “no he desatendido el encargo principal que en ella me hace”. En efecto, ha localizado un impresor “plenamente satisfactorio”; y precisa: “es madrileño, de media edad, buen aspecto, casado y padre de dos hijas pequeñas, competente en artes tipográficas y cuya apariencia revela modestia y honradez. Lleva como seis años de trabajar en los talleres del principal periódico de aquí <em>O Século</em>, como segundo en la dirección tipográfica y de grabado de la <em>Ilustrãçao Portugueza</em> de la que, por separado, envío a Ud. un ejemplar”.\nSe lo recomienda “el Sr. Jorge Colaço, dibujante y caricaturista notable y uno de los artistas más inteligentes y honorables de esta ciudad” (img. 43), que sin duda sería muy útil en México como su director artístico, y cuya “esposa, dama distinguidísima y la mejor poetiza [<em>sic</em>] de Portugal [ <em>Branca </em><em>de Gonta Colaço</em>], prestaría excelente colaboración literaria” (img. 44).\nAl primer secretario de la Legación mexicana en Madrid, Salvador Diego–Fernández, comenta: “Agradézcole el aviso de un rumor más que probable. ¿De quién otro se podría disponer para Washington y qué mejor oportunidad para nosotros? Usted sabe bien que, aunque lamentando en el alma cambiar por densísimas nieblas las trasparencia de este cielo, Londres me seduce por distintos motivos, siendo el principal la educación de mis hijos. Pero veo verdes las uvas; vacilo en resolverme a pedirlas”. Sugiere, empero, que podría telegrafiar “al Señor su padre [<em>José Diego?Fernández Torres</em>] algo” a fin de que se le destinase a Lisboa, “enviando Dávalos Ministro Londres”. De ser así. “telegrafiaría por mi parte solicitando el puesto «si vacare». Entiendo que el Presidente [<em>Madero</em>] ha de estarme grato, pues publicó en <em>El Diario</em> del 31 de diciembre el contenido de una carta privada que le dirigí dándole cuenta de la satisfactoria manera como cumplí un encargo personal suyo para con el Presidente de este país”. Le pide mantener en incógnito esta correspondencia, envía saludos a sus amigos Icaza y Nervo. Concluye: “Me alboroza el anuncio de su nueva visita a Portugal” y le ofrece gustoso su casa para que en ella se hospede (img. 45).\nAl gerente de la <em>Empresa General de Transportes</em> de Lisboa, reclama el alto costo de unos fletes y pide las “tabellas”, es decir, las tarifas de sus servicios (img. 46).\nExtensa carta a Francisco I. Madero: “Muy respetable Señor Presidente: Aunque no he recibido respuesta a mi carta del 4 de diciembre próximo pasado, me ha bastado ver la publicación que hizo Usted de lo sustancial de ella en <em>El Diario</em> del día 31, para quedar gratamente reconocido a la evidente benevolencia con que la recibió. ¿Qué mejor contestación podría yo haber deseado?”. A continuación toca el punto de su eventual traslado a otra misión:\n“Hoy me llega el rumor de que es muy posible que el Ministro en Londres vaya como Embajador a los Estados Unidos. Doy crédito a tal rumor, en consideración a que si no se recurre para la Embajada a Gamboa ni a Icaza, no queda más persona disponible que el Sr. Covarrubias, tanto por los cargos que ha asumido, como porque fue Encargado de Negocios en Washington. Además, enviar a aquel escabrosísimo puesto a personas extrañas a la diplomacia, suele ser más desventajoso que útil, pues por deficiente que pueda resultar allí un diplomático de carrera, tiene siempre en su abono la disciplina del oficio” (img.\n47).\nSigue: “Por mi parte, he demostrado que las tres veces que estuve al frente de la Embajada, y una de ellas durante casi un año, que supe o me esforcé en desempeñarla eficazmente, lo mismo que nuestra Legación en Londres, la que también estuvo [<em>en</em>] dos ocasiones a mi cargo. Es evidente, por lo mismo, que soy, por lo menos, uno de los mejor preparados para volver a dirigir esa última misión y aún la misma Embajada, si bien es que a ésta no la apetecería ni siquiera orlada de brillantes” (img. 47-48).\nConcluye a este propósito: “En la posibilidad de la vacante en Inglaterra, hoy me he permitido telegrafiar a Usted suplicándole que tome en consideración mis antecedentes y, agregaré aquí, los injustos y gravísimos perjuicios que me ha hecho sufrir la iniquidad de quien ojalá haya Usted acabado de conocerlo en toda su deslealtad y ambiciones” (img. 48).\nSi bien está contento en Lisboa y que goza de “un clima delicioso”, sin embargo, a pesar de las “casi perpetuas brumas” londinenses, piensa en dos razones importantes para el traslado: “verme en un país donde sean, para el mismo Gobierno, más eficaces mis labores y donde pueda yo atender a la educación de mis hijos, cosa en Portugal imposible”. Sobre esta misma idea se extiende líneas adelante: “¿Qué utilidad ni qué conveniencia pueden hallarse en conservarme en un puesto en que mis aptitudes vejetarán [<em>sic</em>] adormecidas sin más provecho que el de la ostensible representación que me esfuerzo en mantener por ser tal el carácter inevitable de esta misión? ¿Y qué peligro podría existir en que ejerza funciones de real y eficaz importancia quien ha sido siempre fiel y escrupuloso en todas sus gestiones oficiales” (img. 48).\nLa carta sigue con una reflexión sobre las relaciones entre México y Estados Unidos con respecto a la política centroamericana. Dice: “El conocimiento directo que adquirí en Washington de esas cuestiones centroamericanas y del criterio inflexible con que las juzga el Gobierno de los Estados Unidos, no me deja lugar a duda respecto a los sentimientos con que recibiría el Departamento de Estado norteamericano la declaración de nuestra Secretaría de Relaciones. Esa interpretación del Protocolo de Washington es, sin duda, la justa; más aún: es la misma que sostuvo el Gral. Díaz quien, con ello, no obstante que guardó esa actitud cubierta de la mayor reserva, acabó por impacientar al gobierno de la Casa Blanca, cuya hostilidad se le desató por las circunstancias que mediaron y que conozco en todos sus detalles, dada la participación que tuve en ellos, para la caída del Gral. Zelaya”. (img. 49).\nComenta también que se debería de haber manejado la situación de otra manera: alargar la resolución, excusarse en la ausencia del Secretario de Relaciones Lascuráin y aprovechar la estancia de éste en Washington para sondear al gobierno norteamericano; seguramente, lo sucedido, fue que el subsecretario García sufrió las presiones del presidente Araujo de El Salvador y las del ministro de la Legación de este país en México (img. 50-51).\nCierra la carta dando acuse del telegrama enviado por el presidente Madero comunicándole “estar ocupado el puesto de Londres”, deseando que pueda vencer “los obstáculos opuestos a su Gobierno” (img. 52).\nRecado a <em>Lane &amp; Cia.,</em> de Lisboa, sobre que entreguen a su hijo Manuel [<em>Dávalos</em>] la documentación pertinente para retirar de la aduana “las seis cajas con cristalería, porcelana y mármoles que me remite la casa de <em>Murano y Cia.</em> de Venecia” (img. 53).\nEscribiendo a Miguel Díaz Lombardo, ministro de México en París, intenta aclarar ciertas molestias por la recepción o no de telegramas remitidos por esa Legación a Balbino Dávalos, que se refieren a la confusa situación que se vive en México. En cierto momento, el encargado de negocios en Portugal comenta:\n“el país ha entrado, según todas las apariencias, en un período de franca descomposición social. Por fortuna nos enseña la historia que la paz queda mejor asegurada después de una gran revolución”. Luego, a modo de posdata, escribe a propósito de los sucesos de la llamada <em>Decena Trágica</em>: “Domingo, 16. Anoche, ya escrita la presente, recibí su telegrama de ayer. Veo en él el espíritu optimista del Gobierno […], pues la obstinación tiene que ser excesiva por ambas partes. Y dolorosísima, sin ejemplo, tener convertida una populosa ciudad [<em>Ciudad de México</em>] en campo de una batalla a cañonazos… ¡Qué indignación! y ¡qué vergüenza!” (img. 54-54 bis).\nDescripción de siete cajas con mercancía remitidas el 31 de enero de 1913 al Ministro de México desde Liverpool a Lisboa en el <em>Andorinha </em>(img.\n56-57).\n“Querida Güera: ¡Cómo estarás, cómo estarán todos ustedes! Con viva angustia he pasado estos terribles días […] considerando sobre todo la proximidad en que estaban ustedes de la Ciudadela. Mucho nos temíamos también que te sorprendiera la espantosa trifulca en momentos de tu ya imperdonable maternidad; pero de este cuidado mío me sacaron los periódicos que informaron de tu rrrealumbramiento [<em>sic</em>]. Avísame cuanto antes qué ha sido de ustedes”. Más adelante lamenta: “Pobres de Gustavo y Pino, y pobre también del Chaparrito, ¡pero bien merecido se lo tenía! ¿Qué es poca cosa cubrir a toda una nación de sangre, desolación y ruina?... Si desgraciadamente fuere cierta la muerte del Gral. Villar, da mi pésame más profundamente sincero a la desventurada de Concha y a sus hermanas”. Finalmente comenta algunos nombramientos realizados por el nuevo gobierno: “Tengo conocimiento, por telegrama oficial que recibí ayer, del nombramiento de De la Barra y he sabido también del de Toribio Esquivel, ambos, como sabes, excelentes amigos míos. Si con el mismo tino se procede para constituir el Gabinete, la buena marcha de la administración será un hecho indudable” (img. 58-59).\nTitulada como “personal”, carta a Francisco León de la Barra: “Muy querido y respetable amigo: ¡Paréceme que he salido de una horrible pesadilla! ¡Cuánto más horrendas no habrán sido las impresiones experimentadas allá!... Cada mañana, cada noche esperando con ansiosa impaciencia los periódicos, aquí, como en toda Europa, como en todo el mundo sin duda, atentos de tal modo a los acontecimientos de México, que los turco–balcánicos casi se olvidaron; deseando y temiendo las noticias; reputándolas falsas y sospechándolas exactas; imaginando los mayores desastres; doliéndose de parientes, amigos, de compatriotas, del porvenir mismo de la Patria… ¡qué nueve días de amargura, nerviosidad y angustia!”.\nAgrega de inmediato: “Por fortuna el despertar ha sido una bendición y presiento en todo ese sacrificio de sangre una redención durable y cierta! Félix Díaz, Huerta, Usted, cuantos hayan contribuido con su valor con su entereza, con su abnegación ó con su vida para salvar a la Nación merecen el monumento más perdurable de la gratitud humana” (img. 56). Luego, muestra su satisfacción por la presencia de De la Barra en el Gabinete que hace “patente ante propios y extraños la indiscutible honorabilidad del nuevo Gobierno” (img. 60-61).\n“Estoy, pues, agitado del mayor alborozo. Quisiera batir palmas, lanzar cohetes, dar fiestas, enardecer a Lisboa cantándole con la inspiración de Camoens, si la tuviera, la marcial epopeya de México; mas como no estoy aquí en semejante calidad épico–lírica, me abstengo a la tradición, habitual y persistente, que exige de los diplomáticos la condición de impenetrables esfinges, y sólo para Vedra (este pobre de Vedra por quien es fuerza interesarse cuanto antes) no escatimo ni entusiasmo ni comentarios”. Agrega: “los telegramas de Ud. que dí luego a los diarios de más circulación, me facilitaron el romper la reserva para esclarecer las cosas con datos oficiales” (img. 61).\nAlude a continuación a una supuesta <em>interview “</em>no poco disparatada, agregando de su cosecha algunas palabras, justas en el fondo, pero siempre indebidas, contra el derribado gobierno. El caso me causó mucho desagrado, porque no pienso que sea necesario incriminar a los muertos para enaltecer a los vivos”. Concluye mencionando la carta que escribió a Madero en días pasados, “que desearía yo haya sido abierta y puesta en conocimiento de Ud., no porque me parezca de importancia, mucho menos ahora, sino porque trataba de un asunto de relativa importancia internacional” (img. 61-62).\nCarta de felicitación a Félix Díaz porque “ha salvado Ud. a la nación del modo más heroico y al abstenerse, pudiendo ser el vencedor, de aparecerlo, se ha engrandecido doblemente. Pronto espero que vendrá para Ud. el triunfo definitivo en los comicios y así lo anhelo, no por miras de personal conveniencia ni siquiera por ser Ud. de los hombres de nuestros buenos tiempos pasados, sino porque presta todas las garantías de que será un gobernante enérgico y honrado que hará cuanto pueda por devolver al país su prosperidad perdida”. Recuerda cómo probó su “adhesión y fidelidad a su tío”, don Porfirio Díaz, “yendo a recibirle en Vigo, con perfecto conocimiento de que afrontaría con ello la venganza de un despotismo intruso. Presto vino ésta con todo su cortejo de iniquidades, que resistí largos meses y al aceptar, primero, el fracasado proyecto del Japón, y, posteriormente, mi reposición en un cargo legítimamente mío, lo hice, a la vez que obligado por mis deberes de familia, con la plena convicción de que mis servicios serían sólo para el país” (img. 63).\nComenta después: “todavía no comprendo cómo pudo el país verse sometido a un hombre cuyos actos todos únicamente obedecían a la más caprichosa inconciencia. Él mismo, por lo demás, en fuerza de su propia irreflexión, no hizo otra cosa más que preparar paso por paso su ruina y la de los suyos, pero desgraciadamente después de ocasionársela a la república entera […]. Haberle tributado, pues, funerales de honor, como se pensó en un principio, hubiera sido una generosidad reprobable” (img. 64).\nAl ministro de México en Viena, el diplomático Gilberto Crespo y Martínez, se excusa por no haber contestado sus letras de octubre pasado a causa de las “molestias de reinstalación, primero, achaques después y luego todo el desaliento y preocupaciones por los tremendos sucesos recientes”. Sin embargo, le expresa, que no puede ocultarle que “largo tiempo he estado con algún resentimiento, extrañando de Ud. una o dos líneas en la época que fui víctima totalmente inocente del mismo villano que le usurpó a Ud. la Embajada”.\nEscribe luego “¿No le ha maravillado a Ud. el estupendo, inesperado desenlace de la aventura maderista? Yo mismo, aunque ví las cosas de cerca y traté y conocí bien a esos hombres funestos, y salí de México persuadido de que todo se derrumbaba, nunca me figuré lo cruenta que sería la tragedia definitiva”.\nSe duele de la muerte de Pino Suárez, “el mejor y más injustamente aborrecido de esos audaces usurpadores del poder público” (img. 65).\n“No tiene Ud. idea de la inconsciencia que imperaba en la administración [<em>maderista</em>]. Era todo un tira y afloja de viles y personales intereses, y, como ocurre siempre, entre los que vendrán a quedar ilesos se cuentan los que fueron, sin disputa, los más merecedores de ejemplar castigo” (img.\n65-66).\nAñade sobre lo mismo: “Se le hubiera angustiado a Ud. el corazón como a mí, si hubiera conocido a esos hombres, en su mayoría sin entendimiento, ni aptitud ni escrúpulos, y los que de inteligencia gozaban, empleábanla sólo a saciar perversos apetitos. ¡Qué necios son los pueblos y cuán cándidamente se dejan engañar! Lo peor de todo es que la perturbación llega hasta el más bajo fondo de las clases populares, donde será difícil extinguir los gérmenes de un socialismo sui generis, basado en el pillaje, la destrucción y la concupiscencia. Pero como domina vivo afán de reposo, creo que será posible una reacción benéfica […]. Por lo demás, consumados los hechos, y segada de raíz, aunque no totalmente, la mala yerba [<em>sic</em>], más vale olvidarse de esa horrenda pesadilla nacional, que ojalá no torne a amenazarnos en nueva forma” [img. 66].\nCarta al nuevo ministro de Justicia don Rodolfo Reyes: “Muy querido Rodolfo: A la vez que lamenté la muerte, infinitamente dolorosa, del señor su padre, hube de lamentar la de usted, pues todos los telegramas que publicó la prensa europea por esos días, la consignaban”. Después llegaron nuevos mensajes que precisaron la muerte del general pero no la suya.. Confiesa que también había temido que los tres hermanos —Bernardo, Alfonso e incluso Rodolfo—,“hubieran sucumbido a un primer arrebato de desesperación” (img. 67). Continúa: “¿Recuerda usted cuán confuso y sin solución nos parecía todo la noche que hablamos en nuestra librería favorita?... La crisis reciente ha resuelto el problema con éxito que me parece indudable, ¡pero a costa de cuántos desastres! Y cuántos males se hubieran evitado sin la obsesión de ese pobre demente que se encaprichó en precipitarse a la ruina más trágica” (img. 67-68).\nA continuación alude a unas cartas que escribió desde Lisboa a José López Portillo y que éste le sugirió guardar “como documentos históricos”. En una de ellas, del 27 de agosto de 1911, había escrito: “Voy á procurar exponer á Ud. mi modo de ver en asunto de verdadera entidad, como lo es nuestra situación política. En mi sentir, es indispensable que triunfe á todo trance la candidatura del Sr. Gral. Reyes para que haya sosiego y quede garantizado el bienestar de la nación” (img. 68).\nLíneas adelante de esta carta suya a López Portillo que está transcribiendo, expresa su opinión sobre Francisco I. Madero, aunque dice que le conoce personalmente: “No creo que el gobierno del Sr. Madero resultase eficaz, sino antes bien peligroso, así para el país como para el mismo candidato. Más tarde podría recibir amplia compensación y premio á su extraordinario triunfo, cuando al frente de un Estado de importancia ó con algún otro cargo significativo, desarrolle y haga patentes sus dotes de verdadero gobernante”. Anticipa tales juicios, porque “aquí estoy observando día tras día, gracias á la maravillosa fortuna que me deparó el presenciar el nacimiento y primeros pasos de una interesantísima república, que no son los redentores los mejor aprovechados… ni deben serlo, en realidad” (img. 69).\nAhora, tras los acontecimientos vividos, “creo que a quien debe corresponder la presidencia es á Félix Díaz, en quien, sobre el valor y energías que ha desplegado, existen altas cualidades de prudencia, honradez y firmeza” (img. 69-70). Sentencia: “La vida moderna reclama una rápida evolución en lo más esencial de los sistemas de gobierno. Ojalá que quien resulte electo se penetre bien de esa tendencia formidable y encamine al país hacia una administración netamente civil y sostenible”. Concluye con estos renglones: “En cuanto a usted, mucho deseo que no se engríe con ese Ministerio ni otro alguno, sino que lo cambie, al punto como fuere legítimo hacerlo, por la gobernación de Jalisco, de donde partiría, aunque usted no lo busque, el camino directo e indefectible hacia mayores cumbres” (img. 70).\nCarta a Toribio Esquivel Obregón que comienza contando la manera en que tuvo “el gustazo colosal” de enterarse de su nombramiento como ministro de Hacienda: fue en la tabaquería lisboeta llamada <em>La Habanera</em> que tiene una especie de información cablegráfica para sus parroquianos”. Dice que ya había recibido previamente de modo oficial el nombramiento del Secretario de Relaciones Exteriores, pero el de Hacienda lo supo por el mensaje llegado a la tabaquería. Comenta a este propósito: “en el acto traduje el nombre de usted de este logogrifo: «Hacienda Esquevobregon». Nuestro regocijo fue grande y desde luego me propuse expresárselo, sólo que a poco me enfermé por largos días” (img. 71).\nAlude luego a los muchos telegramas y noticias recibidos desde México o publicados por la prensa internacional sobre los trágicos sucesos ocurridos. “¡Qué horror pero qué gloria! Afortunadamente el desenlace ha sido tan inesperado como definitivo y el escarmiento eficacísimo”. Por cuanto no conoce al General Victoriano Huerta, le ruega su mediación para que “le expresé mi entusiasmo por su patriótica resolución de salvar a la República en momentos de una crisis suprema” y, aunque el fin del maderismo “por humanidad se lamente, ha sido un acto de providencial castigo” (img. 72).\nCarta de Balbino Dávalos dirigida a <em>Murano y Cía.</em>, de Venecia. Alude a ciertas piezas de cristalería y mármol que les compró y que llegaron a Lisboa fracturadas o deterioradas: entre éstas, copas de diversas clases, estatuillas —Safo, Apolo y Dafnis— (img. 73).\nFechada en “Lisboa, 1 de Abril del Sr. Año del Centenario y, por antonomasia, «Hecatombal»”, Balbino Dávalos escribe una carta a su “querido Fritz”.\n“¿Qué te ha parecido la colosal tragedia del maderismo? Para mí, cruenta como fue, veo en ella un ejemplarísimo castigo de la Providencia. A su desenlace, mis angustias se convirtieron en júbilo, pues si más duran esos nefastos y desventurados hombres adueñados de la nación, la total ruina de ésta era segura.\n¡Pobre Pino!... ¡Pobre Gustavo!..., a ambos los he compadecido de veras, pero no cabe duda que ellos mismos se precipitaron al abismo. Mi convicción, ahora, es que la mejoría vendrá pronto. Debe sentirse hartazgo de sangre y afán de sosiego y de paz”. Concluye: “Con todo lo ocurrido, tienes tema estupendo para otra novela. Empréndela cuanto antes” (img. 74).\nEscribe a Manuel González Horn, “muy querido compadre”: “¡Tus previsiones se han cumplido con exageración estupenda! Espero, al menos, que no te llegaría la metralla hasta tu refugio de Santa María”. Se refiere a los “acontecimientos pasmosos” de la <em>Decena Trágica</em> y de cómo ha estado pendiente de las noticias que le llegaba, sobre todo, a través de la prensa —“la atención sobreexitada [<em>sic</em>] del mundo estuvo fija en México”, dice—. “Así pues, devoro los periódicos que van llegándome, y la escasa esperanza de que las noticias cablegráficas hubiesen sido abultadas, naufraga en la turbulencia de lo sucedido. Si tienes tiempo y humor, cuéntame algunas cosas que <em>El Imparcial </em>y<em> El Diario</em> hayan omitido y aclárame misterios”.\n“Como no me ha sido devuelta, quizás la hayan abierto, lo que, dado su contenido, más me agradaría que inquietarme, pues lo principal de ella se concretaba a precaverlo contra nuevas torpezas internacionales, como la que cometió en hacer pública la actitud de México con motivo de la intervención en Nicaragua” (img. 75-76).\nSe refiere a continuación a su propia vida: “creo que ni me inquietarán, pues que no habría motivo, ni tampoco me ascenderán, cosa que en realidad ambiciono bien poco. Lo único que contraría grandemente al estar aquí, es la imposibilidad de que Manuel [<em>Dávalos, su hijo</em>] continúe sus estudios.\nNi puedo sostenerlo fuera de aquí ni él puede aquí hallar los medios de concluir su carrera, cosa que anhelo darle para que se libre de la triste vida de dependencia que me ha tocado, en la cual aún las mayores satisfacciones siéntense amargas. Sólo, pues, por el bien de Manuel te ruego que, si tuvieras manera de hacerlo, induzcas a que me pongan en mejor ó más favorable sitio, aunque fuere en Rusia, ya que podría dejar a mi familia en Berlín” (img. 76).\nExpresa su estado de ánimo, por cuanto se siente lastimado que “en Relaciones no tengan en cuenta ni mis servicios, ni mis aptitudes, ni menos todavía mis derechos de antigüedad y precedencia”. Cuenta que su hijo Manuel, “desesperado de perder el tiempo […], ha escrito a de la Barra pidiéndole el nombramiento honorífico de agregado a esta Legación. Como esto no significa nada, lo dejé hacer; pero antes de de verle convertido en magnífico diplomático, para lo cual tiene cualidades de sobra, lo quisiera un magnífico vendedor de alverjones” [<em>sic</em>] (img. 76-77).\nLe anima a viajar a Europa “antes de que el salvajismo de guerras inminentes lo reduzcan totalmente a una colección de desventuradas Turquías. La decantada civilización moderna ha tirado la careta y la gloriosa diplomacia del equilibrio europeo, con toda su pomposidad y preponderancia, ya no piensa sino en malencubrir sus fiascos.[…]. Lo grave es que cuando menos se piense podrá no haber para la gente pacífica rincón seguro donde meterse. Apresúrate, pues, a aprovechar el tiempo que aun falte, que bien vale la pena”. Alude a Don Porfirio quien “se ha engreído por acá […] y da cortésmente las gracias cada vez que se le invita a volver”.\nLuego apunta que “le han escrito de México al Ministro de Nicaragua aquí acreditado, que a Madero y Pino Suárez […] se les fusiló en el interior de palacio y sus cadáveres fueron en seguida trasladados en automóvil a la Penitenciaría” (img. 77).\nA propósito del informante, agrega un último comentario de éste: “Sin opinar sobre ello, sólo diré a Ud. por el conocimiento personal que de Madero tenía, que si hubiera sido puesto en libertad, como al principio parece que se pensó, ya estaría en la frontera, donde siempre recibió ayuda de los americanos, fomentando nueva revuelta, y que, de haber quedado preso, mientras se le juzgaba, quedaba una bandera que enarbolarían sus partidarios y hubiera sido muy difícil consolidar la paz” (img. 77-78).\nA continuación aparece la carta que dirige al oficial mayor de la Secretaría de Relaciones, Licenciado Antonio de la Peña y Reyes: “Mi querido Antonio: Con el mayor gusto veo tu firma, como Oficial Mayor, al calce de algunas notas que van llegándome […]. Mis felicitaciones más cordiales, las que, a decir verdad, estaba pendiente de enviártelas como a Secretario de Gobierno, cuando menos, del Estado de México”. Alude a continuación a Carlos Pereyra —“Pereira”, escribe—, de quien, dice: “Su nombramiento, que me sorprendió más que el tuyo, me parece justo y, sobre todo, una bien merecida compensación a sus grandes sufrimientos pasados, pues para pensar de los hombres y de las cosas, siempre me sobrepongo a mis resentimientos. Mas como lo conozco incongruente de carácter y nada poco apasionado […], nada me extrañaría que siga teniendo el corazón a nivel muy inferior al de su inteligencia” (img 79).\nA continuación anuncia la publicación de <em>Musas de Francia. </em>En postdata, recomienda a un tal “Juan Pablo, quien arrebatado y todo, es un buen amigo, inteligente y útil”(img. 80).\nDirigiéndose al Director General de Correos y Telégrafos de Portugal, le comunica que, no obstante que éste le escribió no haber recibido telegrama alguno dirigido a él, procedente de México, los días 21 y 22 de febrero pasados, “tengo la pena de manifestar a V.E. que seguramente ha sido mal informado”, por cuanto el 22 de febrero recibió de México un telegrama que decía: “Sr. Lic. Francisco L. de la Barra tomó hoy posesión Secretaría Relaciones”. Añade:\n“Posible es que la persona encargada de la investigación no haya tenido en cuenta que los mensajes oficiales no vienen dirigidos a mi nombre, sino a la «Legación Mexicana», y, por lo mismo, el error efectuado puede haberse repetido con respecto al otro mensaje” (img. 81).\nEl 31 de marzo de 1913, Balbino Dávalos escribe al Secretario de Relaciones Exteriores, Francisco León de la Barra: “Muy querido Pancho: (pues no es al Ministro a quien escribo, sino al bueno y cariñoso amigo). He vacilado mucho en enviar la nota adjunta, para que no supongan los mal pensados, si los hay, que pretendo baños de agua rosada. Ruégole que le dé curso o la destruya, según lo decida, a cuyo efecto la numeré con la cifra bis. Tan ajeno estaba yo de buscar un triunfo ante el Sr. Madero, que la tracribirle <em>[sic]</em> en extracto mi conversación con el Presidente Arriaga, suprimí todo cuanto yo dije, que no fue escaso, con respecto a las hipótesis históricas sobre nuestros antiguos orígenes, por lo que tanto interés me mostraba dicho último señor; y me contraje a reproducir lo que él me expresara, cuidando escrupulosamente de no atribuirle, enmendarle ni disminuirle nada en su pintoresco lenguaje de esa vez y de siempre, donde no hubo tampoco ninguna frase lisonjera para el Sr. Madero, sino sólo para México y para mí, cosa ésta que procuré atenuar; de suerte que nunca supuse que el funesto autor de nuestras desventuras nacionales pensara en publicar un documento en donde únicamente se le daban las gracias” (img. 82).\nAlude a continuación a su hijo Manuel Dávalos Anaya, quien “desesperado de no poder continuar sus estudios en Bélgica por la estrechez en que aún estoy, ni siéndole factible que los prosiga aquí, ha escrito a usted solicitando el nombramiento de agregado”. A este propósito expresa que “mejor le quisiera ingeniero capaz, como él lo pretende, o famoso productor de salchichas, que repampirolante [<em>sic</em>] diplomático” (img. 83).\nConcluye: “Sólo por esta interrupción en los estudios de Manuel, créalo usted, me duele verme aquí, donde de buena gana quisiera pasarme largo tiempo.\nLugar quieto, gente agradable, clima delicioso… ¿qué más puede desear quien no ambiciona notoriedad ni turbulencias?” (img. 84).\nSin destinatario —sólo un “mi querido amigo”, al inicio—, aparece una carta donde comenta con brevedad los últimos sucesos y pone en evidencia sus planteamientos políticos: “De lo pasado, ya ni qué hablar, pues se ha vuelto historia vieja. En cuanto a más ensayos de socialismo en México, ¡Dios nos libre! En ese punto, estoy chapado a la antigua, hallo esas teorías disolventes y júzgolas funestas, sobre todo cuando se cambian en sindicalismo”. Cita a Gustavo Le Bon, “uno de los que están más en lo justo”, y recomienda la lectura de “sus dos últimos libros” (img. 85).\nLíneas adelante, le comenta que no tiene más amigos en París que el consejero de la Embajada Española en Francia, el marqués de Güell, “primo del Rey Alfonso XIII”. Si desea visitarle, con gusto le escribirá: “El Marqués es hombre excelente y nos queremos de verdad. Asimismo considero mi amigo a Bernardo Calero” (img. 86).\nEl 3 de abril de 1913 escribe a don Telésforo García: “Mi muy querido y admirado amigo: de las varias cartas que he formulado para usted en la imaginación, no hay que hablar: dejáronlas en la irrealidad del propósito ya las interrupciones imprevistas, ya los quebrantos de salud, ya meras inquietudes y desmayos de la voluntad, nerviosa todavía por el solaz de la conversación epistolar. A los pasados sinsabores, sucedió la gran consternación de febrero: día tras día la metralla telegráfica nos perforaba el ánimo hasta que llegó la consoladora nueva de la salvación nacional. Si esto sentimos los ausentes, ¡qué de impresiones no asaltarían a ustedes!”. Luego comenta sobre temas de actualidad: “El fin del maderismo, tan previsto como lo teníamos muchos, rayó en lo inaudito; con él creo que habrá perecido su funesta influencia, y en el afán de sosiego que habrá ahora, podrá recobrarse la esperanza. Esa ovación con que acaba de saludarse al Presidente [<em>Huerta</em>] en la apertura del Congreso [<em>de la Unión</em>] me traduce la unanimidad de sentimientos y el entusiasmo general que impondrán la pacificación sobre los rebeldes que aún resistan” (img. 87).\nTambién expresa: “las primeras noticias de lo acontecido, que comenzaron a circular aquí la tarde misma del día 9, me sonaron a trompetas y clarines de bienaventuranza” (img. 88).\nEl 12 de abril escribe a Amado Nervo que ya sabe a ciencia cierta que se encuentra en Madrid gracias a una carta que le escribe Federico Gamboa: “Algo nos consuela la aseveración de Pancho Icaza y Amado me han hecho de que Rafael [<em>Alcalde</em>] tuvo aquel mismo día una especie de fiebre cerebral”. Avisa que decidió retirar su manuscrito de manos del librero recomendado por Nervo —“tu amigo Gibes o Gibbes, no recuerdo su ortografía…”—, por dos motivos: “no porque me pareciera poco la oferta de 250 francos, cantidad misma que me hubiera hallado dispuesto a renunciar, sino porque me pareció ver en ello un pretexto, desde el momento en que pedía se le dejase tiempo indefinido para la publicación. De suerte que he acabado por resolverme a continuar siendo mi propio editor, y lo único que buscaba, que era la propaganda, no es posible” (img. 89).\nSobre los sucesos de México, repite una vez más sus impresiones: “Por lo que toca a la trágica aniquilación del maderismo, ¡Dios sea loado!”. Lamenta la muerte de Pino Suárez y Gustavo Madero, quienes no merecían en primer lugar “el odio”. Para Dávalos, “el loco, el criminal, el destinado a rodar al abismo con todo y con todos fue ese funestísimo demente a quien le imbecilidad popular convirtió en héroe de un día”. También recuerda al exsecretario de Relaciones Exteriores Manuel Calero y Sierra: “Inútil decirte que el canalla máximo se llama Calero” (img. 90).\nEl mismo día 12 de abril escribe al Ministro de Relaciones Exteriores don Francisco León de la Barra. Ante todo lo felicita porque “nuevamente ha sido usted padre afortunado”. Le informa que ha recibido “varias cajas de libros que por más de cinco años estuvieron en los <em>Almacenes de Depósito</em>.\nComo no tengo estantería, sólo una he abierto, donde encontré un folleto de Don Eduardo de la Barra, perteneciente a usted. Recordando que fueron cuatro o más los que me prestó usted hacer larguísimo tiempo, y calculo que deberán hallarse en las otras cajas, tan pronto como los encuentre, tendré el gusto de remitírselos en paquete certificado” (img. 91).\nCon carácter de “reservada” escribe Balbino Dávalos a Enrique C. Creel: “Muy respetable y fino amigo: Las desoladoras palabras que sobre la situación política de entonces me escribió Ud. con fecha 18 de enero, me dejaron en nerviosa espera de acontecimientos gravísimos; nunca, sin embargo, supuse ni supondría nadie la crisis sangrienta de febrero, cuyo resultado, afortunadamente, augura un restablecimiento del orden, casi seguro”. Expresa lo que vivió a la distancia: “En mí hicieron tal mella los reiterados y alarmantísimos telegramas de entonces y mantuvieron mi ánimo en tensión tan continua, que me enfermé seriamente” (img. 93).\nActo seguido, le informa que “revisando el archivo de esta oficina, en la parte correspondiente a la época en que dejó de estar a mi cargo, he encontrado los comprobantes de órdenes telegráficas y por correspondencia dirigidas a mi antecesor para evitar que se diese el nombramiento de Cónsul honorario a un hijo de Ud. El Gobierno portugués, que había expedido ya el nombramiento, se resistía, pero tuvo que ceder a las instancias del Sr. Lascuráin. Parece mentira que se hiciesen trascender los odios políticos ¡hasta el conocimiento de un gobierno extranjero! Si yo hubiera estado aquí, habría hecho notar la inconveniencia de ese paso que no podía significar para nuestras autoridades sino una exhibición de innobles e improcedentes maquinaciones” (img. 93-94).\nAlude a su historial diplomático al tiempo que se lamente del estado económico que se encuentra, que le hace imposible “seguir sosteniendo en Bélgica donde progresaba ventajosamente en sus estudios”, a Manuel Dávalos, su hijo. Comunica asimismo la próxima publicación de un nuevo libro suyo, “si una casa editora de Madrid, con la que estoy en arreglos, me toma en firme un número de ejemplares suficiente para cubrir el importe de la impresión, lo que no desespero en conseguir”. Además, le dice, que “vendrán pronto otros libros, dos de los cuales están casi concluidos; pues mi único aliciente y distracción actuales son mis trabajos literarios” (img. 95).\nEl 10 de abril de 1913, escribe a “mi querido Vicente”. “Por enfermedades recientes, no contesté a su grata del 20 de enero con la eficacia con que lo hizo Ud. a mi tarjeta”. Después de algunas consideraciones sobre los trágicos sucesos pasados, aborda su difícil situación económica y como la Tesorería no ha regularizado su pago, debiéndole todavía el mes de octubre de 1912. “¿Querrá Ud., pues, arreglar ese asunto, si cuando le llegare mi carta aun no lo estuviere?” (img. 96-98).\nFuera de lugar, por cuanto está fechada el 12 de mayo de 1913, Balbino Dávalos escribe a su “querida Virginia”, a quien contesta la carta escrita el pasado 17 de abril. “Nadie sabía de tus males; ni Eladia ni Fernando que me han escrito recientemente me han dicho más sino que te comunicaron un recado mío sobre el cobro de tu mesada. Siento mucho tu enfermedad y dime si has convalecido del todo”. A continuación escribe: “Me sorprenden y hallo exageradas las palabras del Sr. Mariscal que me trasmites, pues él nada me ha comunicado. Mi asunto de la <em>Cía. Bancaria</em> está en vías de arreglo, y en carta de hoy les recomiendo cobrar las rentas que se hallan pendientes y efectuar pagos, o poner dichas rentas a disposición del Sr. Mariscal. Vuelve, pues, a dicha <em>Compañía</em> para saber su resolución, ya sea allí o de manos del Sr. Mariscal espero que recibirás las mesadas que no hayas recibido, mientras puedo proporcionarte algo más”.\nLa previene para evitar demoras en el correo: “Tu carta la dirigiste indebidamente a Bruselas, de donde afortunadamente me fue trasmitida como verás por el sobre, naturalmente con retardo mayor. Para que no haya extravíos, cuida sólo de agregar después de mi nombre, estas palabras: Ministro de México. Lisboa, Portugal”. Concluye: “Nada me dices de las Yzaguirres. ¿Qué pasa con ellas?” (img. 99).\nEl mismo día escribe al Gerente de la <em>Compañía Bancaria de Fomento y Bienes Raíces</em>: asegura no haber contestado antes porque esperaba una comunicación de Alonso Mariscal y Piña acerca de “cuáles son las proposiciones que ofreció hacer a ustedes para la cancelación de mi pagaré”. Sin embargo, al percatarse —por la prensa de México— que Mariscal “salió en comisión para los Estados Unidos, procedo a remitir a Uds. el adjunto cheque para cubrir parte de mi adeudo, manifestándoles que confío poder enviarles el resto dentro de pocas semanas. Creo ser éste el mejor medio de saldar el pagaré, pues por cartas del Sr. Dn. Fernando Pimentel y Lic. Duret he sido informado que no se logró obtenerme un pago del Gobierno, que considero subsistente”.\nTambién escribe: “Encarezco a Uds. que, sólo provisionalmente y mientras encargo a alguien hacerlo, se sirvan cobrar las rentas de mi casa de Chapultepec y efectuar los pagos pendientes, o bien poner dichas rentas a disposición del Sr. Mariscal y Piña, a quien ya me dirijo sobre el particular. Asimismo les ruego me manden un balance de mi cuenta para proceder a su liquidación”. En posdata, escribe: “Anexo: Un cheque por 250.00 dollars” (img. 100).\nEl 23 de mayo de 1913 escribe a Francisco León de la Barra, ministro de Relaciones Exteriores: agradece sus gestiones para que se le enviase la remesa de mayo “con los sueldos del mes de octubre”, pero si bien recibió la remesa, los sueldos atrasados no han llegado. Le avisa que ya envió los folletos de Eduardo de la Barra de los que ya le había hablado en carta anterior. Agrega: “Próximamente enviaré a Usted la colección de mis traducciones de poesías francesas que tengo en prensa bajo el título de <em>Musas de Francia</em>. Gracias a que un librero me toma ejemplares por un importe aproximado al costo de la edición, es ya factible la aparición de ese libro de larguísima y paciente labor literaria. Le seguirá, si me fuere posible, el de mis versiones de otras lenguas, que hubieran hecho desproporcionado este volumen” (img. 102).\nA continuación varias copias al carbón sueltas, donde alude a asuntos varios. Subraya la calidad y dignidad con que ha establecido la Legación de México en Portugal, donde sin recursos ha dado dos recepciones a las que asistieron las esposas del Presidente de la República y de otros ministros, y todo el cuerpo diplomático. No obstante ello, vino a Lisboa Luis Cabrera, “¿qué le pudo impedir buscarme? ¿suponer que le atribuyese andanzas políticas?. Si tal fue, ignora seguramente que aborrezco las funciones de polizonte” (img. 107).\nUna vez más comenta la trágica muerte de Gustavo Madero y sus propios sentimientos: “Si son ciertos los informes particulares que me han llegado, en la muerte de Gustavo se empleó un lujo de crueldad abominable. ¡Cómo no me hizo caso cuando le instaba para que apresurase su marcha a Japón! No recuerdo si le he dicho á V. en alguna [<em>carta</em>] anterior, que el mismo día que publicó la prensa de aquí un telegrama noticiando la muerte de aquel amigo nuestro, me llegó carta suya, en que me decía entre otras cosas: «Ya ha quedado definitivamente fijada nuestra salida para el Japón el próximo día 18 de febrero, embarcándonos en San Francisco el día primero de marzo». ¡La carta era del 31 de enero!” (img. 108). En el párrafo siguiente escribe: “Por esos mismos días un periódico de aquí publicó algunas palabras inconvenientes relativas al mismo Gustavo, contra las que protesté, enviando copia de todo, con mi habitual independencia de carácter, en carta particular á de la Barra, quien, en su respuesta, omitió aludir al asunto, cosa por lo demás bien natural” (img. 108). Concluye haciendo una confesión de fe política: no obstante sus simpatías personales por los hermanos Madero, “nunca fui maderista ni podía serlo” (img. 109).\nPésame a Agostinho de Sousa, cónsul de México en Oporto por el fallecimiento de un hermano, noticia que le dio el Sr. Vedra (img. 110).\nEl 14 de julio escribe a Manuel F. Trascierra, cónsul mexicano en La Coruña: “El día 20 o 21 pasará por ese puerto, en el <em>Corcovado</em>, nuestro Jefe queridísimo Federico Gamboa” a quien manda saludar y presentar sus respetos como “nuevo Ministro de Relaciones”. También le anuncia que envía un paquete por correo con “un busto de terracota que Federico me recomendó mandarle de Lisboa”, alguna correspondencia “y quizás un paquete de libros” (img. 111).\nEl 21 de julio de 1913 escribe a su “compadre” Joaquín D. Casasús, quien se encuentra en Carlsbad. Lamenta las noticias que le proporciona sobre su salud y, sobre ello, propone: “en el norte de este país [<em>Portugal</em>] hay buenos balnearios cuyas aguas son de radioactividad muy marcada. Vidago, por ejemplo, goza de mucho crédito y tiene un buen hotel. Por la misma región está Bussaco, uno de los lugares más deliciosos que conozco para reposo del cuerpo y del ánimo, y a donde quizás iré a veranear si no me veo obligado a hacerlo en lugar menos distante”. Le anuncia que ya salió <em> Musas de Francia </em>y “si ninguna catástrofe me lo impidiere, aparecerán presto <em>Nieblas londinenses</em> y <em>De otros Parnasos</em>, enteramente listos para la imprenta” (img. 112). A continuación trata del arzobispo de Calcedonia: “El Sr. Arzobispo, todavía en Oporto, ha estado siendo víctima de una campaña periodística, originada en realidad por su acatamiento a las leyes republicanas, campaña que no creo le pueda producir serios desvelos” (img. 112-113). Alude a su situación personal: se siente a gusto en Lisboa, no quisiera traslado alguno pero le preocupa la situación de su hijo Manuel, con sus estudios suspendidos, ante la falta de recursos ha disminuido gastos personales y de la Legación: “sólo dí en este año una recepción oficial y otra social” (img. 113).\nEl 17 de julio anterior había escrito al obispo y poeta Joaquín Arcadio Pagaza, “mi muy querido Señor e inolvidable amigo”. “Hoy me entregan los primeros ejemplares del libro que por separado le envío y que deseaba dedicarle. He suprimido, sin embargo, la dedicatoria impresa, reflexionando que la haría incongruente el carácter de algunas composiciones que contiene, por mucho que no sean originariamente mías”. De inmediato pretende curarse en salud; escribe: “Con la impresión reciente de esa especie de ictericia moral que produce la revisión de pruebas, en esta vez más enfadosa por habérmelas con cajistas portugueses, el libro se me antoja detestable y me causa horror abrirlo, de suerte que ya no quise saber si subsistieron erratas de alguna entidad”. Recuerda la situación en México, esperando que no hayan sufrido daños el Obispo, y los suyos y agrega: “Por mi parte, me siento agotado de fuerzas por la incertidumbre de todo y encuentro vano buscar alivio en la divagación literaria que antes me cautivaba” (img. 114).\nDesde Lisboa escribe a la Librería de Fernando Fé, en Madrid: “Muy Sres. míos: Nuevamente establecido en Lisboa, agradeceré a que se sirvan enviarme una nota del saldo actual de mi cuenta y continúen remitiéndome las publicaciones que me servían Udes.”, a saber, <em>Biblioteca de Autores Españoles</em> “que tengo recibidos hasta el tomo 18”, el <em>Tesoro de la Lengua Castellana</em> de Cejador, que ya recibió los tres primeros volúmenes, “en cuanto al<em> Dic</em>. de Seguí, ya escribiré a Uds. en cuanto revise lo que me falte”. Luego les propone la distribución en Madrid de sus <em>Musas de Francia</em>, y pregunta “cuántos ejemplares les podré enviar” (img. 115).\nCarta al cónsul mexicano en La Coruña: agradece su tarjeta y carta, además de los servicios que le prestó con motivo del paso de Federico Gamboa por ese puerto. “Respecto al busto, si aún no lo recibe Ud., quizás sea preferible devolverlo a la casa remitente, pues siendo objeto de poco valor, sería excesivo el costo de transporte a México”, pero puede guardarlo y entregarlo en el futuro a algún pasajero que viaje a México, o también, “dadas las imprevistas complicaciones que nuestra situación política ofrece cada día, no juzgo imposible el regreso de Gamboa a Europa”. A su propósito comenta: “Compadezco hondamente a Federico, por más que espero que su independencia y su carácter lo salvarán”. Termina aludiendo a Francisco León de la Barra (img. 116-117).\nNueva carta a la <em>Librería Fernando Fe</em>, de Madrid: anuncia el envío de un cheque por cien pesetas —seguramente, al ser informado de adeudos en su cuenta—.\nPregunta si han vendido más ejemplares de <em>Las ofrendas</em>, encarga libreto en español y partitura de la opereta <em>El Conde de Luxemburgo</em>, “y los tomos publicados de una gran edición de Quevedo que está haciendo, según me parece, la casa de Hernando”. Concluye pidiendo “la dirección actual de los Sres. Julio Cejador y Frauca y Miguel de Unamuno” (img. 118).\nEl 2 de octubre escribe a Francisco León de la Barra, “ministro de México”, en París. Le felicita “por su arribo a París, su nuevo y brillante puesto y la perspectiva, más brillante todavía, de la Embajada próxima”. A continuación escribe: “La noticia que de oficio acaba Usted de comunicarme sobre la represión del movimiento revolucionario, que ojalá sea un hecho definitivo, me alijera [<em>sic</em>] el espíritu de las agudas y largas inquietudes que tanto me angustiaban. Sigo, sin embargo, temeroso que el retardo de elecciones a que se refiere un telegrama de la prensa de hoy promueva nuevos conflictos” (img. 119).\nA Alfonso Mariscal y Piña escribe el 24 de octubre siguiente: sabe por Virginia que le iba a escribir pero todavía no recibe esa carta, de todos modos, cuando llegue, le dará respuesta. Le avisa que ya pagó su adeudo con la <em>Cía. Bancaria</em> y queda liberada la renta de su casa de Chapultepec; por eso, le solicita que cubra a Virginia “su mensualidad […] y si no fuere suficiente, me haga favor de decírmelo para ver de remediarlo”. Luego le comenta que no juzga oportuno vender la casa “en que ha pensado V., según me escriben”. Anuncia el envío de “un ejemplar de lujo de mis <em>Musas de Francia </em> que hace poco ha aparecido con ayuda de un editor benévolo” y que es el tercero que manda a México (img. 120).\nManifiesta su preocupación por Federico Gamboa: “quien, a lo que presumo, no reflexionó bien que su candidatura, aunque triunfara, no lo llevará a nada bueno en tiempos tan anormales. Aun la victoria de Félix Díaz, que se antoja la más tranquilizadora, no me parece probable y […], creo que lo mejor por el momento sería la prolongación del actual gobierno mientras no se obtenga la paz” (img. 121).\nA propósito de Norteamérica, escribe: “Esa misma actitud de los Estados Unidos, que por acá no cuenta con ningunas simpatías, lo reclama, pues importa oponer a sus exigencias nuestra vol', '5', '13', '49 ff');
INSERT INTO `fbd_doctos` (`id`, `fecha`, `anio`, `texto`, `caja`, `exp`, `fojas`) VALUES
(407, 'S/f.', NULL, '<em>Cómo fui académico.</em>\nEscrito autobiográfico de Balbino Dávalos donde relata sus iniciales estudios de latín, el nombramiento de profesor de esta asignatura en la Escuela Nacional Preparatoria, los motivos para presentar sus trabajos sobre Horacio y <em>Los</em> [<em>grandes</em>] <em>poetas angloamericanos</em>, que fueron “activas punciones” para que la Academia Mexicana de la Lengua se inclinara por él.\nTambién cuenta los orígenes de <em>Las ofrendas</em>, el porqué de traducir <em>Afrodita</em>, de Pierre Louÿs, que —denuncia— fue “bellacamente plagiada” tiempo después.', '5', '14', '17 ff'),
(408, 'S/f.', NULL, 'Poema sin título que inicia con los versos “Mucho teme a su suerte…” o “Mucho teme al destino...”:\n“Mucho teme a su suerte\no poca confianza tiene en sus propios ímpetus,\nquien resueltamente no se aventura a ganarlo\no perderlo todo”.\nBorrador mecanografiado.', '5', '15', '1 f'),
(409, 'S/f.', NULL, 'Poema sin título de Balbino Dávalos, cuyos versos iniciales son:\n“¿Los ojos más bellos?…\nSon todos los ojos\nque lanzan destellos\ny esponjan antojos”.\nBorrador mecanografiado con anotaciones varias a lápiz.', '5', '16', '1 f'),
(410, 'S/f.', NULL, 'Poema, sin título, de Balbino Dávalos, con diversas propuestas. Empieza:\n“Cuando las olas besa la luna\ny entre la yerba brilla el cocuyo,\ny el meteoro sobre las losas,\ny arden los grises de la laguna…”.\nO también esta otra versión:\n“Cuando las olas besa la luna\ny del cocuyo brilla la luz\ny arden los gases de la laguna\ny de las tumbas la llama azul”.\nBorrador a mano.', '5', '17', '1 f'),
(411, 'S/f.', NULL, 'Sobre rotulado al “Señor Lic. Don Balbino Dávalos, [<em>Félix</em>] Berenguer 115, Lomas de Chapultepec, Ciudad” [<em>de México</em>].\nAl reverso éste escribió a mano algunos renglones: “… Y avergonzado confieso que entre mis papeles he encontrado el intento de que me acuso con el mayor arrepentimiento…” (img. 2).', '5', '18', '1 f'),
(412, 'S/f.', NULL, 'Borrador de una carta de Balbino Dávalos a una mujer querida cuyo nombre no declara.\nEntresacamos algunas frases: “Quién me explicará esta desidia tan desdichada que me hunde cada vez que decido: hoy escribiré a la gentil e inolvidable amiga”.\n“Todavía estoy mortalmente afectado por los remordimientos y con humildad te pido perdón…” (img. 1), etcétera.\nAdemás, boceto de un poema que empieza:\n“Corre sobre la tierra huracanado\nrudo ciclón por valles y montañas,\ncon furor y violencia se ha desatado…” (img. 3).', '5', '19', '2 ff'),
(413, 'S/f.', NULL, 'Borrador de un poema escrito por Balbino Dávalos, de fuerte sabor helénico.\nSus versos iniciales son:\n“Madre mía, en tu loor, Tebas del áureo escudo\ntodo cuidado extraño sacrificar no dudo [...], `\nno contra mi se irrite la displicente Delos,\nnúmen de mis desvelos…” (img. 1).\nAl reverso, unos renglones garabateados donde se alcanza a leer: “Tomarás posesión después de marzo”.', '5', '20', '1 f'),
(414, 'S/f.', NULL, 'Borrador manuscrito de Balbino Dávalos donde se alcanza a leer:\n“Todos debieron haber perecido, pero no he querido privar á mis muy queridos amigos del dulce placer de destrozar con más saña mi libro”.', '5', '21', '1 f'),
(415, '1948.', 1948, 'Carpeta vacía con una etiqueta que dice: “Don Justo Sierra”.\nAparecen anotaciones escritas al parecer de mano femenina con el título de algunos artículos sobre Justo Sierra y la alusión a un homenaje del Ateneo en el centenario de su nacimiento.', '5', '22', '1 f'),
(416, '1948.', 1948, '“Chile y la cooperación económica americana. Los acuerdos desde 1939 hasta la Conferencia de Santiago”.\nArtículo del experto financiero chileno licenciado Alberto Sánchez Orrego, ilustrado con la fotografía del autor y algunos datos biográficos.\nAdemás, artículo firmado por Arcesio Aragón, titulado “La tumba de Miranda”, aludiendo al silencio y abandono en que se tiene a este prócer americano, muerto en la cárcel de La Carraca (Cádiz, España).', '5', '23', '1 f'),
(417, '[1930].', 1930, 'Caja de cerillos de <em>La Central.</em>\nAl reverso y escrito a lápiz, Balbino Dávalos expresa: “Cohibido por continuos achaques no me había sido dable continuar relatando personales recuerdos”, etcétera (img. 2).', '5', '24', '1 f'),
(418, '[1927].', 1927, 'Breve biografía de Balbino Dávalos, que concluye así: “Actualmente es Director de las Facultades de Filosofía y Letras, Graduados y Normal Superior”.\nTermina dando por domicilio en la Ciudad de México: “San Ángel, calle del Río 8. Teléfono: Eric, 76”.', '5', '25', '1 f'),
(419, '1909.', 1909, '“Balbino Dávalos: los diplomáticos poetas”, de Rubén Darío.\nTexto a máquina con el discurso pronunciado en Madrid con motivo de la aparición del libro <em>Las ofrendas</em>.', '5', '26', '11 ff'),
(420, '1899.Octubre,8.', 1899, 'Nota del periódico <em>The Sunday Chronicle.</em>\nBajo el encabezado “Mariscal is guest”, se refiere a la visita hecha a Chicago por Ignacio Mariscal, en representación de don Porfirio Díaz, invitado de honor al festival de esa ciudad.\nIntegran la delegación mexicana Manuel de Azpíroz, ministro de México en Washington, Balbino Dávalos, secretario particular del ministro Mariscal, los doctores Rafael Lavista y Julio Gorgoza y el capitán Samuel García Cuéllar, entre otros (img. 4).', '6', '1', '1 f'),
(421, '1900.Noviembre,17.', 1900, 'Nota publicada en el periódico <em>Times</em>, con la historia política de Enrique C. Creel, alto funcionario de la administración de Porfirio Díaz.', '6', '2', '1 f'),
(422, '1905.Agosto.', 1905, '<em>Diplomatic List</em>.\nEstán acreditados como primer secretario y encargado de negocios <em>ad interim</em> Federico Gamboa, secretarios segundos Rodrigo de Azpíroz, Crisóforo Canseco y Manuel Torres y Sagaseta, en tanto que Joaquín D. Casasús es embajador designado aunque ausente (img. 5).', '6', '3', '5 ff'),
(423, '1905.Noviembre,27.', 1905, 'Recorte de periódico con dos poemas.\n“Threefold”, de Ella Wheeler Wilcox, (con una fotografía de la poetisa) e “In the name of peace (After [<em>Rudyard</em>] Kipling)”, de Lavinia V. Whitney.', '6', '4', '2 ff'),
(424, '1906.Enero.', 1906, '<em>Diplomatic List</em>.\nLa Legación de México está integrada por el embajador Joaquín D. Casasús, José F. Godoy, ministro plenipotenciario y primer secretario <em>ad interim</em>, y los secretarios segundos Crisóforo Canseco y Balbino Dávalos (img. 5).', '6', '5', '5 ff'),
(425, '1906.Febrero,8.', 1906, 'El presidente de los Estados Unidos de América Theodore Roosevelt y su esposa invitan a Balbino Dávalos a una recepción en <em>La Casa Blanca</em>.', '6', '6', '1 f'),
(426, '1906.Febrero,8.', 1906, 'Pase de admisión de Balbino Dávalos a la recepción de <em>La Casa Blanca</em>.', '6', '7', '1 f'),
(427, '1906.Noviembre,7.', 1906, 'Carta de Na. Reid, representante de <em>Las Repúblicas Americanas </em>y de otras revistas latinoamericanas a Balbino Dávalos.\nAsegura que le ha buscado varias veces en la Embajada pero le ha resultado imposible verle; ahora y por este medio, solicita sus traducciones —”buenas y bellas”— de poetas americanos para su publicación.', '6', '8', '1 f'),
(428, '1906.Noviembre,12.', 1906, 'Carta de Balbino Dávalos a Ethan Allen Hitchcock, secretario del Interior del Gobierno de Estados Unidos.\nLe recuerda el ofrecimiento que hizo a José–Yves Limantour en su última visita a Washington y solicita que disponga recopilar las leyes y regulaciones sobre irrigación en los Estados Unidos de América, con el objeto de hacerlas llegar a la Embajada de México y ésta las remita a la Secretaría de Hacienda de México.', '6', '9', '1 f'),
(429, '1907.Enero.', 1907, '<em>Diplomatic List</em>.\nLa Legación de México está integrada por el embajador Enrique C. Creel, Balbino Dávalos, primer secretario y encargado de negocios <em>ad interim</em>, y segundos secretarios Crisóforo Canseco y Luis Ricoy (img. 5).', '6', '10', '5 ff'),
(430, '1908.Mayo,14.', 1908, '<em>The Place of Camoens in Literatura.</em>\nDiscurso pronunciado en la Universidad de Yale, por Joaquim Nabuco, embajador de Brasil en Estados Unidos de América.', '6', '11', '8 ff'),
(431, '1908.Septiembre,15.', 1908, 'Carta del cónsul general de México en Estocolmo a Balbino Dávalos.\nAgradece su carta enviada desde Berlín y hace referencia a los encuentros tenidos con él y su hijo Manuel Dávalos Anaya, durante su visita.\nEspera su pronto y feliz regreso y le propone visitas a personas significativas de Suecia.', '6', '12', '2 ff'),
(432, '1908.Octubre,16.', 1908, 'Nota con el encabezado “British trade with Germany. The Consular Service”.\nLa publica <em>The Times Financial and Commercial Supplement</em>.', '6', '13', '1 f'),
(433, '1908.Diciembre,1º.', 1908, 'Nota publicada en el <em>Daily Telegraph.</em>\nMiguel Covarrubias, ministro de México en Inglaterra, regresará hasta después de las Navidades, asumiendo las responsabilidades en su lugar Balbino Dávalos, primer secretario de la Legación mexicana.', '6', '14', '1 f'),
(434, '1908.Diciembre,3.', 1908, '“The Emperor Francis Joseph. Jubilee Celebrations in London”, nota publicada en el periódico <em>The New York Times</em><em>.</em>\nEn el templo de la Inmaculada Concepción, a la misa solemne y <em>Te Deum</em>, asistieron representantes de la realeza, embajadores, ministros y encargados de negocios, entre éstos Balbino Dávalos, por parte de la Legación de México en Inglaterra.', '6', '15', '1 f'),
(435, '1909.Junio,21.', 1909, 'Carta fechada en Londres, Inglaterra, de la firma <em>Spyer &amp; Sons</em>, dirigida a Balbino Dávalos, en Washington.\nAgradecen las referencias proporcionadas sobre el estado de Durango.', '6', '16', '1 f'),
(436, '1909.Octubre,22.', 1909, '“Trade topic at feast. Speakers at Association of Commerce dinner to–night represent four lands”.\nNota publicada en el periódico <em>The Chicago Record Herald. </em>\nSe reproducen algunas de las ideas del discurso pronunciado por el invitado de honor Balbino Dávalos, encargado de negocios de la Embajada de México en Washington.', '6', '17', '3 ff'),
(437, '1909.Octubre,23.', 1909, '“Trade chiefs in song give praise to Chicago”.\nNota del periódico <em>The Chicago Examiner</em> sobre la reunión celebrada por la Asociación de Comercio de Chicago.', '6', '18', '1 f'),
(438, '1909.Octubre,23.', 1909, 'Nota del periódico <em>The Chicago Record Herald</em>, sobre el banquete de la Asociación de Comercio de Chicago.\nIncluye parte del discurso que Balbino Dávalos pronunció, como invitado de honor y orador.\nHay una ilustración con los rostros de Huntington Wilson, y Raoul Dandurand y Balbino Dávalos.', '6', '19', '1 f'),
(439, '1909.Octubre,23.', 1909, 'Nota de <em>The Evening American</em> sobre el banquete anual de la Asociación de Comercio en Chicago.\nAlude a la participación de Balbino Dávalos, encargado de negocios, en sustitución del embajador de México en Washington Francisco León de la Barra.', '6', '20', '1 f'),
(440, '1909.Septiembre,25.', 1909, 'Tarjeta y pase de identificación a favor de Balbino Dávalos, para los festejos que se celebrarán en esta ciudad de Nueva York entre el 25 de septiembre y 2 de octubre de 1909.\nFueron emitidos por “The Hudson–Fulton Celebration Commission” y el departamento de policía de Nueva York.', '6', '21', '1 f'),
(441, '1909.Noviembre,6', 1909, 'Memorándum del departamento de Estado de Estados Unidos de América.\nSe refiere a la publicación de una carta fechada el 25 de junio pasado del presidente William Taft a Porfirio Díaz, presidente de México, con motivo de la reunión celebrada por ambos mandatarios.', '6', '22', '1 f'),
(442, '1909.Noviembre,10.', 1909, 'Cronología de las actividades que Heriberto Barrón realizó durante el día.\nReporte del Caso 9884.', '6', '23', '1 f'),
(443, '1909.Noviembre,11.', 1909, 'Cronología de las actividades que Heriberto Barrón y Rafael de Zayas Enríquez realizaron durante este día.\nReporte del caso 9884.', '6', '24', '1 f'),
(444, '1909.Noviembre,12.', 1909, 'Cronología de las actividades que Heriberto Barrón realizó en el día, durante el cual, al parecer, no se vio con Rafael de Zayas Enríquez.\nReporte del caso 9884.', '6', '25', '1 f'),
(445, '1909.Noviembre,12.', 1909, 'Reporte del caso 9884.\nSegún instrucciones dadas por Mr. Thos y J. Furlong, se informa que el general Bernardo Reyes, su esposa, hija, un nieto de cinco años, su hijo Rodolfo, su secretario particular, etcétera, llegaron a Nueva York por la mañana y se hospedaron en el <em>Hotel Astor</em>.\nTambién se procuró identificar los contactos que pudiera tener Rodolfo Reyes.\nLuego se cuenta de la salida de éste del hotel y de los pasos dados.\nSe informa además que, por petición de Carlos Pereyra, se entrevistaron el periodista italiano Giovanni Almagia [<em>sic</em>] y Raphael Gorjux con el general Bernardo Reyes y estuvieron presentes Heriberto Barrón y Rafael de Zayas Enríquez.', '6', '26', '2 ff'),
(446, '1909.Noviembre,13.', 1909, 'Carta de <em>The Mooney and Boland Detective Agency</em> dirigida a Carlos Pereyra, hospedado en el <em>Herald Square Hotel</em>, de Nueva York.\nReporte del caso 9884.\nInforman a su cliente que, por instrucciones recibidas, enviarán en adelante sus reportes sobre este caso a Balbino Dávalos, en Washington.', '6', '27', '1 f'),
(447, '1909.Diciembre,2.', 1909, '“Heads nation for 25 years”.\nNota publicada en <em>The Journal of Commerce</em> sobre el 25º aniversario de Porfirio Díaz como presidente de México.', '6', '28', '1 f'),
(448, '1909.Diciembre,3.', 1909, '“Mexico will be neutral”.\nNota publicada en <em>The Journal of Commerce</em>, referente a las declaraciones que Ignacio Mariscal, ministro de Relaciones Exteriores, hizo sobre la postura de México frente a la controversia de Nicaragua.', '6', '29', '1 f'),
(449, '1909.Diciembre,11.', 1909, '“When Díaz was a refugee along the border in 1876”.\nNota de <em>El Paso Herald </em>que reproduce las declaraciones del general retirado Henry Clay Merriam dadas a conocer por <em>The Mexican Herald</em>.', '6', '30', '1 f'),
(450, '1909.Diciembre,11.', 1909, '“Mexicans display sentiment freely”.\nNota de <em>El Paso Herald</em>, sobre la libertad con la que los mexicanos expresan sus sentimientos.', '6', '31', '1 f'),
(451, '1909.Diciembre,14.', 1909, '“Creel at Washington”.\nNota publicada por el periódico <em>Mobile Register</em>, de Mobile, Alabama, sobre la intención del gobierno mexicano de participar en el conflicto entre Nicaragua y Estados Unidos.', '6', '32', '1 f'),
(452, '1909.Diciembre,15.', 1909, '“Taft to reply to Mexico''s demand”.\nNota del periódico <em>The Examiner</em>, de San Francisco.\nAlude a una nota presentada por el gobierno de México y a las declaraciones del embajador Enrique C. Creel acerca de la disputa entre Nicaragua y Estados Unidos de América.', '6', '33', '1 f'),
(453, '1909.Diciembre,15.', 1909, '“Mexican gunboat to aid Zelaya”, nota del periódico <em>The News</em>, de Baltimore.\nSe refiere al envío del barco de guerra mexicano <em>General Guerrero </em>al puerto de Corinto, y a la respuesta del presidente William Taft a la postura de México en la crisis de Nicaragua y el futuro del presidente Zelaya.', '6', '34', '1 f'),
(454, '1909.Diciembre,15.', 1909, '“Zelaya will be outsed”.\nSon mencionados el secretario de Estado Philander Knox, Dr. Rodolfo Espinosa, Emilio Espinosa, Dr. Salvador Castrillo, Dr. José Madriz, general Juan J. Estrada, etcétera.', '6', '35', '1 f'),
(455, '1909.Diciembre,16.', 1909, '“Lawyers, not army, now rule in Mexico”.\nNota publicada por <em>The Post</em>, de Houston, con información del <em>The New York Times</em>, sobre el futuro político de México por retiro o muerte del presidente Porfirio Díaz.\nSe alude a diversos personajes públicos como Bernardo Reyes, Ramón Corral, el ministro de Fomento Olegario Molina, Enrique C. Creel —“el lógico sucesor de Porfirio Díaz” en otras circunstancias—, y Heriberto Barrón.', '6', '36', '1 f'),
(456, '1909.Diciembre,16.', 1909, '“Delay action on Nicaragua”.\nNota de <em>The Advertiser</em>, de Montgomey, Alabama, sobre la situación que se vive en Nicaragua, el envío del crucero norteamericano <em>Buffalo</em>, las fuerzas insurgentes del general Juan José Estrada, las gestiones del secretario de Estado Knox ante el comité de relaciones exteriores del Congreso de EEUU, la negativa de su gobierno para una eventual mediación de México en la crisis nicaragüense, la propuesta de crear una confederación de países centroamericanos, etcétera.', '6', '37', '1 f'),
(457, '1909.Diciembre,17.', 1909, '“State department pleased”.\nNota del <em>The Evening Transcript</em>, de Boston, a propósito de la reacción de Washington ante la posibilidad de que José Madriz sucediera a José Santos Zelaya en Nicaragua.\nSe alude, además, a la muerte de los ciudadanos norteamericanos Lee Roy Cannon y Leonard Groce, involucrados en los sucesos nicaragüenses, a la misión del cañonero mexicano <em>General Guerrero</em> y la audiencia que concedió el secretario de Estado Knox al embajador mexicano Enrique C. Creel.', '6', '38', '1 f'),
(458, '1909.Diciembre,18.', 1909, '“No fear of mexican revolt”.\nNota del <em>Bulletin</em>, periódico de Filadelfia, que recoge declaraciones de Gordon B. Wickersham, ciudadano de Filadelfia, quien vivió durante once años en Manzanillo, Colima, como ingeniero en las obras del puerto.\nDa su visión sobre la situación económica, política y social que México podría tener después de Porfirio Díaz y alude a Ramón Corral, Creel, Casasús, Bernardo Reyes, etcétera.', '6', '39', '1 f'),
(459, '1909.Diciembre,18.', 1909, '“Knox warns Mexico not to assist Zelaya”.\nNota del <em>The Standard Union</em>, de Brooklyn, Nueva York, referente a la advertencia hecha por Knox a México sobre un eventual asilo político al presidente Zelaya y al crucero norteamericano <em>Buffalo</em> en aguas de Nicaragua.', '6', '40', '1 f'),
(460, '1909.Diciembre,18.', 1909, '“Not supporting Zelaya”.\nNota del periódico <em>The Evening Transcript</em>, de Boston, con las declaraciones del embajador Enrique C. Creel: el gobierno de México no planea una guerra con Guatemala, está preocupado por la situación en Nicaragua, mantiene cordiales relaciones con Washington, etcétera.\nEn otro punto, se alude al crucero <em>Buffalo </em>rumbo al puerto de Corinto, que se unirá a otras naves de guerra situadas en la zona, a saber, <em>Albany</em>, <em>Yorktown</em>, <em>Vicksburg</em> y <em>Saturn</em>.', '6', '41', '1 f'),
(461, '1909.Diciembre,18.', 1909, '“That Central Republic”.\nNota del periódico <em>Dispatch</em>, de Pittsburgh.\nA propósito de una entrevista hecha a Enrique C. Creel, enviado especial del presidente Díaz, acerca de una confederación de naciones centroamericanas, propuesta formulada en días pasados por John Barret, funcionario de la secretaría de Estado, en una cena de la Cámara de Comercio de Toledo y que retomaba ideas expresadas en 1907 por Elihu Root, secretario de Estado de EEUU.', '6', '42', '1 f'),
(462, '1909.Diciembre,26.', 1909, '“Mexico had our consent”.\nNota del periódico <em>The Times–Herald</em>, sobre la huida del expresidente de Nicaragua José Santos Zelaya en el cañonero mexicano <em>General Guerrero</em>, donde fue recibido con honores, y primeras reacciones del gobierno norteamericano sobre el caso, en tanto que el Congreso de Nicaragua eligió nuevo presidente al Dr. José Madriz.', '6', '43', '1 f'),
(463, '1909.Diciembre.', 1909, '<em>Diplomatic List</em>\n\nLos principales integrantes de la Legación de México son: embajador Francisco León de la Barra, primer secretario y encargado de negocios <em>ad interim </em>Balbino Dávalos, y segundos secretarios Julio W. Baz y Carlos Pereyra (img. 6).', '6', '44', '5 ff'),
(464, '1909.Octubre,23.', 1909, '“Nations join hands at Chicago banquet”.\nNota sobre el encuentro de representantes de varios países, entre éstos, Canadá, Cuba y México en el banquete de clausura de la Asociación de Comercio de Chicago, celebrado en el <em>Hotel La Salle</em>, quienes urgieron un acuerdo comercial.\nLa nota menciona a Balbino Dávalos, encargado de negocios de la Embajada de México en Washington, y se destacan algunas frases de su discurso.', '6', '45', '1 f'),
(465, '1909.Octubre,23.', 1909, '“Envoy of Díaz captivates bussiness men in pledging friendship”.\nNota publicada en <em>The Chicago Examiner</em>, sobre la cena de la Asociación de Comercio de Chicago, durante la cual el orador de Canadá, Raoul Dandurand, declaró acerca de las relaciones comerciales entre su país y Estados Unidos.', '6', '46', '1 f'),
(466, '1909.Octubre,23.', 1909, '“Unified America plea of speakers”.\nNota titulada referente a los discursos del senador de Canadá Raoul Dandurand y de Balbino Dávalos, representante del embajador Francisco León de la Barra, pronunciados en el banquete de la Asociación de Comercio de Chicago.', '6', '47', '1 f'),
(467, '1910.Enero,12.', 1910, '“Creel is satisfied”.\nNota del periódico <em>The Record</em>, de Fort Worth, Texas, a propósito de ciertas declaraciones de Enrique C. Creel acerca de la intervención de Knox en la solución del problema de Nicaragua y en las que alude, asimismo, a la ejecución de Cannon y Groce.', '6', '48', '1 f'),
(468, '1910.Enero,12.', 1910, '“Mexico banks on Knox”.\nNota del periódico <em>The Herald</em>, de Evansville, Indiana.\nSe refiere a las declaraciones de Enrique C. Creel a su llegada a Washington, sobre la crisis de Nicaragua.', '6', '49', '1 f'),
(469, '1913.Octubre.', 1913, 'Reseña sobre Balbino Dávalos, escrita por Rubén Darío.\nFue publicada en octubre de 1913 por <em>La Nación</em>, de Buenos Aires, Argentina.\nTraducción al inglés de un fragmento de la misma.', '6', '50', '2 ff'),
(470, '1910.Febrero,5.', 1910, 'Carta de Owen Wallace Gillpatrick, con membrete de <em>Christie Street House</em>, de Nueva York, a Balbino Dávalos.\nRecuerda que éste compuso una segunda letra para la canción “Carmela”, que decía:\n“Si con el fuego de tus miradas,\nsi con el rayo de tu pasión,\nfundir pudiera nuestras dos almas,\nyo te entregara mi corazón” (img. 2).\nAlude a las visitas que hicieron juntos a don Ángel Guimerà, y ern París, en 1906, a Julio Ruelas quien fallecería poco después en 1907.\nMenciona asimismo a sus buenos amigos, el capitán Víctor Hernández y su esposa, y al general Enrique Mondragón (img. 2).\nConcluye enviando saludos a la Sra. Jovita Anaya de Dávalos y a sus hijos Emma y Manuel, deseándole una feliz estancia en Lisboa (img. 3).', '6', '51', '1 f'),
(471, '1913.Octubre.', 1913, 'Carta de Balbino Dávalos a <em>The Badger</em>, periódico de Madison, Wiscosin.\nSe refiere a una carta suya anterior, donde comentó sobre sus traducciones del inglés al español.\nMenciona, además, una introducción escrita por Anna Augusta von Helmholtz–Phelan, de la Universidad de Minnesota (img. 1).\nAgrega que un trabajo similar lo publicó recientemente en Lisboa (1913) traduciendo poemas franceses bajo el título de <em>Musas de Francia</em>, que mereció comentarios críticos de Rubén Darío (img. 1-2), cuya versión inglesa inserta (img. 3-6).', '6', '52', '2 ff'),
(472, '1915.Abril,25.', 1915, '“Intervention in Mexico”, por el general Victoriano Huerta.\nArtículo que publica <em>The New York Times </em>en su sección “Magazine”, ilustrado con un retrato del militar mexicano (img. 1).', '6', '53', '2 ff'),
(473, '1916.Septiembre,29.', 1916, '“Morgenthau\\''s fight for campaign funds”.\nArtículo firmado por George Creel y que publica <em>The New York Times.</em>\nTrata sobre ciertas declaraciones de Henry Morgenthau, embajador de Estados Unidos en Turquía y, además, da noticias de la guerra de los Balcanes y acerca de un manifiesto de Eleftherios Venizelos (img. 3).', '6', '54', '1 f'),
(474, '1917.Agosto,1º.', 1917, 'Carta de Everett W. Olmsted, del departamento de lenguas romances de la Universidad de Minnesota, a Balbino Dávalos.\nLe ofrece el puesto de conferencista profesional para el curso que iniciará en octubre y concluirá en junio, con un sueldo de 1,700 dólares (mil setecientos dólares) —$ 170 al mes—.\nEl motivo alegado por el Dr. Olmsted fue que el académico Edward Hinman Sirich podría ser movilizado en la segunda reserva.', '6', '55', '1 f'),
(475, '1916.Junio,26.', 1916, '“Lansing demands release of Carrizal captives and Statement of Carranza\\''s intentions”.\nNota de <em>The New York Times</em>.\nTranscribe un telegrama enviado por Robert Lansing, secretario de Estado, a James Linn Rodgers, representante especial de EEUU en México, a propósito de una comunicación oficial del gobierno mexicano, según la cual se instruyó al general Jacinto B. Treviño para evitar que las fuerzas expedicionarias del general Pershing continuaran avanzando hacia el sur, este u oeste y oponerse a nuevas incursiones de las mismas en territorio mexicano.', '6', '56', '1 f'),
(476, '1919.Abril,28.', 1919, 'Carta de Fanny Arm, del departamento de antropología de la Universidad de Columbia, Nueva York, dirigida a Balbino Dávalos y Enrique Jiménez Dominique [ <em>sic</em>].\nComunica que con esa fecha devolvieron de la Universidad de Minnesota y con su dirección, sus ejemplares de la revista sobre el folcklore de Oaxaca.\nPor otra parte, aprovecha para solicitarle cuentos españoles, canciones o acertijos de México para el <em>Folk–lore Journal</em>.', '6', '57', '1 f'),
(477, '1920.Julio,31.', 1920, 'Media plana del periódico <em>The New York American</em>, con diversas fotografías de actualidad.\nEntre ellas, aparece una de Balbino Dávalos en cuyo pie de foto se dice que es el nuevo embajador de México en Alemania y que “el día de ayer se embarcó en el <em>S.S.</em><em> Lafayette</em>”.', '6', '58', '1 f'),
(478, '1922.Febrero,15.', 1922, 'El ministro de EEUU en Suecia, Iván Morris, y su esposa, Dora Nelson Morris, a Balbino Dávalos Invitan al diplomático y demás miembros de la Legación de México, para asistir a su casa el próximo 18 de febrero.', '6', '59', '1 f'),
(479, '1922.Junio,11.', 1922, 'Carta de Iván Morris, ministro plenipotenciario de EEUU en Suecia, a Balbino Dávalos.\nLe agradece su visita.', '6', '60', '2 ff'),
(480, '1929.Diciembre,15.', 1929, '“Mrs. Andrade sues her rival”.\nNota aparecida en <em>Los Ángeles Times</em>.\nSobre la detención de Helen Louise Andrade por haber disparado contra su anterior esposo el millonario terrateniente Albert F. Andrade, cuando iba acompañado de su segunda esposa Judith Lane Lavender Andrade, quien la acusa.\nSegún la detenida, tras un primer intento de divorcio en 1910, su marido lo obtuvo ilegalmente en 1924, en Yucatán, México.', '6', '61', '1 f'),
(481, '1936.Marzo,15.', 1936, 'Carta de Dorothy M. Kress, fechada en Austin, Texas, a Balbino Dávalos.\nAgradece la ayuda prestada el verano pasado durante su estancia en la Ciudad de México.\nTambién informa que un artículo suyo donde destaca a Dávalos como poeta, fue aceptado por Alfred Coester para su publicación en la revista <em>Hispania</em>.', '6', '62', '1 f'),
(482, '1947.Febrero,10.', 1947, 'Carta de S.A. Kaye, del <em>Institute for Research in Biography</em>, a Balbino Dávalos.\nEl editor de la <em>Biographical Encyclopedia of the World</em><em> </em><em> </em>envía el texto de su ficha biográfica para su revisión y eventuales cambios o añadidos, ya que se prepara la cuarta edición.', '6', '63', '4 ff'),
(483, '1907.Enero,11.', 1907, 'La señora Edith Roosevelt invita a Balbino Dávalos, encargado de negocios de México, y a su esposa Jovita Anaya de Dávalos.', '6', '64', '1 f'),
(484, '[1916].Noviembre,18.', 1916, '“War poems by Van Dyke”.\nNota fechada en Boston y publicada en <em>The New York Times.</em>\nTrata de la séptima reunión anual del Instituto Nacional de las Artes y la Academia Americana de Arte y Letras, en la que el abogado bostoniano Brooks Adams, hermano del difunto Charles Francis Adams, recomendó las bondades del sistema militar de Alemania y fustigó el ideal democrático norteamericano.\nPor su parte, Henry van Dyke, ministro de Estados Unidos en Holanda, leyó dos de sus poemas: “Lights out”, de 1915, y “Remarks about kings”.', '6', '65', '1 f'),
(485, '1909.Septiembre,27.', 1909, 'Owen Philipps, presidente, y los directores del <em>Royal Mail Steam Packet Company</em>, invitan a Balbino Dávalos con motivo de la celebración del 70º aniversario de la Compañía.', '6', '66', '1 f'),
(486, '1903.', 1903, 'En papel membretado del <em>Hotel Lafayette Brevoort</em>, de Nueva York, la traducción al inglés de una poesía de Balbino Dávalos, fechada en 1901, titulada “Then”, hecha por Wallace Gillpatrick.', '6', '67', '1 f'),
(487, '1910.Febrero,15.', 1910, '<em>Liste du Corps Diplomatique à la Cour de Lisbonne.15 février 1910.</em>\nCon este título se conservan dos folletos oficiales del gobierno portugués, con diferencias en su contenido porque el segundo de ellos incluye datos de agosto de ese año de 1910.\nEn el primero (img. 1-10), aparece registrada la Legación de México en “[<em>Paseo de la</em>] Castellana, 27. Madrid” (img. 4), como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ausente Juan A. Béistegui, acreditado desde el 29 de mayo de 1905 (img. 5); otros tres miembros de la Legación también residían en la capital española, a saber, el primer secretario Amado Nervo, el 2º secretario Waldo Rascón y el agregado militar, Mayor Gustavo Salas (img. 9). Balbino Dávalos no figuraba todavía.\nEn el segundo (img. 11-20), la Legación de México tiene por domicilio “L. do Calhariz–Palacio Palmella” (img. 14), sigue como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ausente Juan A. Béistegui (img. 15 y 19) y como encargado de negocios <em>ad interim</em> “M. Balbino Dávalos” quien presentó sus credenciales el 21 de marzo de 1910 (img. 16 y 19).', '6', '68', '10 ff'),
(488, '1910.Agosto.', 1910, '<em>Liste du Corps Diplomatique à la Cour de Lisbonne. </em>\n<em>Août 1910.</em>\nSigue apareciendo como enviado extraordinario y encargado de negocios Juan A. de Béistegui, aunque ausente (img. 5), en tanto que Balbino Dávalos figura como primer secretario y encargado de negocios <em>ad interim</em>, quien presentó sus credenciales el 21 de marzo de 1910 (img. 6 y 9).', '6', '69', '5 ff'),
(489, '1920.Diciembre.', 1920, '<em>Liste du Corps Diplomatique accredité à Copenhague</em>.\nLa representación de México figura acreditada por Rafael Zubarán Capmany, ministro plenipotenciario de México y encargado de negocios desde el 29 de septiembre de 1916 (img. 3 y 12), y por el secretario Manuel J. Troncoso, ambos ausentes (img. 12).', '6', '70', '17 ff'),
(490, '1920.', 1920, 'Partitura de la obra <em>Mon Homme.</em>\nLetra de Albert Willemetz y Jacques Charles, música de Maurice Yvain.', '6', '71', '1 f'),
(491, '1922.Febrero,24.', 1922, 'Invitación del ministro de Japón Riotaro Hata y esposa a Balbino Dávalos, para cenar.', '6', '72', '1 f'),
(492, '1922.Mayo,16.', 1922, 'Invitación de Herluf Zahle, ministro plenipotenciario de Dinamarca en Suecia, y esposa a Balbino Dávalos.', '6', '73', '1 f'),
(493, '1920.Diciembre,4.', 1920, 'Invitación de madame Charles Laurent, esposa del Embajador de Francia en Alemania, a Balbino Dávalos y al cuerpo diplomático acreditado en Berlín.', '6', '74', '1 f'),
(494, '1908.Agosto,6.', 1908, 'Invitación del Congreso de Estado y Consejo Administrativo del cantón de Ginebra a Balbino Dávalos para asistir a la cena en honor de los delegados al 9º Congreso Internacional de Geografía.', '6', '75', '1 f'),
(495, '1913.Abril,26.', 1913, 'Menú de la cena ofrecida por la Presidencia de la República de Portugal.', '6', '76', '1 f'),
(496, '1921.Mayo,3.', 1921, 'Invitación del embajador de España Pablo Soler y Guardiola y esposa.\nEstá dirigida a Balbino Dávalos y demás miembros de la Legación de México, para asistir a la recepción que ofrecerán al Cuerpo Diplomático acreditado en Berlín, el próximo 12 de mayo.', '6', '77', '1 f'),
(497, '1922.Enero,2.', 1922, 'Invitación del presidente del Consejo de Ministros de Suecia Hjalmar Branting y señora, a Balbino Dávalos, ministro de México, para cenar en su casa.', '6', '78', '1 f'),
(498, '1922.Marzo,27.', 1922, 'Invitación de Iván Morris, ministro de EEUU. en Suecia, y su esposa a Balbino Dávalos, ministro de México, a una “garden party” en su casa.', '6', '79', '1 f'),
(499, '1922.Enero,23.', 1922, 'La Legación de Dinamarca en Estocolmo informa a Balbino Dávalos, ministro de México en Suecia, que la Sra. Branting estará en su casa los lunes 30 de enero y 13 de febrero.', '6', '80', '1 f'),
(500, '1922.Marzo,24.', 1922, 'La Sra. N. Xydakis, esposa del ministro plenipotenciario de Grecia en Estocolmo, comunica a Balbino Dávalos que le espera en su casa el 24 de marzo a las 4 de la tarde.', '6', '81', '1 f'),
(501, '1922.Enero,2.', 1922, 'Menú ofrecido por el Ministerio de Asuntos Exteriores en Estocolmo.', '6', '82', '1 f'),
(502, '1908.Agosto,28.', 1908, 'Menú ofrecido en el <em>Hotel Hasselbacken</em>.\nA destacar, “Canetons farcis à la Méxicaine”.', '6', '83', '1 f'),
(503, '1930.Diciembre,4.', 1930, 'Carta de Raymond L. Weeks a Balbino Dávalos, fechada en Manakin, Virginia.\nComenta haber recibido su libro <em>Musas de Albión</em>, y asegura que sintió una gran emoción al encontrar “mis pobres versos embellecidos por su genio, porque esto es cierto ya que basta comparar el original y su traducción”.\nLe felicita además por el acierto de incluir en el título la palabra <em>Albión. </em>\nConcluye informándole que ya ha dejado de dar clases y está gozando de “mis tierras” virginianas, rodeado de silencio.', '6', '84', '1 f'),
(504, '1908.Septiembre,28.', 1908, 'Esquema gráfico indicando las mesas y puestos que ocuparán las personas durante la cena presidida por el Profesor Emile Boutroux, del Congreso Internacional de Educación Moral, celebrado en Londres.\nNo se menciona a Balbino Dávalos que, sin duda, estaría en la mesa destinada a “los delegados de Gobierno”.\nAl reverso, un recado a lápiz dirigido a Dávalos por Gustave Spiller: “Quiera, por favor, decir sólo una o dos palabras”.', '6', '85', '1 f'),
(505, 'S/f.', NULL, 'Libreta de apuntes de Balbino Dávalos.\nContiene escritos y anotaciones manuscritas en francés, español e inglés, al parecer de libros y lecturas. Por ejemplo, escribe a propósito de José Vasconcelos: “Pasemos a la 2ª parte o sea la 2ª alucinación de la memoria emotiva del desmemoriado <em>Ulises criollo</em>” (img. 35).', '6', '86', '57 ff'),
(506, '1922.Enero,12.', 1922, 'Recado de la Sra. Zahle, esposa del ministro de Dinamarca en Estocolmo.\nInforma a los miembros de la Legación de México que “Madame la Grande Maitresse et Madame Branting” reciben, oficialmente, en el Palacio Real de Estocolmo (de 3 a 5 horas) y en Blasieholmstorg 8 (de 4 a 6 horas), respectivamente, el próximo lunes 16 del presente”.', '6', '87', '1 f'),
(507, '1922.', 1922, 'Tarjeta de Ghalib Kémaly Bey, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de a Mehmet VI, emperador de los otomanos (Turquía) en Suecia.\nExpresa su agradecimiento.', '6', '88', '1 f'),
(508, '1922.Marzo.', 1922, 'Tarjeta de la señora Afifé Kémaly Bey, esposa del ministro de Turquía en Estocolmo.\nAnuncia que recibirá en su casa los martes 7 y 14 de marzo, entre las 4 y 6,30 de la tarde.', '6', '89', '1 f'),
(509, '1922.Junio,6.', 1922, 'Invitación de los condes de Gravina a Balbino Dávalos y su esposa Jovita Anaya a tomar el té, en el <em>Grand–Hôtel</em> de Estocolmo.', '6', '90', '1 f'),
(510, 'S/f.', NULL, 'Cuadernillo de hojas de reciclaje, cosidas, con varias hojas en blanco.\nApunte manuscrito (con errores) con la conjugación de algunos tiempos del verbo “ser” o “estar”, en francés (img. 1).\nAdemás, membrete del Department of Romance Languages, del College of Science, Literature, and the Arts, en Minneapolis, de la Universidad de Minnesota (img. 2).', '7', '1', '5 ff'),
(511, 'S/f.', NULL, 'Hoja en blanco con membrete de la Legación Mexicana.', '7', '2', '1 f'),
(512, '1909.', 1909, '<em>Manifiesto del Futurismo</em>, firmado por Filippo Tommaso Marinetti.\nLo publica su revista <em>Poesia, rasegna internazionale</em>, de Milán, Italia.', '7', '3', '2 ff'),
(513, '[1902].', 1902, '<em>La poésie nouvelle</em>\nFragmento de la introducción del libro de André Beaunier.', '7', '4', '2 ff'),
(514, '1913.Mayo,11.', 1913, '<em>L''imagination sans fils et les mots en liberté: </em>\n<em>Manifeste Futuriste</em>.\nFirmado en Milán, Italia, por Filippo Tommaso Marinetti.', '7', '5', '2 ff'),
(515, '1914.Noviembre,25.', 1914, 'Carta de Balbino Dávalos al director de <em>Crédit Lyonnais</em>, en Petrogrado.\nLa data en Londres y con membrete de la Legación de México en Rusia.\nSolicita que su depósito de 1,000 rublos, del pasado 11 de agosto, sea puesto a disposición de la señora Josefina Anaya de Dávalos, cuya firma se adjunta, y cuyo domicilio está en “123 Cromwell Road, South Kesington, London”.\nAgrega que, como en breve viajará a América y puede durar su ausencia varios meses, deja esta carta en manos de su esposa por si fuera necesario.', '7', '6', '1 f'),
(516, 'S/f.', NULL, '“Je veux aimer mon Dieu…”.\nBalbino Dávalos expresa su lucha interior por una fe poderosa en Dios, “El Eterno” y “El Ignorado”, y el rechazo por sentirse criatura.\nBorrador manuscrito (img. 1) y transcripción mecanográfica del texto (img. 2).', '7', '7', '2 ff'),
(517, '1914.Agosto,25.', 1914, 'Carta de Jaime Batalha Reis, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Portugal en Rusia, a Balbino Dávalos.\nPapel membretado en relieve “Legaçao de Portugal. S. Petersburgo”.\nComenta las razones por las que no asistió a la excursión planeada a la <em>Estación de Finlandia</em>; asimismo, espera el pronto regreso de toda la familia Dávalos para la proclamación de la paz universal.', '7', '8', '1 f'),
(518, '1905.Julio,15.', 1905, 'Revista francesa <em>Le Volume</em>.\nPublica un sumario de noticias breves acerca de la situación económica y política del momento en diferentes países.\nAdemás, un artículo sobre la enseñanza de cuestiones de hogar a la juventud femenina, suscrito por Renée Allard.\nEl texto de una conferencia dictada por Raoul Fabens, titulada “El Japón actual”.\nLa tercera entrega de “Las memorias de un viejo profesor”, de L.M., con algunas cartas fechadas en 1828 que demuestran el influjo del clero en la enseñanza laica.', '7', '9', '4 ff'),
(519, '1912.Febrero,10.', 1912, 'Carta de C. Viktor E. Björkman a Balbino Dávalos.\nCon membrete de la <em>Société Académique d’Histoire Internationale</em>, desde Lübeck, Alemania.\nAgradece el envío y la dedicatoria del “precioso libro” <em>Las ofrendas</em>, que le hizo llegar por medio de Amado Nervo.\nLe cuenta que su esposa, originaria de Hamburgo, poetisa y también traductora al alemán de poesía española, portuguesa, francesa, italiana, etcétera, quiso traducir asimismo “una de sus poesías”, en un periódico de gran circulación y que, con gusto, se la envía este mismo día.\nLe promete que tendrá presente su obra en el proyecto que iniciará el año próximo “sobre los poetas hispanoamericanos”.\nAgrega que ya publicó un ensayo sobre poesía lírica venezolana, con motivo de las fiestas del Centenario de esa República (1911). Es el primer trabajo de este estilo realizado en lengua alemana y ha sido muy bien recibido por la prensa y el mundo culto de Venezuela.\nConcluye pidiéndole datos biográficos y bibliográficos, así como una fotografía.', '7', '10', '1 f'),
(520, '1913.Noviembre,24.', 1913, 'Recorte del periódico francés <em>Le Figaro</em>.\nEn la sección titulada “Fígaro en Londres”, comenta la virulenta campaña de M. Larkin por tierras inglesas intentando movilizar a los obreros contra sus patrones.\nEn otra sección y bajo el rubro genérico de “América Latina”, con el título de “La «tercera manera» del presidente Wilson”, trata acerca de la situación política de México y las presiones de Woodrow Wilson sobre el general Victoriano Huerta.', '7', '11', '1 f'),
(521, '[1944].', 1944, '“Paris”, poema firmado por Louis Aragón.\nTexto mecanografiado con algunas correcciones de acentos. Sus primeros versos dicen:\n“Où fait–il bon même au coeur de l’orage ?\nOù fait–il clair même au coeur de la nuit ?\nL’air est alcool et le malheur courage ;\nCarreaux cassés, l’espoir encore y luit\nEt les chansons montent des murs détruits“.', '7', '12', '1 f'),
(522, '1902.Noviembre,12.', 1902, 'Borrador de una carta fechada en México de Balbino Dávalos a Maurice Maeterlinck, en París.\nInforma de la traducción que ha hecho de su obra <em>Monna Vanna</em> y de las dificultades que encontró al realizarla (img. 1).\nSolicita, además, permiso expreso para la publicación y representación de la obra, así como el monto de los derechos de autor. Se suscribe como su “admirador” (img.2).', '7', '13', '1 f'),
(523, '1902.Noviembre,29.', 1902, 'Carta de Maurice Maeterlinck a Balbino Dávalos.\nEn respuesta a la carta escrita por don Balbino, le autoriza la impresión de su obra <em>Monna Vanna </em>y deja a su juicio y equidad la cuestión de los eventuales beneficios de la obra.', '7', '14', '1 f'),
(524, '1914.Junio,10.', 1914, 'Tarjetón del maestro de ceremonias de la Corte imperial rusa dirigido a Balbino Dávalos, ministro de México.\nLe informa que tendrá el honor de ser presentado a S.M. el Emperador, el próximo jueves 25 de junio, a mediodía, en el Palacio de Tsarskoe Selo, para presentar sus Credenciales.', '7', '15', '1 f'),
(525, '1913.Marzo,12.', 1913, 'Carta de C. Viktor E. Björkman a Balbino Dávalos.\nAgradece en nombre de su esposa Marie Björkman?Schlikau y del suyo propio “sus finas y encantadoras traducciones”.\nDice que ella acaba de concluir dos traducciones de sus poesías “Crepúsculos” y “El último sueño”, y se apresura a enviárselas junto a estas letras.\nLe pide un favor: “¿Querría proporcionarme alguna información sobre la poesía portuguesa contemporánea?”, por cuanto pretende dar alguna conferencia a este propósito.\nY pregunta: “¿No hay acaso alguna obra similar a <em>Kürschners Deutscher Litteratur–</em><em>Kalender</em> o <em>Qui </em><em>êtes–</em><em>vous? </em>(de Delagrave), o del estilo de <em>La literatura española del siglo </em><em>XIX</em>, del Padre F. Blanco García?”.\nDesearía tener un manual de literatura portuguesa actual […], o algo parecido a la excelente <em>Antología de poetas franceses contemporáneos</em>, de Walch (París, Delagrave)” (img. 1).\nLe encarga, además, un listado de los mejores hombres de letras portugueses y poetas, con sus direcciones (img. 2).\nEn un recorte de papel muy pequeño que guardamos en sobre, le anuncia el envío de su obra <em>Von Venezuelas Parnass</em> (img. 3).', '7', '16', '2 ff'),
(526, '1914.Julio.', 1914, '<em>Liste du corps diplomatique accredité auprès de la Cour Impérial de Russie.</em>\nEn el capítulo de las “Legaciones”, aparece la de México, cuyo enviado extraordinario y ministro plenipotenciario es Balbino Dávalos, señalándose por domicilio el <em>Hôtel d’Europe</em>.\nSe mencionan además a Jovita Anaya de Dávalos, a su hija Emma y al agregado José Cangas, los tres últimos ausentes (img. 9).', '7', '17', '3 ff'),
(527, '1920.Agosto,5.', 1920, 'Alfredo Frassati, embajador de Italia en Berlín (Alemania), invita a Balbino Dávalos y demás miembros de la Legación de México a una recepción el 5 de agosto.\nEl motivo es por haber presentado Credenciales al Presidente de la República Alemana.', '7', '18', '1 f'),
(528, '1922.Abril.', 1922, '<em>Le Corps Diplomatique à Stockholm. </em>\n<em>Avril 1922.</em>\nIncluye a Balbino Dávalos, Jovita Anaya de Dávalos e Emma Dávalos Anaya, su hija (ausentes ambas), con domicilio en Strandwägen 47, y a Carlos Freymann, primer secretario, como miembros de la Legación de México ante la Corte Real de Suecia (img. 9).\nSe expresa que Dávalos entregó sus credenciales el 9 de diciembre de 1921 (img. 13).', '7', '19', '4 ff'),
(529, '1928.Abril,2.', 1928, '<em>La Petite Illustration Théâtrale.</em>\nContiene dos pequeñas obras de teatro: <em>Le Métier d´Amant, pièce en un acte</em>, escrita por Edmond Sée (16 pp.) y <em>Le Quatrième, pièce en un acte</em>, de Martial–Piéchaud (12 pp.).\nFueron representadas por primera vez en el <em>Teatro de la Comedia Francesa</em>, el 2 y el 3 de abril de 1928, respectivamente.', '7', '20', '7 ff'),
(530, '1938.Agosto,1º.', 1938, 'Carta de Edmundo A. Bouchout, a Balbino Dávalos, “mi querido Decano”.\nLe pide autorización para dirigirse al presidente de la Comisión de Reforma de Estudios de la Sección de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras, para plantear observaciones sobre la situación actual de la enseñanza superior en lo que respecta al idioma francés.\nSiguen sus considerandos.\nAl final se anexan dos traducciones al francés de sendos poemas de Balbino Dávalos, a saber, “Entonces” y “Cristal marino”.', '7', '21', '9 ff'),
(531, '1908.Agosto.', 1908, 'XI Congreso Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial, celebrado en Estocolmo (Suecia).\nSobre membretado (img. 1) con dos invitaciones rotuladas a favor del ingeniero Th. Wawrinsky (img. 2 y 4) para diversos festejos organizados para los participantes: reunión amistosa en el <em>Grand Hôtel</em>, el 26 de agosto; recepción en el Museo al aire libre llamado <em>Skansen</em>, el día 27; banquete en Hasselbacken, el 29; y excursión a Saltsjöbaden, el 30 (img. 3 y 5).\nEl Comité Organizador del IX Congreso suplica también a los miembros del mismo tachar el evento al que no podrían asistir por algún motivo (img. 6).', '7', '22', '4 ff'),
(532, '1908.Agosto,28.', 1908, 'El director general del IX Congreso Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial invita a Balbino Dávalos a asistir al Palacio de Hasselbacken (img. 1).\nAl reverso, a mano, se ha escrito una dirección: “Birger Jarlsgatan 7”.', '7', '23', '1 f'),
(533, '1923.Enero,10.', 1923, 'Recorte de un periódico francés.\nPrimero, se lee parte de una nota sobre la construcción de barcos y submarinos con fechas previstas para su botadura.\nLuego, en una sección titulada “Hechos diversos”, da el estado del tiempo del 10 de enero y su previsión para el día siguiente (img. 1).\nAl reverso, fragmento del discurso del presidente del Senado de Francia Léon Bourgeois y un resumen de la participación de Antony Ratier (img. 2).', '7', '24', '1 f'),
(534, '[1914].', 1914, 'Fragmento mecanografiado de una nota biográfica de Balbino Dávalos.\nIndicando fechas, cubre aspectos académicos, políticos, carrera diplomática, membresías, asistencia oficial a congresos, etcétera.', '7', '25', '1 f'),
(535, '1909.', 1909, 'Tarjeta de visita del marqués de Villalobar, enviado extraordinario, ministro plenipotenciario del rey de España y chambelán de Su Majestad Alfonso XIII.\nEl domicilio que proporciona, es: “1521 New Hampshire Avenue”, de Washington.\nA mano aparece escrito: “Señor Don Balbino Dávalos”.', '7', '26', '1 f'),
(536, '1910.Octubre,8.', 1910, 'Noticias y comentarios relativos a Portugal que publica <em>Il Corriere de la Sera</em>, de Milán, Italia.\nLa primera nota titulada “Re Manuel e Gaby Deslys: un curioso incidente… di frontiera”, alude a la invitación hecha por el rey Manuel de Portugal a una “vedette” parisina para visitarle en Lisboa (img. 1).\nEn la misma columna, otra nota con el encabezado “La repubblica ideale”, remite a una conferencia dictada por Magalhães Lima en un salón de <em>Le Globe</em>, de París, sobre el programa de la nueva república portuguesa que ?dijo? “no será ni sectaria ni jacobina” (img. 1).\nBajo el título de “O Populo”, se presenta un diálogo al parecer inconcluso sobre el eventual éxito de la recién promulgada República portuguesa (img. 2).\nRecorte titulado “Il lirismo del presidente Braga, per la proclamazione della Repubblica”, con las declaraciones de este político ante periodistas franceses sobre la situación de Portugal (img. 3).\nAhí mismo, al pie, una breve nota: “Acorazado ruso en Lisboa”, refiriéndose al <em>Almirante Makaroff</em>, buque de guerra que había estado fondeado durante un tiempo frente a la capital portuguesa, para seguir de cerca los sucesos y de ser necesario intervenir en la defensa de los intereses de las colonias extranjeras en Portugal. Ahora, había zarpado rumbo a Cherburgo y Cronstadt, puertos de Francia y Rusia, respectivamente (img. 3).', '7', '27', '2 ff');
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(537, '1911.Agosto,27.', 1911, '<em>O Agitador: Semanario anarquista</em>, fechado en Lisboa y dirigido por Virgilio de Sá.\nA ocho columnas, “La monarquía roja”, sobre la llamada al proletariado contra los atropellos de los gobernantes, por el arresto de varios presos republicanos que se encuentran en el penal “Limoeiro” y en el Castillo de San Jorge (img. 1).\nArtículo firmado por Eleuterio Alvarrão, con el título: “Se acerca la hora” (img. 2).\nUn largo artículo titulado “En México, la Revolución Anarquista”: dice que como se ha marchado al campo de batalla el camarada Jean Kraibig, quien proporcionaba las noticias, ahora es preciso acudir a diversas fuentes periodísticas para poder informar a los lectores sobre la Revolución Mexicana “que tanto interés está despertando en el mundo libertario”.\nSe dan noticias varias sobre levantamientos en contra de Madero y se mencionan, entre otros, a Emiliano Zapata y miembros del Partido Liberal Mexicano.\nSe inserta un llamado firmado por Rosa Méndez a las mujeres mexicanas y a favor de algunos compañeros detenidos, entre éstos, Enrique Flores Magón. Esta proclama ha sido remitida por la redacción de <em>Regeneración</em>, de Los Ángeles, California (img. 3).\nSe incluye otra proclama de un grupo de mujeres mexicanas residentes en Thurber, Texas.', '7', '28', '1 f'),
(538, '1910.Abril,5.', 1910, 'Recibo que extiende L. Freitas, a nombre del duque de Palmella, a Balbino Dávalos.\nSe extiende por la cantidad de 300,000 (trescientos mil) reales, por concepto de renta de una propiedad situada en Largo do Calhariz, nº 29, sede de la Legación de México en Lisboa.', '7', '29', '1 f'),
(539, '1913.Febrero,13.', 1913, 'Carta de Branca de Gonta Colaço a Balbino Dávalos.\nSe muestra disgustada porque busca sin descanso desde hace tres días y tres noches la traducción del “Prólogo” que hizo Su Excelencia Dávalos. Seguramente una admiradora suya se lo llevó. Le pide que le envíe una copia y la guardará celosamente en el cofre de sus joyas que tiene en su “toilette”.', '7', '30', '1 f'),
(540, '1910.Julio.', 1910, 'Recorte de prensa de un periódico portugués.\nReproduce un telegrama oficial de Enrique C. Creel, ministro de Relaciones Exteriores, recibido por Balbino Dávalos, encargado de negocios en Portugal.\nComunica los resultados de las últimas elecciones: por octava vez el general Porfirio Díaz ha sido elegido en las urnas presidente de México, y Ramón Corral, vicepresidente.', '7', '31', '1 f'),
(541, '1913.', 1913, 'Recorte del periódico <em>O Dia</em>, de Lisboa.\nIV entrega de “Joias e flores”, con sonetos y villancicos de Camöes (img. 1).\nAl reverso, en la sección “Vida elegante”, se informa del almuerzo ofrecido al expresidente de Argentina doctor José Figueroa Alcorta, por el ministro de Argentina Baldomero García Sagastume y esposa.\nEntre los invitados, Balbino Dávalos, ministro de México en Lisboa, don Diego Fernández [<em>sic</em>], secretario de la Legación de México en Madrid, doctor Juan d’Areco, secretario de la Legación de Argentina en Lisboa, y Luis de Chapeaurouge, cónsul general de Argentina en Portugal, entre otros (img. 2).', '7', '32', '1 f'),
(542, '1910.Octubre,9.', 1910, '“Las víctimas de la revolución: 61 muertos y 417 heridos”.\nRecorte de periódico con la relación del doctor Silva Amado, director de la Morgue, al gobernador civil de Lisboa.\nIncluye la lista de las bajas que se produjeron los días 3, 4 y 5 octubre de 1910 (img. 1).\nEste movimiento fue la causa inmediata de la caída del rey Manuel II.', '7', '33', '1 f'),
(543, '[1907].', 1907, '<em>Nacia Meksika Himno (Himno Nacional Mexicano).</em>\nMuziko de Jaime Nunó. Vortoj de Francisco González Bocanegra. Esperantigitaj de Ramón Limones.\nPortada y primera página de la partitura del Himno nacional en esperanto.', '7', '34', '1 f'),
(544, '1913.Agosto,24.', 1913, 'Carta de Eugenio de Castro, a Balbino Dávalos, fechada en Carregosa (Oliveira de Azeméis, Portugal).\nAgradece el regalo de <em>Musas de Francia</em>, que le ha proporcionado “inolvidables momentos de placer espiritual”.\nDice que conoce casi todas las poesías en su versión original, por eso le sorprende y admira “la fidelidad de la traducción […], la belleza musical y escultural de la técnica” (img. 1-3).', '7', '35', '1 f'),
(545, '1902.Enero,17.', 1902, 'Carta de Luis Guimarães, de la Misión especial de Brasil en México, a Balbino Dávalos.\nLamenta no hallar un libro de Gabriele d’Annunzio, que Dávalos le prestó; dice que él cree que se lo envió con motivo del Congreso Pan–Americano, pero si no fuera así, en quince días, se lo repondrá desde París.\nSe despide diciendo que viaja para Nueva York.', '7', '36', '1 f'),
(546, '1914.Diciembre,1º.', 1914, 'Carta fechada en Petrogrado de Alcibíades Peçanha, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Brasil en Rusia, a Balbino Dávalos.\nAcusa recibo de la carta remitida el 21 de noviembre y, entre las cosas que comenta, destacan: la guerra que durará más de lo previsto y su esperanza en el pronto restablecimiento de la paz en México. También le comunica que sigue hospedado en el <em>Hôtel d’Europe</em>, etcétera.', '7', '37', '1 f'),
(547, '1902.Marzo,28.', 1902, 'Carta de Antônio Vicente da Fontoura Xavier a Balbino Dávalos.\nFechada en Nueva York le informa que acaba de recibir una fotografía y un libro de poemas de Enrique Fernández Granados.\nDice que él ha publicado dos títulos de poesías, uno propiamente es un libro pero el otro es sólo un folleto, y ambos están agotados.\nAgrega que le incluye una poesía que formará parte de un libro que piensa publicar pero no sabe cuándo.\nAsegura que Guimarães le ha dicho que José Juan Tablada ha traducido una poesía suya y le gustaría tenerla. Por cierto que Guimarães ha sido nombrado segundo secretario en Montevideo.\nPor su parte, guarda recuerdos muy gratos de su estancia en México y espera poder volver de paseo el próximo invierno.', '7', '38', '1 f'),
(548, '1902.', 1902, '<em>O pagem</em>\n(<em>El paje</em>).\nTexto mecanografiado de una obra de teatro en verso, inspirada en antiguas crónicas inglesas y bretonas, que se desarrolla en Inglaterra medieval, y que su autor, Fontoura Xavier, dedica a Balbino Dávalos.', '7', '39', '7 ff'),
(549, '1913.Septiembre,14.', 1913, 'Carta de Eugenio de Castro, desde Carregosa (Oliveira de Azeméis, Portugal), a Dávalos.\nAsegura que ha recibido con gusto su carta de contestación porque esperaba “con ansiedad y placer ver algunas de mis poesías traducidas al castellano por su Musa tan pródiga de armonías”.\nComo no tiene a mano ninguno de sus libros, le anuncia que pronto viajará a Coimbra desde donde le enviará algunos (img. 1-3).', '7', '40', '1 f'),
(550, '1921.Noviembre,29.', 1921, '“Mexikos förste minister i Stockholm”.\nNota del periódico <em>Aftonbladet</em>, con un retrato de Arthur Stadler del poeta (img. 2) donde se presenta la trayectoria diplomática de Balbino Dávalos, ministro de México acreditado en Suecia.', '7', '41', '1 f'),
(551, '1908.Septiembre,9.', 1908, 'Receta médica fechada en Berlín.\nEl doctor Reinhold Ledermann, especialista en enfermedades de la piel, se la extiende a Balbino Dávalos.', '7', '42', '1 f'),
(552, '1912.Febrero,10.', 1912, '“Meerfahrt”.\nTraducción del poema “La nave” de Balbino Dávalos, hecha por Marie Björkman–Schlikau, de Lübeck.\nLa publica <em>Bundschau</em>, el periódico que circula entre vecinos del ducado de Lannenburg, en la sección “El Parnaso de México”.', '7', '43', '1 f'),
(553, '1913.Mayo,16.', 1913, 'Página completa del periódico<em> Nachrichten für das Fürstentum Lübeck</em>, de Schwartau, Alemania.\n“Letzter Traum”, traducción del poema “El último sueño” de Balbino Dávalos, hecha por Marie Björkman–Schlikau, de Lübeck, en la sección “El Parnaso de México”.', '7', '44', '1 f'),
(554, '1913.Mayo,16.', 1913, 'Página completa del periódico<em> Nachrichten für das Fürstentum Lübeck</em>, de Schwartau, Alemania.\n“Letzter Traum”, traducción del poema “El último sueño” de Balbino Dávalos, hecha por Marie Björkman–Schlikau, de Lübeck, en la sección “El Parnaso de México”.', '7', '45', '1 f'),
(555, '1913.Mayo,18.', 1913, 'Página completa del periódico<em> Nachrichten für das Fürstentum Lübeck</em>, de Schwartau, Alemania.\n“Dämmerung”, traducción del poema “Crepúsculos” de Balbino Dávalos, por Marie Björkman–Schlikau, de Lübeck, en la sección “El Parnaso de México”.', '7', '46', '1 f'),
(556, '1913.Mayo,18.', 1913, 'Página completa del periódico<em> Nachrichten für das Fürstentum Lübeck</em>, de Schwartau, Alemania.\n“Dämmerung”, traducción del poema “Crepúsculos” de Balbino Dávalos, por Marie Björkman–Schlikau, de Lübeck, en la sección “El Parnaso de México”.', '7', '47', '1 f'),
(557, '1913.Mayo,18.', 1913, 'Página completa del periódico<em> Nachrichten für das Fürstentum Lübeck</em>, de Schwartau, Alemania.\n“Dämmerung”, traducción de “Crepúsculos” de Balbino Dávalos, por Marie Björkman–Schlikau, de Lübeck, en la sección “El Parnaso de México”.', '7', '48', '1 f'),
(558, '1913.Febrero,14.', 1913, 'Carta fechada en Lübeck de Viktor E. Björkman a Balbino Dávalos.\nCuenta que ha estado enfermo y obligado a reposo absoluto y que su esposa ya tradujo algunas poesías de Dávalos como “La nave” y “¡Por caridad!”, de las que envía sendas copias.\nAdemás le anuncia un fascículo de <em>Literaturiches Echo</em> que contiene un artículo escrito sobre su <em>Von Venezuelas Parnass</em>, por el doctor Martin Brussot, de París, a quien no conoce.', '7', '49', '1 f'),
(559, '1913.Febrero,27.', 1913, 'Carta fechada en Lübeck de Marie Björkman–Schlikau a Balbino Dávalos.\nLa remitente es miembro de la Academia de la Poesía Española de Madrid y de la Sociedad General de Hombres de Letras de Berlín.', '7', '50', '1 f'),
(560, '1913.Octubre,1º.', 1913, 'Carta fechada en Lübeck de Marie Björkman–Schlikau, a Balbino Dávalos.', '7', '51', '1 f'),
(561, '1914.Junio,26.', 1914, '<em>St. Petersburger Zeitung</em>, periódico en alemán editado en esa ciudad rusa.\nPublica artículos como “¿Contrabando o ley?” y una nota luctuosa acerca del duque Jorge II de Sajonia-Meiningen.\nTambién noticias acerca de Grecia, Turquía, la Conferencia de Niágara Falls entre México y Estados Unidos, Albania, etcétera.\nBreve nota sobre audiencia concedida por el Zar Nicolás II a Balbino Dávalos en el <em>Palacio de Tsarskoe Selo</em> de San Petersburgo (img. 4).\nOtras secciones: “Noticias de la Corte”, “Crónica judicial”, “Teatro y música” y cotizaciones de bolsa.', '7', '52', '2 ff'),
(562, '1914.Agosto,24.', 1914, 'Periódico <em>St. Petersburger Zeitung.</em>\nPublica noticias sobre la guerra y países como Japón, Alemania, Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Bulgaria, entre otros.\nAdemás, el suplemento cultural <em>Montagsblatt</em> (nº 560), del<em> St. PetesburgerZeitung</em>, con artículos titulados “El futuro del automóvil y similares”, “La belleza del polvo”, “El arte popular en lecho mortuorio”, y “Canciones no cantadas”, etcétera (img. 6-9).', '7', '53', '3 ff'),
(563, '1914.Agosto,25.', 1914, 'Periódico <em>St. Petersburger Zeitung.</em>\nPublica notas sobre la prensa rusa, negocios y asuntos de actualidad.', '7', '54', '2 ff'),
(564, '1922.Agosto,17.', 1922, 'Factura de la <em>Casa Wilhelm Ruffer</em>, de Hamburgo, al “minister Dávalos”.\nAmpara la compra de una máquina de escribir marca <em>Mignon</em> y un rodillo con caracteres españoles.', '7', '55', '1 f'),
(565, '1920.Agosto,19.', 1920, 'Documento alemán de identidad con fotografía que acredita a Balbino Dávalos.', '7', '56', '1 f'),
(566, '1921.Septiembre,17.', 1921, 'Semanario ilustrado <em>Die Wochenschau.</em>\nPublica un cuento de Gr. Massé titulado “El timonel”, un artículo sobre “El cultivo de tabaco de Sumatra”, y una novela por entregas — <em>Tierra de combate</em>—, de Paul Appenzeller.\nEn la página 620 aparece una fotografía de Balbino Dávalos.', '7', '57', '4 ff'),
(567, '1921.Abril,1º.', 1921, '<em>Verzeichnis der mitglieder des diplomatischen korps in Berlin</em>.\nEn la lista aparece acreditado Balbino Dávalos como “minister nommé” de México.\nTambién son registradas su esposa Jovita Anaya y su hija Josefina Dávalos Anaya, con domicilio en “Kurfürstendamm, 205”.\nMario Alemán y Chavero y Luis Rivero Borrell son secretarios primero y segundo, respectivamente (img. 7).\nNota interesante: figura como representante diplomático de la Santa Sede, el nuncio apostólico monseñor Eugenio Pacelli, arzobispo de Sardes, quien años después fue elegido papa bajo el nombre de Pío XII.', '7', '58', '4 ff'),
(568, '1922.Junio,27.', 1922, 'Tarjeta del conde Adam Lewenhaupt.\nEl introductor de embajadores en la corte de Suecia cita a Balbino Dávalos para el 27 de junio de 1922.', '7', '59', '1 f'),
(569, '1922.Febrero,16.', 1922, 'Su Majestad el Rey a Balbino Dávalos, enviado extraordinario de México.\nLe invita para asistir a una velada musical en el Palacio Real de Estocolmo.', '7', '60', '1 f'),
(570, '[1921].', 1921, 'Tarjeta de agradecimiento de Friedrich Rosen, ministro alemán de Relaciones Exteriores.', '7', '61', '1 f'),
(571, '1936.Septiembre,29.', 1936, '“A viso aperto”, mensaje de Gabriel d’Annunzio criticando ciertas medidas del <em>duce</em> Benito Mussolini, fechado en Gardone, 28 de septiembre de 1936.\nEl periódico <em>Il Corriere della Sera</em>, de Milán, Italia, lo reproduce en facsímil (img. 1).\nAdemás de otras noticias, se publica una fotografía de un grupo de soldados franquistas que recogen armas abandonadas por las tropas republicanas (img. 4).', '7', '62', '1 f'),
(572, '1922.Mayo,3.', 1922, 'Participación de boda.\nLa condesa Gravina (nacida Von Bülow) y los príncipes Giustiniani Bandini participan en Estocolmo la boda celebrada en Roma de sus hijos el capitán de corbeta Manfredi Gravina, agregado naval ante los países escandinavos y Finlandia, y María Sofía Giustiniani Bandini.', '7', '63', '1 f'),
(573, '1920.Mayo,17.', 1920, 'Carta del diputado federal José Castillo Torre a Balbino Dávalos.\nLe felicita “por haber sido usted nombrado Director [<em>sic</em>] de la Universidad Nacional”; y agrega: “el valer intelectual de usted forma parte del poco oro legítimo de nuestras glorias nacionales”.', '7', '64', '1 f'),
(574, '1922.Octubre,21.', 1922, 'Carta de George C. Mustakis, vicecónsul de Grecia en Valparaíso, Chile, a Balbino Dávalos, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Estocolmo.\n“Tengo el honor de dedicar a V.E. un libro que contiene la historia de todos los crímenes cometidos por los turcos en Asia Menor”.\nManifiesta su preocupación por la guerra greco–turca y “el tratado que acaba de firmarse en Mudania”, impuesto a la fuerza por los aliados y que podría ser “el prólogo de una gran conflagración en el Cercano Oriente y quizás en el mundo”.', '7', '65', '1 f'),
(575, '1922.Febrero,15.', 1922, 'Carta de Efrén Rebolledo, desde Cristianía, a Balbino Dávalos.\nLe devuelve una nota de la secretaría de Relaciones Exteriores “relativa a mi nombramiento de Consejero. Creo que viene dirigida en esa forma porque en el presupuesto no figura Ministro de México en Noruega y muy probablemente usted lo será en ambos países. De ser así como lo deseo, espero tener el gusto de verlo a usted pronto por aquí”.\nHay un apunte manuscrito de Balbino Dávalos, sin más referencia que dice: “He estado muy enfermo y con trabajo les escribo estas líneas” para expresar condolencias “por el señor su padre. Dichoso él que ya es feliz en la vida eterna”.', '7', '66', '1 f'),
(576, '1924.Junio,23.', 1924, 'Carta de Auguste Génin a Balbino Dávalos.\nDice: “Como se lo escribí al Sr. Don Luis González Obregón, creía yo que desde varios años estaba Ud. en España y por eso no le mandé algunas cositas que publiqué en el intervalo. Hoy envío a Ud. algunas de mis producciones”.\nLamenta que sus obras <em>Vers pour la France</em> y <em>Notes sur le Mexique</em> estén agotadas y, por esta razón, no se las pudo enviar.\nAhora ha puesto anuncios en la prensa para conseguir un ejemplar de la última para mandarla “a la Academia Francesa, que me concedió el año pasado, la medalla de oro del premio de lengua francesa en el Extranjero” [<em>sic</em>].', '7', '67', '1 f'),
(577, '1925.Junio,30.', 1925, 'Carta del abogado Aquiles Elorduy a Balbino Dávalos, director de la Escuela de Altos Estudios.\nAgradece la carta recibida y hace constar “la satisfacción que me causa ver que los buenos mexicanos, que han pasado su vida dedicados a las letras y a la enseñanza, llegan a ocupar los altos puestos que bien merecen”.', '7', '68', '1 f'),
(578, '1928.Abril,13.', 1928, 'Carta de Salvador Cordero a Balbino Dávalos, “Jefe de Hacienda en Colima”.\nLa Real Academia Española expresó a la Academia Mexicana de la Lengua su deseo que se completara el número de 18 miembros y éstos serían nombrados “correspondientes extranjeros de aquélla”.\nSin embargo hay varios académicos que no han presentado todavía su discurso de recepción, entre ellos, Balbino Dávalos.\n“Pienso, que ya teniendo como tienes escrito algo sobre los poetas latinos, dicho trabajo podría servirte, en todo caso, de discurso de recepción”.\nSe congratula porque está en su tierra nativa y “que las brisas del cercano mar te habrán dado la savia necesaria para entonar un himno a una segunda juventud”.', '7', '69', '1 f'),
(579, '1930.Julio,23.', 1930, '<em>Discursos leídos ante la Academia Mexicana, correspondiente de la Real Española en la sesión solemne con motivo de la recepción pública del señor Don  Balbino Dávalos el día 23 de julio de 1930 en la Barra Mexicana de Abogados</em>.\nEn primer lugar se publica el trabajo de recepción de Balbino Dávalos titulado “La Rima en la antigua poesía clásica romana” (img. 2), seguido del discurso de respuesta de Ezequiel A. Chávez, a saber, “Balbino Dávalos, su obra literaria y sus estudios sobre la Rima y la Prosodia de los poetas greco–romanos” (img. 3).', '7', '70', '3 ff'),
(580, '1930.Diciembre,12.', 1930, 'Carta de Ezequiel A. Chávez a Balbino Dávalos.\nPide una disculpa por la demora de su respuesta ya que “fui recibido como Académico de Número hace unos días” y estuvo entretenido con el discurso, las pruebas de imprenta del mismo, que ahora le remite en sobre aparte.\nDice que ya le mostró su carta al Padre Escobedo y a Darío, aunque no a la Academia Mexicana de la Lengua porque no se ha reunido. Se congratulan por el trabajo de Balbino: “no sólo por los buenos argumentos que […] aduces a favor de tu texto, sino por su carácter autobiográfico de tan buen sabor”.\nTermina avisando que tiene las <em>Musas de Albión</em> “y ya principié a deleitarme con su lectura”.', '7', '71', '1 f'),
(581, '1930.Diciembre,13.', 1930, 'Carta del presbítero Federico Escobedo, desde Teziutlan, Puebla, a Balbino Dávalos, en Colima.\nLe felicita porque ha sabido tomar lo mejor de los más eminentes lingüistas y humanistas, a quienes ha superado porque no percibieron “por su crónica sordera […] las agudas notas de la que Ud. con frase felicísima llama: «su paloma cucureadora», y que no es otra cosa más que <em>la rima sonora</em>, de la cual puede Ud. ufanarse de haber sido real y verdaderamente el afortunado descubridor”.\nComenta, por otra parte y con detalle, los poemas traducidos en <em>Musas de Albión </em>y el discurso de respuesta de Ezequiel A. Chávez.\nConcluye diciendo que va a presentar a Balbino Dávalos como candidato para la misma Arcadia Romana “para que cuanto antes le hagan donación de la flauta de Pan y del cayado pastoril que son las clásicas insignias de aquella docta y florentísima Academia, quedando de esta suerte ya consagrado Obispo laico de Colima, que, bajo la sombra amorosa de sus palmeras, «cantando apaciente Ud. su ganado»”.', '7', '72', '3 ff'),
(582, '1930.Julio,22.', 1930, 'Carta de Antonio Caso, director de la Facultad de Filosofía y Letras, para graduados y Escuela Nacional Preparatoria, a Balbino Dávalos.\nSe disculpa por no poder asistir a “la junta académica en la que usted recibirá la venera de Correspondiente de la Real Academia Española”, pues tiene “que sostener en el Consejo de la Universidad los puntos referentes a la creación de una Escuela Secundaria, dentro de nuestra Institución, y me veré comprometido en el debate”.\nAprovecha la oportunidad de extenderle su más cordial felicitación por “su exquisito y sutil ingenio” (img. 1) y reconoce “la lozanía de su talento y el primor de su personal cultura” (img. 2).', '7', '73', '1 f'),
(583, '1930.Julio,28.', 1930, 'Carta de Fernando Iglesias Calderón a Balbino Dávalos.\nLe felicita por haber sido “nombrado Miembro de nuestra Academia de la Lengua correspondiente de la Española”.\nTambién aprovecha la oportunidad para comunicarle que ha cambiado de domicilio donde espera su visita.', '7', '74', '1 f'),
(584, '1930.Marzo,20.', 1930, 'Carta desde México deEnrique C. Creel a Balbino Dávalos, en Colima.\nAgradece sus cartas “porque son muy cariñosas” e informa “de los ataques de un reportero de <em>El Universal </em>porque me opuse a que se llevara algunos documentos que pertenecen a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística”.', '7', '75', '1 f'),
(585, '1930.Mayo,13.', 1930, 'Tarjeta de identificación con fotografía.\nRafael J. Pérez, subjefe de la Oficina Federal de Hacienda en Colima, certifica que Balbino Dávalos es jefe de las Oficinas Federales de Hacienda, adscrito actualmente a la de Colima.', '7', '76', '1 f'),
(586, '1930.Julio,30.', 1930, 'Carta de Antonio Medíz Bolio, ministro de México en San José, Costa Rica, a Balbino Dávalos, en Colima.\nManifiesta su gratitud porque, según Alejandro Quijano, “usted ha querido, en términos de gran benevolencia para mí, apoyar con su valioso y autorizadísimo voto la proposición que él y Genaro Fernández [<em>MacGregor</em>] quieren hacer para mi inmerecido ingreso a la Academia”.', '7', '77', '1 f'),
(587, '1930.Agosto,13.', 1930, 'Carta de Federico Escobedoa Balbino Dávalos, fechada en la Iglesia del Carmen de Teziutlán.\nSe congratula porque los grandes especialistas “Schmidt, Voos, Seelman y Teuffel, cuyos argumentos en pro de la causa que usted defiende son —en verdad— muy atendibles y de mucho peso y enjundia”.\nLa tesis de Dávalos es “sobre la existencia de la rima en versos griegos y latinos de la clásica antigüedad”.\nPor otra parte, se disculpa por no haber aceptado el encargo de la Academia Mexicana de la Lengua para “responder al eruditísimo discurso de usted”.\nExpresa su acuerdo “en la posibilidad de su existencia, siempre y que por aquélla se entienda <em>la </em>[<em>rima</em>] <em>de asonancia</em>”, porque la de consonancia sólo por rara excepción y en época ya de visible decadencia se encuentra en <em>los versos leoninos</em>”.', '7', '78', '8 ff'),
(588, '1930.Octubre,14.', 1930, 'Carta del señor Rafael López, de la casa editorial <em>Cvltvra</em>, a Balbino Dávalos, en Colima.\nInforma que le envía tres ejemplares de <em>Musas de Albión</em>, encuadernados en tres colores diferentes, para que escoja el que más le guste.\nDice que anexa asimismo “unas breves palabras de don Federico Gamboa, que nos había escrito para hacer una fajilla a la usanza francesa y envolver la parte inferior de su libro, idea que de pensarlo detenidamente no la creo muy oportuna, pero como su hijo y yo lo habíamos decidido, la sometemos a su consideración para que en caso de usted lo crea pertinente la ordene a mis talleres”.\nConcluye: “El señor su hijo se ha servido liquidarme el saldo del valor de su obra”.', '7', '79', '1 f'),
(589, '1930.Julio,1º', 1930, 'Carta fechada en Teziutlán del presbítero Federico Escobedo a Balbino Dávalos.\nSe disculpa por no “tocar tu lanza con la mía”, como dijo Longfellow en cierta discusión con Tennyson, es decir, “mal podría —aunque lo pretendiera— discutir con Ud. acerca de cuestiones filológicas que reclaman y exigen larga y seria preparación y profundos conocimientos” que dice no poseer.\n“El hallazgo de Ud. (el de la rima) cuenta con formidables abogados […], pero no hay que olvidar que de no comprobarse su veracidad, quedará entonces relegado á la simple categoría —una de tantas— de hipótesis plausibles, con cuyo nombre calificó Macaulay […] ciertos trabajos del insigne historiador Niebuhr”.\nAgrega: “Yo espero que saque Ud. adelante […] su artístico hallazgo, como el maestro Julián Carrillo en el suyo del sonido 13”.', '7', '80', '2 ff'),
(590, '1931.Agosto,3.', 1931, 'Carta de Fernando Iglesias Calderón, excomisionado mexicano, a Balbino Dávalos, en Colima.\nLamenta no haber podido localizar su domicilio para enviar la carta escrita con motivo de su recepción en la Academia Mexicana de la Lengua.\nAhora que la Secretaría de Relaciones Exteriores “me obsequió un directorio que acaba de publicar, titulado <em>Señas de escritores y artistas mejicanos</em>, y en él encontré la dirección de usted en esa tropical ciudad de Colima”.', '7', '81', '1 f'),
(591, '1931.Diciembre,14.', 1931, 'Carta de Genaro Fernández Mac Gregor a Balbino Dávalos.\nAgradece su carta en la que expresa elogios “a mi discurso de entrada a la Academia [<em>Mexicana</em> <em>de la Lengua</em>], que Ud. mejor que nadie —como conocedor y admirador de Croce—,sabe que no vale nada. Es un mal resumen de la estética de ese autor con aplicaciones al arte moderno”.\nAgrega: “Me habla Ud. de las doctrinas de De Sanctis y por lo que conozco de ellas a través de Croce, y de algunos artículos aislados que he leído, me parece tan interesante que voy a encargar sus obras completas, como encargué las de Croce”.', '7', '82', '1 f'),
(592, '1931.Diciembre,17.', 1931, 'Con papel membretado del despacho <em>Quijano y Fernández Mac Gregor, abogados</em>, carta de Alejandro Quijano a Balbino Dávalos.\nCuenta que en su carta escrita a Genaro Fernández Mac Gregor, con motivo del discurso de recepción en la Academia Mexicana de la Lengua, extiende una felicitación a Quijano pero corrigiendo al mismo tiempo un error cometido en “mi leve respuesta” al mencionado discurso.\nDice Quijano que fue una simple errata a pesar que “se nos dijo que se tenía un magnífico corrector”.', '7', '83', '1 f'),
(593, '1931.Enero,2.', 1931, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos.\n“Se va por correo certificado su diploma de académico de la española. Le escribo para advertirle tenga mucho cuidado al sacar el documento del tubo de cartón”, porque podría romperse.', '7', '84', '1 f'),
(594, '1931.Noviembre,13.', 1931, 'Carta de Federico Gamboa a Balbino Dávalos, su “querido Bilbaíno”.\nSe muestra consternado por la muerte de Victoriano Salado Álvarez, a quien acompañó durante los días “que duró el ataque de diabetes, complicado de la septicemia que casi siempre la escolta, que se lo llevó a la tumba”.\nAlude asimismo a las “interesantísimas <em>Memorias</em>” del difunto, cuyos capítulos por lo general comentaban juntos.\nPasando a otro punto, Gamboa dice: “También yo, y cuenta que no soy humanista como tú, sufrí con hojear el <em>Homenaje a Virgilio</em> que a mí me llegó por donativo del italiano don Pedro que colaboró en el volumen. Y me he preguntado lo que tú te preguntas: ¿Por qué, en términos generales, los latinistas escribirán el español por tan desastrado modo, cuando de ellos debiera esperarse precisamente lo contrario?”.', '7', '85', '1 f'),
(595, '1932.Mayo,31.', 1932, 'Poemas de Giosuè Carducci que envía M.G. Linárez [<em>sic</em>] a Balbino Dávalos.\nEl primero se titula “El soneto”, y sus versos iniciales dicen:\n“Dante le dio del querubín el vuelo,\norlas de oro y azulado ambiente;\nPetrarca, el llanto de su amargo duelo\ny el quejoso murmullo de la fuente”.\nEl segundo es “En una iglesia gótica”, que empieza:\n“Surgen y en ágiles filas dilátanse\narduas columnas de enormes mármoles,\ny entre la sacra sombra parécenme\nde gigantes, ejército” (img. 1).\nAl final y a modo de dedicatoria, se lee: “Al Maestro Lic. Dávalos:\n“Despierta, Mujer Dormida, que está la pira encendida\ndel Popo, para tu téa; y alumbra desde la altura,\npara México, otra albura, cual la tuya, gigantesca…!”.\nUna referencia más: “En el camino Cuauhtla–Amecameca. Méx. 31-5-32” (img. 2).', '7', '86', '2 ff'),
(596, '1932.Agosto,22.', 1932, 'Carta de Ismael Enrique Arciniegas, de la Legación de Colombia en Quito, Ecuador, para Balbino Dávalos, en Colima.\nEn días pasados escribió prometiéndole nuevos comentarios sobre su <em>Discurso</em> y <em>Musas de Albión</em>, y que “le enviaría algunas versiones”, parte integrante de su próxima <em>Lira extranjera</em>.\nElogia la vasta erudición de Dávalos y le comunica que va a prestar su <em>Discurso</em> al arzobispo de Quito Manuel M. Polit Lasso, gran conocedor de las literaturas latina y francesa —por haber estudiado diez o doce años en el Seminario de San Sulpicio (París)—, a un sobrino del prelado, el jesuita Espinosa Polit, profesor de prosodia latina y griego, y al Padre Acosta, también profesor de prosodia latina, griego y hebreo en el convento de Santo Domingo.\nDe haber recibido más ejemplares los habría enviado a Bogotá, Colombia, a Antonio Gómez Restrepo y a su antiguo jefe de la Legación en Chile Miguel Abadía Méndez, importante latinista según criterio de Miguel Antonio Caro.\nCuenta que, de estudiante, tradujo del inglés a algunos poetas y envió su versión a Menéndez y Pelayo quien, meses después, le escribió una carta lisonjera pero criticando que hubiera usado endecasílabos agudos. “Desde entonces les cogí pavor” a éstos.\nTradujo a otros poetas cuando estuvo de secretario en la Legación de Caracas, pero tuvo que “salir precipitadamente de esa ciudad por orden del dictador Cipriano Castro”, dejando atrás el cuaderno con sus traducciones.\nEspera recibir pronto los juicios emitidos sobre “mi <em>Antología</em>” de Antonio Gómez Restrepo, Silvio Villegas y Antonio Llanos.\nUn poeta e hispanista polaco, el Dr. Stanislaw Pazurkiewicz, quien preparaba a la sazón una “Antología hispano–americana”, “ha traducido ya al polaco ocho poesías mías”.\nUn par de japoneses también se han interesado en su obra, a saber, M. Oka y Ryoji Noda.\nDice que “le mando hoy un discurso del gran Zaldumbide, en que habla de mis sonetos”.\nTambién escribe: “Le mando 36 versiones de Heredia y mis versiones de <em>Mujeres malditas </em>y de «Booz dormido». Ojalá que le agraden”.', '7', '87', '2 ff'),
(597, '1932.Mayo,16.', 1932, 'Carta de Enrique Martínez Sobral, desde El Paso, Texas, a Balbino Dávalos.\nRecuerda que, durante los años en que fue secretario de la Academia Mexicana de la Lengua, insistió una y otra vez para que se dijeran los discursos de recepción, que con el tiempo constituirían “un edificio monumental”.\nA continuación agrega: También, estaba seguro de que en ese edificio, “un artista de genio, que también es un sabio infatigable, ensamblaría maravillosa piedra esculpida con su cincel de maestro. Tal piedra es el discurso de Ud., mi querido Balbino”.', '7', '88', '1 f'),
(598, '1933.Diciembre.', 1933, 'Sobre membretado de <em>Les Annales politiques et littéraires</em>, procedente de París, para Balbino Dávalos, dirigido a su casa de Avenida Chapultepec 138, de la Ciudad de México.', '7', '89', '1 f'),
(599, '1935.Agosto,6.', 1935, 'Carta del Dr. Fernando Ocaranza, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, a Balbino Dávalos.\nLe comunica que el Oficial Mayor de la Universidad “ha puesto en mis manos el original de la conferencia que dio usted en el <em>Polyglot–Club </em>de Londres, la noche del 23 de mayo de 1908 sobre «Aspectos de la poesía contemporánea en México»”.\nDicho original habrá de figurar en la colección que, para la integración del museo que se inaugurará para conmemorar el XXV aniversario de la restauración de esta Universidad, se establecerá en breve”.', '7', '90', '1 f'),
(600, '1935.Diciembre,20.', 1935, 'Carta de Ismael Enrique Arciniegas, desde Bogotá, Colombia, a Balbino Dávalos, en México.\nComenta haber recibido apenas su carta de 20 de septiembre que “llegó después de dos meses y medio de viaje”, en la que elogia su versión de “Alteram jam”, de Horacio, “ultrapasándolo”.\nInforma que también ha recibido felicitaciones del Padre Restrepo. Menciona asimismo que le llegaron comentarios de Jorge Carrera Andrade, Antonio Gómez Restrepo, José Joaquín Casas y José María Restrepo Millán.\nAlude a otro comentario que hace Dávalos a propósito de las nueve odas que había publicado en <em>Revista Javeriana</em>..\nAgrega: “El placer de traducir es manía de los que vamos ya con el sol en la espalda, cuando la inspiración propia se ha ido”. Ejemplo de ello es “además de mi tomo <em>Traducciones </em>que Ud. tiene,<em> </em>y de mis <em>Trofeos</em>, de Heredia, tengo un libro inédito <em>Lira extranjera</em>, que consta ya de más de 300 poesías, de unos 90 poetas, franceses especialmente”.', '7', '91', '2 ff'),
(601, '1935.Marzo,10.', 1935, '<em>Cervantes y el Quijote en la Academia</em>, de Alejandro Quijano.\nEjemplar dedicado por el autor “para Balbino Dávalos, con mi viejo, respetuoso cariño, con honda estimación”.\nEl folleto es el texto de una conferencia dictada a invitación del Grupo Cultural Jovellanos en fiesta presidida por el embajador de España Domingo Barnés, en enero de 1934, que, a su vez, es un capítulo de una obra de mayor aliento que piensa publicar con el título de <em>Lexicones Académicos.</em>', '7', '92', '9 ff'),
(602, '1935.Septiembre,5.', 1935, 'Carta de Ismael Enrique Arciniegas, desde Bogotá, a Balbino Dávalos.\nAlude al envío hecho el año anterior de su versión de <em>Trophées</em>, libro que “salió plagado de errores, en edición lastimosa”; sin embargo, “como se agotó, haré una nueva en París”.\nLe envía ahora un ejemplar de <em>Revista Javeriana</em>, con “unas traducciones mías de Horacio”.', '7', '93', '1 f'),
(603, '1935.Diciembre.', 1935, '“Alabanza del campo” (<em>Beatus ille</em>…), versión de Ismael Enrique Arciniegas para Dávalos:\n“Feliz quien de negocios alejado,\nLibre de todo afán, cual los mortales\nDe tiempo ya pasado,\nLos campos paternales\nCon bueyes propios ara confiado” (img. 1).', '7', '94', '2 ff'),
(604, '1909.Noviembre,25.', 1909, '“Effeuillaison”, soneto de Ernest Mourguet dedicado a Balbino Dávalos, de la Academia Mexicana de la Lengua.\nFue publicado por el periódico <em>L’Echo Français</em>. El recorte fue enviado por la agencia <em>David Camacho.</em> El soneto comienza: “Galatée, en riant, les paupières mi–closes…”.', '7', '95', '1 f'),
(605, '1913.Febrero,13.', 1913, 'Carta de Branca de Gonta Colaço a Balbino Dávalos, desde su casa de Rua São Francisco de Paula, 6, en Lisboa.\nInicia su misiva con una exclamación: “Hosanna!”, porque aparecieron unos versos dentro de un diccionario pero —dice— se publicarán hasta que se restablezca la paz en México.', '7', '96', '1 f'),
(606, '1975.', 1975, '<em>Poesías inéditas de Balbino Dávalos</em>. Selección de Josefina Dávalos de Sánchez Orrego.\nEn el “Prólogo”, la compiladora dice que se trata “de unos versos inéditos de mi padre que me entregó mi hermana Emma Dávalos de Norman poco antes de morir”.\nAgrega: “Por el cariño y recuerdo a la memoria de mi padre, tuve el empeño en ordenar todos esos versos escritos en diversas épocas contando con la ayuda de Manuel mi hermano para su corrección” (img. 2).', '7', '97', '2 ff'),
(607, '1943.', 1943, '<em>Cátedras que se impartirán en el año de 1943.</em>\nBalbino Dávalos aparece como titular de dos cursos monográficos sobre literatura latina y literatura griega (img. 22 y 23).', '7', '98', '30 ff'),
(608, '1944.Agosto,1º.', 1944, 'Revista <em>Fraternidad.</em> Órgano del Comité Mexicano contra el Racismo.\nComo editorial, “Juárez y el racismo”, texto de un discurso del sociólogo Manuel R. Palacios, subsecretario de Trabajo y Previsión Social (img. 3).\nEntre otros artículos: “Los israelitas en la guerra” (img. 2 y 7); “El papel de Texas en las relaciones interamericanas”, discurso pronunciado por Pauline R. Kibbe, secretaria ejecutiva de la Comisión del Buen Vecino, en Texas (img. 4 y 5); y también, “Lacandones, selva y judíos”, reportaje de Gertrude Duby (img. 6).\nAdemás se publica un “llamamiento a los maestros” por parte del Comité Mexicano contra el Racismo (img. 8).', '7', '99', '2 ff'),
(609, '1945.Enero,24.', 1945, 'Carta del secretario de Relaciones Exteriores Ezequiel Padilla a Balbino Dávalos, en México.\nAgradece “su atenta esquela de 8 de los corrientes, en la que se expresa usted con generosidad acerca de mi discurso del día 7. Los altos méritos de intelectual y de patriota que en usted concurren, dan a sus palabras un valor especial de estímulo y aliento para mí”.', '7', '100', '1 f'),
(610, '1946.Octubre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Tratamiento a los penados”, “Inauguración de la capilla del Espíritu Santo. Es el templo del Consejo Superior de Investigaciones”, “Folklore español: Las «funciones» de Castilla”, “El Archivo de Indias”, “Obras hidráulicas de la región de Levante” e “Instituciones culturales extranjeras en Madrid”.', '7', '101', '2 ff'),
(611, '1946.Octubre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Nuevas obras hidráulicas”, “Tierras para los labradores”, “Misión argentina en España”, “La investigación hebraica y arábiga en España”, “Noticiario económico financiero”, “Se intensifica la repoblación forestal” y “Libros españoles”.', '7', '102', '2 ff'),
(612, '1946.Octubre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Actos de hermandad hispano–argentina”, “Ciudades españolas”, “Labor social española: mejoras a los ferroviarios”, “Pesca española en 1945”, y “El Museo de América”.', '7', '103', '2 ff'),
(613, '1946.Octubre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “El Jefe del Estado inaugura dieciséis edificios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas” y “Los 16 nuevos edificios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas”.', '7', '104', '2 ff'),
(614, '1946.Noviembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “La exposición del libro español en Lisboa”, “Feria de muestras”, “Acuerdos hispano–holandeses”, “Asamblea nacional de labradores y ganaderos”, “Noticiario económico financiero” y “Mercados madrileños”.', '7', '105', '2 ff'),
(615, '1946.Noviembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “El ministro de Educación Nacional inaugura los nuevos locales del Instituto de Córdoba”, “Obras en Canarias”, “Exposición del libro hispánico”, “Noticiario económico financiero”, “La Biblioteca Nacional”, “El deporte popular en el País Vasco”, “Declaraciones del hispanista Mr. Lewis Hanke”.', '7', '106', '2 ff'),
(616, '1946.Noviembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “El Jefe del Estado recibe a los marinos argentinos”, “Los derechos del ciudadano en el Régimen español”, “El parque nacional de Ordesa”, “La Escuela Nacional de Cerámica”, “Noticiario económico financiero”, “La Escuela de Capacitación Obrera”, “Institutos de Investigaciones Médicas” y “El ahorro en España”.', '7', '107', '2 ff'),
(617, '1946.Noviembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Frutos de la paz española: La revalorización económica de nuestro Protectorado marroquí” y “Un nuevo cuadro de Velásquez en el Museo del Prado”.\nAdemás, “Comercio con la Gran Bretaña”, “La investigación de las ciencias naturales”, “La industria conservera en España”, “Reconstrucción española” y “La casa de Lope de Vega”.', '7', '108', '2 ff'),
(618, '1946.Noviembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Interesantes declaraciones de S.E. el Jefe del Estado al representante de la <em>Associated Press </em>en Madrid”, “Noticiario económico financiero”, “Artesanía española”, “Electrificación de ferrocarriles”, “Restablecimiento del Tribunal de Cuentas” y “El Instituto de Valencia de Don Juan”.', '7', '109', '2 ff'),
(619, '1946.Diciembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Entre rojos y españoles yo he querido demostrar que soy español” (declaraciones de Jacinto Benavente); “El cultivo del tabaco en España”, “Telégrafo del Noticiero”, “El Museo del Traje Español”, “El Congreso Nacional de Trabajadores ha trasladado a los Poderes Públicos las in quietudes de los medios obreros”, “La Casa del Greco” y “Un artículo de Randolph Churchill sobre España”.', '7', '110', '2 ff'),
(620, '1946.Diciembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Inauguración del Instituto de Enseñanzas Profesionales de la Mujer”, “Instituto de Entomología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas”, “Cazaderos españoles: Gredos”, “Pesca española” y “El Museo Sorolla”.', '7', '111', '2 ff'),
(621, '1946.Diciembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Aragón tributa al Jefe del Estado un recibimiento triunfal”, “Noticiario económico financiero”, “Santiago de Compostela: ciudad de arte y peregrinaje”, “La labor del Instituto Nacional de Colonización” y “Hogares profesionales de Auxilio Social”.', '7', '112', '2 ff'),
(622, '1946.Diciembre.', 1946, '<em>Noticiero Español. La realidad de España.</em>\nSumario: “Frutos de la paz española: la Comisaría Nacional del Paro”, “La industria algodonera española”, “El Museo Cerralbo”, “Actividad de los astilleros españoles”, “La construcción en España” y “La investigación histórica hispanoamericana”.', '7', '113', '2 ff'),
(623, '1947.', 1947, '<em>Poetas Clásicos Poblanos</em>, de Delfino C. Moreno.\nConferencia sustentada por el autor el 5 de febrero de 1947 en la Tribuna Cultural Angelopolitana y transmitida por la radiodifusora local XEHR.\nA mano aparece escrito “Obsequio” y un sello del Grupo Literario <em>Bohemia Poblana</em>, de la ciudad de Puebla.', '7', '114', '9 ff'),
(624, '1959.Febrero,28.', 1959, '<em>Crítica científica y espíritu universitario</em>, de Juan Comas.\nEn la “Advertencia”, se dice: “En el presente folleto se recopilan una serie de artículos, comentarios y cartas publicados en distintas revistas, así como algunos documentos oficiales, que giran en torno a la crítica, concreta y objetiva, hecha a la obra <em>Etnografía de México </em>(1957), editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México” (img. 2).\nA continuación un amplio texto titulado “¿Etnografía mexicana?”, que fuera publicado por Juan Comas en el nº 439 de la revista <em>México en la cultura</em>, correspondiente al 18 de agosto de 1957, reseñando la aparición del libro <em>Etnografía de México</em> (img. 3-14).\nEnseguida aparece “Defensa de <em>Etnografía de México </em>ante una crítica injusta: Consignación de las apreciaciones del Sr. Juan Comas al Tribunal Universitario”, bajo la responsabilidad de Lucio Mendieta y Núñez, director del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, texto aparecido tiempo después en el nº 441 de <em>México en la cultura</em>, correspondiente al 1º de septiembre del mismo año de 1957 (img. 15-18).\nCierra esta sección el texto “Punto final”, de Juan Comas, en el que responde a la que se publicó en el nº 442 de la misma revista <em>México en la cultura</em>, correspondiente al 8 de septiembre de 1957 (img. 19-24).\nDe los comentarios a la mencionada obra se incluyen una serie de textos aparecidos en los siguientes números de <em>México en la cultura</em>, suplemento de <em>Novedades</em>; ellos fueron: una nota de la redacción aparecida en el nº 443 del 15 de septiembre de 1957 (img. 25-26; “Carta abierta” de Eusebio Dávalos Hurtado, publicada en el nº 444, del 22 de septiembre de 1957 (img.27-28); “La Universidad y la crítica”, texto de Lucía Espinosa publicado en el nº 446, del 6 de octubre de 1957 (img. 29-31); carta al Dr. Comas, de Antonio Pérez Elías, director de la revista <em>Tlatoani </em>(img. 32); “El espíritu universitario y el elogio mutuo”, editorial de la revista <em>Tlatoani</em>, aparecido también en <em>México en la cultura</em>, nº 448, del 20 de octubre de 1957 (img. 33-34); “Criterio de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Nacional de Antropología e Historia”, texto publicado en el nº 449 de <em>México en la cultura</em>, del 27 de octubre de 1957 (img. 35); “¿La crítica es pecado?: Singular refutación del director de un instituto de la UNAM”, de Antonio Rodríguez, texto publicado por la revista <em>Impacto</em>, nº 403, del 23 de octubre de 1957 (img. 36-40) y “Carta del Dr. Pablo Martínez del Río”, director de la ENAH y del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, haciendo constar que Juan Comas es un distinguido profesor de la ENAH desde 1941 (img. 41).\nConcluye con un apéndice titulado: “Aspecto legal. Consignación ante el H. Tribunal Universitario”, en el que se asegura: “Hasta el momento de redactar estas líneas (28 de febrero de 1959), el H. Tribunal Universitario no ha adoptado resolución sobre el escrito de referencia”, a saber, la consignación hecha por el Dr. Lucio Mendieta y Núñez pidiendo sanción contra el Dr. Comas (img. 42).', '7', '115', '13 ff'),
(625, '1966.Marzo,25.', 1966, 'Discurso de Luis Garrido ante los miembros de la Academia Mexicana de la Lengua y familiares de don Balbino Dávalos, “poeta, diplomático, maestro, traductor y hombre de mundo” (img. 1), con motivo del centenario de su nacimiento.\nTexto mecanografiado img. 1-17).\nAcompaña al texto una tarjeta que dice: “De Don Luis Garrido que fuera Rector de la UNAM” (img. 18).', '7', '116', '17 ff'),
(626, '1970.Septiembre.', 1970, '<em>Mission Internacionale</em>.\nEn portada, foto del “Lic. Balbino Dávalos, diplomático, jurista y filósofo mexicano” (img. 1).\nEntre los artículos que se publican: “<em>Currículum vitae</em> del Lic. Balbino Dávalos” (img. 2) y “Memorias de Balbino Dávalos”, por Rafael Heliodoro Valle (img. 4-5).\nHeliodoro Valle informa en su texto que Balbino Dávalos “dejó inéditos <em>Nieblas londinenses</em>, poemas; <em>De otros Parnasos</em> y <em>Mi diario</em>, libros que el amor filial dará a la estampa” (img. 4).', '7', '117', '9 ff'),
(627, '1999.Octubre,2.', 1999, '“Balbino Dávalos, autor del ideal de la Universidad, fue recordado”, de Guadalupe Appendini.\nArtículo que publica <em>Excélsior</em>, a propósito del 48º aniversario de su fallecimiento.\nMenciona que fue rector de la UNAM en dos ocasiones: “la primera de mayo a junio de 1920 y la segunda, en 1935, entre la renuncia del doctor Ocaranza y la nominación del doctor Luis Chico Goerne”.\n“El ideal universitario, en mi sentir, no puede ser otro que el escudriñar insistentemente la verdad posible en la investigación experimental científica, con la tendencia espiritual de hacer cada vez más realizable el bien humano”.', '7', '118', '1 f'),
(628, '1894.Febrero,24.', 1894, 'Carta de Porfirio Díaz, presidente de México, a Balbino Dávalos.\nAgradece la carta enviada por éste el pasado día 22 y le comunica “que puede pasar á la Presidencia, el miércoles próximo, de las cuatro de la tarde en adelante”.', '7', '119', '1 f'),
(629, '1903.Enero,17.', 1903, 'Carta de Francisco A. de Icaza, de la Legación de México en Madrid, a Balbino Dávalos.\nDice que escribió al señor Castellot sobre “la placa de Comendador y no la Cruz, pues, según ya sabes, hice que se elevara la categoría de la Condecoración”.\nPide, además, que envíe unos libros y le escriba “largo”.', '7', '120', '1 f'),
(630, '1914.Febrero,5.', 1914, 'Carta de un miembro de la Legación de España en Lisboa a Balbino Dávalos, agradeciendo el folleto que le dedicó.\nAprovecha para enviar a su hija un cuento suyo titulado <em>La ahijada de las Delfas</em> [?] que es el que ha escrito “con más amor y más acierto”.', '7', '121', '1 f');
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(631, '1904.Julio,26.', 1904, 'Carta de Marcial Martínez de Ferrari, a Balbino Dávalos.\nQuien fuera encargado de la Legación de Chile en México, desde la capital Santiago, le confía su situación: el estado de salud de su madre y los muchos años de su padre fueron los motivos que le obligaron a dejar su cargo en México. Espera pronto regresar a la vida diplomática.\nAporta datos sobre la inestable vida política de Chile y la urgencia de un gobierno con más administración.\nAvisa que Manuel J. Vega, secretario de la Legación de su país en Bolivia, ha sido designado su sucesor en México y promete enviar con él las obras de Andrés Bello.', '7', '122', '4 ff'),
(632, '1905.Marzo,11.', 1905, 'Carta de Enrique C. Creel, gobernador de Chihuahua, a Balbino Dávalos.\nManifiesta que ha dado posesión en la entidad a la Junta Patriótica “Benito Juárez”, con el objeto de levantar mediante suscripción nacional un grandioso monumento en honor al Benemérito en Ciudad Juárez (antes, Paso del Norte), cuyo costo no será menor a 250,000 pesos.\nPide la cooperación de Dávalos.', '7', '123', '1 f'),
(633, '1906.Diciembre,5.', 1906, 'Carta del ministro de Hacienda José–Yves Limantour a Balbino Dávalos, encargado de negocios de México en Washington.\nAgradece las gestiones hechas por Dávalos y le comunica que David Eugene Thompson, embajador de EEUU en México, pidió permiso al ministro de Relaciones Exteriores para que inspectores norteamericanos pudieran instalarse en el Istmo de Tehuantepec “con el objeto de vigilar el tránsito de mercancías que fuesen remitidas de un punto de los Estados Unidos á otro del mismo país, por la vía de Tehuantepec” (img. 1).\nLa Secretaría de Relaciones Exteriores pidió su opinión a Limantour quien expresó su consentimiento siempre y cuando también se permitiera a inspectores mexicanos hacer lo propio en EEUU “en el trámite de mercancías mexicanas” (img. 1-2).', '7', '124', '3 ff'),
(634, '1906.Febrero,19.', 1906, 'Carta inconclusa de una mujer cercana a Balbino Dávalos y Jovita Anaya, ausentes del país.\nLes agradece el regalo de un sillón que ha arreglado y que ahora luce bien (img. 1-2).\nAñora la presencia de ellos y, como los planes de los niños “que todo lo arreglan del mejor modo”, les gustaría ir a Europa y regresar junto con ellos.\nPero está convencida que no volverán. “Balbino está ya <em>lanzado</em> como las locomotoras, y éstas no retroceden” (img. 3).', '7', '125', '2 ff'),
(635, '1901.Septiembre,26.', 1901, 'Carta de Francisco A. de Icaza, de la Legación de México en Madrid, a Balbino Dávalos.\n“A ver si con el de Cervantes son tres libros los que publico este año”.\nPregunta a Dávalos si ya editó su estudio sobre Horacio y comenta la mala recepción que ha tenido en España el libro <em>Lascas</em>, de Salvador Díaz Mirón.\nA este propósito —dice— ha enviado “uno de los artículos publicados” sobre el tema al ministro de Relaciones Exteriores Ignacio Mariscal.', '7', '126', '1 f'),
(636, '1909.Octubre,1º.', 1909, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez, subsecretario de Relaciones Exteriores, a Balbino Dávalos.\nComenta en torno a la situación de Carlos, quien en su juventud piensa que la carrera es expedita, mientras que en realidad “dista mucho de serlo, porque va muy despacio y se necesita mucha paciencia y mucha sangre fría para tolerar lo que venga”.\nSobre cierta información que ha salido en la prensa acerca de Bermúdez, opina que es mejor no hacer caso y ni siquiera “he considerado conveniente hablarle á D. Ignacio [<em>Mariscal</em>]” sobre “ese infeliz que quedó destituido”. Agrega: “Sus amigos, que son unos cuantos palantrines de casa de vecindad, se convencerán pronto de que el tal no va á ninguna Misión, ni desempeña ningún cargo, ni sirve para nada, como no ha servido nunca”.\nInforma de ciertos movimientos que Ramón G. Pacheco pretende hacer: quiere un cambio con Gilberto Crespo, pero la Secretaría no permitiría que el ministro de México en Viena pasara a Tokio (img. 1-2); Godoy no quiere dejar Washington y no cree “que lo de Guatemala le tocará a Vd., pues Pardo no podría ir de Primer Secretario á esa Embajada trocando con Vd.”.\nLuis Pardo con gusto iría a Japón pero Pacheco no lo permitiría (img. 2).', '7', '127', '2 ff'),
(637, '1909.Septiembre,21.', 1909, 'Carta de Ramón Corral, ministro de Gobernación, a Balbino Dávalos.\nAgradece los informes enviados por Dávalos con datos proporcionados por el Departamento de Estado a propósito de ciertos ataques de un grupo de revoltosos en la frontera.\nEl Ministro dice que no le prestó en un principio seriedad al asunto.', '7', '128', '1 f'),
(638, '1908.Octubre,16.', 1908, 'Carta de Balbino Dávalos, desde Londres, a Ignacio Mariscal, ministro de Relaciones Exteriores de México.\nEstá interesado en publicar su colección de poemas en España, a donde viajará en noviembre para ver la edición de sus propios versos, para los que ya tiene editor en París y Barcelona.\nPor otra parte |agradece al Ministro porque interpreta que, con la licencia concedida a Miguel Covarrubias, “tuvo V. el propósito de que yo quede como Encargado de Negocios efectivo”.\nOpina que el fin principal de Covarrubias —por cierto, dice, “está insoportable”— “es procurar que se le haga embajador en Washington”.\nEn la carta también se alude a Limantour y Heriberto Barrón.', '7', '129', '2 ff'),
(639, '1908.Noviembre,27.', 1908, 'Carta de Francisco A. de Icaza, de la Legación de México en Berlín, a Balbino Dávalos.\nAgradece las plumas que le compró y espera saldar cuentas.\nPor otra parte, la Conferencia de Propiedad Literaria para la revisión del Convenio de Berna, ha significado para él un curso de derecho comparado aunque las conclusiones poco afectan a México, y le ha permitido conocer personas de valía aunque la impresión de sus libros se esté demorando.\nComenta haber leído que Miguel Covarrubias se embarcó con su familia y “que La Barra ya recibió el aviso por telégrafo de su nombramiento en Washington”.', '7', '130', '1 f'),
(640, '1909.Octubre,25.', 1909, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez, subsecretario de Relaciones Exteriores, a Balbino Dávalos, en Washington.\nInforma que Francisco Valadés, dueño del periódico <em>El Correo de la Tarde</em>, de Mazatlán, es cónsul o vicecónsul de Honduras y “toma parte indebida en los asuntos de la política del país”.\nRuega que, de manera confidencial y amistosa con el Dr. Lazo Arriaga, logre que el gobierno hondureño retire “la patente” a Valadés y así impedir que la Secretaría sea compelida “a cancelar su <em>exequatur</em>” (img. 1).\nPor último, hace comentarios sobre manejo indebido de fondos por Godoy (img. 1-2).', '7', '131', '2 ff'),
(641, '1909.Septiembre,10.', 1909, 'Luis Toledo Herrarte, de la Legación de Guatemala en Washington, a Balbino Dávalos.\nDa las gracias por el obsequio del libro <em>Las ofrendas</em>, del que promete sacar “delectación y provecho”.', '7', '132', '1 f'),
(642, '1909.Noviembre,17.', 1909, 'Carta confidencial de Balbino Dávalos a Ramón Corral, vicepresidente de la República.\nTrata del arribo a Estados Unidos del general Bernardo Reyes y la manera como es vigilado, siguiendo instrucciones superiores, por detectives estadounidenses y diplomáticos mexicanos, como Carlos Pereyra.\nSe menciona entre otras personas a los agentes Thomas Furlong, un tal Samuels, Heriberto Barrón, y los periodistas italianos Raphael Gorjux y Giovanni Almagià.', '7', '133', '12 ff'),
(643, '1909.Noviembre,2.', 1909, 'El marqués de Villalobar, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de España en Estados Unidos, a Balbino Dávalos, Encargado de Negocios de México.\nAgradece su comunicación y propone una entrevista para el jueves 4 de noviembre.', '7', '134', '1 f'),
(644, '1910.Agosto,15.', 1910, 'Carta de Balbino Dávalos a Justo Sierra.\nDesde la Legación de México en Lisboa le felicita por ocupar la presidencia de la Academia Mexicana de la Lengua: “Mi muy querido Don Justo: Felicítole por su presidencia académica, que, de verdad, sea dicho, no me la esperaba. Tanto obceca el tradicionalismo de una corporación á que Usted y aun yo hemos venido á ingertar [<em>sic</em>] en prueba de que lo moderno arraiga hasta sobre ruinas. Lo celebro de todas maneras, y quedo tranquilo en cuanto á la perdurancia de su modalidad literaria, ya que nunca ha pensado ni pensará Usted cumplir aquella su espiritual promesa de procurar «traducirse al español»… académico”.\nLuego hace comentarios curiosos sobre la ortografía y el idioma portugués.\nConcluye: “Como sé por vieja experiencia que no me ha de contestar” —cosa que tiene corroborada “con muchos”—, “no me dan ganas de escribirle largo. Mejor para usted. Muchos recuerdos para Ezechiel [<em>sic</em>] y Luis” (img. 1).\nAl reverso de la carta viene otro borrador de carta fechada el 17 de agosto, para “M. Zamacona”, a propósito de las disposiciones del Gobierno para que en todas la Legaciones se solemnice el Centenario. Señala haberse visto obligado a hacer algunos gastos que espera se le remitan, aunque teme que no estén a tiempo las cosas compradas “pues hay aquí infinitos retardos, trámites y dific. para retirar cualq. cosa de la aduana” (img. 2).', '8', '1', '1 f'),
(645, '1910.Abril,18.', 1910, 'Carta de Amado Nervo, de la Legación de México en España, a Balbino Dávalos.\nLe manifiesta su cariño y aprecio por la buena impresión que ha producido en Portugal.\n“No he hablado aún, por falta literal de tiempo, con la imprenta de Archivos; y ahora pienso que quizá no haya motivo para urgirlos; pues entiendo que la edición era un regalo personal tuyo al Sr. Mariscal, cuya muerte será tan llorada. Tú me dirás en todo caso como lo decidas”.', '8', '2', '1 f'),
(646, '1913.Agosto,20.', 1913, 'Carta de Victoriano Salado Álvarez, de la Legación de México en Petrópolis, a Balbino Dávalos.\nManifiesta su admiración y afecto por tan distinguido escritor y le felicita por sus traducciones.\nLe da las gracias “por sus lindos versos, por su recuerdo cariñoso y, sobre todo, por haberme probado que puede haber un mexicano que no piense en la decena trágica, ni en Mr. Lind, ni en Zapata”.\nLuego comenta de su estancia en Brasil: “No sabe con qué deleite he saboreado en este cenobio —que no me atrevería a llamar <em>Inferno Verde</em>, pero que sí merece que se le llame <em>Limbo Verde</em>— sus preciosas traducciones […] que me recuerdan tiempos idos, amigos muertos y horas en que todavía teníamos intacto ese buen humor, esa alegría sana y ese amor al trabajo que Luis Urbina ha resumido llamándolos «nuestra vieja risa»” (img. 1).\nAmplía observaciones y comentarios a la obra de Dávalos que ya ha sido elogiada por otros. Le felicita por haber decidido reunir en un tomo “primores que no debían quedar olvidados en el fárrago de diarios y revistas, si bien deplorando que salga el tal tomo en este tiempo, más propicio para escuchar las hazañas de Genovevo de la O que para saborear exquisiteces, por supuesto no en el sentido portugués” (img. 1-2).\nComenta puntos diversos y alude a una posible visita a Lisboa, ya que le han concedido licencia para pasar tres semanas en Europa. “Si tiene listo su trabajo de <em>Antinomias hispano–lusitanas</em>, tendría gusto en leerlo. Quizás pudiera yo indicarle algo de esta tierra” (img. 2).', '8', '3', '1 f'),
(647, '1910.Marzo,15.', 1910, 'Carta desde La Coruña, España, de Manuel F. Trascierra, a Balbino Dávalos.\nEn papel de luto, le felicita por su merecido nombramiento de encargado de negocios en Portugal: “nadie más que usted era la persona indicada para ese puesto y ya recordará lo que de ello le hablé en San Sebastián á principios del año pasado que tuve la grata sorpresa de verle”.\nInforma que se ha casado en Zaragoza con Julia de Cabero y ya nació su hija: Julia Idalia. Pero se lamenta: “Como lo tenía descontado, no estamos nada conformes en este destierro, caro, pobre é insano, sucio e inhospitalario de Galicia” (img. 1).\nCuenta que falleció en México una hermana suya y pensó regresar para hacerse cargo de los huérfanos, pero ha suspendido este plan “esperando arreglar algo conveniente en la difícil situación que el Destino nos ha deparado”.\nExpresa interés por colaborar en tareas consulares cerca de Dávalos, como antes lo estuvo en San Sebastián al servicio de Juan A. de Béistegui (img. 2).', '8', '4', '1 f'),
(648, '1911.Septiembre,8.', 1911, 'Carta de Manuel G. Revilla, del Servicio Consular Mexicano, a Balbino Dávalos.\nSiguiendo sus instrucciones, le ha suscrito por tres meses a los periódicos <em>El País</em> y <em>El Heraldo.</em> Recomienda como el mejor periódico de caricaturas <em>Multicolor</em>, que le enviará por correo. Agrega: “Siento que no le llegara mi trabajo <em>El castellano en Castilla</em>, y no le repongo el ejemplar extraviado porque no me queda más que uno”. Anuncia también que le envía la traducción de un estudio de Martens.\nSobre la situación política, piensa que la revolución maderista “triunfó, pero, en mi concepto, a medias, y los elementos del régimen caído tratan de poner cuantos obstáculos pueden al encumbramiento de Madero”. Hay dudas acerca del general Bernardo Reyes porque pudiera dar origen a otra dictadura (img. 1).\nQuien destaca es Francisco León de la Barra que “está demostrando tener inesperadas dotes: prudencia, tacto, desinterés y discreta energía” (img. 2).\nTambién informa que con normalidad y cada quince días sesionan los miembros de la Academia Mexicana de la Lengua, entre ellos, Justo Sierra, Casasús, Sosa y López Portillo. También, asisten Francisco Pascual García, Enrique González Martínez, Enrique Fernández Granados y Cecilio A. Robelo.\nConcluye: “dígame algo de esa República–Monarquía tan agitada” (img. 2).', '8', '5', '2 ff'),
(649, '1911.Diciembre,15.', 1911, 'Carta de Balbino Dávalos, desde Lisboa, a José López Portillo y Rojas.\nSobre un comentario de López Portillo a propósito de no haber aceptado la Legación de México en España por razones económicas, Dávalos contesta: “dígole, querido amigo, que ha hecho V. un pan como unas hostias al no aceptar la Legación de España. Esté V. seguro que solamente los necios, los insignificantes, los que nada por sí valen, necesitan de un fortunón para representar dignamente á su patria en cualquier parte que no sea Washington ó Buenos Aires”.\nQuienes hablan de “dispendios y sacrificios”, son “artimañas de medro, ó, si son reales, fastuosidades de la inepcia”. Luego sentencia: “Lo que se necesita en primer término es saber lo que son y exigen la representación diplomática y la social, tener entendimiento en los sesos, moderación en los hábitos, reserva y previsión en los actos y grande, sincero y abnegado amor á la patria”.\nPrecisa: “México es uno de los países que mejor retribuye á sus diplomáticos” (img. 1).\nRazona sobre la situación del cuerpo diplomático mexicano y se lamenta de haber perdido la estimación de la que antes había gozado, hasta pensar que podría haber sucedido en el cargo de subsecretario a Federico Gamboa, “como el Sr. Mariscal lo deseaba”.\nAlude a su situación: “tengo mi Legación instalada sin riqueza, pero con toda elegancia en un palacio de verdad, en cuyos hermosos salones se han reunido personas de las más distinguidas de Lisboa” (img. 2).', '8', '6', '3 ff'),
(650, '1912.Noviembre,18.', 1912, 'Carta del marqués de Güell a Balbino Dávalos.\nLe felicita por haber “vuelto a ser nombrado Ministro en Lisboa”.\nEspera pronto verlo “porque estamos cerca ahora y V. es aficionado á Madrid”.', '8', '7', '1 f'),
(651, '1912.Marzo,1º.', 1912, '<em>Lista diplomática: agentes mexicanos en el extranjero.</em>\nNo figura Balbino Dávalos. En Lisboa, está acreditado Leopoldo Blázquez (img. 3 y 7).', '8', '8', '4 ff'),
(652, '1914.Abril,10.', 1914, 'Carta incompleta de Balbino Dávalos a José López Portillo y Rojas, ministro de Relaciones Exteriores de México.\nFechada en San Petersburgo, informa que, procedente de París, llegó a Rusia y se entrevistó con el ministro Sergéi Sazonov (img. 1).\nComenta también que el <em>Journal de Saint Petersburg </em>“juzga la situación de México de manera muy juiciosa, y en cuanto a los telegramas que ha publicado un diario alemán de esta ciudad y de seguro por el resto de la prensa, sobre la toma de Torreón, son tan contradictorios que nada se puede juzgar por ellos” (img. 2).\nRelata que el ministro Sazonov le explicó que su gobierno le reconoce como ministro de México aunque no haya presentado todavía sus cartas credenciales, ya que el zar Nicolás II está en Crimea y no regresará hasta mayo. Le sugiere, pues, que aproveche para “viajar a Europa y no vuelva sino hasta el regreso del Emperador”.\nA ello, le respondió Dávalos que se trasladaría a Berlin. “Perfectamente. Yo escribiré a nuestro Embajador allí para que le tenga al tanto de cuando convendrá que regrese y por la misma embajada o directamente me comunicaré con V. en lo que se ofrezca” (img. 3).\nCuenta también en esta misiva que, tan pronto como dejó sus maletas en el <em>Hotel de Europa</em>, fue a buscar la representación mexicana, cosa que no halló en la dirección proporcionada por la propia Secretaría de Relaciones. No había nada ni se sabía nada, sólo que hacía tiempo había estado en ese domicilio, según le informaron en la representación diplomática de Servia. Buscó el consulado y ocurrió algo parecido (img. 3-4).', '8', '9', '1 f'),
(653, '1913.Agosto,29.', 1913, 'Carta de José Gonçalves Teixeira a Balbino Dávalos.\nFechada en Caldas da Rainha y membretada con papel del “Gabinete do Ministro” de Relaciones Exteriores de Portugal (img. 1).\nAgradece el envío de su libro —<em>Musas de Francia</em>— y promete comunicarle lo que resulte de las personas recomendadas para vicecónsul de México en San Vicente y Funchal (img. 2).', '8', '10', '1 f'),
(654, '1913.Julio,8.', 1913, 'Carta de Balbino Dávalos, fechada en Lisboa, a un amigo.\nEn respuesta a una comunicación anterior —“es sensacional cuanto V. me dice y propone”—, expresa su sentir sobre la situación política de México y, en particular, sobre el papel y dignidad del diplomático en períodos convulsos como los que atraviesa la nación.\n“La revolución, y mejor dicho, las revoluciones actuales de nuestra tierra no obedecen á una imperiosa necesidad nacional en su aspecto exterior, aunque una de ellas (admírese V. de mi barbarie), el zapatismo, sí encierra en el fondo los gérmenes de una renovación social de fines todavía muy oscuros y aun incomprensibles para el criterio de un entendimiento normal de nuestros días. En los demás movimientos políticos, triste es reconocer que predomina no el afán del bien público, del mejoramiento social, sino el interés de facciones, la ambición de mando” (img. 1-2).\nPrecisa más adelante: “Y una sucesión de presidentes, glorificados hoy y asesinados mañana, fuese por ejemplo, Madero, Huerta, Carranza, Zapata, Maytorena, etc., no daría lugar sino á que de cada matorral brotara una ambición nueva ni provocaría otro resultado que un debilitamiento progresivo del poder público” (img. 2-3).\nContinúa: “No creyendo, pues, en la eficacia de las revoluciones faccionarias, no puedo tener la convicción indispensable para meterme en ellas. Y sin esta convicción, ¿de qué utilidad pudiera serle á partido alguno, por muchas simpatías que me inspirase?”.\nSi esto es en lo general, hay otras razones “procedentes de mi condición y circunstancias personales. Un representante diplomático no está al servicio de ningún partido ni aun al del gobierno que lo nombra o lo guarda, sino al de los intereses de su patria y á los que reclaman las funciones internacionales preestablecidas”.\nAgrega: frente a los ministros nombrados por gobiernos que miran más por sus propios intereses que por el bien nacional, es distinto el papel del “diplomático de carrera”. “Si un gobierno, sin motivo justificado, lo suspende ó retira, tal acto constituye una mera arbitrariedad, contra la que existen recursos legítimos. Si renuncia, él mismo aniquila todos sus derechos; si lo suspenden y si lo destituyen, es sólo víctima de un despojo, de un procedimiento apelable, de un acto inconstitucional”.\nPor eso, “no teniendo ligas políticas ni cargo político, mi deber es mantener la representación de México en este país con todo el decoro posible, lo que practico estrictamente dentro del protocolo” (img. 3).', '8', '11', '4 ff'),
(655, '1913.Enero,31.', 1913, 'Carta de Gustavo A. Madero a Balbino Dávalos.\nLe informa su próxima salida a Japón el 18 de febrero, viaje en el que le hubiera gustado gozar de la compañía y valiosa ayuda de Dávalos.\nAgrega que, en mayo, espera llegar a Europa, donde permanecerá una larga temporada.', '8', '12', '2 ff'),
(656, '1913.Diciembre,29', 1913, 'Carta de Fernando Güell y Borbón, embajador de España en París, a Balbino Dávalos y familia.\nLes desea feliz año nuevo y un próximo encuentro en familia.', '8', '13', '1 f'),
(657, '1913.Julio,1º.', 1913, '<em>Escalafón del cuerpo diplomático mexicano. 1º de julio de 1913.</em>\nTrae el currículum diplomático de los principales representantes de México en el exterior, entre ellos, el de Balbino Dávalos (img. 27).', '8', '14', '12 ff'),
(658, '1913.Julio,23.', 1913, 'Carta de Baldomero García Sagastume a Balbino Dávalos.\nFechada en “Mont’Estoril” y con membrete de la Legación de Argentina en Portugal, agradece el envío y dedicatoria de su libro <em>Musas de Francia</em>.', '8', '15', '2 ff'),
(659, '1914.Febrero,2.', 1914, 'Carta de Luis de Villamil a Balbino Dávalos.\nEn papel membretado con una corona, una “V” mayúscula y la divisa: “Padecer por vivir”.\nEl remitente anuncia el envío de “el tomito de poesías de mi padre”.', '8', '16', '1 f'),
(660, '1913.Noviembre,7.', 1913, 'Carta de Balbino Dávalos, desde Lisboa, a un amigo.\nEscribe: “¿Qué pasa con V.? ¿Qué con esa dolorosa situación de nuestra tierra, que V. cree salvadora y yo sólo le veo manifestaciones desastrosas?... Mucho he querido y quisiera decirle, con toda convicción y franqueza, pero ni cabría tanto en una carta ni tendría objeto. Si continúa V. allí y las cosas se calman o se resuelven pronto, espero que nos encontremos en París para charlar largo”.\nContinúa: “«¡Ahora sí va de veras!», me decía V. últimamente; yo creo que ha ido de veras desde hace tiempo, pero todo para mal, para descrédito, para vergüenza nacional. Usted sabe bien que Madero no fue un mártir, sino un suicida. Él mismo, y muchas veces lo comentamos V. y yo, se preparó con inconcebible obsecación [<em>sic</em>] todos los peligros para su ruina; ¿qué más?: él hizo a Huerta. Y la actual revolución, que triunfará si los E.U. lo quieren, ¿cree V. que no provoque nuevos trastornos, ni nos orille más al más grande de todos los desastres, dejándonos dependientes, moralmente que sea, de nuestros funestos vecinos? ¿Cree V., reflexionando con plena sensatez, que, triunfante la revolución, no surgiría otra? En un estado de indisciplina y desenfrenadas ambiciones tan generalizado, todo es de temerse, y aunque la actual revolución victoriosa llevase a cabo, para impedir cuartelazos, ese propósito que proclama de aniquilar totalmente al ejército, no lograría con ello sino reducirse y reducir a la nación entera a una colectividad indefensa de corderos o lobos” (img. 1).', '8', '17', '1 f'),
(661, '1924.Junio,18.', 1924, 'Oficio del rector de la Universidad Nacional Ezequiel A. Chávez a Balbino Dávalos.\n“En vista de la buena voluntad de usted para prestar servicios en calidad de profesor libre en la Facultad de Altos Estudios”, le nombra como profesor de Literatura Española hasta el siglo XVI, cuyo titular es Manuel G. Revilla”.', '8', '18', '1 f'),
(662, '1926.Noviembre,23.', 1926, 'Carta de Moisés Sáenz, subsecretario de Educación Pública, a Balbino Dávalos, director de la Facultad de Filosofía y Letras.\nAcepta su colaboración para la <em>Enciclopedia pedagógica</em> que prepara Formiggini.', '8', '19', '1 f'),
(663, '1928.Julio,5.', 1928, 'Telegrama de Plutarco Elías Calles, presidente de la República, a Balbino Dávalos.\nAgradece la felicitación que éste envió con motivo de su onomástico.\nTiene sello de la oficina en Colima de <em>Telégrafos Nacionales</em>.', '8', '20', '1 f'),
(664, '1931.Febrero,18.', 1931, 'Carta del Lic. Enrique Jiménez Domínguez a Balbino Dávalos, en Colima.\nQuien fungía como secretario particular de José Manuel Puig Casauranc, Secretario de Educación Pública, comenta sobre una “aclaración” hecha por don Balbino a propósito de la dirección de la Escuela de Altos Estudios: “Efectivamente estamos trabajando dentro de las mayores dificultades: de presupuesto, de personal, de situación política… y de enfermedades”.\nLuego lamenta: “Es demasiado tarde para seguir el consejo de usted respecto a la <em>Británica</em>, ya tengo un ejemplar”.\nInforma que ha leído un drama extraordinario de Sommerset Maugham del que hay una versión en cine titulada <em>La llama sagrada</em>, a la que califica de odiosa.\nPor otro lado, está leyendo <em>Green Pastures</em>: “Es la historia del pueblo contada en lenguaje de negros y entendida al modo de los mismos”. Agrega: y es “un drama de negros que está causando furor en Nueva York”.\nSe alude a cartas remitidas por Dávalos a varias personas, entre ellas, a Salvador Cordero y Darío Rubio. En ambas recomienda para la Academia Mexicana de la Lengua la candidatura del Dr. José Manuel Puig Casauranc, sobre lo que comenta: “Yo ya le había informado que usted desde hace mucho tiempo había pensado proponerlo para la Academia”.', '8', '21', '1 f'),
(665, '1931.Agosto,21.', 1931, 'Carta de Fernando Iglesias Calderón, excomisionado mexicano, a Balbino Dávalos en Colima.\nComo don Balbino le había escrito que había tenido el “gustazo” de recibir dos cartas suyas, escribe que “a mí me ha causado también grande y positivo gusto” recibir la suya.\nAgrega: “Únicamente le digo que mis felicitaciones no fueron «mera muestra de bondadosa y decente cortesía» sino expresión sincera de la merecida estimación que le profeso, si bien reconozco con legítimo orgullo, que usted y yo seguimos siendo lo que en aquellos tiempos nuestros denominábamos sencilla y modestamente «personas decentes»”.\nAgradece el envío de su discurso pronunciado en la Academia y el libro <em>Musas de Albión</em>. Sobre el retraso en llegarle el primero, comenta agriamente: “no me extraña” y acusa: “la mala voluntad —que mucho me satisface— de algunos de los principales miembros de la Academia, entre los cuales se cuenta Federico que ha sido tan ingrato para nosotros” (img. 1).\nTras destacar los méritos de Dávalos que se revelan en el discurso de recepción en la Mexicana de la Lengua como en las <em>Musas de Albión</em>, se refiere al nombramiento por parte de la Real Academia Española “en la clase de correspondiente extranjero, como un justo homenaje a sus conocimientos en lingüística y letras humanas y aprobado por unanimidad en <em>escrutinio secreto. </em>Esa justísimo distinción debe enorgullecerle a usted”, pues “es en los tiempos actuales, la ejecutoria de nobleza de los hombres de letras” (img. 1-2).\nEn posdata añade: “Adjuntos le envío unos viejos versos míos, que creo no han de ser conocidos por V.” (img. 2).', '8', '22', '1 f'),
(666, '1932.Agosto,18.', 1932, 'Carta de Ismael Enrique Arciniegas, de la Legación de Colombia en Quito, Ecuador, a Balbino Dávalos, en Colima.\nAgradece el obsequio de <em>Musas de Albión</em> y de su discurso en la Academia Mexicana. Comenta, por otra parte, el tema de las traducciones poéticas, particularmente de los sáficos.\nMenciona diversas publicaciones que ha hecho, como <em>Lira extranjera</em>, donde incluye 30 sonetos de Heredia, y su traducción de <em>Mujeres malditas</em>, de Baudelaire, “que parece que nadie ha puesto en español”.\nSobre ella informa: “No ha sido publicada pero ha circulado en copias en Colombia e Hispano–América, entre admiradores de Baudelaire”.', '8', '23', '3 ff'),
(667, '1933.Septiembre,13.', 1933, 'Carta de Ismael Enrique Arciniegas, de la Legación de Colombia en Panamá, a Balbino Dávalos.\nAgradece el envío del libro <em>Las ofrendas</em> y su estudio sobre las traducciones de Horacio, de Casasús.\nAdemás informa de sus traducciones de <em>Les Trophées</em> y <em>Los conquistadores</em>, de Heredia.\nLe da cuenta sobre su salud, de cómo había pedido por ese motivo a su presidente un cambio de destino: de Quito a un lugar más cálido. Ahora está en Panamá y que no ha visitado todavía La Habana a pesar de estar también acreditado en ese país.\nConcluye diciendo: “Le noto muy desanimado para todo. Váyase por unos meses a la orilla del mar. Ahí volverá a los 30 años”.', '8', '24', '2 ff'),
(668, '1932.Octubre.', 1932, '<em>Lista del cuerpo diplomático acreditado en México. Octubre de 1932.</em>', '8', '25', '11 ff'),
(669, '1933.Noviembre,1º.', 1933, 'Copia de un oficio que envía Agustín Loera y Chávez, jefe de la Oficina de Pensiones para jubilaciones de empleados a cargo del erario, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a la Tesorería de la Federación.\nEnumera los documentos que anexa “para el pago de la pensión concedida al C. Balbino Dávalos”.\nEl oficio se le dirige a la dirección “Av. Chapultepec núm. 138”.', '8', '26', '1 f'),
(670, '1933.Agosto,14.', 1933, 'Citatorio que remite Darío Rubio, secretario perpetuo de la Academia Mexicana correspondiente de la Española, a Balbino Dávalos.\nInforma de la sesión ordinaria de la Academia a celebrarse el próximo miércoles 16 a las 8:00 de la noche, en Sadi Carnot, nº 22, departamento 7 (img. 1).\nAl reverso, apunte a lápiz de Balbino Dávalos: “Ya no recuerdo si fue en Spa Lake, o Biarritz o San Sebastián. Todos esos y otros tantos más lugares, son totalmente diferentes, pero en suma siempre se parecen en lo esencial. Divagación, entretenimiento, juego, paseos, pretextos todos del afán mortalmente humanos, para la gente de desahogo y de polendas para buscar derivativos a su contumaz aburrimiento”, etcétera.', '8', '27', '1 f'),
(671, '1935.Agosto,28.', 1935, 'Carta de Emilio Portes Gil, presidente del comité ejecutivo nacional del Partido Nacional Revolucionario (PNR), a Balbino Dávalos.\nSolicita su valiosa participación en el programa “Ideario de cinco minutos”, difundido por la radiodifusora XEFO, de dicho instituto político.', '8', '28', '1 f'),
(672, '1936.Noviembre,19.', 1936, 'Carta de Eduardo Hay, secretario de Relaciones Exteriores, a Balbino Dávalos.\nLe envía su traducción de las <em>Rubaiyát</em>, de Omar Khayyám, tomada de la versión inglesa de Fitzgerald.', '8', '29', '1 f'),
(673, '1936.Noviembre,11.', 1936, 'Carta del diputado Luis Mora Tovar dirigida a Balbino Dávalos.\nLe envía un ejemplar del libro <em>La caída del símbolo y otros poemas</em>, y pide sus comentarios.', '8', '30', '1 f'),
(674, '1939.Agosto,7.', 1939, 'Carta de Gustavo Baz, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, a don Balbino Dávalos.\nLe envía un ejemplar de <em>El libro del consejo</em>, con el que se inicia la Biblioteca del Estudiante Universitario, “a pesar de los múltiples problemas que tiene nuestra Casa de Estudios”.', '8', '31', '1 f'),
(675, '1941.Septiembre,17.', 1941, 'Oficio de Alejandro Quijano, director de la Academia Mexicana, dirigido a Teodoro Torres.\nCon copia para Balbino Dávalos, Carlos González Peña y Darío Rubio, secretario perpetuo de la Academia.\nComunica su salida urgente a Estados Unidos por lo que no podrá estar presente en la recepción del primero, acto que presidirá Balbino Dávalos, por ser el académico más antiguo.\n“Con ésto tendrá Ud. la ventaja de que persona de tantos quilates sea la que presida la sesión de su ingreso”.', '8', '32', '1 f'),
(676, '1941.Noviembre,17.', 1941, 'Oficio de Alejandro Quijano, director de la Academia Mexicana de la Lengua.\nPide a los miembros académicos su cooperación para la revisión del <em>Diccionario de la Real Academia Española</em>, en lo que se refiere principalmente a los mexicanismos.', '8', '33', '1 f'),
(677, '1942.Octubre,26.', 1942, 'Carta de Darío Rubio, secretario perpetuo de la Academia Mexicana, a Balbino Dávalos.\nLe comunica que su participación en la revisión de los provincialismos mexicanos y mexicanismos contenidos en la última edición del <em>Diccionario de la Real Academia Española</em>, consistirá en el estudio de las palabras comprendidas entre la voz “caparra” y la voz “catódico”, según la distribución hecha por el académico Genaro Fernández Mac Gregor.', '8', '34', '1 f'),
(678, '1943.Julio,20.', 1943, 'Carta de Alejandro Quijano, director de la Academia Mexicana, a Balbino Dávalos, con copia a José Juan Tablada.\nInforma que Rafael Heliodoro Valle ya localizó el artículo sobre Carlos Díaz Dufoo que escribió a su muerte Tablada y que éste quiere incorporar a su discurso de ingreso.\nRuega a Dávalos tenerlo presente y lo incorpore en los mejores términos que juzgue oportunos.', '8', '35', '1 f'),
(679, '1944.Noviembre,30.', 1944, 'Carta del licenciado Jesús Zavala a Balbino Dávalos.\nLe envía un ejemplar de su <em>Breve antología lírica</em>, de Manuel José Othón.\nInforma que en la imprenta de la Universidad Nacional se encuentran otros dos libros suyos: <em>Manuel José Othón. Ensayo biográfico</em>, y <em>Epistolario de Manuel José Othón</em>.\nPor último, Zavala explica que Agustín Yáñez “me ha hecho saber que usted posee algunas cartas de nuestro gran poeta Manuel José Othón, por haberle unido una cordial amistad con él” y pide que Dávalos le facilite copias de las mismas “para incluirlas en el <em>Epistolario</em>” (img. 1).\nAl reverso hallamos dos apuntes: uno de puño y letra de Balbino Dávalos, donde entre otras cosas leemos: “Te saludo, viejecito, y te anuncio: bien pronto nos veremos si hay un más allá para el aliento humano. Cómo lo anhelo” (img. 2).\nTambién pero con otra letra un par de direcciones: “Campeche 151. Chabela y Mela Izaguirre”. Más abajo: “Gustavo: Linares 59” (img. 3).', '8', '36', '1 f'),
(680, '1945.Marzo,12.', 1945, 'Copia del oficio que el Dr. Pablo Martínez del Río, director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, dirige al Lic. Eduardo García Máynez, secretario general de la misma UNAM.\nInforma que, en ese día, tuvo acuerdo con el Rector quien dispuso se concediera “una pensión al señor doctor Balbino Dávalos, Ex Rector de la Universidad, Ex Director de esta Facultad, distinguido profesor de la misma y quien ha prestado los más relevantes servicios a nuestra Institución, a veces sin percibir emolumentos ni recompensa de ninguna clase”.\n“Con este motivo —agrega— quedan vacantes las dos cátedras que con tanto relieve ha venido ocupando el señor doctor Dávalos en la Facultad”.', '8', '37', '1 f'),
(681, '1945.Enero,3.', 1945, 'Carta de Alejandro Quijano, director de la Academia Mexicana, a José Juan Tablada, en Cuernavaca, Morelos.\nA mano y en el margen superior derecho, se lee: “Copia para Don Balbino Dávalos. Muy cordialmente, A. Quijano”.\nExpresa su confianza de que pronto concluya su discurso de ingreso; anuncia que será Balbino Dávalos quien habrá de contestar el mismo.\nA este propósito asegura que don Balbino le comentó que “está en la mejor disposición —y creo, en lo íntimo, que hasta engolosinado con ello— de contestar a Ud. como se había planeado. Por mi parte, estoy seguro de que Balbino hará una cosa excelente, cordial, y que tratará a Ud. como Ud. lo merece, haciendo recuerdos que probablemente él sólo está en posibilidad de hacer, de una época y de un grupo, del que Ud. y él han sido parte, de importancia positiva para las letras mexicanas”.\nEn <em>post scriptum</em> anota que Dávalos, “en el ajetreo de mudanzas —ahora vive en Félix Berenguer, 115, Lomas de Chapultepec— lo tiene extraviado. Sin duda Ud. tendrá copia”.', '8', '38', '1 f'),
(682, '1946.Mayo,16.', 1946, 'Carta de Julio Jiménez Rueda a Alejandro Quijano, director de la Academia Mexicana.\nSe disculpa por no haber asistido a la sala de conferencias del Palacio de Bellas Artes, en compañía de sus colegas académicos Carlos González Peña y Darío Rubio, con motivo del homenaje hecho la víspera, a don Balbino Dávalos, “maestro y amigo”.', '8', '39', '1 f'),
(683, '1949.Enero.', 1949, 'Invitación a homenaje.\nComida en honor de Luis Eduardo Nieto Caballero, embajador de Colombia, “con motivo de su restablecimiento y para despedirlo por estar próximo a terminar en sus funciones oficiales”.\nLa comisión organizadora está formada por Luis Garrido, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Alejandro Quijano, director de la Academia Mexicana de la Lengua, Enrique Aguirre, presidente del Club Rotario de México, y Carlos Pellicer, presidente del Instituto Mexicano–Colombiano.\nTambién por Amalia de Castillo Ledón, Manuel Martínez Báez y José Vasconcelos.\nEl banquete se celebrará en el <em>University Club</em>, del Paseo de la Reforma, 150, en México.', '8', '40', '1 f'),
(684, '1949.Mayo,17.', 1949, 'Carta del Dr. Francisco G. Carranza, de la Ciudad de Colima, a Balbino Dávalos.\nSolicita sus datos biográficos porque tiene la intención de hacer un pequeño estudio de historia, geografía, biografía y economía del estado de Colima.', '8', '41', '1 f'),
(685, '1950.Enero,10.', 1950, 'Carta de Carlos Serrano a Balbino Dávalos.\nManifiesta su admiración y respeto, aunque no se hayan visto en 30 años.\nMenciona lo último que ha leído de Dávalos: tres artículos sobre las traducciones de los sonetos de Heredia por Justo Sierra y el prólogo a los once sonetos de Luis G. Urbina.\nLe pide firmar el ejemplar que “el caballeroso don Alberto Sánchez Orrego”, su yerno, le ha donado y aprovecha la ocasión para presentarle a su hija Françoise-Claire Serrano, “a la cual desde hace pocos meses la he ido haciendo entrar en el mundo de mis recuerdos, pues deseo que por mi conozca a cada uno de ustedes que formaron el grupo de los que rodearon a mi paternal protector y amigo don Justo Sierra”.', '8', '42', '1 f'),
(686, '[1902].', 1902, 'Carta con membrete de la Legación de México en Francia, dirigida a Ignacio Mariscal, secretario de Relaciones Exteriores.\nEl remitente lamenta llevar muchos años siendo 2º secretario tanto en Guatemala como en París, cuando otros, con menor antigüedad, estudios y méritos, ocupan mejores destinos diplomáticos. Menciona, entre otros, a Luis G. Pardo, Luis Torres Rivas y Ramón G. Pacheco.', '8', '43', '1 f'),
(687, '1949.Febrero,4.', 1949, 'Circular de José Rubén Romero, comisionado por la Academia Mexicana de la Lengua.\nInforma sobre la comida en honor de Luis Eduardo Nieto Caballero y Germán Arciniegas, nombrados académicos honorarios.\nSe celebrará en el <em>Club de Banqueros</em>, del <em>Edificio Guardiola</em>.\n“El precio del cubierto, sin vinos”, será de “de $ 26.50 por persona”.', '8', '44', '1 f'),
(688, '[1941].', 1941, 'Memorándum de la Academia Mexicana de la Lengua.\nSe refiere a la división del trabajo entre los académicos para la revisión de provincialismos, americanismos y etimologías de las voces contenidas en la última edición del <em>Diccionario de la Real Academia Española</em> (edición 1936-1939) y del <em>Diccionario Manual Ilustrado de la Lengua Española</em> (edición única de 1927).\nA Dávalos, Cuevas y Escobedo se les encomienda el estudio de las etimologías griegas y latinas.', '8', '45', '1 f'),
(689, '1914.Enero.', 1914, 'Carta de Balbino Dávalos a Victoriano Huerta, presidente de la República.\nFoja suelta que es parte de la carta siguiente.', '8', '46', '1 f'),
(690, '1914.Enero.', 1914, 'Carta de Balbino Dávalos a Victoriano Huerta, presidente de la República.\n“Aunque no me llegan todavía mis credenciales para Rusia, que me autorizarían escribir a Usted directamente, ruégole se digne tomar a bien que me anticipe desde ahora a expresarle el profundo agradecimiento con que recibiré la honrosa distinción que Usted ha querido conferirme”.\nA continuación afirma: “Desde que comenzaron y mientras no cesan nuestras lamentables perturbaciones políticas, mi mayor empeño ha sido y será contrarestar [<em>sic</em>] en la medida de mi posibilidad los falsos conceptos que de nosotros han ido formándose y mantener la dignidad nacional y el decoro del Gobierno” (img. 1).\nLíneas adelante comunica al presidente Huerta lo acontecido en un té dado en la Legación del Brasil” cuando “se me acercó el Encargado de Negocios de los Estados Unidos” y le mostró aprecio por México y los mexicanos. Asegura Balbino Dávalos que expresó al bien intencionado Mr. Andrews que “a mi parecer, la situación va mejorando y no me parece imposible que se llegue a un buen acuerdo entre nuestros respectivos Gobiernos” (img. 1-2).\n“Por nuestra parte sólo defendemos derechos indiscutibles emanados de nuestra soberanía y lamentamos que Mr. Wilson se resista a reconocer un Gobierno legítimamente constituido, cuyos únicos fines bien claros son el restablecimiento del orden para hacer posible en el país una elección libre”. A lo que Mr.\nAndrews contestó: “Ud. comprende […] que yo no puedo censurar a mi Presidente, aunque píenso también que hay en el fondo sentimientos de enemistad”. Agrega Dávalos que él apuntó: “Tampoco yo lo censuro […], pues en mi opinión lo que pasa es que Mr. Wilson ha estado mal informado […]. Sobre este punto, le recomiendo a V. un profundo artículo del concienzudo historiador Hanotaux que acerca del Presidente Wilson y México publicó el <em>Fígaro</em> de París hace pocos días…” (img. 2).\nEn eso, “percibiendo que entre las personas que circulaban en el comedor, se había detenido próximo a nosotros el nuevo Ministro de los Estados Unidos”, Dávalos propició su presentación, lo que hizo con gusto Mr. Andrews, con quien un momento antes estaba comentando sobre el naufragio de un barco italiano del que sólo se salvaron un ruso, un mexicano y un americano. Estos últimos pidieron ayuda en la Legación mexicana en Lisboa y se les dio ropa, calzado y comida. Sobre el particular, dice Dávalos, le remite “un número de la <em>Illustraçao Portugueza</em> donde se hace referencia al naufragio aludido y se incluye un fotograbado de los tres individuos sobrevivientes”.\nConcluye la carta: “Anhelando, Señor Presidente, que el nuevo año traiga tranquilidad a la Patria y justa compensación a Usted por los heróicos esfuerzos que está haciendo para salvar a la Nación de mayores catástrofes, me honro en suscribirme su muy atento servidor y el más respetuoso amigo” (img. 3).', '8', '47', '3 ff'),
(691, '1914.', 1914, 'Carta de Balbino Dávalos, ministro de México en Rusia, dirigida a un tal Fernando.\n“Acudo a Ud. en momentos angustiosos, no dudando que como amigo viejo, imparcial y justo no perdonará medio en ayudarme. Estoy aquí desde hace pocos días acompañado de mi familia y deseoso de trasladarme a México lo más pronto posible. Mi odisea ha sido larga y casi de continuo penosa”.\nCuenta cómo, por motivos de salud, pidió licencia a Relaciones Exteriores para internarse en un sanatorio de Berlín, permiso que se le concedió; sin embargo no hizo el viaje debido a dos motivos: el primero, porque quiso aguardar “algún telegrama en que se me comunicara el cambio de gobierno para informar de ello al Ministerio Imperial de Negocios Extranjeros”; y el segundo: el “conflicto austro-servio, cuya gravedad se iniciaba”.\nLa misiva está inconclusa.', '8', '48', '2 ff'),
(692, 'S/f.', NULL, 'Tarjeta de visita con el nombre de Genaro Fernández MacGregor.', '8', '49', '1 f'),
(693, '1921.Diciembre,9.', 1921, 'Traducción de una nota titulada “Audiencias solemnes”, del periódico <em>Aftonbladet</em>.\nInforma que el S.M. el Rey de Suecia Gustavo Adolfo V recibió en el Palacio Real de Estocolmo para la presentación de cartas credenciales al ministro de España Jerónimo Valdés y González, conde de Torata, y a Balbino Dávalos, ministro de México.\nAl concluir las ceremonias, el mariscal de la corte e introductor de embajadores, conde Adam Lewenhaupt, los acompañó a sus residencias.', '8', '50', '1 f'),
(694, '1914.[Septiembre].', 1914, 'Carta de Balbino Dávalos, desde Rusia, a don Gilberto Crespo y Martínez, ministro de México en Viena.\nSe disculpa por no haber respondido antes aludiendo a “todas las atenciones de ceremonia y de información subsiguientes al caso, embarazándome por completo en virtud de estar reducido el personal de esta misión a sólo yo mismo” (img. 1).\nComenta sobre el caso ABC, expresa una vez más su postura antiyanki (img. 1-2) y se pregunta: “¿Y qué ha obtenido la mediación? [<em>de A</em><em>BC</em>]… El triunfo de un movimiento revolucionario nada nacional, puramente partidario y de secta, y lo que es más grave, el triunfo de la voluntad del más majadero, del más villano de los gobernantes actuales: el execrable doctrinario de la Casa Blanca” (img. 2).\nFinalmente, plantea sus dudas e hipótesis sobre la difícil situación que vive México (img. 3-4).', '8', '51', '4 ff'),
(695, '[1930.Junio,15].', 1930, 'Carta manuscrita de Victoriano Salado Álvarez a Balbino Dávalos.\nLe comunica que Joaquín García Pimentel les invita a cenar al día siguiente lunes y no podrá ser otro día porque el martes García Pimentel viajará a Morelos, donde pasará una temporada.', '8', '52', '1 f'),
(696, 'S/f.', NULL, '“La Convención del 31 de octubre de 1861”.\nManuscrito incompleto.\nExplica del enfrentamiento entre conservadores —el “partido de la religión”— y liberales — el “partido de la libertad”—, hasta el desconocimiento de Comonfort por parte de Benito Juárez, “un hombre de Plutarco, de quien cualquiera nación podría enorgullecerse” (img. 6).', '8', '53', '6 ff'),
(697, '1906.Octubre,1º.', 1906, '“Intervención en Cuba”.\nNota reservada de Balbino Dávalos, de la Legación de México en Washington, al secretario de Relaciones Exteriores Ignacio Mariscal.\nInforma que acudió al <em>Hotel Raleigh</em> para entrevistarse y escuchar de propia voz los motivos de la renuncia hecha pública por Gonzalo Quezada, representante de Cuba ante el gobierno de Estados Unidos, como consecuencia de los recientes sucesos ocurridos en su país donde el secretario de Guerra norteamericano, Mr. Taft, asumió el poder como jefe de la junta de gobierno provisional que controla la Isla.\nSegún Quezada, los instigadores de la invasión norteamericana son los capitalistas de Estados Unidos y de la propia Cuba.\nPide que sea informado el general Porfirio Díaz porque es el único que, en estos difíciles momentos, podría hallar vías de solución al conflicto.', '8', '54', '6 ff'),
(698, '1909.Enero,27.', 1909, 'Estado de cuenta expedido por el <em>Banco Central Mexicano</em>.\nSe refiere a los valores en custodia pertenecientes a Balbino Dávalos, de la Legación de México en Londres.\nAlude a seguros y escrituras.', '8', '55', '1 f'),
(699, '1927.Enero,18.', 1927, 'Boleta del pago de tenencia que expide la Tesorería del Ayuntamiento Constitucional de México.\nCorresponde al primer bimestre por concepto del automóvil <em>Jewett</em>, de cinco asientos, propiedad de Balbino Dávalos.', '8', '56', '1 f'),
(700, '1927.Marzo,23.', 1927, 'Boleta del pago de tenencia que expide la Tesorería del Ayuntamiento Constitucional de México.\nCorresponde al segundo bimestre por concepto del automóvil <em>Jewett</em>, de cinco asientos, propiedad de Balbino Dávalos.', '8', '57', '1 f'),
(701, '1927.Mayo,18.', 1927, 'Boleta del pago de tenencia que expide la Tesorería del Ayuntamiento Constitucional de México.\nCorresponde al tercer bimestre por concepto del automóvil <em>Jewett</em>, de cinco asientos, propiedad de Balbino Dávalos.', '8', '58', '1 f'),
(702, '1927.Julio,22.', 1927, 'Boleta del pago de tenencia que expide la Tesorería del Ayuntamiento Constitucional de México.\nCorresponde al cuarto bimestre por concepto del automóvil <em>Jewett</em>, de cinco asientos, propiedad de Balbino Dávalos.', '8', '59', '1 f'),
(703, '1927.Septiembre,23.', 1927, 'Boleta del pago de tenencia que expide la Tesorería del Ayuntamiento Constitucional de México.\nCorresponde al quinto bimestre por concepto del automóvil <em>Jewett</em>, de cinco asientos, propiedad de Balbino Dávalos.', '8', '60', '1 f'),
(704, '1927.Noviembre,18.', 1927, 'Boleta del pago de tenencia que expide la Tesorería del Ayuntamiento Constitucional de México.\nCorresponde al sexto bimestre por concepto del automóvil <em>Jewett</em>, de cinco asientos, propiedad de Balbino Dávalos.', '8', '61', '1 f');
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(705, '1928.Marzo,10.', 1928, 'Original y tres copias de sueldos expedidos por la Oficina Federal de Hacienda en Colima, a favor de Enrique Vadillo R., de 21 años de edad, oficial 4º.', '8', '62', '4 ff'),
(706, '1928.Marzo,20.', 1928, 'Original y tres copias de sueldos expedidos por la Oficina Federal de Hacienda en Colima, a favor de Enrique Vadillo R., de 21 años de edad, oficial 4º.', '8', '63', '4 ff'),
(707, '1928.Marzo,31.', 1928, 'Original y tres copias de sueldos expedidos por la Oficina Federal de Hacienda en Colima, a favor de Enrique Vadillo R., de 21 años de edad, oficial 4º.', '8', '64', '4 ff'),
(708, '1928.Febrero,1º.', 1928, 'Don Balbino Dávalos se hace cargo de la Oficina Federal de Hacienda en Colima.\nExpediente relativo a la entrega de la Oficina Federal de Hacienda, en Colima, por parte del subjefe encargado de la Oficina, contador Rafael J. Pérez, a Balbino Dávalos, con intervención de Raymundo J. Trujillo, inspector del departamento de Contraloría.\nContiene numerosos anexos.', '8', '65', '43 ff'),
(709, '1930.Noviembre,13.', 1930, 'Entradas y salidas de mercancías diversas.\nSe mencionan botellas de cerveza <em>Carta Blanca</em>, <em>Victoria</em>, <em>Corona</em> y <em>Modelo</em>, de un cuarto, media, botellas cerradas y barriles (img. 1-3).\nTambién, refrescos <em>Orange Kist </em>(img. 4).', '8', '66', '3 ff'),
(710, '1930.Noviembre,24.', 1930, 'Entradas y salidas de mercancías diversas.\n“Relación de lo vendido en los días 22 y 23 de Nov. sábado y domingo, y existencia del día 24”.\nMenciona botellas de medio litro y de un cuarto, así como refrescos <em>Orange</em>, barriles, cigarros y cerillos.', '8', '67', '1 f'),
(711, '1930.Noviembre,13.', 1930, 'Entradas y salidas de mercancías diversas.\nEntre otras partidas, música, meseras, “compostura mingitorio”, cerveza <em>Coronita</em>, barril de negra <em>Modelo</em>, policía, cerveza <em>XX</em>, (img. 3), aserrín, tortillas, dependiente, gasolina (img. 4), “botana (tortillas y salsa)”, “repartición de volantes”, cerillos, chicles, cigarros, carbonato [<em>sic</em>] (img. 6), “police (mordida) oficial y técnico”, “mozo y volantes”, ayudante (img. 8), cartones de <em>Corona</em>, <em>Victoria</em>, <em>Carta Blanca</em>, y caja de <em>Orange Kist</em> (img. 9).', '8', '68', '5 ff'),
(712, '1957.Octubre,7.', 1957, '“En breves palabras”, de Rafael Heliodoro Valle.\nCopia mecanografiada de un artículo sobre la vida y obra de Balbino Dávalos, que fue publicado en <em>El Nacional.</em>\nEscribe Rafael Heliodoro Valle: “Quizá los poetas europeos que mejor conocía Dávalos fueron Théofile Gautier y Óscar Wilde. Del segundo tradujo el poema «Requiescat», el cual empieza así: «Bajo la nieve está, quedo venid; no habléis, crecer oirá los alhelís»”.', '8', '69', '2 ff'),
(713, '1928.', 1928, 'Notas para un <em>Currículum vitae</em> del propio Balbino Dávalos.\nDatos generales, últimos cargos diplomáticos desempeñados en Suecia y Alemania y carrera en la Secretaría de Relaciones Exteriores entre 1897 y 1912 (img.\n1).\nSe repite la información sobre los últimos puestos diplomáticos en 1920, a saber, encargado de negocios en Suiza [<em>sic</em>] y enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Alemania; y en apéndice, se señalan los sucesivos puestos ocupados en la Secretaría de Relaciones Exteriores, desde 1897 a 1912 (img. 2).\nFinalmente, se proporcionan datos de su servicio en la Educación Pública y cierra con el dato como “Jefe de la Oficina Federal de Hacienda [ <em>en Colima</em>] hasta la fecha actual” (img. 3).', '8', '70', '3 ff'),
(714, '[1951].', 1951, 'Tarjetón con guarda de luto de Josefina Dávalos de Sánchez Orrego, hija de Balbino Dávalos y Jovita Anaya (img. 1).\nAl reverso, está mecanografiado un pensamiento de su padre, titulado “El ideal de la Universidad”, del que comenta: “está con su retrato” en el Museo de la Academia Mexicana de la Lengua (img. 2).', '8', '71', '1 f'),
(715, '[1929].', 1929, '<em>Currículum vitae</em> y breves notas autobiográficas de Balbino Dávalos.\nNombra a sus abuelos paternos: “Antonio Dávalos (primo hermano del Arzobispo Labastida) y Josefa Anguiano”; sus abuelos maternos: “Fernando Ponce (navarro) y Antonia Baldovinos”. Sus padres: “Mariano Dávalos y Crescenciana Ponce”. Apunta sus “nombres de pila”: “Balbino Adolfo. Sólo ha usado el primero. Fue primogénito y sólo tuvo un hermano, muerto en la infancia. Él mismo, huérfano como a los siete años, fue el mimado de sus abuelos” (img. 1).\nA continuación declara dónde realizó sus estudios y dónde ejerció como profesor tanto en México como en el extranjero (img. 1-2). Su labor como “conferencista” y cargos desempeñados en “Educación Pública”. Sus “comisiones oficiales” para las que fue nombrado y puestos ocupados en el servicio exterior mexicano: varias veces en Washington, dos en Londres, dos en Lisboa, una en Suiza. Menciona también sus misiones en Rusia, Alemania, Suecia y Noruega. También especifica que fue destinado para “Japón, Argentina, Suiza y la Gran Bretaña”, mas aclara: “no llegó a ejercerlos” (img. 2).\nIndica las sociedades de la que es o ha sido miembro y las “lenguas que conoce”, sobre las que apunta: “Griego antiguo y moderno, latín, inglés, francés, italiano, portugués, catalán, alemán, danés, sueco, árabe, japonés” (img. 2-3). Luego agrega: “Filológicamente conoce varias más, inclusive americanas y asiáticas” (img. 3).\nA destacar sus definiciones: en filosofía, se declara “determinista con tendencias teosóficas”, y en política: “socialista moderado y… desencantado” (img. 3).\nDe sus obras inéditas, nombra: <em>Musas británicas</em>, <em>De otros Parnasos</em>, <em>Viejos amoríos</em>, <em>Un año en Rusia</em>, <em>En sueños y en la vida: memorias</em> (img. 3).\nDe las otras notas, el último apunte, cuando escribe: “Personas a quienes se me ocurre mencionar, según me lo piden uds. en su postdata”. Anota: Ezequiel A. Chávez, Artemio de Valle–Arizpe, Jesús Guisa y Azevedo y Ángel María Garibay, de quienes anota su domicilio para localizarlos (img. 4).', '8', '72', '4 ff'),
(716, '[1930.Noviembre].', 1930, 'Forma en blanco de “cuentas de aprovisionamiento y ministración”.', '8', '73', '1 f'),
(717, '[1930.Noviembre].', 1930, 'Bajo el rubro de “corcholatas”, un listado de éstas según producto: se mencionan <em>Corona</em> y <em>Modelo</em>, <em>Carta Blanca </em>y <em>Moctezuma </em>(img. 1).\nPapel con listado de libretas para “caja”, “diario”, “mayor”, “mercancías e inventarios” (img. 2).', '8', '74', '1 f'),
(718, '1932.Abril,8.', 1932, 'Sobre de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a Balbino Dávalos Ponce.\nEsta correspondencia se le envió a su casa de Colima —calle de Gildardo Gómez 60—, y vuelto a remitir a México, DF—Calle Hamburgo 160—.', '8', '75', '1 f'),
(719, '1909.Noviembre,17.', 1909, 'Informe de Balbino Dávalos, desde Washington, al vicepresidente de la República Ramón Corral. Texto incompleto.\nSe refiere a algunas actividades de vigilancia realizadas en torno al general Bernardo Reyes en su visita a Estados Unidos.\nDávalos narra una conversación sostenida con Carlos Pereyra sacando a colación que, durante su estancia en Nueva York, éste fue observado: primero, cuando le visitó en el hotel el periodista italiano Almagià, y luego, cuando visitó la Estatua de la Libertad y pasaron junto a él rozándolo Rodolfo Reyes y Alonso Mariscal y Piña, “aunque sin aparentar verlo” (img. 1), etcétera.', '8', '76', '5 ff'),
(720, '1894.Abril,14.', 1894, 'Nombramiento.\nEl presidente de México Porfirio Díaz nombra a Balbino Dávalos profesor interino de latín en la Escuela Nacional Preparatoria, con un sueldo anual de $ 803 (ochocientos tres) pesos.', '8', '77', '2 ff'),
(721, '1897.Octubre,6.', 1897, 'Nombramiento de Porfirio Díaz, presidente de la República Mexicana, a Balbino Dávalos.\nLe designa oficial segundo de la Sección de América de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con un sueldo anual de $ 2,000.60 (dos mil pesos con sesenta centavos).', '8', '78', '2 ff'),
(722, '1906.Mayo,1º.', 1906, 'Nombramiento.\nEl presidente de México Porfirio Díaz designa a Balbino Dávalos primer secretario interino de la Embajada de México en los Estados Unidos de América, “con el sueldo anual que asigna á ese empleo la partida respectiva del Presupuesto de Egresos”.', '8', '79', '1 f'),
(723, '1907.Junio,24.', 1907, 'Nombramiento diplomáticvo.\nEl presidente Porfirio Díaz designa a Balbino Dávalos primer secretario de la Legación de México en la Gran Bretaña. Lo comunica el secretario de Relaciones Exteriores Ignacio Mariscal.', '8', '80', '1 f'),
(724, '1907.Abril,22.', 1907, 'El secretario de Relaciones Exteriores Ignacio Mariscal comunica a Balbino Dávalos que Porfirio Díaz le ha nombrado “primer secretario de Embajada, con la antigüedad de esta fecha”.', '8', '81', '1 f'),
(725, '1912.Septiembre,13.', 1912, 'Francisco I. Madero, presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, nombra a Balbino Dávalos “Encargado de negocios <em>ad hoc</em> de México en la República de Portugal”.\nLo comunica Pedro Lascuráin, secretario de Relaciones Exteriores.', '8', '82', '1 f'),
(726, '1926.Febrero,16.', 1926, 'Plutarco Elías Calles, presidente de la República, nombra a Balbino Dávalos “Director de la Facultad de Filosofía y Letras, Facultad para Graduados y Escuela Normal Superior […], a partir del primero de enero último”.\nLo comunica el subsecretario Moisés Sáenz, por orden del secretario de Educación Pública José Manuel Puig Casauranc.', '8', '83', '1 f'),
(727, '1951.Octubre,3.', 1951, 'Telegramas de pésame a Manuel Dávalos Anaya y Emma Dávalos de Norman, con motivo del fallecimiento de su padre, don Balbino Dávalos.\nJulio Jiménez Rueda recuerda al “insigne maestro, gran poeta y querido amigo” (img. 1).\nLa <em>Regional Production Unit</em> (Embajada Americana en México) lamenta “la irreparable pérdida sufrida” (img. 2).\nIsidro Fabela informa que no pudo asistir al sepelio por estar enfermo pero le “admiraba como intelectual estimado y quería cordialmente como amigo” (img.\n3).\nTambién envían sendos telegramas los señores Gilberto Figueroa, Francisco Castillo Nájera y Rogerio de la Selva, secretario particular de la Presidencia (img. 4-6).\nAsimismo se conserva el telegrama de Samuel Ramos, en su nombre y en el de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM (img. 7).\nOtros telegramas fueron del presidente de la República Miguel Alemán, de Alfonso Reyes y familia con su “pésame por la muerte del ilustre maestro” y de Francisco Javier Gaxiola Jr. (img. 8-10).\nEnrique Gónzález Martínez recuerda al “querido y admirado amigo” (img. 11).\nTambién envían condolencias Ernesto Madero, Enrique Madero y Artemio de Valle–Arizpe (img. 12-14).\nEnvía Alfonso Junco el telegrama más expresivo: “Ayer falleció la madre de mi yerno y me vi impedido para acompañar a ustedes personalmente en su tribulación, como espiritualmente he estado haciéndolo. Pido a Dios que acoja paternalmente a nuestro queridísimo don Balbino y a ustedes les dé su consolación. Ruégoles aceptar mi pésame y saludo más efusivos” (img. 15).', '8', '84', '15 ff'),
(728, '1936.Marzo,8.', 1936, 'Sobre de la oficina de canje y reparto de la Biblioteca Nacional de Bogotá, Colombia.\nEstá dirigido a Balbino Dávalos, a su casa de Colima, en calle Gildardo Gómez 60, y reexpedido al departamento 3 del <em>Edificio Condesa</em>, su nueva casa en México, DF.', '8', '85', '1 f'),
(729, '1921.Enero,20.', 1921, 'Dos telegramas de Adolfo de la Huerta, secretario de Hacienda y Crédito Público, a Balbino Dávalos, en la Legación de México en Berlín.\nEstán fechados en 20 de enero y 5 de mayo de 1921, respectivamente.\nEn el primero se lee: “Ya llevo consideración señor presidente asunto refiérese suyo del quince. Salúdolo” (img. 1).\nEl texto del segundo dice: “Enterado su mensaje primero actual ya gestiono con Relaciones pago” (img. 2).', '8', '86', '2 ff'),
(730, '1910.Mayo,26.', 1910, 'El ministro de Asuntos Exteriores de Portugal José d’Azevedo Castello Branco a Balbino Dávalos, encargado de negocios de México en Lisboa.\nPor telegrama le anuncia el regreso de Inglaterra de S.M. el Rey Manuel II cuyo arribo será por la <em>Estación de Rocio</em>.', '8', '87', '1 f'),
(731, '1909.Agosto,26.', 1909, 'Telegrama de Manuel González, hijo, a Balbino Dávalos.\nEn su mensaje enviado al <em>Hotel Gillow</em> de la Ciudad de México, donde se hospeda Balbino Dávalos, le desea buen viaje a Washington, recomienda que estudie “panchatranta” [<em>sic</em>] porque le resultará útil y avisa que, en ese día, proporcionará a “don Joaquín” [<em>Casasús</em>] los datos que éste deseaba (img. 2).', '8', '88', '1 f'),
(732, '1906.Diciembre,18.', 1906, 'Telegramas en clave cruzados entre José–Yves Limantour, ministro de Hacienda, y Balbino Dávalos, en Washington.\nLimantour comunica a Dávalos que el secretario de Relaciones Exteriores Ignacio “Mariscal empeñose que Creel aceptara Godoy como primer secretario de la Embajada, lo que ya fue acordado” (img. 1). El telegrama se confirma mediante despacho de la “Secretaría particular del Ministro de Hacienda”, fechado el 18 de diciembre (img. 3).\nDávalos a continuación da respuesta (img. 4).', '8', '89', '3 ff'),
(733, '1906.Diciembre,16.', 1906, 'Manuel González, hijo, a Balbino Dávalos, “chargé de Affaires de México”, en Washington.\nTelegrama fechado en Tlalpan, DF, comunicando: “Hoy llegué Tamaulipas. Senado ratificó nombramiento Creel. Godoy Secretario Embajada. Manuel González Jr.” (img. 1).', '8', '90', '1 f'),
(734, 'S/f.', NULL, '<em>Salve Regina.</em>\n“Compuesta por el Lic. D. Ignacio Mariscal, que fuera Ministro de Relaciones Exteriores en el Gabinete del Gral. Porfirio Díaz”.\nSus primeras estrofas son:\n“¡Dios te salve! Reina hermosa\nMadre tierna y cariñosa\nDel Señor.\n¡Dios te salve! Pues Tú eres\nEntre todas las mujeres\nLa mejor.\nEsperanza brilladora\nDel alma que sufre y llora\nSin cesar.\nConsuelo, vida y dulzura\nQue disipas la amargura Del mortal”, etcétera.\nAl pie, se lee: “Con licencia de la Autoridad Eclesiástica”.', '8', '91', '1 f'),
(735, '1906.Octubre,6.', 1906, 'Telegramas cruzados entre Balbino Dávalos, en Washington, y José–Yves Limantour, hospedado en el <em>Hôtel Mercedes</em>, de París.\nÉste, en su mensaje del 6 de octubre, avisa: “Previamente arreglado. Dávalos” (img. 1).\nEl ministro de Hacienda responde: “Mil gracias. Saludos afectuosos. Limantour” (img. 2).', '8', '92', '2 ff'),
(736, '1922.Octubre,17.', 1922, 'Invitación de la sección de México de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias y Artes, de Cádiz, España.\nConvocan Alejandro Quijano, presidente, y Manuel Quiroga, secretario, con motivo de la sesión solemne para celebrar el Día de la Raza y en homenaje de la reina Isabel la Católica, con la asistencia del académico protector General Álvaro Obregón, presidente de la República.', '8', '93', '1 f'),
(737, '1931.Agosto,20.', 1931, 'Credencial del Partido Nacional Revolucionario (PNR).\nLa credencial con nº 88886 y con fotografía, pertenece a Balbino Dávalos Ponce, miembro de ese Partido en el Distrito Federal.', '8', '94', '1 f'),
(738, '1945.Febrero,23.', 1945, 'Alejandro Quijano y Darío Rubio, director y secretario perpetuo, respectivamente, invitan a sesión de la Academia Mexicana de la Lengua.\nLa sesión tendrá verificativo el 23 de febrero de ese año en la sala de conferencias del Palacio de Bellas Artes, de la Ciudad de México.\nEl académico de número Balbino Dávalos leerá traducciones de poemas de Carducci y Ada Negri.\nJosé Rubén Romero, académico correspondiente, dará lectura a su apunte titulado “Algunas cosillas de <em>Pito Pérez</em> que se me quedaron en el tintero”.', '8', '95', '1 f'),
(739, '[1932].', 1932, 'Programa musical–literario.\nParticipa, por una parte, la pianista María Carreras tocando piezas de Chopin, Sgambati, Liszt y Saint–Saëns.\nPor otra, el cuarteto clásico del Conservatorio interpreta música de Smetana y Borodin.\nDe otra, José de Jesús Núñez y Domínguez declama el “Romance de doña Isabel”, y el académico Francisco Xavier Gaxiola Sr. pronunciará un discurso.\nEl programa agradece a la empresa <em>Repertorio Nacional de Música</em> el piano <em>Baldwin</em> con el que se ejecutaron las piezas musicales.\nNo se expresa fecha y hora del evento a realizarse en la Ciudad de México.', '8', '96', '1 f'),
(740, '1909.', 1909, 'Amado Nervo a Balbino Dávalos, primer secretario en Washington.\nSe trata de una tarjeta postal que reproduce un óleo del Boulevard Montmartre, de París.\nNervo escribe: “Mi querido Balbino: Te recordamos siempre y hablamos con frecuencia de ti. ¿No te zumban los oídos? Tuyo. Nervo”.\nAlguien que firma “Rómulo”, agrega: “Amado, Luis y yo ya nos tuteamos con de Val”.', '8', '97', '1 f'),
(741, '1916.', 1916, '“Retrato de Santa Teresa”, por Fray Juan de la Miseria, conservado en el convento de Carmelitas Descalzas de Sevilla, España.\nRecorte de la lámina 11 del volumen XX de la <em>Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos</em>.', '8', '98', '1 f'),
(742, 'S/f.', NULL, '<em>Nombres aztecas de la Ciudad de México, aplicados al plano moderno por Manuel de Olaguíbel.</em>\nD.H. Mejía, diseño y litografía.\nPlano impreso.', '8', '99', '1 f'),
(743, 'S/f.', NULL, 'Mapa con las rutas de Ciudad de México a Guadalajara, Acapulco, Oaxaca, Veracruz y Pachuca.\nDos ejemplares tienen señal especial en “Chilpancingo”, Guerrero (img. 1 y 2).\nUn tercer ejemplar tiene perforaciones en todos los destinos (img. 3).', '8', '100', '3 ff'),
(744, '1909.', 1909, 'Amado Nervo y otros amigos a Balbino Dávalos.\nTarjeta postal que representa a Blasco Ibáñez, montado en un cerdo, con un rótulo que dice: “Blasco Ibáñez en Jerez. La volta à la seguaterra con el material indispensable para «La Bodega»”.\nAmado Nervo escribe: “Tus buenos amigos del <em>Ideal Room</em> piensan en ti y te desean todo bien”. Firman Nervo y Val. De Luis Reyes Spíndola es el siguiente apunte: “A América parte Blasco en un cerdo que da asco. Qué chasco pero qué chasco”.\nTambién se hace un apunte sobre Rómulo Farrera, de quien se dice: “Rómulo ha ido al retrete pero ya vendrá á firmar…”, y luego se agrega: “Ya volvió y firma”, con su nombre.\nAparece una nota de Mariano Miguel del Val que dice: “Carta mía tiene en Washington”.', '8', '101', '1 f'),
(745, '1899.Julio,11.', 1899, 'Esquela mortuoria de María Luisa Dávalos y Anaya, hija de Balbino Dávalos y Jovita Anaya.\nEl duelo se recibe en la casa de la familia, sita en Calle de Montealegre, n° 17 de la Ciudad de México y el enterramiento será en el Panteón Español.', '8', '102', '1 f'),
(746, 'S/f.', NULL, 'Dos tarjetas manuscritas.\nLa primera con el nombre de Amado Nervo; la otra con los nombres de José Santos Chocano y María Enriqueta.', '8', '103', '2 ff'),
(747, '1906.Abril,30.', 1906, 'María Enriqueta Camarillo, desde Ciudad de México, a Balbino Dávalos y su esposa Jovita Anaya, que se encuentran en la Embajada de México en “Washintong” [ <em>sic</em>].\nCon esta tarjeta postal anuncia que les escribió “una larga carta” donde les agradecía “el precioso obsequio que se sirvieron hacerme” y “estoy temerosa de que se haya perdido”.\nTambién pregunta si “recibió una de Lola Ramos”.\nNo ha tenido contacto con Emma Dávalos porque no sabe su dirección.', '8', '104', '1 f'),
(748, '[1905].', 1905, 'Amado Nervo a Balbino Dávalos, “2º Secretario de la Embajada de México en E. Unidos”.\nTarjeta postal con una reproducción a color de las “Drei Schwestern” (“Tres hermanas”), de Palma il Vecchio, del Museo de Dresde, Alemania.\nNervo alude al “lírico vino” de Dávalos y a sus traducciones de Maeterlinck, Verlaine, Emerson, etcétera.', '8', '105', '1 f'),
(749, '1914.Enero,20.', 1914, 'Salvoconducto extendido por Nicolás II, emperador y autócrata de Rusia, a Balbino Dávalos, ministro plenipotenciario y enviado extraordinario en San Petersburgo, a su esposa, sus dos hijas e hijo.\nFotografía a color del documento enmarcado.', '8', '106', '1 f'),
(750, '[1909].', 1909, 'Retrato oficial de Balbino Dávalos, tomado por J. Russell &amp; Sons, de Londres.', '8', '107', '2 ff'),
(751, 'S/f.', NULL, 'Fotografía de Jovita Anaya de Dávalos, primera esposa de Balbino Dávalos.', '8', '108', '2 ff'),
(752, '[1920].', 1920, 'Retrato de Balbino Dávalos, en uniforme diplomático de gala.\nSe le ha anexado una esquela mortuoria del 1º de octubre de 1958, en el 7º aniversario de su fallecimiento.', '8', '109', '1 f'),
(753, '[1913].', 1913, 'Fotografía de familia.\nBalbino Dávalos con su esposa Jovita Anaya e hijas: Josefina (niña) y Emma.', '8', '110', '1 f'),
(754, '1909.Enero,29.', 1909, 'Acuse de recibo de las resoluciones del Congreso de Estocolmo.\nOficio de la Oficina de Patentes y Marcas de la secretaría de Fomento, Colonización e Industria, por el que Andrés Aldasoro, subsecretario del ramo, acusa de haber recibido de Balbino Dávalos “tres anexos y un paquete por separado […] que se refieren á las resoluciones del Congreso reunido en Stockolmo [<em>sic</em>] para la protección de la propiedad industrial, y al cual asistió Usted con el carácter de delegado de México”.', '8', '111', '1 f'),
(755, '1906.Mayo,2.', 1906, 'José Santos Chocano, desde Madrid, a Balbino Dávalos, en Washington.\nCon esta tarjeta postal agradece los saludos enviados a través de Amado Nervo y le elogia “como admirable cuidador del verso”.\nDice que sintió gran alegría cuando en el Ateneo aplaudieron a Nervo tras recitar su poema de “Los gatos”.\nAsegura que quiere conseguir su traducción de <em>Monna Vanna </em>y que “pronto le enviaré mi <em>Alma América</em>, libro que considero definitivo para mí”.', '8', '112', '1 f'),
(756, '1906.Abril,30.', 1906, 'Tarjetón con guardas de luto y membrete, de Amado Nervo a Balbino Dávalos.\nA reserva de escribir en breve, dice: “Te pongo estas cuantas líneas para acompañarte unos recortes que se refieren á la lectura de poetas mexicanos en el Ateneo. Tú fuiste uno de los héroes de la fiesta. Todo el mundo elogió tu arte, tu elegancia, tu técnica. Leí los «Sonetos a una espírita» y «los gatos»”.\nTambién anuncia el envío de la “Biblioteca de Autores Españoles”, para él y para Casasús.\nAlude a la tarjeta postal que le debe haber escrito Santos Chocano que “te estima altamente”.\nLe pide que le consiga el <em>Cosmopolitan</em>, de Nueva York, desde el mes de marzo, porque está publicando una novela de Wells, <em>In the days of the comet.</em> En Madrid le resulta prácticamente imposible adquirirla.\n“Te lo pagaré con algún libro bonito”.', '8', '113', '1 f'),
(757, 'S/f.', NULL, 'Columna periodística <em>Un día como hoy</em>, de <em>Excélsior</em>.\n“2 de octubre. Murió Balvino [<em>sic</em>] Dávalos. Escritor”, artículo de Heriberto García Rivas.\nEntre otros deslices, leemos que Dávalos fue autor de la “traducción de «El Médico [<em>sic</em>] Desconocido» de G. Lonholtz” [<em>sic</em>].\nTambién presenta como libros distintos las diversas partes de su obra <em>Las ofrendas</em>: <em>al ensueño y al amor, a la vida, al arte</em>, como “los libros de poemas suyos «Las Ofrendas», «Al Ensueño», «Amor», «A la Vida», «Al Arte», aparecidos en Madrid (1909)”.', '8', '114', '1 f'),
(758, '1913.Julio,1º', 1913, '<em>Escalafón del cuerpo diplomático mexicano. 1º de julio de 1913.</em>\nTrae el currículum diplomático de los principales representantes de México en el exterior, entre ellos, el de Balbino Dávalos (img. 27).', '8', '115', '12 ff'),
(759, '1912.Marzo,1º.', 1912, '<em>Lista diplomática: agentes mexicanos en el extranjero.</em>\nNo figura Balbino Dávalos. En Lisboa, está acreditado Leopoldo Blázquez (img. 3 y 7).', '8', '116', '4 ff'),
(760, '1936.Noviembre,22.', 1936, '<em>El Hombre Libre. Periódico de acción social y política. Suplemento ilustrado </em> (nº 13).', '8', '117', '4 ff'),
(761, '1936.Noviembre,22.', 1936, '<em>El Hombre Libre. Periódico de acción social y política. Suplemento ilustrado </em> (nº 13).', '8', '118', '4 ff'),
(762, '1947.Julio,25.', 1947, '<em>Coliman</em>. <em>Revista quincenal informativa y cultural al servicio de los colimenses</em>.', '8', '119', '12 ff'),
(763, '1932.Marzo,9.', 1932, '“El misterio de los once pesos”, por Balbino Dávalos.\nArtículo publicado por <em>Excélsior</em>, donde cuenta sus recuerdos en torno al “noble y gentil poeta franco–mexicano” Augusto Génin, fallecido meses atrás.', '8', '120', '2 ff'),
(764, '1904.Junio,28.', 1904, 'Escrito sin firma, dirigido al Subsecretario de Relaciones Exteriores, fechado en México.\nDos fojas en blanco, en la primera de ellas, escrito a mano y con lápiz, se lee: “Reglamento Diplomático” (img. 1). Luego sigue un largo texto cuya primera hoja tiene membrete “Secretaría de Relaciones Exteriores” (img. 2).\n“Habiéndose usted dignado ordenarme que anotara las incorrecciones y erratas más notables de la última <em>Guía Diplomática</em>, á fin de corregirlas en la próxima edición, tengo la honra de llamar la muy respetable atención de usted, hacia algunas omisiones de que adolece la referida <em>Guía</em>; así como de ciertos errores que saltan á la vista” (img. 3-13).\nEn doble hoja suelta y a lápiz se ha escrito “Reglamento diplomático”.', '9', '1', '13 ff'),
(765, '[1904].', 1904, 'Texto mecanografiado, apenas legible, con siete renglones que pareciera tratarse de un prólogo.\n“Ante el segundo nacimiento de esta obra, concebida en campos nuestros poblados de perduradas, legítimamente primitivas e interesantes razas indígenas de nuestra legendaria nacionalidad histórica, nacida en lengua inglesa bien manejada por un entendido progenitor noruego y empañadas para su adoptiva supervivencia nacional por la afectiva condescendencia del General en generosidad hereditaria, no puedo menos, yo su cariñoso” [párrafo trunco].', '9', '2', '1 f'),
(766, '1907.Enero,25.', 1907, '“Corte de caja por el movimiento de fondos habido en el mes de Enero de 1907, hecho en este día, para la entrega de la Embajada”.\nFechado en Washington y firman el mismo Balbino Dávalos y José Francisco Godoy.', '9', '3', '2 ff'),
(767, '[1908].', 1908, 'Carpeta dura, de tapas en color negro y de fabricación inglesa.\nEn su interior, una etiqueta explicativa de cómo colocar los papeles.', '9', '4', '1 f'),
(768, '1908.Febrero,1°.', 1908, 'Carpeta en tela verde del Congreso Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial, celebrado en Estocolmo en 1908 (img. 1), con diversas hojas de papel en blanco adjuntas.\nAdemás, en otra hoja de papel, diversas copias manuscritas —fechadas en Londres, 1908— de notas seguramente enviadas a Secretaría de Relaciones.\nLa primera es del 1° de febrero, 1908, con n° 133 y su asunto “Uniforme diplomático”: ha sido informado de cambios en el reglamento relativo a uniformes diplomáticos y, en particular, “respecto á que el sombrero del Primer Secretario deberá ser guarnecido de pluma blanca”. Pide que se le envíe la circular porque no la ha hallado en el Archivo de esta Legación.\nLa segunda, n° 117, parece ser del 17 de enero del mismo año, y su asunto “Ausencia del Ministro”: el Sr. Miguel Covarrubias Acosta salió hacia Paris para asistir a los funerales del general P. Z. M., fallecido el 10 del actual.\nCon fecha 25 de julio de 1908, la nota n° 14: “Solicitud de licencia”, en la que, deseando informar de asuntos referentes no sólo de su situación sino también de los intereses del país que son de carácter oficial, Miguel Covarrubias pide que en lugar de vacaciones de verano, se le conceda permiso para ir a esa capital [<em>Ciudad de México</em>] sin perder el derecho a su sueldo íntegro y a los gastos de representación.\nDel 14 de agosto, 1908, es la nota n° 58, cuyo asunto es: “Licencia del Ministro para que pase a México”: respecto a la nota anterior n° 14, el Presidente de la República le otorga permiso para pasar a la Ciudad de México, pero no se le concede lo que pide respecto al sueldo íntegro y a los gastos de representación “que sería contrario á la ley de la materia”.\nContinúa: “Ya en esta capital y justificando Ud. los gastos que hubiese erogado, se dispondrá le sea abonado su importe, como una concesión graciosa que no establecerá precedente”. Firma M.\nLa nota n° 48 está fechada el 9 de septiembre del mismo año, y su asunto “Licencia al Ministro”, refiriéndose a la licencia concedida e indicaciones dadas por el Presidente de la República para viajar a México. Da las gracias y anuncia que, con oportunidad, avisará de la fecha cuando comenzará a hacer uso de la misma (img. 2).\nEn Londres y el 11 de noviembre de 1908, escribe la nota n° 90, titulada “Licencia al Ministro”, en la que dice que, haciendo uso de la licencia concedida para viajar a la República, el Ministro Miguel Covarrubias deja al Primer Secretario, Balbino Dávalos, como “encargado de negocios <em>ad interim</em>” (img. 3).', '9', '5', '7 ff'),
(769, '1909.Enero8.', 1909, '<em>Lloyd’s Register of British &amp; Foreing Shipping</em>, de Londres, a Balbino Dávalos, encargado de Negocios en Inglaterra.\nAgradece la pronto respuesta dada por el diplomático mexicano a su consulta sobre los barcos de guerra de la Armada mexicana en 1908.\nLa carta aparece firmada por una persona apellidada Redman, pro secretario.', '9', '6', '1 f'),
(770, '1909.Abril,20.', 1909, 'Vale de la <em>Librería de Fernando Fé</em>, de Madrid, extendido a Balbino Dávalos.\n“Por 100 ejemplares de <em>Las ofrendas</em>, para su venta en comisión a 4 pts. 40%”.', '9', '7', '1 f'),
(771, '1909.Agosto,26.', 1909, 'Recorte de prensa del <em>Mexico Daily Record</em>.\nNota titulada “Davalos to leave for Embassy in Washington”.\nAl dejar la embajada Francisco León de la Barra para ir a Europa por asuntos de familia, Balbino Dávalos se hará cargo de la representación mexicana en Washington (img. 1).', '9', '8', '1 f'),
(772, '1909.Agosto,27.', 1909, 'Recorte de prensa del periódico <em>México nuevo</em>.\nNota titulada “Sale para Washington el señor Dávalos”.\n“Ayer salió por el <em>Ferrocarril Nacional</em> rumbo á Washington, el señor Balbino Dávalos, Primer Secretario de la Embajada de México en los Estados Unidos”.\n“Él quedará como encargado de Negocios de México, mientras nuestro Embajador, el señor Lic. De la Barra va á París en busca de su familia”.', '9', '9', '1 f'),
(773, '1909.Agosto,27.', 1909, 'Recorte de <em>El Imparcial</em>, de la Ciudad de México.\nEnviado por <em>David Camacho</em>, empresa que surte suscripciones a recortes de periódicos nacionales y extranjeros.\nLa nota informa que “anoche, por la línea del <em>F.C.</em><em> Mexicano</em> salió rumbo á Nueva York, por la vía de Veracruz, el señor Lic. Don Balbino Dávalos, nombrado recientemente Primer Secretario de nuestra Embajada en Washington, quien va a tomar posesión de dicho puesto”.\nAgrega que va acompañado de su esposa Jovita Anaya.', '9', '10', '1 f'),
(774, 'S/f.', NULL, 'Poesía cuyos primeros versos son:\n“Vagué indolentemente la ociosa fantasía\nPor la brumosa playa de la tristeza mía.\n—Gota de angustias, cava el mármol dolorido:\nHarás brotar mil versos, pero ningún medido.\nVagué indolentemente la ociosa fantasía!” (img. 1).\nAl reverso, a mano y lápiz, se agregan cinco renglones respondiendo a la pregunta: “¿En qué consiste el simbolismo?” (img. 2).', '9', '11', '1 f'),
(775, '1909.Octubre,19.', 1909, 'Nota de prensa remitida por <em>The Manhattan Press Clipping Bureau.</em>\nSobre el incidente causado en torno a la petición de renuncia formulada a Charles R. Crane, recién nombrado ministro de EEUU en China.\nEl incidente ocurrió durante el banquete anual de la Asociación de Comercio de Chicago que tuvo lugar en el <em>Hotel La Salle</em>, y al que fue invitado Balbino Dávalos, representante de México.\nAl parecer fue motivada la renuncia por el propio Secretario de Estado Philander Knox.', '9', '12', '1 f');
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(776, 'S/f.', NULL, 'Texto mecanografiado al que faltan las seis primeras fojas, con el parágrafo I y parte del II.\nLas páginas que se conservan, inician con la biografía de Benito Juárez hasta que fue electo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y después, “por defección de Comonfort, presidente constitucional, en virtud de una legalidad indiscutible” (img. 1-2).\nEl parágrafo III recorre las peripecias de Juárez al frente de la República, viajando de Ciudad de México a Guanajuato, luego a Guadalajara donde padece la intentona del coronel Antonio Landa que lo toma preso y luego le devuelve la libertad mediante pago de un rescate, más tarde se embarca hacia Nueva Orleans y, finalmente, llega a Veracruz desde donde gobierna y legisla.\nLas dificultades del momento, las presiones del exterior, incluso los abusos cometidos por los suyos como la apropiación de un millón y cuarto de pesos incautados a comerciantes extranjeros en Laguna Seca, que exigió devolver pero sólo aparecieron 400,000 viéndose obligado a instituir un fondo especial para completar el faltante.\nEstudia el papel desempeñado por Zuloaga quien sería sustituido por Miramón, “joven rapaz y cruel, sin seso ni corazón” y sus conservadores. Éste mandaría al general Márquez dirigirse “á la Legación inglesa acompañado de cerrajeros y soldados, rompiera los sellos y se apoderase de 600,000 pesos destinados al pago de la deuda inglesa”.\nMientras el ministro norteamericano MacLane era el único diplomático extranjero que reconoció a Juárez como legítimo presidente, los demás, como el vizconde Alexis de Gabriac, representante de Francia, y el ministro español Joaquín Francisco Pacheco, apoyaban a Miramón.\nFinalmente, Juárez tomó la ciudad de México el 11 de enero de 1861: “La guerra civil había terminado por el triunfo del derecho” (img. 2-5).\nEl parágrafo IV trata de la actitud magnánima de Juárez, una vez que toma la Ciudad de México. Sin embargo, debido a la clara injerencia de algunos diplomáticos y personajes del clero, expulsa del país al embajador español Pacheco, al ministro de Guatemala, al arzobispo de México Lázaro de la Garza Ballesteros y a cinco obispos más. Después, el presidente Juárez confirmó de modo solemne la legislación eclesiástica promulgada en Veracruz, las llamadas “Leyes de Reforma”, punto que el autor de nuestro texto desarrolla con cierta amplitud (img. 6-8).\nEl parágrafo V presenta al general Leonardo Márquez como el único que no quería reconocer la autoridad de Juárez y “á la cabeza de algunos millares de caballos, sostenían la campaña, forrajiando [<em>sic</em>], robando y matando”, entre sus víctimas Melchor Ocampo, Santos Degollado y Leandro Valle.\nMientras, el erario público estaba vacío. No había dinero para saldar deudas, para pagar soldados y la policía, para solventar los gastos de la misión de La Fuente en Paris y Madrid, etcétera. “Había imposibilidad de saldar el capital, y hasta los intereses, de esas llagas de México llamadas las convenciones extranjeras”. Por tales causas, “Juárez recurrió á todos los medios para proporcionarse dinero”. Cerradas todas las opciones, optó por la suspensión de pago de la deuda exterior, primero por un año, y después la extendió a dos años.\nJohn Russell dictó instrucciones a su ministro en México Charles Wyke á fin de negociar con prudencia y lograr un convenio equitativo, absteniéndose de inmiscuirse en asuntos internos de México. En caso de negativa, se le autorizaba a “recurrir á las fuerzas navales de Su Majestad”.\nEl ministro Wyke “no se penetró del espíritu de estas excelentes instrucciones y también se dejó engañar por la sociedad reaccionaria”.\nSi lo del ministro Wyke estaba mal, mucho peor fue la gestión de Saligny, quien había llegado a México “para inmiscuirse” y, por ello, el 28 de abril de 1861, pedía como absolutamente necesario fuerzas navales en las costas de México “para atender, en cualquiera emergencia, á la protección de nuestros intereses”.\nEl ministro Zamacona explicó a los acreedores que la suspensión de pagos no era una negativa y que duraría por algún tiempo ya que “se encontraba fuera de posibilidad de cubrir sus compromisos”. Pero, ni Wyke ni Saligny aceptaron tal explicación, e informaron cada quien por su lado la urgencia de tomar medidas coercitivas, además de suspender relaciones diplomáticas (img. 9-13).\nEn el parágrafo VI se estudian los pasos dados por José Manuel Hidalgo, “diplomático distinguido, hecho á las ideas monárquicas” y Juan Nepomuceno Almonte, “hijo natural del cura Morelos”, para “buscar un desquite con ayuda de la invasión extranjera” y de la Emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo, se esforzó “para una restauración monárquica en México”, proyecto que topaba con “la codicia de los Estados Unidos […], único obstáculo para esta renovación […], porque quieren que México se mantenga débil y dividido á fin de devorarlo mejor”.\nEn resumen: “De tal suerte que la monarquía es á la vez necesaria é imposible: necesaria porque sin ella México no pude vivir, imposible porque los Estados Unidos no la permiten”.\nAlmonte quería convencer al emperador Napoleón III de que debería aprovecharse la guerra civil que sufría en esos momentos EEUU, para crear “el proyecto del Estado central latino que, cortando la América en dos partes, levantara una barrera contra las ambiciones de los Estados Unidos del Norte”. De lograrse, se aseguraba la defensa de las colonias europeas en el nuevo mundo, abriría “á nuestro comercio ricos mercados”, y el emperador se convertiría en árbitro del equilibrio mundial (img. 13-15).\nParágrafo VII: “Ni uno solo de estos argumentos dejaba de ser falaz”, como lo intenta mostrar al recorrerlos uno por uno. En el fondo, Almonte y los emigrados mexicanos pretendían restaurar “una monarquía que hiciera al catolicismo la religión de Estado, que restituyera al clero la educación y el estado civil, sus inmunidades y patrimonio, que anulara las ventas de los bienes de la Iglesia. En vano busco un gran pensamiento en el cúmulo de incoherencias que implicaba una expedición cuyo objeto era crear un imperio del antiguo régimen en el corazón del continente americano. Cualquiera cosa que sucediera, el éxito era radicalmente imposible, y lo que es imposible en política no es grande, sino necio”.\nNo obstante, Napoleón III aceptó establecer la monarquía en México, proyecto que “no le causó, pues, el menor recelo, y aceptó ayudar para ello”. Cuando supo que los mexicanos se inclinaban por el príncipe Maximiliano, dio su aprobación e hizo gestiones ante el emperador Francisco José (img. 15-18).\nParágrafo VIII: “Al punto se pusieron los hierros en las brasas. Thouvenel, aprobando la ruptura de las relaciones diplomáticas operada por Saligny y Wike, propuso al gabinete inglés regularizar el acuerdo convenido en México entre los dos representantes y concertar una expedición en común, tal como la que se había hecho tan felizmente á China. Pedía además, si algún inconveniente existiera, asociar en el asunto á la España que hacía preparativos militares en la Habana para vengar la expulsión, tan merecida de Pacheco” (img. 18).\n“La expedición tendría dos objetos: 1° reparar las injusticias cometidas a las naciones; 2° poner á los partidos beligerantes en estado de organizar un gobierno que ofreciera seguridad en el interior y garantías en el exterior, siendo el segundo objeto tan importante como el primero” (img. 18-19). Por parte de Francia, se suponía que una vez llegada a las costas mexicanas la flota aliada, “aparecería un partido monárquico” y, después de valorar otros posibles pretendientes al trono de México, se inclinaba por Maximiliano. España aceptó en principio pero luego sugirió “un príncipe de la casa de Borbón”.\nInglaterra “consentía en perseguir de común acuerdo el pago de los créditos, pero sin ninguna intención de mezclarse directa ni indirectamente en dotar á los mexicanos de un buen gobierno: esto les correspondía á aquellos y no á Inglaterra. Russell multiplicó las explicaciones á fin de aclarar bien las cosas” (img. 19).\nSin embargo, “Thouvenel objetó que se desalentarían los esfuerzos intentados por el país mismo para salir de su estado de anarquía, si le dieran á saber que no podía esperar ninguna ayuda” y, además, “¿á qué conducen las explicaciones sobre eventualidades que acaso no se realizarán? Digamos lo que haremos, y no lo que no haremos, bajo hipótesis inseguras”. Esta última consideración, que dejaba á Inglaterra dueña de detenerse si la expedición se encaminaba á la ingerencia [<em>sic</em>], la decidió á ratificar la convención que, aunque negociada en París, se firmó en Londres, como para determinar bien que en ella se consagraba el pensamiento inglés” (img. 20).\nLas partes contratantes —Francia, Inglaterra y España— invitaron a EEUU “á acceder á ella”, pero el hábil secretario de estado de Lincoln, Seward, no quiso hacerlo y, si bien reconocía que “tenían también motivos de quejas contra México […], no escogerían el momento en que este vecino, este amigo, dotado de las mismas instituciones que las suyas, estaba amenazado de una guerra extranjera y trastornado por disensiones interiores” (img. 20-21).\nParágrafo IX: “La elección de los plenipotenciarios era de importancia capital: ninguna línea telegráfica reunía directamente á México y á Francia. Un despacho de París tenía que ir á Inglaterra, á Nueva York, á Nueva Orleans, y de allí, por barco, á Veracruz. La acción de los plenipotenciarios no podía, por lo tanto, dirigirse de París, Londres ó Madrid, y las resoluciones más importantes debían dejarse á su iniciativa” (img. 21).\n“El contraalmirante Jurien de la Gravière fue nombrado jefe de las fuerzas de mar y tierra del pequeño cuerpo francés y ministro plenipotenciario al igual que Saligny. Los ingleses dieron también el mando de sus fuerzas y el título de ministro plenipotenciario al almirante Dunlop conjuntamente con Charles Wyke […]. Los españoles confiaron los poderes militares y diplomáticos más extensos al general Prim” (img. 21).\n“Nuestros dos plenipotenciarios eran de humor muy diferente. Saligny violento, apasionado, duro, servidor de una causa, desatento de las situaciones, decidido á no escuchar nada […]. Jurien, por el contrario, espíritu cultivado, escritor distinguido, dulce, cortés, conciliador, escrupulosamente leal, empeñoso siempre en ilustrarse, pero cortesano y soldado disciplinado, incapaz de resistir á lo que supusiera una orden ó siquiera un deseo de su soberano” (img. 21).\n“Prim era un personaje de más ruido y más embarazoso. De origen muy humilde, pues comenzó como simple soldado […] había sabido deslizarse hábilmente por entre los intersticios de la guerra civil, y llegado rápidamente á general, conde de Reus. Quiso mezclarse en la política, hízose nombrar diputado, se volvió contra Cristina á quien debía el principio de su fortuna, conspiró contra Narváez, fue condenado á dieciséis años de prisión, de que lograron salvarlo las instancias de su madre. Desterrado, sirvió en Turquía; pero como el destierro español no es nunca largo, volvió á entrar en el ejército bajo O’Donnell y tomó parte como jefe de división en la guerra contra Marruecos” (img. 21-22).\nAsí recuerda a Prim: “Era un hombrecillo flaco, vivo, de color aceitunado, ojos ardientes y atractivas maneras. Muy ignorante, pero muy inteligente para penetrar á los hombres y aprovechar las ocasiones; de una fanfarronería, de un énfasis que pudiéramos llamar españoles, sin calumniar á España; convencido de que no había destino fuera de su alcance, arrojado, como muchos otros, pero que, á fuerza de jactarse de sus hazañas, había convertido su nombre en sinónimo de bravura. Astuto como todos los que se dan humos de lealtad sin ejemplo, había esparcido con sonoridad épica sus fáciles proezas en la expedición de Marruecos y obtenido el título de marqués de Castillejos y grande de España. Le unía á México su matrimonio con una rica mexicana. Lazo de tal naturaleza hubiera sido en otros tiempos razón decisiva para excluirlo del mando de la expedición”, etcétera (img. 22).\nParágrafo X: “Las instrucciones dadas á los plenipotenciarios ingleses fueron lacónicas y claras. No necesitando ocultar nada, se calcaron de los términos estipulados en la Convención de Londres […]. Las instrucciones francesas y españolas, absolutamente idénticas, se extendían en explicaciones confusas como para ocultar su secreto á las miradas del público” (img. 22-23).\n“La protección á los nacionales era el pretexto; el objeto principal era derrumbar la república mexicana, es decir, á Juárez, porque en éste se hallaba la personificación de aquélla” (img. 23). “Una vez derribado Juárez, se dejaría libre al pueblo mexicano para adoptar la constitución, el gobierno que prefiriera, que no se atacaría la libera manifestación de su voluntad; la conciencia humana responde por la voz de la historia que todo eso no son sino sofismas engañosos. ¿Qué más atentatorio á la independencia de un pueblo que la invasión de su territorio á mano arma con el designio confesado de echar abajo la constitución que él ha establecido y al hombre á quien ha dado su confianza? Pretender que se le devuelva su soberanía invitándolo á votar á a la sombra de las bayonetas invasoras, es unir la mofa al desprecio del Derecho” (img. 23).\nEl autor recurre a lo acontecido en Francia, primero cuando el famoso <em>Manifiesto á la Nación Francesa</em> del duque de Brunswick en 1792, y después, cuando cayó en desgracia y fue derrotado el emperador Napoleón Bonaparte. “En 1814 los aliados, en nuestros departamentos invadidos, proclamaban [ <em>asimismo</em>]: «que no venían ni á imponer un gobierno á la Francia, ni á contrariar la voluntad de sus habitantes». En París declaraban: «que acogiendo el voto de la nación francesa, no tratarían más con Napoleón ni con ningún miembro de su familia, y reconocerían, garantizarían la Constitución que el pueblo se diera» […]. La voluntad de los aliados sólo se presentaba como en apoyo de la nuestra, y á la opresión que ejercían seiscientos mil extranjeros sobre nuestro infortunado país, se la llamaba la salvación de Francia” (img. 24).\n“¡Napoleón III, pues, iba á hablar al pueblo mexicano en el mismo lenguaje de Brunswick y de los coaligados de 1814! Él también llamaría salvación á la opresión extranjera, simularía hipócrita respeto á una independencia que hollaba con sus pies, pronunciaría contra Juárez una sentencia de exclusión semejante á la de Alejandro contra su tío!” (img. 24).\nA continuación, el autor del texto intenta descifrar las motivaciones que tuvo Napoleón III para intervenir en México. La clave pareciera ser la situación en Italia. “No sabiendo cómo desembarazarse de una ocupación militar en Roma, iba á emprender otra más lejana, sin grandeza y sin necesidad. Impotente para moderar en su centro al absolutismo teocrático, iba á restaurarlo en los extremos del mundo, cual si por gusto quisiera verse una vez más en inextricables embrollos […]. Acababa de inaugurar en Europa la política de las nacionalidades y enviaba á México su ejército para combatir esa política, incidiendo en lo mismo que había impedido á los austriacos consumar en Italia” (img. 24-25).\n¿Cómo explicarnos que “haya incurrido en tan lamentable extravío? No lo indujo ningún motivo mezquino. Debe desecharse en absoluto el crédito Jecker como causa determinante […]. No estoy en posibilidades de afirmarlo ni denegarlo, pero puedo dar la seguridad más formal de que el Emperador no tomó ni un minuto en consideración el crédito Jecker, del que es indudable que ni siquiera había oído hablar, cuando se resolvió á enviar tropas á México” (img. 25).\nContinúa: “Ningún motivo ambicioso tampoco: los conservadores mexicanos, que no han sido los menos prontos en ennegrecer los designios de Napoleón desde que renunció á sostenerlos en sus extravagantes pretensiones, han referido que uno de los objetos de la intervención francesa fue apoderarse del Estado de Sonora. El mismo Seward escribió más tarde notas inmotivadas á este respecto. Que algunos intrigantes, atribuyéndose importancia que no tenían, hayan concebido este sueño, bien puede ser; pero es falso que el Emperador ó sus ministros hayan pensado ni por un instante apropiarse una sola pulgada de territorio mexicano” (img. 25).\n“La influencia de la Emperatriz ha sido más especiosamente alegada. Como española, acogió con pasión el proyecto de ayudar á una patria, siempre profundamente amada, á vengar sus pretendidas injurias; como católica, creyó piadoso prestar socorro á una iglesia perseguida; como soberana francesa, tuvo la esperanza de volver á conciliar hacia su esposo el ánimo de los católicos, que aquél se había enajenado á causa de sus complacencias con Italia. Su imaginación inclinada á lo caballeresco, inflamóse ante tales perspectivas de honor y gloria; puso en juego toda su fuerza de elocuencia y de seducción para convencer al Emperador” (img. 25-26).\nPero Napoleón III, “cuando se le arrastraba á donde él no quería ir, escapábase con presteza” (img. 26). “Inconsolable de no haber realizado su programa «de los Alpes al Adriático» y no haber borrado de la historia de su raza la mancha de Campo-Fermio [<em>sic</em>], y resuelto, con todo, á no bajar nuevamente á Italia, buscaba medios para obtener lo que ya no intentaba arrancar. Había propuesto al gabinete inglés aconsejar de acuerdo con él la venta del Véneto. Palmerston y Russell habían consentido con premura: el <em>statu quo</em> dejaba á la Italia más ó menos dependiente del Emperador, mientras que la liberación del Véneto le devolvería la libertad de la ingratitud. La oposición vino de la Reina, aconsejada por el príncipe Alberto, contrario á los dos maestros de italiano” (img. 26).\nLa conclusión es la siguiente: “En el otorgamiento de un trono al archiduque Maximiliano, entrevió Napoleón III una facilidad inesperada para librar á la provincia cautiva. Confió en que, satisfecho del don que le ofrecía á su familia, acaso consentiría más tarde Francisco José en soltar el Véneto á cambio de un ensanchamiento sobre el Danubio. «El espectro de Venecia anda errante por los salones de las Tullerías», escribía Nigra á Ricasoli. Este espectro es el que se apoderó de la mano de Napoleón III y le hizo firmar la orden de derribar á Juárez para ceder el sitio al archiduque austriaco” (img. 26-27).', '9', '13', '26 ff'),
(777, 'S/f.', NULL, 'Texto mecanografiado al parecer incompleto de una obra de carácter histórico.\nEn primer lugar, inicia con “Capítulo XIII: La cuestión de México en el Cuerpo Legislativo” (img. 1-2).\nPronto, “un miembro de la mayoría, Aquiles Jubinal”, denunció “la culpable intriga” que permeaba la futura expedición a México. Dijo: “Si vamos á México dejándonos arrastrar por conspiradores vulgares, cuyos nombres han dado ya los periódicos, para derribar un gobierno libre é imponer á una nación que sólo depende de ella misma una forma de gobierno cualquiera, me permitiré preguntar al gobierno qué hace de ese gran principio de la no?intervención que ha proclamado y defendido en otras partes” (img. 1).\nOtro parlamentario, Julio Favre, dijo a su vez: “La expedición no tiene por objeto obtener el pago de deudas que no quieren cubrir. No se hace la guerra á un Estado para obligar á pagar sus deudas; las deudas que reclamáis, 750,000 francos líquidos y una decena de millones para lo litigioso, no justificarían una expedición cuyos gastos sobrepujarían con mucho á los créditos reclamados. Juárez no se niega á pagar, sólo pide tiempo […]. No vais, pues, á México como acreedores, sino como invasores, para entronizar por la fuerza y contra el derecho de gentes á un archiduque austriaco” (img. 1).\n“Billault apenas se dignó responder. Declaró que la idea de entronizar á un archiduque no entraba para nada en la expedición, que había sido desmentida por nuestro Ministro de Negocios extranjeros [<em>Édouard Thouvenel</em>]; no íbamos más que á imponer el respeto debido á nuestros nacionales y el cumplimiento de compromisos violados por demasiado tiempo […]. Nuestras tropas van á México; habiendo partido el 20 de febrero [<em>de 1862</em>], deben ya estar allí” (img. 2).\nEl autor cierra el capítulo con esta frase: “Transcurren algunas semanas; en lugar de anunciarnos que las tropas están en México, nos informan que han sido rechazadas de Puebla y nos piden dinero para enviarles refuerzos. ¿Qué había pasado por lo tanto?” (img. 2).\nLuego sigue el titulado “Capítulo XIV: Los principios de la expedición de México ­- La convención de la Soledad - Puebla”.\n“El 9 de enero de 1862, un pequeño cuerpo francés de 2500 hombres desembarcaba en la playa de Veracruz. Era la expedición de México que daba principio”.\nEstaba previsto que “las tres escuadras llegarían juntas á Veracruz. Sin cumplir siquiera la formalidad de una declaración de guerra, desembarcarían sus tropas, se apoderarían de la ciudad y del fuerte, pondrían mano en la aduana, notificarían su presencia á Juárez en un ultimátum brutal, de breve término, imposible de acoger: la negativa era segura. Se separarían entonces: los ingleses permanecerían en la ribera, los franceses y los españoles avanzarían sobre México. Eran muy poco numerosos para someter un país tres ó cuatro veces mayor que Francia, pero á su primer paso se levantarían las poblaciones y echarían abajo á un gobierno execrado. ¿No afirmaban Almonte, Saligny y aún el mismo Wyke, que en ninguna parte, desde el punto en que apareciéramos, habría la menor resistencia? Con el sostén y el asentimiento popular, se llegaría sin combatir á Puebla, la ciudad de los ángeles; se entraría en ella bajo lluvias de flores; y se proseguiría hasta [<em>Ciudad de</em>] México, donde se efectuaría el recibimiento bajo de arcos triunfales. Consternado, perdido, arrojado Juárez, se constituiría un gobierno provisional que convocaría una asamblea, á la que Jurien diría estas palabras: «Somos en extremo partidarios de la soberanía nacional para imponeros nuestra voluntad; elegid libremente el gobierno que os plazca; respetaremos vuestro voto»” (img. 2).\nEl relato se interrumpe —faltan las fojas 35-38—.\nContinúa después: Juárez, habiendo tenido noticias de la llegada de las tropas inglesas, españolas y francesas al Puerto de Veracruz, ordenó de inmediato que debían reembarcar y abandonar el país. Entonces, “los plenipotenciarios se negaron á ordenar el reembarque y aún anunciaron su resolución de dirigirse desde á mediados de febrero, á Orizava [<em>sic</em>] y Jalapa, á buscar un campamento salubre (2 de febrero de 1862), agregando que uno dellos [ <em>sic</em>], Prim, estaba dispuesto á conferenciar con Doblado. Juárez no insistió en el reembarque y envió á Doblado á la cita indicada” (img. 3).\nEl 18 de febrero de 1862, Doblado y Prim se encontraron en la Hacienda de la Soledad: “se encerraron en una casa aislada, y en pocas horas estuvieron de acuerdo. La convención llamada de la Soledad estipulaba que se entablarían negociaciones en Orizaba el 15 de abril, fecha lejana impuesta á los mexicanos por los plenipotenciarios en espera de nuevas instrucciones de Europa. Hasta la iniciación de las conferencias, las fuerzas aliadas ocuparían Córdoba, Orizaba y Tehuacán, lugares muy sanos. Quedaba convenido muy formalmente que si no se llegaba á un acuerdo, retrocederían los aliados fuera de la línea del Chiquihuite, al Paso Ancho ó al Paso de Ovejas”; los hospitales “permanecerían bajo la salvaguarda de la nación mexicana” (img. 3).\nEsta voluntad por parte de México de abrir “el territorio á los invasores” tenía por objeto alejarlos “de los peligros de la peste”. Sin embargo, esta ventaja se logró a cambio “de dos declaraciones capitales: 1° Supuesto que el gobierno constitucional que actualmente rige en la República Mexicana ha manifestado á los comisarios de las potencias aliadas que no necesita del auxilio que tan benévolamente han ofrecido al pueblo mexicano, pues tiene en sí mismo los elementos de fuerza y de opinión para conservarse contra cualquiera revuelta intestina, los aliados entran desde luego en el terreno de los tratados para formalizar todas las reclamaciones que tienen que hacer en nombre de sus respectivas naciones. 2° El día en que las tropas aliadas emprendan su marcha, se enarbolará el pabellón mexicano en la ciudad de Veracruz y en el castillo de San Juan de Ulúa” (img. 3).\n“Esta convención aseguraba la salud de las tropas españolas y francesas, y Prim se jactaba con justicia de haber prestado con él un señalado servicio á su patria. Jurien no tuvo menor mérito al aprobarlo, á pesar de la resistencia de Saligny. Desde el punto de vista moral, la convención era aún más digna de elogio. Acababa de hacer pedazos las tortuosas instrucciones secretas, volviendo á la letra y al espíritu de la convención de Londres, sin atender á las tenebrosas intenciones, todavía ocultas, de los organizadores de la expedición: habían fraguado la caída de Juárez, y reconocían su poder; habían maquinado una vasta empresa monárquica, y gracias á los preliminares de la Soledad se reducía aquélla a un convenio honrado y fácil, de que se saldría probablemente sin disparar un tiro (img. 3-4).\n“Desembarcaron esperando, como se les había anunciado, que serían recibidos con los brazos abiertos por un partido numeroso y ardiente. Transcurridos dos meses, reconocían que los partidarios del sistema monárquico, insignificantes en número, no contaban siquiera con esos hombres enérgicos que triunfan en ocasiones en pro de las minorías. Prim, que hablaba la lengua del país y estaba en relaciones personales con muchos mexicanos, llegó á la plena certidumbre con más prontitud y mejor que sus colegas. Jurien, por lo menos, alcanzó á comprender: «que era necesario no abrazar de un modo demasiado aparente la causa del partido que compone la minoría, y que tiene en su contra la opinión general del país»” (img. 4).', '9', '14', '4 ff'),
(778, '[1909].', 1909, 'Páginas 23 y 24 del libro de Carlo de Fornaro, titulado <em>México, tal cual es</em>.\nAlude al <em>Plan de la Noria</em> que tenía entre sus objetivos asesinar al general Ignacio Alatorre al salir del teatro, proclamar presidente a Porfirio Díaz e imponer a la población un préstamo de 300,000 pesos.\nLuego menciona un comentario sobre Díaz que hiciera el general Luis Mier y Terán: “Porfirio Díaz o la muerte” (img. 1).', '9', '15', '1 f'),
(779, '1910.Enero,12.', 1910, 'Etiqueta del <em>Centro Nacional de Información, Investigación y Publicidad</em> (Castillo y Parra), de México, DF.\nCon un brevísimo recorte del <em>The Mexican Herald</em> del 12 de enero de 1910, enviado a don Balbino Dávalos, entonces primer secretario de la embajada de México en Washington, que alude a su persona.', '9', '16', '1 f'),
(780, '1910.Abril,8.', 1910, 'Relaciones comerciales entre la <em>Fabrica de moveis a vapor de Reis &amp; Fonseca</em>, de Lisboa, y Balbino Dávalos, Ministro de México en Lisboa.\nEl 8 de abril de 1910, la <em>Fabrica de moveis a vapor de Reis &amp; Fonseca</em>, de Lisboa, hace un presupuesto al Ministro de México. Se detallan los muebles estilo Luis XV para la sala de recepción: sofás, molduras, consolas, sillones, vitrina, etcétera (img. 1).\nEl 14 de abril siguiente, nuevo presupuesto que se presenta al Ministro de México de armazones y cortinas (img. 2).\nFactura de <em>Armazem de Moveis e Estofos</em> <em>de Reis &amp; Fonseca</em>, de Lisboa, fechada el 1° de septiembre de 1910, expedida a Balbino Dávalos, Ministro de México (img. 3).', '9', '17', '3 ff'),
(781, '1910.Abril,12.', 1910, 'Factura fechada en Madrid de los <em>Grandes Almacenes </em><em>E.H.</em><em> Robledo, Cª</em>, extendida a nombre de “M. del Vall, para la Legación de Méjico en Lisboa”.\n“Juego de alcoba de caoba y bronces compuesto [<em>de</em>] armario de dos lunas, lavabo, cama de matrimonio y dos mesillas”, cuyo precio es de 1,650 pesetas; “Juego blanco de alcoba compuesto de dos camas, dos mesillas, armario y lavabo”, con valor de 1,025 pesetas; “Juego de comedor compuesto de chinero, trinchador, mesa, espejo, ocho sillas y siete huecos tapiz”, cuyo precio es de 1,975 pesetas; además, dos somiers pequeños y un somier para cama grande.\nFirma de recibido José Sánchez.', '9', '18', '1 f'),
(782, '[1910.Abril].', 1910, 'Recorte del periódico lisboeta <em>O Dia</em>, con la sección “Vida Elegante”.\nNota sobre las señoritas Guell y Bourbon [<em>sic</em>], con sus respectivas fotografías.', '9', '19', '1 f'),
(783, '1910.Abril,18.', 1910, 'Recorte con la sección “Chronica Elegante”, que publica el periódico lisboeta <em>Correio da noite</em>.\nEntre las diversas notas, la segunda recepción semanal dada en el Palacio de las Necesidades por la Reina de Portugal María Amelia, madre del rey Manuel II, al cuerpo diplomático y personas “de nuestra primera sociedad”, donde estuvo presente Balbino Dávalos, encargado de negocios de México (img. 1).', '9', '20', '1 f'),
(784, '1910.Mayo,21.', 1910, 'Primera página del periódico de Lisboa <em>Diario de Noticias</em>, con la nota principal “Muerte de Eduardo VII de Inglaterra”.\nA pie de página, dibujo con todos los príncipes asistentes a los funerales del rey fallecido.', '9', '21', '1 f'),
(785, '1910.Mayo,26.', 1910, 'Recorte de la primera página del periódico <em>Diario illustrado</em>, de Lisboa, cuyo secretario de redacción es Luis Trigueiros.\nNota muy amplia titulada “Centenario de la Independencia Argentina” sobre la recepción ofrecida por el matrimonio García Sagastume con motivo de dicho festejo, y discurso pronunciado por don Pablo Lazcano, cónsul general de Argentina.\nSe mencionan los invitados con sus respectivos cargos y representaciones, entre ellos don Balbino Dávalos, encargado de negocios de México, con su esposa Jovita y Emma, su hija; además, don Luis Bretón y Vedra, cónsul de México.', '9', '22', '1 f'),
(786, '1910.Mayo,26.', 1910, '“Centenario da Republica Argentina, no edificio da Legaçâo”.\nRecorte de una nota de prensa publicada por <em>Diário de Noticias</em>, de Lisboa, que informa de los eventos celebrados en la Legación y Consulado de Argentina en Lisboa, con asistencia de personalidades de la época, entre ellas, Balbino Dávalos, encargado de negocios de México (img. 1).', '9', '23', '1 f'),
(787, '1910.Mayo,26.', 1910, '“Centenario da Republica Argentina, no edificio da Legaçâo”.\nRecorte de una nota de prensa que informa de los eventos celebrados en la Legación y Consulado de Argentina en Lisboa, con asistencia de personalidades de la época, entre ellas, Balbino Dávalos, encargado de negocios de México (img. 1).', '9', '24', '1 f'),
(788, '1910.Mayo,26.', 1910, '“Centenario da Republica Argentina, no edificio da Legaçâo”.\nRecorte de una nota de prensa que informa de los eventos celebrados en la Legación y Consulado de Argentina en Lisboa, con asistencia de personalidades de la época, entre ellas, Balbino Dávalos, encargado de negocios de México (img. 1).', '9', '25', '1 f'),
(789, '1910.Junio,4.', 1910, 'Recorte de la sección “Diario mundano” del periódico de Lisboa <em>Diario da Noticias</em>.\nEntre otras informaciones, reporta el estado de salud de Balbino Dávalos, encargado de negocios de México.', '9', '26', '1 f'),
(790, '1910.Junio,5.', 1910, 'Recorte del periódico lisboeta <em>O Seculo</em>, con la sección “Eccos da sociedade”.\nInforma que la Reina Amelia salió a pasear en automóvil por la ciudad y del movimiento habido en el cuerpo diplomático: ministros que salen de Lisboa a sus naciones de origen o que van y vienen de los sitios de veraneo como Cintra.\nAlude a don Balbino Dávalos, encargado de negocios de México, “que está sufriendo un ligero ataque de <em>grippe</em>” (img. 1).\nAl reverso, con una ilustración, una nota incompleta titulada “El gran crimen de Mafra”, suceso acontecido en 1901; a su propósito se dice que “muere en la cárcel de Limoeiro, uno de sus autores” (img. 2).', '9', '27', '1 f'),
(791, '1910.Junio,6.', 1910, 'Recorte del periódico lisboeta <em>O Seculo</em>, con la sección “Eccos da sociedade”.\nAdemás de informar de los paseos en automóvil de la Reina Amelia y del jefe de estado, alude a algunos diplomáticos, entre ellos, don Balbino Dávalos que está mejorando de su salud.', '9', '28', '1 f'),
(792, '1910.Junio,8.', 1910, 'Recorte de la sección “Eccos da sociedade” del periódico lisboeta <em>O Seculo</em>.\nLas reinas María Pía y María Amelia pasearon en automóvil por la Avenida da Liberdade y Campo Grande, de Lisboa, en compañía del príncipe don Alfonso.\nAlgunos diplomáticos veranean en Cintra y otros están en Lisboa a punto de viajar a sus países de origen.\nLa esposa del ministro de Rusia y Balbino Dávalos están convalecientes (img. 1).', '9', '29', '1 f'),
(793, '1910.Junio,9.', 1910, 'Recorte de la sección “Eccos da sociedade” del periódico lisboeta <em>O Seculo</em>.\nInforma que la Reina madre María Pía y el príncipe don Alfonso pasearon por la Avenida y Campo Grande, de Lisboa.\nSe anuncias también que el rey Manuel II y la Reina Amelia partirán para Cintra.\nEntre el mundo diplomático se dice de la partida a Francia del ministro Georges Saint-René de Taillandier en el paquebot <em>Cordillère</em>.\nEn tanto el ministro de Holanda viaja a Cintra para veranear, llegan a Lisboa nuevos representantes diplomáticos de Alemania, Bélgica y China.\nAsegura la nota que la esposa del ministro de Rusia y del encargado de negocios de México siguen mejorando de salud (img. 1).', '9', '30', '1 f'),
(794, '1910.Junio,10.', 1910, 'Recorte de la sección “Eccos da sociedade” del periódico lisboeta <em>O Seculo</em>.\nInforma de los paseos en automóvil de la familia real por el Campo Grande y las ideas y venidas de diplomáticos y personas distinguidas de Brasil.\nCasi restablecido, el encargado de negocios de México, Balbino Dávalos (img. 1).', '9', '31', '1 f'),
(795, '[1910.Junio,10].', 1910, 'Recorte de prensa con información acerca del mundo diplomático en Lisboa.\nSe dice que el ministro de Francia, Georges Saint-René de Taillandier, ha partido en el paquebot <em>Antony </em>rumbo a su país.\nComunica la nota que sigue mejorando de su salud el “Sr. D. Balbino Dávalos, ilustre encargado de negocios de México”.', '9', '32', '1 f'),
(796, '1910.Junio,22.', 1910, 'Recorte de un periódico con la nota “El gran sainetista Ricardo de la Vega”, fallecido en Madrid.\nAutor del libreto de <em>La verbena de la Paloma</em>.\nIncluye los versos de su autobiografía, que inician:\n“Casó con Don Ventura de la Vega\nDoña Manuela Oreiro, y nací yo;\nBlanco, robusto, hermoso, inteligente:\n¡qué grande es el Señor!”.', '9', '33', '1 f'),
(797, '[1910.Julio].', 1910, 'Recorte incompleto de una nota de la prensa portuguesa a propósito del mundo diplomático.\nSe informa que varias personalidades partirán en el barco <em>Konig Wilhelm </em><em>II</em> con destino a Buenos Aires para asistir a la Cuarta Conferencia Internacional Pan-Americana, en agosto de 1910; ellos son: Luis Lazo Arriaga, Aníbal Cruz y Federico Mejía, ministros de Honduras, Chile y Costa Rica acreditados en Washington. Junto con ellos también fue enviado Francisco Martínez Suárez, delegado por el Salvador.\nEntre los asistentes para despedirlos, Balbino Dávalos, encargado de negocios de México.', '9', '34', '1 f'),
(798, '1910.Septiembre.', 1910, 'Relaciones comerciales entre <em>Maple &amp; Company Ltd</em>., de Londres, y Balbino Dávalos, ministro mexicano en Lisboa.\nUna factura fechada en septiembre de 1910 de <em>Maple &amp; Company Ltd</em>., de Londres, a la “Mexican Legation, Lisbon” (img. 1).\nIncluye la descripción del contenido de las ocho cajas que se remiten a Lisboa (img. 2-4).\nSe anexa también un muestrario ilustrado (img. 5-8).\nSegunda factura de <em>Maple &amp; Company Ltd</em>., de Londres, fechada en octubre de 1913, para el cliente “B. Davalos, Mexican Minister. Lisbon” (img.\n9).', '9', '35', '7 ff'),
(799, '1910.Septiembre,5.', 1910, 'Recibo y relación de trabajos realizados que suscribe Alberto de Miranda, en Lisboa, por reales que pagó Balbino Dávalos.\nSon por concepto de trabajos y muebles para la sala, el comedor y el escritorio.\nSe especifican costos, pagos y saldos.', '9', '36', '2 ff'),
(800, '1910.Octubre,31.', 1910, 'Gastos de oficio y extraordinarios de la Legación de México en Lisboa, Portugal.\n“Gastos extraordinarios erogados por la Legación de México en Portugal durante el mes de Octubre de 1910”. Varios telegramas enviados (img. 1). Los gastos vienen en reales, sin total.\nAl reverso, con fecha de 30 de noviembre de 1910, “Gastos extraordinarios erogados por la Legación de México en Portugal durante el mes de Noviembre de 1910”: varios telegramas, “limpieza y arreglo de la máquina de escribir”, “renta de la Cancillería por enero de 1911, pagada al fin del presente noviembre conforme á la nueva ley republicana sobre inquilinatos”, y para el velador. Los pagos vienen en “reis” (reales) y en pesos mexicanos. Totales: 75,775 reis, que equivalen a 157.79 pesos (img. 2).\n“Gastos de oficio erogados por la Legación de México en Portugal durante el mes de noviembre de 1911”: alumbrado de octubre; suscripción al <em>Diário de Noticias</em>, al <em>Intransigente</em>, a <em>O Dia</em>, y otros gastos menores. La cuenta en reales y pesos (img. 3-4).\n“Gastos extraordinarios erogados por la Legación de México en Portugal durante el mes de noviembre de 1911”: telegrama a la Legación de París, telegramas a Relaciones Exteriores, del “carruaje para asuntos oficiales”, al velador y “gastos para el despacho de una caja con bandera y escudo de la Legación” (img.\n5).\n“Gastos erogados por la Legación de México en Portugal durante el mes de Diciembre de 1913”: entre éstos, una suscripción al periódico <em>O Século</em>, por el trimestre comprendido entre el 1° de diciembre de 1913 al 31 de mayo de 1914; pago a la <em>Compañía de Aguas de Lisboa</em> por tres meses, un telegrama a la Scretaría de Relaciones, y el sueldo del mozo de oficios por dos meses (img. 6).\n“Gastos erogados por la Legación de México en Portugal durante el mes de Enero de 1914”, fechados el 31 de enero de 1914: suscripción a los periódicos <em>A Naçao</em>, de agosto de 1913 al 31 de enero de 1914; <em>Diário de Noticias</em>, “por el trimestre anticipado de 21 de enero actual al 20 de abril próximo, á fin de no suspender el abono dada la importancia de tal diario” y <em>Echos da Avenida</em>. Además, importe del alumbrado, un telegrama a Relaciones y gratificaciones al velador. La cuenta viene en “escudos” y “pesos” (img. 7-8).\n“Gastos erogados por la Legación de México en Portugal durante el mes de Febrero de 1914”: a la <em>Compañía de Aguas</em>; a la <em>Papelería La Bécarre</em>, por papel de copias; gratificación “al guardia nocturno”, pagos “al <em>Bico Auer</em>” (img. 9).', '9', '37', '8 ff'),
(801, '1911.Febrero,28.', 1911, 'Nota de remisión de la <em>Chapelaria da Moda de Joâo Alves da Costa</em>, de Lisboa.\nEstá expedida a la Legación de México por concepto de un “cocard” para sombrero.', '9', '38', '1 f'),
(802, '1911.Julio,25.', 1911, 'Agustín Ansorena, oficial mayor de la de la Secretaría de Relacione Exteriores, a Balbino Dávalos, en Lisboa.\nInforma que la Dirección de Contabilidad y Glosa ha hecho algunas observaciones a las cuentas rendidas por la Legación de México en Portugal durante el primer semestre del año fiscal en curso (img. 1).\nAl reverso y a lápiz, pareciera un apunte de un poema, cuyo primer verso dice:\n“Ya eres genial artista…” (img. 2).', '9', '39', '1 f'),
(803, '1911.Noviembre,30.', 1911, '“Legación de México en Portugal: Corte de caja de segunda operación, por el movimiento de fondos habidos durante el mes de Noviembre de 1911”.', '9', '40', '1 f'),
(804, '1911.Diciembre,4.', 1911, 'Recorte del periódico <em>O Dia</em>.\nBreve reseña del último concierto de la temporada, dirigido por José Vianna de Motta, en el <em>Teatro de la República</em>, con piezas de Listz, Schubert y Chopin, además de dos del propio músico portugués —<em>Chula do Douro</em> y <em>Adeus mihna terra</em>— (img. 1).\nAl reverso y a propósito del concierto que “abrió brillantemente la temporada artística”, se mencionan los nombres de las personalidades asistentes, entre ellas, la hija de Balbino Dávalos, “Emma Dávalos” [<em>sic</em>] (img. 2).', '9', '41', '1 f'),
(805, '1911.Diciembre,12.', 1911, 'Recorte del periódico de Lisboa <em>O Dia</em>, con su sección de sociales.\nSe alude a un evento celebrado en el <em>Teatro de la República</em> con una nutrida asistencia de damas, entre las que señala a Emma Dávalos (img. 1).\nAl reverso, una nota parlamentaria sobre la interpelación hecha por el Sr. Antonio Paiva Gomes al ministro de colonias acerca de Mozambique y otra acerca del nombramiento de un gobernador en Mozambique (img. 2).', '9', '42', '1 f'),
(806, '1911.Diciembre,22.', 1911, 'Nota de prensa del periódico lisboeta <em>O Dia</em>, que informa sobre el concierto de Adolphe Borschke en el <em>Avenida Palace</em>.\nEl pianista húngaro tocó piezas de Chopin, la <em>Muerte de Isolda</em> de Wagner-Listz, y fuera de programa el <em>Minuetto </em>de Paderenski.\nEntre los nutridos asistentes, Jovita Anaya de Dávalos y su hija Emma Dávalos Anaya, la marquesa de Güell y sus hijas Cristina y María (img. 1).', '9', '43', '1 f'),
(807, '1911.Diciembre,27.', 1911, 'Recorte del periódico <em>O Dia</em>, de Lisboa, con la sección “Vida elegante”.\nEntre otras informaciones, da cuenta del paso por París de Francisco León de la Barra, expresidente de México, quien está en Europa y es embajador especial de su nación. En particular, para agradecer a Italia su participación en los festejos del Centenario de la Independencia.', '9', '44', '1 f'),
(808, '1912.Julio,10.', 1912, 'Julio Alarcón, subsecretario de Relaciones Exteriores, a Balbino Dávalos.\nOficio nº 48 comunicándole haberse ya dirigido nota a la Secretaría de Hacienda “para que se condone la devolución de los $556.40 que tenía usted que enterar en la Tesorería, por sueldos no devengados de los días 19 al 31 de enero del corriente año, como Encargado de Negocios <em>ad-interim</em> de México en Portugal”.', '9', '45', '1 f'),
(809, '[1912.Diciembre,27].', 1912, 'Recorte de periódico incompleto que se refiere a la salida intempestiva del embajador Manuel Calero y Sierra de su puesto en Washington.\nSegún informa, el diplomático mexicano se había expresado “en términos depresivos del gobierno, del que tantas distinciones tenía recibidas”.\nConcluye la nota con el siguiente juicio: “Felicitémonos por el regreso del señor Calero y Sierra y por su feliz determinación de separarse de nuestra embajada, lamentando solamente que su falta de discreción y de tacto, inexplicables en un diplomático, nos hubiesen colocado en la necesidad de imponer al público de ciertos detalles que hubiera sido mejor conservar en los archivos para la Historia”.', '9', '46', '1 f'),
(810, '1913.Enero.', 1913, 'Factura de <em>Companhias Reunidas Gaz e Electricidade</em>, de Lisboa, por consumo del mes de Enero.\nSe extiende a “Balbino Dávalos, Largo do Calhariz 29-1°”.', '9', '47', '1 f'),
(811, '[1913].', 1913, '“Cándida imprevisión y estruendosa catástrofe”.\n“Atendiendo a una narración referente a las postrimerías del maderismo que dejé interrumpida al agobio de molestos achaques, hostígome a continuarla desde el punto en que volví a tomar posesión en Portugal de nuestra representación diplomática”, etcétera.\nCopia incompleta.', '9', '48', '1 f'),
(812, '1913.Julio,25.', 1913, 'Balbino Dávalos al Lic. Leopoldo Blázquez, encargado de negocios de México en Buenos Aires.\nFechada en Lisboa, en papel membretado de la “Legación de México” y con numerosas correcciones a mano, esta carta es para solicitarle varios asuntos que quedaron pendientes de cuando Blázquez estuvo al frente de la Legación mexicana en Lisboa.\nLa cantidad de doscientos pesos que se ocuparon en el pago de la renta de la Cancillería (img. 1); además, “con respecto al mismo asunto, le manifiesto que no dejó Ud. en el archivo la nota en que fue autorizado a erogar en rentas la mitad de los gastos de oficio que se le remitían” (img. 2); y en tercer lugar dice: “Tampoco he encontrado la colección de <em>Tratados y Convenciones</em> que dejé. ¿La facilitaría Ud. a alguna persona y olvidó recogerla?” (img. 2).', '9', '49', '2 ff'),
(813, '1913.Octubre,27.', 1913, 'Recibo y cuenta que extiende <em>Maple &amp; Company Ltd</em>., de Londres, a su Excelencia B. Dávalos.\nEl recibo es por 20.8 libras esterlinas.\nSe anexa carta fechada en Londres el 7 de noviembre de 1913 y dirigida a Balbino Dávalos, ministro de México en Lisboa, comentando acerca de algunas cosas solicitadas por Dávalos y que no tienen en existencia.', '9', '50', '6 ff'),
(814, '1914.Enero.', 1914, '“Legación de México en Portugal: Corte de caja de segunda operación, por el movimiento de fondos habidos durante el mes de Enero de 1914”.', '9', '51', '1 f'),
(815, '1914.Julio,14.', 1914, 'Factura de <em>Ventura Abrantes. Livraria nacional e estrangeira</em>, de Lisboa.\nSe extiende a Balbino Dávalos, en Berlín, por concepto de “10 <em>Musas </em>pergamino” y otras “10 [<em>Musas</em>] papel”.\nSe agrega y subraya la palabra: “saludos”.<em> </em>', '9', '52', '1 f'),
(816, '[1914.Abril].', 1914, 'Tipo de cambio entre Rusia y Gran Bretaña, a saber, rublos y libras esterlinas.\nFolleto cuyo autor es E. Lecoffre y ha sido editado por <em>McCorquodale &amp; Co. Ltd</em>.', '9', '53', '1 f'),
(817, '[1914.Agosto].', 1914, 'Telegrama de Balbino Dávalos a Relaciones Exteriores de México, expedido en San Petersburgo.\nAnuncia que se ha declarado la guerra y se han cortado las comunicaciones con Europa.', '9', '54', '1 f'),
(818, '[1916].', 1916, 'Texto mecanografiado incompleto, sobre el sistema de gobierno de EEUU.\nParece ser la traducción de un texto de autor norteamericano.\nEl inicio del texto, trunco, aunque no lo llama por su nombre, se refiere sin duda al presidente Woodrow Wilson, y es un indicio para datar este expediente. Leemos: “el presente jefe del ejecutivo era bien conocido como una autoridad en historia y administración norteamericanas antes de que entrase en la Casa Blanca. De entonces acá, varios libros han aparecido bajo su nombre, y puede predecirse confiadamente que su retiro de la presidencia le habrá de parecer una nueva oportunidad para trabajos literarios de este mismo carácter” (img. 1).\n“Benjamín Harrison, presidente de 1888 a 1892 […], después de su retiro a la vida privada, se hizo muy notable escribiendo una serie de artículos para una revista americana, los cuales, posteriormente revisados y publicados en forma de libro, aparecieron con el título de <em>Este nuestro país</em>”.\nEse volumen, “tan sencillo y sin pretensiones” no es una exposición “completa ni erudita del gobierno americano, sino más bien […], una serie de conversaciones familiares acerca de la organización y funcionamiento de nuestras instituciones”.\n“El lector debe tener presente que la institución descrita en 1896 [<em>por Harrison</em>] ha experimentado muchos cambios los últimos veinte años en manos del pueblo, las cortes de justicia y el presidente mismo” (img. 1).\nA continuación desarrolla sucesivamente los temas relacionados al poder y gestión del presidente, el papel y las limitaciones del Congreso, el estilo peculiar del desarrollo político y administrativo de los EEUU que, sin reformar su Constitución y tras hacer apenas dos enmiendas a la misma en las últimas décadas, siempre está en proceso de cambio (img. 2-12).', '9', '55', '12 ff');
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(819, '1917.Septiembre,17.', 1917, 'Intercambio de notas entre Fernando Lera, encargado de Negocios en Estocolmo, y Leopoldo Ortiz, encargado de Negocios en Berlín, sobre cartas autógrafas del Presidente de la República Venustiano Carranza.\n“Con esta fecha —escribe Fernando Lera— recibo de la Secretaría de Estado del Exterior las Cartas autógrafas que el Señor Presidente de la República dirige a los Jefes de Estado de Suecia, Noruega, Alemania, Austria-Hungría y Turquía participando su toma de posesión como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos”. Agrega: Acerca “de los documentos destinados a Alemania, Austria-Hungría y Turquía y que corresponden a las Legaciones al muy digno cargo de Usted”, pide que le especifique “si debo dirigírselos a nuestra Legación en Berlín o a la de Viena” (img. 1).\nEl 20 de septiembre siguiente, Leopoldo Ortiz, encargado de Negocios en Berlín, escribe a Fernando Lera, encargado de Negocios en Estocolmo: “En respuesta a la atenta nota de usted del 17 de los corrientes suplico a usted me dirija a Berlín las cartas autógrafas en las que el C. Presidente dela República participa a los Jefes de Estado de Alemania, Austria-Hungría y Turquía haber tomado posesión del muy alto cargo para el que fue ungido por voluntad nacional”. Comenta también: “no tengo encomendada la representación de nuestro país en Turquía, ni sé que tengamos allí agente diplomático o consular” (img. 3).\nEl 25 de septiembre, Fernando Lera remite las cartas autógrafas de Venustiano Carranza, y dice: “Al propio tiempo, en respuesta a la atenta nota de usted del 20 de los corrientes debo manifestarle que no he recibido instrucciones de nuestro Gobierno sobre el particular”, salvo un oficio del subsecretario Ernesto Garza Pérez que las acompaña, fechado en México, 2 de julio de 1917 (img. 5).\nDespués de transcribirla, expresa: “La entrega de una Carta autógrafa por un Encargado de Negocios se hace por conducto del Ministro de Negocios Extranjeros; sólo los Embajadores y Ministros pueden, en este caso, ser recibidos en audiencia por el Jefe del Estado a quien presentaron credenciales.\nPara la carta dirigida al Rey de Suecia solicité una entrevista especial con el Ministro de Negocios Extranjeros del Reino y le entregué personalmente la Carta autógrafa con la copia correspondiente y una nota dirigida al mismo Ministro suplicándole se sirviera hacer llegar el mencionado documento a su alto destino. Anexa a la copia de estilo débese remitir también una traducción” (img. 5-6).\nCon relación a la carta dirigida a Turquía, puesto que “no tenemos representación diplomática en Constantinopla mi opinión es que puede usted pedir una audiencia al Embajador de Turquía en Berlín para suplicarle que, si no tiene inconveniente, se sirva hacer llegar en poder del Ministro de Negocios Extranjeros de su país la Carta autógrafa dirigida a S.M. el Sultán” (img. 6).\nDe las tres notas vienen su original y las respectivas copias.', '9', '56', '7 ff'),
(820, '[1918].', 1918, 'Texto mecanografiado con una reflexión sobre la muerte del Zar Nicolás II.\n“Quiso el destino que fuese yo el último enviado diplomático que en calidad de Ministro Plenipotenciario y Enviado Extraordinario fuera recibido por el postrero Czar de Rusia, Nicolás II, el infortunado monarca y noble y excelente hijo de Rusia (yo lo conocí) vil, estúpida y bellacamente sacrificado por la proscelosa [<em>sic</em>] insania bolchevique [<em>sic</em>]. Ah! Si la sangre limpiamente inocente de esas víctimas, los cubre ahora de ignominia, no habrá de dejar en breve evolución del tiempo, de acribillar de a cuantos culpables queden, ya que los otros han sido ya triturados entre los dientes de una muerte desafortunadamente más benigna, sin duda, ya que ni la muerte sabe ni ser benigna ni castigar siquiera con el vulgar criterio humano.\n“Equidad, compensación, justicia! Qué necedad! ¿Dónde existe eso ni podrá imaginarse fuera de la ilusoria idealidad del anhelo humano?”.', '9', '57', '1 f'),
(821, '[1919].', 1919, '“Muestra de la edición” de un poemario, con las páginas 53 y 54 (img. 2).\nSe trata de la obra de José Juan Tablada, <em>Un día…: Poemas sintéticos</em>.\nEn la página 53, con ilustración, se lee un poema titulado “Las ranas”:\n“Engranes de matracas\nCrepitan al correr del arroyo\nEn los molinos de las ranas” (img. 1).', '9', '58', '1 f'),
(822, '1920.Septiembre,3.', 1920, 'Balbino Dávalos a Cutberto Hidalgo, subsecretario de Relaciones Exteriores de México.\nCarta fechada en Berlín —a donde llegó el 12 de agosto para hacerse cargo de la Legación—.\nSe queja del comportamiento de Isidro Fabela y Leopoldo Ortiz, sus antecesores, quienes “no habían hecho más que imbuir en el ánimo de este gobierno que el actual nuestro es ilegítimo”.\nSi esta actitud se la explicaba en Fabela, no así en Leopoldo Ortiz, “nombrado por esa Secretaría, ya bajo el régimen del Señor de la Huerta, para encargarse interinamente de esta Legación mientras yo llegara”.\nAgrega: “hasta que de sus reticencias y sus demoras para rendirme cuentas hube necesariamente de deducir que procuraba ocultamente los medios de prolongar el goce de sus sueldos” (img. 1).\nSi bien esto mostraba “desconocimiento de las prácticas de cancillería”, sí pudo influir en “crear mala atmósfera en el Ministerio del Exterior, la cual me fue preciso disipar con toda prudencia” (img. 1-2). No obstante que Isidro Fabela le dijera que “oportunamente había informado con elogio de mi nombramiento preparándome una acogida favorable, ello me sirvió para ir suficientemente precavido a mi primera visita, por ausencia del Ministro del ramo, al encargado de los asuntos de México”, a saber, el ministro Pauli (img. 2).\nEl ministro Pauli lo recibió “cordialísimo” pero “previniendo que me envolviera más y me envolviera en sus circunloquios corteses, rompí la madeja manifestándole cuánto había estimado mi Gobierno el envío del conde de Montgelas y cuánto empeño se había tenido, a su arribo, en corresponderlo en el acto honrándome a mí con esta misión, no obstante que hallábame ya nombrado para marchar en forma confidencial para Inglaterra. Y añadí, sin salirme tampoco de lo que me había confiado el señor Covarrubias antes de nuestros desacuerdos: «Pero en virtud, Excelencia, según me contaron, de haber telegrafiado de Nueva York el conde de Montgelas que su gobierno deseaba no hubiese solución de continuidad en nuestras relaciones, México se apresuró a que viniese»” (img. 2).\n“El efecto que mis palabras le produjeron —al ministro Pauli—, sólo me pareció percibirlo en la precaución y mayores pausas con que iba acomodando hasta por sílabas sus locuciones para decirme, en suma, que Alemania se consideraba todavía en relaciones con el gobierno anterior de México y sentía escrúpulo, por las condiciones que atraviesa, de efectuar el reconocimiento del actual antes de que lo hicieran otras naciones” (img. 2-3).\nDon Balbino comenta a continuación: “Entretanto reflexionaba yo: bien miradas las cosas, lejos de servirnos este reconocimiento, nos perjudicaría en la suspicacia de vecinos mal pensados, pues que verían en él acuerdos, alianza, exceso de simpatía, proyectos cavernosos, en fin, lo que no existe” (img. 3).\nLuego expuso al ministro Pauli lo que bien podría ser una propuesta viable para ambas naciones siguiendo la práctica diplomática, a saber, que se le designase “<em>ministre nommé</em>” (img. 3). “Satisfecho el Sr. Pauli de mi propuesta (la que naturalmente hícele <em>ad referéndum</em>), quedó prefijado que se me incluiría en la lista diplomática, me guardarían todas las consideraciones y prerrogativas de mi cargo y se pospondría la entrega de credenciales como se conviniera entre ambos gobiernos” (img. 4).', '9', '59', '4 ff'),
(823, '[1920.Septiembre].', 1920, '“Lista de muebles y objetos decorativos que se encuentran en la Legación y que son de la propiedad del Licenciado Ortiz, que traspasa a dicha Legación de México en Alemania”.\nEl inventario señala las unidades de cada objeto y su valor estimativo en pesos mexicanos, con un total de $2,057.30 pesos, “igual a Dólares 1,028.65”.\nEntre otras cosas inventariadas, “1 reloj antiguo de péndulo”, “1 figura grande de mármol de Carrara (Carneval)”, “4 cuadros con fotografías de paisajes mexicanos”, “2 jarrones grandes «Meissner» de porcelana pintada a mano”, “1 cuadro al óleo «Venecia»”, “1 cuadro del pintor mexicano «Montenegro», representando una Manola”, etcétera.', '9', '60', '1 f'),
(824, '1921.Agosto,3.', 1921, 'Fechada en Berlín, carta de Balbino Dávalos al General Aarón Sáenz, subsecretario de Relaciones Exteriores de México.\n“Muy estimado General y fino amigo: quiero hablar de Escamilla. Pedí que temporalmente se autorizara su permuta con Garza, por dos razones: una para facilitar el cambio; otra, porque no conociendo personalmente a Garza, era de precaución dejar lugar a otro ensayo, si esto no me resultaba satisfactorio” (img. 1). Sin embargo, como no se ha considerado “mi propia propuesta <em>temporalidad</em>”, piensa que debe explicitar sus razones, “y, como no merece el asunto alcanzar carácter oficial, en lo privado y reservadamente ruego a usted reciba lo que paso a expresarle” (img. 1).\nContinúa: “Escamilla, en lo personal, es un excelente chico: atento, de suaves maneras y agradable apariencia. Lo recibí con gusto, sobre todo porque me venía recomendado por Saracho, amigo mío a quien cordialmente quiero. Pero pronto ví que carecía de toda preparación y, lo que es peor, que ni procuraba ni procuraría hacerse útil, cosa gravísima para una Legación de trabajo como ésta. No hacía lo que se le encomendaba o lo hacía mal; claro decía que había venido para no trabajar; llegaba a la cancillería al rededor [<em>sic</em>] de las 12 y a veces a ninguna, y aun la hora o dos horas que aquí pasaba, ocupábalas en estar comiendo naranjas y galletas de que venía provisto. Entre lo poco que hizo, echó a perder dos pasaportes cambiando las generales y en dos únicas cartas cuya respuesta le encomendé, trastocó igualmente asuntos y personas, lo que me hizo cavilar de si tendrá tendencia cerebral retroversiva” (img. 1-2).\nDávalos, asegura, que entonces buscó a “quien pudiera serme útil entre el personal de Hamburgo”, y le recomendaron a Garza, al que quiso “ponerlo a prueba”, y “aunque no tiene el conocimiento en idiomas que le suponía […], es en cambio extremadamente laborioso, concienzudo y cumplido” (img. 2).\nSugiere que si se quiere favorecer a Escamilla, le envíen a otro lugar más conveniente para él como Bélgica, Suiza, etcétera, aun donde estaría él más contento, porque la vida en Berlín no tiene por ahora nada de agradable”.\nPor otra parte, dice que ha prestado a Garza “provisionalmente al Consulado de aquí” por “la promoción de Altamirano a Leipzig”.<sup> </sup>', '9', '61', '1 f'),
(825, '[1921].', 1921, 'Carpeta blanda cuya carátula dice: “Estados Unidos Mexicanos. Universidad Nacional de México”.\nA lápiz está escrito: “Personal (Suecia). Diplomacia”.', '9', '62', '1 f'),
(826, '1921.Noviembre,30.', 1921, 'Texto mecanografiado con la traducción de una nota de <em>Aftonbladet</em>, periódico sueco.\n“El primer ministro de México en Suecia hace declaraciones para <em>Aftonbladet</em>, referentes a las circunstancias políticas” (img. 1-2).\nCopia de la misma nota (img. 3-4).', '9', '63', '4 ff'),
(827, '1921.Diciembre,1°', 1921, 'Acta de entrega?recepción de la Legación de México en Suecia.\nReunidos en la sede de la Legación, sita en Kommendörsgatan 16 de la ciudad de Estocolmo, “Balbino Dávalos, nombrado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario, y Carlos Freymann, Primer Secretario Encargado de Negocios, se procedió a la entrega de la Legación que hace el segundo al primero […], recibiendo en efectivo el C. Licenciado Dávalos, la cantidad de Coronas $32,406.67 […], existencia que arroja el Corte de Caja de segunda operación, verificado ayer 30 treinta de Noviembre”.\nTambién Freymann hace entrega “de los muebles y útiles pertenecientes al propietario del local que renta la Legación, de acuerdo con el Inventario respectivo existente en los archivos”.\n“Y levantan la presente acta por quintuplicado, haciendo constar el Licenciado Dávalos, que al recibir la Legación no encontró ninguna de las irregularidades a que se refiere la Circular número 18” del Departamento de Contabilidad y Glosa de la Secretaría de Relaciones, fechada el 29 de junio de 1921.', '9', '64', '1 f'),
(828, '[1921].', 1921, 'Tarjeta de visita de Balbino Dávalos, “enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de México”.', '9', '65', '1 f'),
(829, '1921.Diciembre,31.', 1921, 'Certificación que extiende Balbino Dávalos, Ministro de México en Suecia.\n“Certifica que en el Principal de la cuenta correspondiente al presente mes, se encuentra el recibo original del Ingeniero John Schmidt de esta ciudad, perito oficial de la Policía de Estocolmo”, por 15 coronas, “importe de la verificación obligatoria del automóvil de la Legación” (img. 2).\nSe anexa factura (img. 1).', '9', '66', '3 ff'),
(830, '1921.Diciembre,6.', 1921, 'Notas varias de Hjalmar Branting, presidente del Consejo de Ministros y ministro de Relaciones Exteriores de Suecia, invitando a Balbino Dávalos a audiencias con la familia real sueca.\nPor la primera, del 6 de diciembre de 1921, comunica que Su Majestad el Rey le recibirá en audiencia solemne en el Château de Stockholm el viernes 9 de diciembre a las 2.45 p.m., para recibir sus cartas credenciales. Deberá vestir de uniforme (img. 1).\nLa segunda, del 10 de diciembre siguiente, es para informar que Su Alteza el Príncipe Real le recibirá en audiencia en el Château de Stockholm el martes 13 siguiente a las 5,45 de la tarde. Deberá vestir de uniforme y el ingreso será por la Puerta del Oeste (img. 2).\nEl 12 de diciembre, Su Alteza Real el Duque de Sudermanie le recibirá en audiencia en el Château de Stockholm el miércoles 14 al mediodía. Deberá vestir “en redingote” y el ingreso será por la Puerta del Este (img. 3).\nEl 11 de febrero de 1922, Su Majestad la Reina y sus Altezas los Duques de Vastrogothie le recibirán en audiencia por la tarde en el Palacio Real el jueves 18 de este mes (img. 4).\nEl 13 de febrero se le informa que Su Alteza Real el Duque de Närke le recibirá en audiencia el martes 14, a las tres de la tarde, en <em>Waldemarsudde</em>. Deberá vestir “en redingote” (img. 5).\nEl 25 de febrero de 1922 se le comunica que S.M. el Rey le recibirá en audiencia el día 28 a las 12,30 p.m., en el Château de Stockholm para recibir las cartas credenciales del Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en misión especial para expresar a S.M. el agradecimiento del Presidente de los Estados Unidos [<em>sic</em>] por la representación del Gobierno sueco a la celebración del centenario de la Independencia de México.\nAgrega la nota que el Barón Rudbeck, maestro de ceremonias, pasará a su residencia para conducirlo al Palacio en un carruaje de la Corte. Deberá vestir de uniforme. Aparece la firma de Carlos Freymann, primer Secretario (img. 6-7).', '9', '67', '6 ff'),
(831, '1921.Diciembre,9.', 1921, 'Traducción mecanográfica de una nota del <em>Aftonbladet</em>, relativa a “Audiencias solemnes”.\nEl Rey recibió las cartas credenciales presentadas por el nuevo Ministro del Reino de España, Jerónimo Valdés, conde de Torata, y por el nuevo Ministro de México, Balbino Dávalos.\nAmbos “fueron buscados en carruaje de gala con batidor montado en sus habitaciones respectivas por el Introductor de Embajadores, el Mariscal de la Corte, Conde Adam Lewenhaupt,<sup> </sup>quien al terminar las audiencias acompañó a los Enviados a sus habitaciones respectivas”.', '9', '68', '1 f'),
(832, '1922.Enero,17.', 1922, 'Aarón Sáenz, subsecretario de Relaciones Exteriores, a Balbino Dávalos, en Estocolmo, Suecia.\n“Tengo el gusto de remitir a usted las Cartas Autógrafas que lo acreditan como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Misión Especial de México ante el Gobierno de Suecia, para dar las gracias por la Misión Especial que esa Nación amiga tuvo a bien enviar con motivo de la Celebración del Primer Centenario de la Consumación de la Independencia. Completarán el personal de dicha Misión Especial, con la categoría que tienen, los Secretarios de la Misión permanente que es a su cargo”.', '9', '69', '1 f'),
(833, '1922.', 1922, 'Folleto de una exposición de Arthur Stadler.\nCatálogo de piezas expuestas y sus correspondientes precios, entre ellas un dibujo del ministro Dávalos, entre otros diplomáticos.\nLo publica <em>Gummensons Konsthall</em>, de Estocolmo.', '9', '70', '2 ff'),
(834, '1922.Abril,26.', 1922, 'Genaro Estrada, oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores, al C. Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México. Estocolmo, Suecia.\nSobre el “<em>exequatur</em> al cónsul de S. Suárez”.\nAvisa que se recibió su nota n° 99 de 21 de marzo último, “relativa a patentes consulares”. Una de ellas acerca del Sr. Suárez, cónsul en Gotemburgo, a quien según la nota n° 2 del 2 de enero, ya se gestionaba ante el gobierno sueco una autorización provisional para ejercer las funciones de su cargo. A este propósito se comenta: “lo anterior comprueba que la concesión del <em>exequátur</em> es para usted asunto de interpretación, pues confiesa que el Gobierno le había preguntado si creía recibir pronto la patente para cubrir la formalidad legal requerida”.\nAgrega: “El <em>exequatur</em> es precisamente una formalidad legal, es decir, un título solemne firmado por el Jefe del Poder Ejecutivo, refrendado por el Ministro de Negocios Extranjeros y reconociendo en el título los poderes concedidos al agente” (img. 1).\n“Todo ello nos permite ratificar a usted lo que esta Secretaría le dijo en oficio anterior: que la autorización provisional al Cónsul Suárez no fue una gracia generosa de aquel Gobierno, sino el uso de una práctica internacional establecida”. Y concluye: “Por lo que respecta a jurisdicciones, son las mismas concedidas a nuestro Cónsul en Copenhague, en oficio de 28 de abril de 1921, y no objetadas desde entonces” (img. 2).', '9', '71', '2 ff'),
(835, '1922.Junio,16.', 1922, 'Acta de entrega?recepción de la Legación de México en Suecia.\nEn la ciudad de Estocolmo, Suecia, reunidos en el local que ocupa la Legación de los Estados Unidos Mexicanos (Strandvägen 47), Balbino Dávalos, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario, y Mario Alemán y Chavero, Primer Secretario, se procedió a la entrega de la Legación que el primero hace al segundo, recibiendo en efectivo Mario Alemán la cantidad de $5,632.89 coronas, existencia que arroja el Corte de Caja de segunda operación, verificado hoy.\nEl Lic. Dávalos hace también entrega de los muebles y útiles pertenecientes al propietario del local que renta la Legación, de acuerdo con el Inventario respectivo.\nY levantan la presente por cuadruplicado, haciendo constar el Señor Alemán y Chavero, que al recibir la Legación no encontró ninguna de las irregularidades a que se refiere la Circular n° 18 de la Secretaría de Relaciones, de 29 de junio de 1921.', '9', '72', '1 f'),
(836, '1922.Octubre,18.', 1922, 'Manuel Gamio a Balbino Dávalos, “Embajador Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México en Suecia”.\nEn papel membretado de la Secretaría de Agricultura y Fomento. Dirección de Antropología, avisa que con esta fecha remite “para la Biblioteca de esa Embajada […] los tres volúmenes de la obra<em> La población del Valle de Teotihuacan</em>, que acaba de editar esta Dirección de mi cargo”.\n“Así mismo envío un ejemplar del sobretiro de la Introducción que aparece en el primer tomo de la citada obra como un modesto presente personal”.', '9', '73', '1 f'),
(837, '[1908].', 1908, 'Carpeta en tela verde del Congreso Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial, celebrado, en Estocolmo en 1908 (img. 1).\nAl reverso de la portada y a lápiz, está escrito “Cuentas” (img. 2), que son las que funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores le hicieron de sus últimas misiones diplomáticas en Rusia, Alemania y Suecia (1918-1922).\nContiene, además, dos hojas de papel en blanco, adjuntas a esta carpeta.', '9', '74', '3 ff'),
(838, '1918.Junio,25.', 1918, 'Notas diversas entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y Balbino Dávalos, por razón de sus cuentas al frente de la Legación de México en Rusia.\nDesde Nueva York, Balbino Dávalos responde el 25 de junio de 1918 una reclamación oficial que le hace el Departamento de Contabilidad y Glosa por la extraordinaria cantidad de $ 14,364.29 pesos, del tiempo que estuvo acreditado como ministro plenipotenciario de México en Rusia.\nEn su misiva, don Balbino muestra su sorpresa porque, según le dicen, “el inspector general de Policía, a quien se encargó averiguar mi paradero, informó que me hallaba dando conferencias de Historia Nacional en una Universidad de Nueva York”.\nPrecisa el diplomático: “no es en Nueva York, sino en la Universidad de Minnesota donde he estado desde hace dos años como profesor de Lenguas Romances, y que en diversas ocasiones he escrito a la Secretaría de Relaciones Exteriores proponiendo la liquidación de cuentas y haciéndole, por ello mismo, conocer mi paradero, sin haber obtenido respuesta, me es grato agregar que con toda satisfacción atiendo el cumplimiento de lo que se me pide” (img. 1).\nEl Sr. Y. Alfaro, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, escribe el 10 de marzo de 1919: “Por acuerdo de la Superioridad y con referencia a su memorándum relativo fechado el 7 de los corrientes, le manifiesto que ya se piden informes al Departamento de Contraloría sobre la suma de $ 2,536.00 que, según manifiesta, se le adeuda conforme a cuentas de la Legación de México en Rusia que rindió hace varios meses” (img. 2).\nEl 27 de marzo de 1919, Balbino Dávalos contesta desde Ciudad de México, con domicilio en Avenida Madrid, 11: “Las cuentas que rendí como ex Ministro de México en Rusia, se contraen al período de 1 de febrero a 30 de junio de 1914, por ser ellas las correspondientes de la reclamación que me hizo la Contraloría” (img. 4).', '9', '75', '3 ff'),
(839, '1921.Noviembre,17.', 1921, 'Notas diversas entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y Balbino Dávalos, por razón de sus cuentas en la Legación de México en Alemania.\nEstando ya instalado Balbino Dávalos en la Legación de México en Suecia, con sede en Estocolmo, comienzan a cruzarse una serie de notas de reclamaciones y alegatos entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y el ministro Dávalos sobre sus cuentas en Alemania que, por su insistencia y asiduidad, dieran la impresión que el diplomático está bajo la mira de la superioridad.\nAsí, Aarón Sáenz, subsecretario de Relaciones Exteriores, escribe el 17 de noviembre de 1921 a Balbino Dávalos, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México, en Estocolmo. Le anuncia que “ya se lleva al acuerdo del C. Presidente de la República [<em>Álvaro Obregón</em>] el asunto de diferencias de su sueldo con motivo de su traslado de Alemania a Suecia”. Además, avisa que “el Presupuesto que deberá regir durante el próximo año, está ya en poder de la Cámara de Diputados, la cual determinará lo conducente sobre el particular” (img. 1).\nDos días después, el 19 de noviembre, nueva nota del subsecretario Aarón Sáenz al Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México, en Estocolmo, Suecia. Le conmina: “Hoy se dirige a usted el siguiente telegrama, a la Legación en Berlín, Alemania: «Entregue Legación automóvil aprobada compra. Remita comprobantes»”.\nInforma también que, en la Secretaría, no se recibieron notas a las que Dávalos alude y sobre el automóvil se le dice que lo adquirió sin permiso, “contraviniendo las disposiciones de esta Dependencia, efectuando erogaciones extraordinarias sin recibir antes la autorización respectiva y se le recomienda para lo sucesivo se sirva evitar estas irregularidades” (img. 2).\nEl 14 de diciembre de 1921, el subsecretario Aarón Sáenz escribe a Balbino Dávalos, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México, en Estocolmo, Suecia, y le dice: “Al practicarse la glosa de las cuentas de agosto a octubre, de la Legación en Alemania entonces a cargo de usted, fue llevada a su responsabilidad” la cantidad de 589 pesos. Y agrega: “A fin de solventar esta responsabilidad recomiendo a usted se sirva hacer el reintegro correspondiente” (img. 3).\nUn mes después, el 16 de enero de 1922, desde Estocolmo, Balbino Dávalos telegrafía a Relaciones Exteriores de México: “Ruégole rectificar cargos glosa octubre atendiendo entregué Legación catorce noviembre. Dávalos” (img. 4).\nEl mismo día 16 de enero, Balbino Dávalos, ministro de México en Suecia, escribe al Secretario de Relaciones Exteriores, México. Alega la reclamación de 589 pesos que se le hace y que le ha causado “sorpresa”. Dice que, según instrucciones recibidas, tuvo que aguardar la llegada de su sucesor en la Legación, a saber, el Dr. Alfredo Caturegli, “para entregarle yo mismo la Legación”.\nAñade: “Pudo esa disposición parecerme extraña, y de hecho me lo pareció, ya que es habitual y de toda conveniencia que ningún ministro saliente aguarde (sino deje Encargado de Negocios) al que está por llegar, a fin de precaverse de la situación incierta en que ambos quedan temporalmente, con especialidad el que llega, ante el gobierno y cuerpo diplomático del lugar respectivo; pero cuidando sólo de mi parte el atender la orden de la Secretaría me atuve a ella y nada más” (img. 5).\nAsí que esperó en Berlín la llegada de Caturegli quien se presentó el 14 de noviembre de 1921. En tal contexto, menciona el telegrama enviado sobre el asunto. Asegura que permaneció en Alemania todo el mes de noviembre, “pues hasta el 30 pude trasladarme a Suecia”, arribando a Estocolmo el 1° de diciembre, al mediodía, y fue entonces “que tomé posesión de mi presente cargo”.\nPor esto, “encarezco a usted me permita someterle las siguientes consideraciones que me atrevo a esperar de su buen juicio logren parecerle justificadas”.\nEn primer lugar, como Caturegli no presentó credenciales hasta el 29 de noviembre, “hasta ese día seguí yo oficialmente reconocido en la categoría que allí mantuve con el decoro obligatorio de las circunstancias”. Así pues, “sería tan notoria injusticia disminuirle gastos de representación” (img. 6).\nOtra razón es que “ha sido usual procedimiento, se considere a todo funcionario en goce de sus sueldos anteriores durante los breves periodos entre el cargo que acaba de asumir y el nuevo que ocupa, especialmente no habiendo interrupción de servicio”. Finalmente, dice Balbino Dávalos, “tengo solicitado, y la Secretaría me ha contestado que iba a llevarlo a la resolución del Señor Presidente, el que no se disminuya en Suecia, donde la vida es tan difícil y cara, la partida de sueldos”<sup> </sup>(img. 7).\nEl 6 de febrero de 1922, Genaro Estrada, oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores, escribe a Balbino Dávalos, Ministro de México en Suecia para informarle que, según la glosa practicada, se le exige reintegrar $1,014 pesos “que cobró en exceso por gastos de representación”, durante el mes de noviembre de 1921, en la Legación de México en Alemania (img. 8).\nSe anexa la “Liquidación hecha al Ministro C. Balbino Dávalos” respecto a “sus sueldos correspondientes del 1° al 14 de noviembre de 1921 en que estuvo al frente de la Legación en Alemania”, fechada el 1° de febrero de 1922 (img. 9).\nDos días después, con fecha de 8 de febrero de 1922, el subsecretario Aarón Sáenz escribe a Balbino Dávalos, ministro en Suecia, para reclamarle una nueva suma correspondiente a los sueldos devengados durante los meses de agosto a octubre de 1921, a saber, $465 pesos (img. 10).\nEl 18 de febrero, de nueva cuenta, Aarón Sáenz solicita a Balbino Dávalos, ministro en Suecia, reintegrar $700.73 pesos cargados a su responsabilidad por excesos de sueldos y gastos de oficio, más gastos del automóvil de la Legación en Alemania (img. 11).\nTodavía, dos meses más tarde, y con fecha de 19 de abril de 1922, el oficial mayor Genaro Estrada envía nota al C. Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México. Estocolmo, Suecia. Comunica que el Ministro de México en Suecia tiene responsabilidades por $1,479 pesos. En primer lugar, la suma de $1,014 pesos, “en vista de no ser posible admitir sus sueldos a razón de $100.00 diarios por todo el mes de noviembre [<em>de 1921</em>], por haber entregado la Legación en Alemania el día 14, y corresponder los gastos de representación desde esta fecha al nuevo Ministro”. Además, expresa, “se cargó igualmente a responsabilidades el 10% no descontado sobre sus sueldos y gastos de representación por el mes de agosto [<em>de 1921</em>], y 10% sobre gastos de representación por el mes de octubre [<em>de 1921</em>], arrojando un total de $1,479.00, según relación adjunta” (img. 12). Se le agrega un anexo con la “Relación de las cantidades cargados [<em>sic</em>] a la Responsabilidad del Ministro C. Balbino Dávalos, como resultado de la glosa de su [ <em>sic</em>] cuentas de agosto a noviembre de 1921” (img. 13).\nEl 11 de mayo de 1922, nota de Genaro Estrada, oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores, al C. Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México. Estocolmo, Suecia, cuyo asunto es “Se le recomienda ministrar datos precisos sobre el concepto del pago que por $2,356.00 solicita”. Acto seguido y respondiendo a su nota n° 91, del 4 de marzo pasado, “le manifiesto que hasta la fecha no se ha podido aclarar el concepto por el cual usted solicita se le autorice el pago de $2,536.00”, suma que “según comunica en correspondencia anterior, fue acordada por el C. Presidente de la República”. Añade que ya se han pedido datos precisos a la Secretaría de Hacienda, “pero en todo caso es conveniente que usted se sirva ministrarlos a la mayor brevedad posible” (img. 14).', '9', '76', '14 ff'),
(840, '1922.Febrero,23.', 1922, 'Notas diversas entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y Balbino Dávalos, por razón de sus cuentas en la Legación de México en Suecia.\nBalbino Dávalos a Alberto José Pani Arteaga, Secretario de Relaciones Exteriores, sobre “Aprobación de pago comunicado por Hacienda”.\n“Desde hace más de un año, con fecha 21 de enero de 1921, me comunicó a Berlín por telégrafo el C. Ministro de Hacienda Señor don Adolfo de la Huerta, como acordado por el Señor Presidente de la República lo siguiente: «Ya se dan órdenes Relaciones páguele dos mil quinientos treinta y seis pesos. Refiérese.\nSalúdolo Secretario de Hacienda A. de la Huerta»” (img. 1).\nSin embargo tal acuerdo no se ha cumplido. Ahora, “mi traslado a este lugar me ha ocasionado serios trastornos económicos, así por la insuficiencia de viáticos, conforme tuve ya la honra de comunicarlo a usted, como por la extraordinaria carestía que aquí impera, me es en extremo urgente, en bien principalmente de la representación que mantengo, disponer de esa suma cuyo reconocimiento es legítimo” (img. 1).\nAgrega: “En fuerza de ello y en razón de que la demora me sigue perjudicando grandemente, procedo a abonarme la cantidad de referencia” (img. 1-2).\nConcluye su misiva: “Si por acaso surgiera cualquiera objeción en contrario, efectuaré el reintegro correspondiente o atenderé a cuantos requisitos se me pidan sobre un asunto que, a mi parecer y salvo el mejor juicio de usted, puede considerarse como punto claramente elucidado” (img. 2).\nEl 4 de marzo siguiente, Balbino Dávalos escribe la nota n° 91 al Secretario de Relaciones Exteriores, con el mismo asunto: “Aprobación de pago comunicado por Hacienda”. Expresa que, en virtud de lo dispuesto por la circular n° 14, fechada el 20 de enero pasado, de Contabilidad y Glosa, “no me he efectuado el pago autorizado por el Señor Presidente […], dejando por consiguiente en cuenta y caja de la Legación la suma de que se trata ($ 2,256.00) en espera de la resolución que tenga usted a bien determinar” (img. 7).\nGenaro Estrada, oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el 27 de marzo de 1922, exige a Balbino Dávalos, ministro de México en Estocolmo, su “responsabilidad de $391.02 pesos”. Argumenta: “Al practicarse la glosa de la cuenta de esa Legación por el mes de enero último se cargó a la responsabilidad de usted la suma” de 391.02, “excedida de $350.00 que tiene asignados mensualmente para gastos de oficio”. Le pide “hacer el reintegro correspondiente o compensarlo disminuyendo su importe de la asignación para gastos de oficio de meses posteriores” (img. 8).\nTres semanas más tarde, el 18 de abril de 1922, el mismo oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México escribe una vez más al C.\nEnviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México. Estocolmo, Suecia.\nEn esta ocasión, responde a la nota n° 29 de 21 de enero último en que manifiesta que los 300 pesos mensuales asignados “a la Legación para sus gastos de oficio no bastará a cubrir dichos gastos”. Genaro Estrada comunica que “aceptará en su totalidad los gastos de oficio debidamente comprobados que se hagan en dichos primeros tres meses; pero a partir del mes de abril, recomiendo a usted se sirva reducir sus gastos a la suma que tiene asignada” (img. 9).\nEl 30 de junio de 1922, el subsecretario de Relaciones Exteriores de México Aarón Sáenz escribe otra vez a Balbino Dávalos, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de México, en Estocolmo, Suecia. El asunto de la nota es: “Observaciones de glosa a cuentas del mes de Febrero del presente año”.\nEscribe: “Como resultado de la glosa de la cuenta de esa Legación, correspondiente al mes de febrero último, se llevaron a la responsabilidad de usted las siguientes cantidades: cobrado por anticipos hechos a la Legación de Rusia el año de 1918”, la suma de $2,536 pesos. Sobre este particular, a fin de que Contraloría acepte cancelar esa cantidad, “es indispensable gestione usted el envío de duplicados de las cuentas que dice haber remitido, de nuestra Legación en Rusia, ya que no aparece que hayan llegado a poder de esta Secretaría en la forma que usted señala”. Además le responsabiliza de dos cargos más, a saber, “Transporte del automóvil a Estocolmo, por no haber sido autorizado este gasto”, a saber, 298.25 pesos; y el “envío de libros y documentos que se ignora sean de propiedad de la Nación o particular y cuya erogación no ha sido autorizada”: son 22.66 pesos (img. 10).\nPocos días después el 4 de julio, escribe Genaro Estrada, oficial mayor de Relaciones Exteriores de México, a Balbino Dávalos, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de México, en Estocolmo, Suecia. Después de examinar “los textos de los telegramas girados por esa Legación en el mes de febrero último, se llevó a su responsabilidad la suma de $10.77 […], importe de un mensaje de felicitación dirigido por usted al Sr. Presidente de la República”, a saber, Álvaro Obregón (img. 11).', '9', '77', '11 ff'),
(841, '1926.Abril,3.', 1926, '<em>Plano de la Hacienda de Cualata y de Armería, propiedad de la Señora Isaura Vidriales de Dávalos, Municipio de Manzanillo, Estado de Colima.</em>\nEs copia del plano levantado por el Ing. Mota Velasco en 1906.', '9', '78', '1 f'),
(842, '1932.Septiembre,15.', 1932, '“Los terremotos de Colima y la posibilidad de interrumpirlos”.\nTexto mecanografiado de Balbino Dávalos con siete fojas útiles (img. 3-6).\nAdemás, un correograma de la misma Secretaría particular de la Presidencia de la República, con registro n° 5784 y dirigido al “Sr. Lic. B. Dávalos, Ave.\nChapultepec, n° 138, Ciudad”, cuyo matasellos está fechado el 1° de diciembre de 1932 (img. 1 y 2).\nA lápiz, “Terremotos de Colima” (imag. 1) y “Sobre Colima y sus terremotos” (img. 2).\nAl margen superior de la primera foja y a lápiz, un registro numérico: “570/11” (img. 3). A la vuelta de la primera foja, un sello de la Secretaría particular de la Presidencia de la República, con la fecha 26 de octubre, 1932 (img. 4).\nEl texto fue, seguramente, enviado al Presidente de la República Abelardo Rodríguez del que el presente es la copia sellada de recibida y remitida por la Secretaría particular del Presidente, Balbino Dávalos inicia su escrito, citando a dos ilustres académicos y sus respectivas clasificaciones de los temblores: Karl Fuchs, de la Universidad alemana de Heidelberg, autor de <em>Los volcanes y temblores de tierra</em>; y a Rudolf Hoernes.\n“Perdónenme tan eminentes sabios, pero incurro en la irreverencia de pensar que están inadvertidamente obcecándose, por un leve desentendimiento de observación, en un error tan patente como luego se verá. Y esa ofuscación no es de extrañarla. Los sabios, comúnmente, aprisionados dentro del círculo de sus observaciones, rechaza por desdén, orgullo científico y aún por hábito, cualquiera insinuación que les parezca ajena y, por lo mismo, inútil, a sus experimentos o a lo que han aceptado de otros experimentados afamados” (img. 3).\n“Y de esta manera es como, por mi parte, fuera de la sismología oficial y de todo conocimiento geológico, asumo el carácter de mero <em>quídam</em> extra -oficioso, y me lanza atrevidamente, previa la modesta y sincera declaración de mi ignorancia, a la audaz pero, a lo menos, completamente clara exposición de los que sigue” (img. 3).\nY continúa en la siguiente página: “A mi parecer, basta reflexionar un poco para llegar a la conclusión que los llamados temblores volcánicos son una mera suposición aceptada en virtud de primitivas clasificaciones mal advertidas, Tales temblores no existen” (img. 5).\nSigue: “La circunstancia de que muchas erupciones volcánicas ocurran procedidas o acompañadas y, al parecer, causantes de perturbaciones o movimientos sísmicos, no constituye una coincidencia suficiente para atribuir a los volcanes, sin calumnia científica, la producción efectiva de tales desequilibrios.\nLa forma misma de los volcanes, su cráter principal y [<em>otros</em>] ocasionales cráteres concéntricos, sus funciones expulsivas y aún su correlación orográfica con otros conos de su especie, revelan con total evidencia que son elevaciones erigidas por conmociones geointernas y que sus perforaciones han sido consumadas con rudeza por substancias ígneas o gaseosas que exigían su liberación solidificante o evaporable. Al desbordarse en torrentes de lava, lodo, cenizas u otros detritus, bien pueden ocasionar el que se propague y reproduzca en su torno, a cortas o muy largas distancias, la trepidación que las estremece, mas no por ello son esas montañas, esbeltamente cónicas, las causantes de sismos generados, sin ápice de duda, por impulsos internos de un dinamismo incontenible. Los volcanes, en suma, no pueden ser otra cosa que meros desfogaderos o válvulas de escape de una explosión inevitable” (img. 5).\nLuego refiriéndose en específico a los movimientos telúricos y a las causas de ellos, concluye que son “1) Derrumbamientos subterráneos más o menos profundos y su siguiente acomodamiento tectónico […]. Fenómeno de orden telúrico, meramente mecánico y producido por causas físico-químicas”. “2) Combinación mixta (que aun debemos considerar como problemática) de influencia atmosférica sobre gases o sobre emanaciones radioactivas subsolares, en virtud de posibles, aunque imprecisables corrientes electro-magnéticas, y finalmente, 3) Misteriosa influencia de la luna, de los planetas, del sol y aun procedente, si se quiere, de inconmensurables lejanías estelares, a todo lo cual, por simplificación y comodidad, lo llamaré «causa cósmica»”. Agrega: “En total: los temblores proceden de (1) origen telúrico; (2) magneto-eléctrico o (3) cósmico” (img. 5).\nA continuación Balbino Dávalos se acerca al tema específico de Colima, por cuanto dice: “Ahora bien, ateniéndome a lo que he podido observar en los tres meses completos que llevo de estar aquí, me es fácil asegurar que los fenómenos sísmicos se han estado presentando comúnmente en esta forma” (img. 6).\nSigue: “Ha habido tres característicos sacudimientos de viva intensidad: el 3, el 16 y el 21 o 22 de junio pasado. Hubo además una formidable marejada que inundó destructoramente la población de Cuyutlán. Posteriormente han sido ocasionalmente perceptibles otras rápidas y leves trepidaciones. A éste, fuera de las exageraciones inmoderadas de la prensa metropolitana, se reduce estrictamente lo experimentado en sensación y conciencia por la comunidad de esta población. Pero quienes disponen (y gozan o sufren) de sensibilidad menos ruda que el común de la gente, o más refinada por naturaleza o por práctica, han estado advirtiendo más” (img. 6).\n“Por mi parte, no he cesado de notar, sino a ratos más o menos largos, y no todos los días, una persistencia de microsismos perceptible a pesar de su frecuente levedad y de un modo periódico, entre 10 u 11 de la mañana y 3 de la tarde, y con mayor firmeza y clara intensidad desde ya avanzada la noche hasta las primeras horas del alba” (img. 6).\nPor eso concluye: “en mi humilde opinión, estos temblores se deben de modo principal, a mera acumulación de gases y materias líquidas o en fusión que nos sacuden y se encabritan en ansias de libertad”. Agrega: “Y hay que darles gusto. Pero ¿cómo? De una manera sencillísima, que hasta me parece una puerilidad comparable al legendario huevo de Colón. Pero encarezco y reclamo que lejos de tomar a la ligera lo que paso a exponer, se examine y discuta con imparcialidad y meditación lo que propongo” (img. 6).\nSegún él, “el volcán de fuego de Colima se halla extinguido desde hace años. Las fumarolas que de cuando en cuando han creído observarse, probablemente han sido fantásticas o de insignificante importancia. No ha muchos meses se habló en la prensa de que dicha montaña había tornado a entrar en actividad, lanzando columnas de humo. Precisamente por entonces tuve ocasión de pasar por la proximidad de su falda y vi claramente a los lejos torbellinos de humo y rojizas llamaradas producidas por el incendio de un bosque que ardía al pie de dicha cumbre, incendio de origen ocasional o deliberado (lo que no importa al caso)” (img. 6-7).\nAunque Balbino Dávalos considera que “el volcán está apagado”, en su opinión, “esto no quiere decir que haya perdido su capacidad plutónica, sino simplemente (sobre todo, en vista del tembloroteo [<em>sic</em>] que nos incomoda) que le están acometiendo vivos ímpetus de recuperarla. Y atribuyo su sosiego, a todo riesgo de equivocarme, a que la lava se ha solidificado al nivel que guarde dentro del cráter, hallándose en tal estado de resistencia que esto impide la eliminación de lo que le estorba en las entrañas” (img. 7).\nDice que en fecha reciente “un profesor local que acompañó al geólogo que vino por unos días hace pocas semanas” comprobaron las paredes del cráter, “en toda o casi toda su circunferencia, están cortadas perpendicularmente a tajo”. “Si a la causa de inactividad que supongo, agregamos esos últimos datos, el problema se reduce muchísimo. En efecto: no habría mejor recurso que <em>practicar una perforación en la costra de lava </em>para provocar una erupción —llamémosla artificial si a bromas vamos—, la cual, abriendo un boquerón [<em>sic</em>] o meras brechas y rajaduras en la capa obstructora, dejase espacio de salida, o contribuyese a que las fuerzas interiores lograran completarlo, para la expulsión de gases o lavas líquidas que se hallaren represos. Y en nuestros días, el procedimiento es fácil. Un avión que pasara a conveniente altura de la cumbre —(entiendo que esos vuelos se han realizado ya)— y dejara caer dentro del cráter con exactitud nada imposible de calcular, bombas suficientemente capaces de ejecutar la fracturación que imagino, bastaría para prueba y, en mi concepto, para una experimentación victoriosa. ¿Peligro?... Ninguno. El avión, una vez hecha su descarga, rápidamente estaría fuera del circuito amenazado por la conmoción, y ésta, dentro de la cavidad receptiva, por la misma repercusión de las paredes, aumentaría considerablemente la intensidad y efecto de las explosiones” (img. 7).\nConcluye el texto: “A esto se reduce el proyecto. Podrá parecer ilusorio y fantástico. No lo veo así. Júzgolo prácticamente realizable que alguien se atreva. Y su resultado sería benéfico, si mucho no me engaño, no solamente para esta comarca y otras regiones donde se aplicara más tarde, sino hasta glorioso para <em>quien lo emprenda por primera vez</em>” (img. 7).', '9', '79', '5 ff'),
(843, '[1932].', 1932, '“Los terremotos de Colima y la posibilidad de interrumpirlos”.\nTexto mecanografiado de Balbino Dávalos con tres fojas útiles (img. 1-4).\n“Ante semejante problema, angustioso para toda una colectividad humana y, aparentemente a todas vistas, fuera de la capacidad humana, ¡qué extraño es que la tendencia o mejor dicho la resignación general, perpleja ante lo imprevisto, se avenga a perseverar pasivamente a cuanto pueda suceder y los pobres de espíritu, por falta de pensamiento o de ilustración, o más bien por sobra de fanatismo, no piensen más que en pedir al cielo y a los santos que cesen las iras y nos acudan la piedad y misericordia de Dios!”.\n“Pobre humanidad siempre sumisa a la tiranía de los hombres y de la naturaleza. «Buscad y hallaréis» me parece recordar que dice la <em>Biblia</em>, y si no lo dice, debería haberlo dicho. Y he aquí el hallazgo sencillo, natural, espontáneo, nada complicado y cuya solución queda a la mano que quiera resolver el problema: héle aquí en forma condicional y solución hipotética-probable: Si el estado sísmico de esta región y otras adyacentes se debe a acumulación subinterna de fuerzas sin salida, ¿cuál es el medio de hacerle cesar o por lo menos de aliviarle? Solución inexcusable: facilitar salida o escape de esas fuerzas supuestas” (img. 3).', '9', '80', '3 ff'),
(844, '1932.Septiembre,15.', 1932, '“Los terremotos de Colima y la posibilidad de interrumpirlos”, escrito por Balbino Dávalos.\nOtra versión incompleta del texto mecanografiado.', '9', '81', '3 ff'),
(845, '[1932].', 1932, 'Artículo sobre Emilia Pardo Bazán.\nCopia incompleta.', '9', '82', '5 ff'),
(846, '1935.Septiembre,28.', 1935, 'El cónsul general de México en España y Portugal, desde Barcelona, a Balbino Dávalos, México.\nLa carta está dirigida a su domicilio de <em>Edificio Condesa</em>.\n“Como no he olvidado el encargo que se sirvió usted hacerme relacionado con sus libros que se encuentran perdidos en Lisboa, le ruego me comunique, si ya lo recuerda, el nombre de la librería para iniciar mis gestiones”, a saber, la de Ventura Abrantes.\nAgrega: “Hago votos muy sinceros por su salud y por su completa tranquilidad, a pesar del «cuartelazo» que, según la prensa, le dieron en la Universidad”.', '9', '83', '1 f'),
(847, '[1936.Mayo,27].', 1936, 'Fragmento del artículo “El amago de <em>La tormenta</em>”, de Balbino Dávalos.\nJosé Vasconcelos, en su <em>Ulises criollo</em>, “cuenta que Miguel Alesio [<em>sic</em>] Robles, aprovechándose del desorden administrativo, [ <em>pidió</em>] a uno de los Ministros nombrados por don Pablo, se diera un consulado a uno de sus amigos, culminándolo con esta exclamación de Miguel Alesio [<em>sic</em>]: que [<em>Adolfo</em>] de la Huerta ratificara el nombramiento”.\nAgrega Balbino Dávalos: “Pobre Vasconcelos, ¿no se da cuenta de la ignominia que esa declaración le acarrea? Yo contesto por él: No, pues no es la única!”.\nSiguen algunas líneas escritas a lápiz.', '9', '84', '1 f'),
(848, '1936.Mayo,27.', 1936, '“Al amago de <em>La tormenta</em>”, por Balbino Dávalos.', '9', '85', '8 ff'),
(849, '1936.Mayo,27.', 1936, '“Al amago de <em>La tormenta</em>”, por Balbino Dávalos.\nCopia incompleta.', '9', '86', '3 ff'),
(850, '[1939.Septiembre,15].', 1939, '“Las dos elegías romanas que engendraron <em>La Celestina</em>”.\nCopia inconclusa.', '9', '87', '7 ff');
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(851, '[1942].', 1942, 'Fragmento de un escrito mecanografiado de Balbino Dávalos relacionado con su viejo amigo Carlos Pereyra, “Visitándolo luego en sus habitaciones, entresaqué de sobre una mesa, cubierta de pequeños libros, uno minúsculo. Eran las <em>Florecillas</em> de San Francisco. Seguí registrando en aquel momento de tregua: todo de rezos, jaculatorias y religiosidades. Pleno misticismo, hasta el aspecto de mi viejo amigo de Madrid, donde le había dejado hecho un despabilo viviente en el <em>Ideal Room</em> de la calle de Alcalá. Habituado, más por instinto que por hábito a mutanzas [<em>sic</em>] humanas, limitéme a observar. Recuerdo cuán espontánea y cariñosamente me dijo que me había escrito una extensa carta acerca…” [ <em>párrafo trunco</em>].', '9', '88', '1 f'),
(852, '[1942].', 1942, '“En la Venecia de las noches blancas”.\n“Un viejo amigo mío, el que más me ha querido a pesar de mi casi continua indiferencia hacia él y que a la vez ha sido quien mayor número de desazones me ha causado en la vida, lo que más de una ocasión me ha provocado el impulso de matarlo, y quizás únicamente por desidia o cobardía no lo he hecho, en ratos de confidencias suele contarme algunas reminiscencias de sus largas correrías por el mundo.\n“Y también yo, aunque resentido y rencoroso con él, por bien que le quiera, ya que “«quienes nos hacen sufrir, son quienes nos aman más», me avengo, de buena o mala gana, a escucharlo. Y aunque ya varios años lleva de sepultado el narrador en el mundo que ha vivido conmigo, no dejo de recordar, vengan o no vengan al caso, algunos de sus relatos”.\n“Aburrido de París y de los franceses, refirióme a la luz de la luna una noche tibia y trasparente, que por casualidad le encontré en el casino de San Sebastián —vínome la humorada de tomar el tren rumbo a Hamburgo para remontarme de allí a las tierras escandinavas. Me picó la curiosidad de visitar el nuevo reino [<em>Noruega</em>] donde aún dura la dinastía de Bernardotte, el ingrato amigo de Napoleón, y aunque era estación de invierno o quizás por lo mismo, allá me fui.\n“Coincidió mi llegada a Stockolmo [<em>sic</em>], en el mismo tren, con el arribo de un ministro de nuestra nación [<em>Rafael Zubarán Capmani</em>] que llegaba allí para establecer nuestra primera misión fija. Trasladábanlo de Berlín, según supe, lo cual me pareció un disparate. ¡Enviar a Suecia un representante acreditado en Alemania! Pero, peores cosas se han visto…”.\n“Extranjero de distinción no podía menos que alojarme en el <em>Gran Hôtel</em>, desde cuyos balcones puede uno contemplar a sus anchas el Palacio Real separado sólo por un brazo de la ancha corriente del Báltico que hace de Estocolmo una ciudad sobre islas, lo cual ha inducido a llamarla la Venecia del Norte, no obstante que en nada más se asemeja a la perla del Adriático”.\n“Pero, quiá, hombre! Qué valen ya para nadie las viejas tradiciones diplomáticas… Niñerías, senilidades… papel mojado”, etcétera.\nLuego comenta que ya había estado antes en el <em>Gran Hôtel</em> acompañado de su hijo Manuel que tenía 14 años quien, por cierto, “obtuvo desde este punto la mejor fotografía que se ha tomado del Palacio Real en una noche de gala”. Había sido enviado de modo repentino por don Olegario Molina para representar como delegado a México en un Congreso de “Patentes y Marcas de Fábrica”. Agrega: “Llegué como único delegado de mi nación a ese Congreso, y con mi estúpido puntualismo, no me retardé ni un minuto. De suerte que estuve presente en la sesión informal de la víspera (nocturna)” (img. 1).\n“Extraño totalmente a ese medio en que por vez primera me veía, no hacía yo más que transitar por el salón observando a lo que podía tan extraño espectáculo. De repente acercóseme un caballero diciéndome: «Señor Delegado, hemos advertido que llegó ud. acompañado de un niño hijo suyo. Vengo en nombre de la comisión de Señoras a suplicar a ud. permita que su hijo sea atendido por dicha comisión en la que figuran otros varios niños de Delegados»” (img.\n1-2)<em>.</em> Continúa: “Yo ví el cielo abierto: mi hijo ya me había dado trastornos en el viaje: a poco de embarcados en Copenhaguen para Malmö, costa de Suecia, hallándonos sobre cubierta en momentos que corría una brisa más que fresca, díjele a mi muchacho: «¿Cómo estás sin abrigo? ¡A ponértelo!». «Ay, papá —exclama él después de buscar—; lo dejé olvidado en el tren». Y allí mi enojo y reconvenciones al olvidadizo muchacho… «¿Qué harás ahora? Por de pronto vete al interior, para no exponerte a este frío», etc., etc.” (img. 2).\n“En ese mismo momento, se me aproximó un individuo, quien con suma atención y urbanidad me dijo en perfecto español: «Señor, advierto que tropieza ud. con alguna dificultad, ¿puedo servirle en algo?». No dejó de sorprenderme que me saliera al paso quien me hablase en español tan inesperadamente en aguas danesas, pero cuán agradable… Expuse el caso… «Mi hijo… en el tren de Dinamarca… salida rápida del tren… coche a través de Copenhaguen… abrigo olvidado, y ta táa ta tá…». «Pierda ud. cuidado: soy comerciante de Malmö; así como lleguemos telegrafiaré a mis corresponsales para que ocurran al tren y busquen ese abrigo»” (img. 2).\nLlegados a Malmö, nos condujeron al hotel y luego a su casa “donde nos obsequió con excelente cena, bien rociada de champagne”. Al día siguiente, “fueron temprano a despedirnos en la estación a la salida del tren para Stockolmo [<em>sic</em>]. No paró ahí. Dos o tres días después de llegados a la capital de Suecia, recibí carta y el perdido abrigo con maravillosa eficacia… Y no debo olvidarlo. Dicho comerciante honorable, llamábase el Sr. Petterson… Vivirá aún, se acordará… Ah, vida, cuánto corres y nos distancias de la gente buena para mezclarnos casi por siempre con la canallería habitualezca…” (img. 2).', '9', '89', '1 f'),
(853, '[1943].', 1943, '“Proyecto para la edición de una Biblioteca griega y latina de clásicos”.\nTexto mecanografiado sin firma ni fecha que, al parecer, presenta Balbino Dávalos al Departamento de Humanidades de la UNAM.\nEn un primer parágrafo se habla de la investigación humanística y de “las dos grandes lagunas” en la Universidad, a saber, “un Instituto de Historia” y “una Biblioteca de clásicos griegos y latinos” (img. 1-2). El segundo parágrafo lo titula “Importancia de la Biblioteca de los clásicos”. El parágrafo tercero se titula “Nombre de la Biblioteca”: por ser la primera que “se editaría en México y en los países de habla española, para describir sus propósitos y origen convendría designara con el nombre de <em>Bibliotheca Scriptorum Graecorum Romanorumque Mexicana</em>” (img. 2-3).\nEl parágrafo cuarto lleva por nombre “Posibilidades”. Primero marca el objetivo: “El propósito dominante de los colaboradores (helenistas y latinistas) apunta a una edición bilingüe (texto y versión española), con notas, condensadas en lo posible, y encaminadas a esclarecer la obra que se traduce” (img.\n4). “El texto griego y latino que servirá para la Biblioteca […] será el de la <em>Loeb Classical Library</em>”, cuyo permiso está en proceso (img. 4).\nA continuación, como quinto parágrafo, alude al “Ordenamiento”, sugiriendo cuatro —literatura, historias, filosofía, ciencias— y a mano agrega un quinto:\n“Pedagogía” (img. 4). El sexto parágrafo se intitula “Procedimiento tipográfico”: por cuanto “la filología actual mexicana no es aun lo suficientemente poderosa para lanzarse a una reproducción linotipográfica de los textos”, se debería optar por “el procedimiento fotomecánico (ofset) [<em>sic</em>] para reproducir con la máxima fidelidad un texto cualquiera; de esta suerte, el peligro, en nuestro caso de que los textos tuviesen un alto porcentaje de erratas de imprenta, quedaría eliminado” (img. 5).\nEl séptimo parágrafo es sobre los “Colaboradores”, a saber, los “directores de la Biblioteca”, es decir, de las distintas secciones de la misma, los “traductores especialistas” y los “auxiliares”, donde incluso menciona el monto a pagar por cuartilla concluida (img. 5-6). El octavo parágrafo es acerca de “la composición de los opúsculos”, donde recalca que esta Biblioteca deberá ser “una obra de verdadera colaboración” y “será saludable una crítica bien intencionada de los especialistas” (img. 7).\nComo último parágrafo el dedicado al “Local”, porque “dada la magnitud de la obra la <em>Biblioteca </em>[<em>sic</em>] <em>Scriptorum Graecorum Romanorumque Mexicana</em>, necesita de un local adecuado para que el trabajo de todos se desarrolle “en un ambiente de comodidad”. Por otra parte, “se dotaría al local de otros instrumentos de trabajo, como bibliotecas clásicas, diccionarios bilingües, de estilo, etc.”.\nAgrega al final: “Aquí tendría su asiento la Biblioteca de la <em>Loeb Classical Library</em>, cuya autorización para adquirirla ha sido ya dada por la Rectoría, y cuya compra se encuentra ya en manos de una casa librera de toda confianza” (img. 7).', '9', '90', '7 ff'),
(854, '[1944].', 1944, '“Avances de la investigación científica”.\nTexto de una conferencia dictada por Balbino Dávalos para la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística que ha organizado “un conjunto revisor de investigaciones destinadas al estudio de las entidades federativas de la República, con el ánimo de recolectar y difundir por el ámbito de la Nación, los diversos aspectos geográficos, demográficos, sociales, económicos, políticos, culturales, etc., etc., que incorporan constitutivamente nuestra entidad autónoma” (img. 1).\nComenta don Balbino que si bien “desde hace largos años tengo la honra de pertenecer a esta H. asociación científica, casi perpetuamente me he visto privado de participar en sus constantes actividades, ya por las largas ausencias de mi vida diplomática, ya por ajenas andanzas y, ahora, por las exigencias de la edad provecta que me mantienen confinado a forzoso, continuo y reclusivo alejamiento” (img. 1).\nA propósito de Colima, comenta en primer lugar su tormentosa historia de sismos. Dice: “En Colima desventuradamente existe bajo el subsuelo un cavernoso peligro que de cuando en cuando y con más reciente frecuencia, la sacude y alarma, no ya sin haberle causado graves daños. ¿Qué es?, ¿qué ha sido? Terremotos tremendos y destructores, calma aparente luego, quietud, serenidad, y hoy, nuevamente, ruidos subterráneos, estremecimientos, el aún no aún de la tierra, sí del ánimo perturbado por todo lo que la repentina aparición del Paricutín significa y anuncia” (img. 3).\nViniéndole a continuación recuerdos del pasado, agrega: “Hay en la ciudad capital de Colima, o había hace largos años, cierto número de grandes cruces de madera ennegrecida por el polvo y la intemperie, incrustadas verticalmente en las paredes de diversas calles. Me sería imposible designar sus sitios, si aún acaso aquellos piadosos maderos se conservan. La noción popular, a la que mi reminiscencia me sugiere, refería que años, muchos años atrás, unos misioneros o qué sé yo que otros misteriosos viajantes las habían fijado allí pronosticando que al andar del tiempo y en cualquier ocasión inesperada, se abrirían al pie de tales símbolos piadosos, enormes boquerones [<em>sic</em>] de llamas de las regiones infernales. Hasta ahora, no ha sucedido tan absurdo cataclismo. Si los amenazantes maderos se mantienen todavía inpertérritos ante la inconsciencia pública, sea en buena hora, si no se considera preferible que los desenmurallen o desembarden sus dueños para desvirtuar cualesquier mala pasada del destino” (img. 3).\nTras aludir al Volcán de Fuego y al Nevado de Colima, sentencia: “Lo cierto es que bajo la superficie de Colima perseveran zonas inexploradas de reverberación igniscente; venas plutónicas de corrientes gaseosas, inflamables a cualquier contacto externo; ignotas congestiones terráqueas en ímpetu de descongestionarse; meteorismos sulfúricos y explosivos que convulsionan las capas telúricas. ¿Qué acarreará todo eso?... ¿Sacudimientos monstruosos, hundimientos profundos, brote importuno, repentino y funesto de imprevistos Paracutines?...” (img. 4).\nConcluye aproximándose al tema de la filología y de la importancia de la investigación del náhuatl y demás lenguas indígenas.\nSobre el punto y regresando al Colima de sus recuerdos, escribe: “Y os lo aseguro: hay rincones de Colima que pudieran ser propicios” porque, “al trotar de las disidencias y perturbaciones políticas centrales, aquella tierra geográficamente lejana, pudo continuar su vida doméstica en la apacible serenidad de sus habituales costumbres. Y libres de hostilidad e imposiciones, sus naturales indios primitivos han proseguido trasmitiendo a su descendencia la repercusión de su lingüística. No creo que hayan variado perceptiblemente desde la añeja época de mis recuerdos a estas fechas. Más bien me domina el convencimiento de que todo sigue igual y que el lenguaje de los nahoa que por aquellas feraces campiñas aún residan, se conserve suficientemente puro y sonoro. Allí tendrá la filología, cuando lo quiera, un vergel virgen para su regocijo, y por los alrededores se esconden quizás más vivas seducciones que guarda inexploradas la comarca para la sed insaciable de la investigación científica” (img. 6 y 7).', '9', '91', '7 ff'),
(855, '1944.Agosto,26.', 1944, '“Circular a los Señores Profesores de la Facultad de Filosofía y Letras”, de la UNAM, firmada por el Dr. Julio Jiménez Rueda.\nEn sobre membretado de la Universidad Nacional de México y dirigida a Balbino Dávalos en su domicilio de Don Félix de Berenguer, 115, de Lomas de Chapultepec.\n“Al separarme de la Dirección de la Facultad de Filosofía y Letras”, comenta a grandes rasgos lo que pudo realizar, contando con la colaboración y apoyo de todos. Destaca el espíritu de libertad con que se guió y cómo siempre procuró moverse con justicia y procuró evitar fricciones entre unos y otros (img. 1).\n“Desgraciadamente el clima reinante era contrario a este espíritu y los sucesos se precipitaron en la forma de todos conocida. Adopté la postura de la defensa de la legalidad porque la estimé como la única posible moral y razonable en una institución universitaria” (img. 2).\nHace votos para que su sucesor, el Dr. Pablo Martínez del Río, encuentre la cooperación de profesores y alumnos (img. 3).', '9', '92', '2 ff'),
(856, '[1945].', 1945, 'Texto de un prólogo para Gil Villegas.\nA partir del segundo párrafo de la página 2, leemos: “La obra ésta de un joven estudiante veracruzano que ha asistido con cierta asiduidad a mis cátedras de Literaturas Griega y Romana en la Universidad Nacional Autónoma […].\n“Mas ahora ha venido a buscarme solicitando para este trabajo suyo, próximo a publicarse, algunas palabras mías a guisa de presentación o proloquio […]. Y para tal propósito, displicente y dudoso, principié a leer de mala gana el grupo de hojas mecanografiadas traídas a mis manos. Comencé a leerlas, y tras las primeras líneas advertí que la atención se me alebrestaba, a poco más me aleteó cierto afervorado entusiasmo, y presto en silencioso asombro me absorví [<em>sic</em>] en la lectura” (img. 1). “Iba sintiéndome vivamente sorprendido. Y así me vino a la memoria la vieja y famosa frase: «La juventud es atrevida»… Verdad, así; pero no basta el atrevimiento. Yo diría: la juventud es soñadora y sus sueños hoy en día suelen audazmente adquirir una realización incomprensible!” (img. 1-2).\n“¿Cómo es que lo que voy leyendo viéneme a ratos la sensación de oír a mi desaparecido amigo Maeterlinck en su libro <em>El alma de la flores</em>? Ea, Gil Villegas! En marcha hacia la madurez por la anhelosa senda de la juventud florida! Y no soy yo, sino su propio esfuerzo quien le augura prominente aledaño de victoria en nuestra literatura nacional” (img. 2).', '9', '93', '2 ff'),
(857, '1946.Marzo,13.', 1946, '“Los sonetos inéditos de Urbina”, de Balbino Dávalos.\nArtículo periodístico publicado en <em>Excélsior</em>, donde se comentan los once “retratos líricos” compuestos por Luis G. Urbina durante su estancia en Sevilla (1929-1930), cuando investigaba en el Archivo de Indias.', '9', '94', '2 ff'),
(858, '1946.Septiembre,21.', 1946, 'Artículo sin título dedicado a Luis Ricoy.', '9', '95', '9 ff'),
(859, '1947.Febrero,12.', 1947, '“Justo Sierra y sus versiones de Heredia”, por Balbino Dávalos. III.\nTercera entrega incompleta de este artículo.', '9', '96', '3 ff'),
(860, 'S/f.', NULL, 'Artículo de Balbino Dávalos sobre Antonio de Zayas, duque de Amalfi.\n“Ambos nos habíamos relacionado en la capital de España en época que no necesito escudriñar entre las arrugas de mi memoria, ya que en el primer libro suyo que me obsequió, la amable dedicatoria que en él me puso, mírola calzada con esta fecha: Madrid 9 de abril de 1909”.\n“Titúlase dicho libro: <em>Noches blancas</em>, es decir, las noches invernales de la región escandinava en las que, ya puesto el sol, siguen plácidamente iluminadas por la luz boreal, sin la más interrupción de sombra” (img. 1), etcétera.\nTambién en el texto alude al Congreso Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial, celebrado en Estocolmo, en 1908.', '9', '97', '4 ff'),
(861, 'S/f.', NULL, 'Fragmento de un escrito mecanografiado sobre el sentido crítico.\nTiene numerosas correcciones a lápiz, de Balbino Dávalos.\n“Yo sé, porque lo siento así, (y perdóneseme este comienzo en primera personas en gracia á que desde luego confieso que mis conocimientos se reducen á mi pobre sensibilidad indigna de análisis) que de ningún artista, de ningún poeta, de ningún hombre de genio se puede formular juicio exacto, opinión definitiva, crítica acertada, incensurable y firme. Lo único que debe pretender el crítico, por amplio que su criterio sea, por imparcial que se sienta y por muy enciclopédica ó profunda que considere su ciencia (y mientras más y mejor sepa, será más justo, menos presuntuoso y consiguientemente más cauto), es á exponer con sinceridad su impresión subjetiva, sus preocupaciones ó su dogma acerca de la personalidad que examina”, etcétera (img. 1).\nAl reverso, membrete de la “Junta consultiva del <em>Banco de Hidalgo</em>” (img. 2).', '9', '98', '1 f'),
(862, 'S/f.', NULL, 'Borrador de un prólogo a una <em>Antología poética</em> de un autor muerto prematuramente.\n“Siento que escribo bajo la obsesión de que éste es un libro de dolor y de muerte. Todo lo glorioso que encierra, los recuerdos que evoca, las grandezas que loa y los heroísmos que canta, ofúscase en mi espíritu bajo el velo sombrío de un duelo más hondo, en fuerza de más personal, y reciente [ <em>tachado</em>] inesperado y reciente, que la trágica historia de desolación relatada en las páginas de esta antología de la guerra”.\n“Su autor (que autor es quien bien traduce) me había pedido para este libro en que trabajó entusiástica y hábilmente, un prólogo en que, con plena convicción mía, pensábame prodigarle no únicamente elogio y aplauso, que suelen [<em>conver</em>]tirse en humo enervante para la nubilidad creadora sino [ <em>tam</em>]bien estímulo para mayores empresas. Más ¡ay! Truncado este amigable propósito por la prematura, casi temprana muerte del malogrado amigo, paréceme que, en vez de un prólogo, escribo un epitafio” (img. 1).\n“Joven, brillante, brioso, apasionado en sus arrebatos artísticos, a todas horas palpitante de gracejo y talento, expresivo de espontánea elocuencia, laborioso por exceso de vida, dotado naturalmente de raro gusto y penetración literaria, tan intelectual como inteligente, tan sereno como vivaz, tan generoso como cáustico, Dios sabe a qué prodigioso desarrollo de mentalidad fecundante hubiera alcanzado ni el incomprensible juez de los destinos humanos hubiérale prolongado la existencia” (img. 1-2).\nA mano y a lápiz, tal vez unos versos casi legibles:\n“Te quejas de mi [<em>ilegible</em>] veleidoso.\nVoy a hacer, si tú me dejas,\nMi defensa con verdad\nde [<em>ilegible</em>]” (img. 4).', '9', '99', '2 ff'),
(863, 'S/f.', NULL, 'Texto mecanografiado que alude a una crítica hecha a un tal Fernando.\n“Leí el último párrafo del artículo incidioso [<em>sic</em>]… Tras la crítica necia de un pobre cretino desprovisto de penetración y de inteligencia, unos elogios hiperbólicos que no creo merecer… pero una frase me ha causado impresión y se me ha gravado [<em>sic</em>] en lo hondo: «En estos versos está… el espíritu complicadamente curioso de Fernando»…”, etcétera.', '9', '100', '1 f'),
(864, 'S/f.', NULL, '“Me le quitaron el cascabel al gato…”.\nArtículo de Balbino Dávalos, académico correspondiente de la Real Academia Española y decano de la Mexicana de la Lengua.\nTexto mecanografiado en el que el autor alude a un artículo suyo previo en respuesta a una pregunta que se le hiciera sobre cómo debería decirse “apartamento” o “apartamiento” y que alguien que se firmó “Domingo Rex” se apropió sin hacer mención de su autoría y, además, sin entender lo que el autor había pretendido.', '9', '101', '2 ff'),
(865, 'S/f.', NULL, '“A Colima”.\n“Salve, Colima, sultana encantadora a quien las palmeras abanican, el mar alborotado canta y besa, y el sol reverberante fertiliza! Yo te saludo, Tierra y Madre mía, y en esta hora de familiar acercamiento que periódicamente la patria te dedica, en fraternal unión con tus hijos acá ausentes de tu materno seno, te envía en nombre de todos y a través del espacio las ofrendas de amor de nuestros corazones…”.\nTermina: “Y como lo imaginario ha tenido caprichosamente para mí más efectiva existencia que lo real, con esa personificación de madre humana es como en mis largas correrías por el mundo me has acompañado de continuo cual misterioso símbolo de amor y de consuelo. Salud… y adiós, ¡oh Tierra mía!”.', '9', '102', '1 f');
